La libertad es un concepto fundamental que ha sido definido desde varios puntos de vista: epistemológico, ontológico y ético. Lo que es la libertad en ética es el derecho que tiene todo ser humano de obrar según quiera, pero surge la interrogante: ¿se debe obrar según los deseos o según un criterio? La ética y la libertad se necesitan de tal modo que no puede existir una sin la otra, ya que la ética implica ejercer constantemente nuestra libertad para determinar lo que está bien y lo que está mal.
Para Fernando Savater la libertad es elegir siempre lo que uno quiere, pero si los hombres fuesen libres de hacer lo que quisieran en todo momento según sus deseos, tendríamos problemas de subsistir en sociedades. La ética, por ejemplo, se refiere a los valores morales que imponen las obligaciones razonables de abstenerse de violar, robar, asesinar, agredir, calumniar y defraudar. Así, una persona es responsable cuando está y se siente obligada a responder de sus propios actos. Todo el edificio conceptual de la responsabilidad moral del individuo reposa sobre la base de la noción de que el ser humano es un ser racional dotado de dignidad y de libertad, es decir, de una cierta autonomía y capacidad para tomar decisiones.
Dimensiones de la libertad y la conducta humana
La libertad es la facultad que posee el ser humano para tomar decisiones y actuar en las diferentes situaciones de la vida según sus derechos y su propia voluntad. Existen diferentes tipos de libertad que tienen en cuenta los aspectos más importantes del ser humano:
- Autodeterminación: La libertad permite tener el control sobre uno mismo y asumir la responsabilidad de los propios actos.
- Capacidad de elección: La libertad implica evaluar opciones y tomar decisiones.
- Voluntad: La libertad supone la posibilidad de actuar acorde a los deseos o las intenciones.
- Ausencia de opresión: La libertad se opone a cualquier forma de opresión o uso de la fuerza.
Podemos distinguir entre la libertad de, que alude a la inexistencia de obstáculos o restricciones, y la libertad para, que significa que el individuo posee total autonomía para alcanzar un objetivo o realizar un valor. Sin embargo, para que exista una verdadera libertad humana esta tiene que presentar un sentido axiológico y un sentido de responsabilidad, pues de no ser así se caería en el libertinaje.
La responsabilidad en la práctica ética
El sentido del deber tiene mayor valor moral cuando es la forma consciente y espontánea de la responsabilidad moral. Este proceso de evaluación personal se manifiesta en tres momentos clave:
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| Momento | Pregunta reflexiva |
|---|---|
| Antes del acto | ¿Este es mi deber o no? |
| Durante el acto | ¿Estoy cumpliendo con mi deber? |
| Después del acto | ¿He cumplido con mi deber o no? |
La libertad es agente de cambio porque aporta la materia prima para la vida de los ciudadanos y de la sociedad. Como miembros de una sociedad, tenemos la responsabilidad de hacer de nosotros y de nuestras familias personas éticas. Cada ser humano tiene un espacio único, privado, construido poco a poco, individual, el cual debería ser invulnerable. En última instancia, hablar de un hombre libre es hablar de alguien que ha realizado el proyecto de ser humano, asumiendo su capacidad para decidir con conocimiento y conciencia moral.
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