Descubre Todo Sobre el Trabajo Asalariado a Tiempo Parcial: Definiciones Clave, Tendencias Impactantes y Repercusiones en tu Carrera Profesionalpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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El trabajo a tiempo parcial es una de las formas tradicionales del empleo atípico. No obstante, en las últimas décadas no sólo ha crecido su importancia, además ha experimentado una diversificación de sus formas. La flexibilidad laboral que evidencia el “trabajo atípico”, “nuevo” o “no estándar” caracteriza actualmente a los mercados de trabajo, cuyo origen se asocia con la crisis de los años setenta cuando llega a su fin la época del pleno empleo. El trabajo flexible, o los arreglos del trabajo no estándar, está asociado al mayor número de personas en trabajos de medio tiempo, parcial, temporal, estacional, casual, por proyectos, a domicilio, autoempleo, entre otros. No obstante, destaca el trabajo a tiempo parcial como una forma de empleo flexible.

Definiciones y Modalidades del Trabajo a Tiempo Parcial

La definición jurídica y la estadística del trabajo a tiempo parcial con frecuencia difieren. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el trabajo a tiempo parcial es aquel en el que las horas de trabajo son menores en comparación con las que cubren los empleados de tiempo completo, esto es, menos de 35 horas semanales. En numerosos países, la definición jurídica es similar a la utilizada en el Convenio núm. 175. Otros países han establecido un número máximo de horas para el trabajo a tiempo parcial (por ejemplo, 25 horas a la semana o dos terceras partes de la duración normal del tiempo completo). Aun y cuando existen diferencias entre países sobre las horas que deben ser consideradas para un trabajo parcial, en este documento se consideran las que establece la OIT, es decir, menos de 35 horas semanales.

Dentro de la diversificación de sus formas, se identifican:

  • “el trabajo a tiempo parcial sustancial” (21-34 horas a la semana);
  • “el trabajo a tiempo parcial de corta duración” (20 horas o menos) y
  • “el trabajo a tiempo parcial marginal” (menos de 15 horas a la semana).

En algunos casos, las modalidades de trabajo pueden consistir en un número de horas muy reducido o de horarios irregulares impredecibles, y el empleador no tiene ninguna obligación de garantizar un número específico de horas de trabajo. Se consideran personas ocupadas o personas con empleo, a todas aquellas de 16 y más años que durante la semana de referencia han trabajado al menos una hora a cambio de una retribución (salario, jornal, beneficio empresarial) en dinero o en especie. También son ocupados quienes teniendo trabajo han estado ausentes del mismo durante la semana de referencia pero mantienen un estrecho vínculo con él.

Ventajas y Desafíos para los Trabajadores Asalariados a Tiempo Parcial

El trabajo a tiempo parcial puede ayudar a los trabajadores, en especial a aquellos con hijos u otras responsabilidades familiares, a entrar o a permanecer en el mercado laboral. Además, puede ofrecer una oportunidad a los trabajadores que quieren seguir contemporáneamente sus estudios o una formación profesional. Para conocer más en detalle la relación entre la vida laboral y familiar la Encuesta de Población Activa publicó un módulo sobre conciliación entre la vida laboral y familiar en el año 2018, en el que se relacionaba la situación laboral y las condiciones familiares o personales. En este módulo se proporcionaba información de las personas según edad, relación con la actividad económica, razones por las que eligen el trabajo a tiempo parcial por hacerse cargo del cuidado de hijos o de personas dependientes. La Agenda 2030 propone para los próximos años asegurar el acceso igualitario de todos los hombres y las mujeres a una formación técnica, profesional y superior de calidad, incluida la enseñanza universitaria, y así aumentar considerablemente el número de jóvenes y adultos que tienen las competencias necesarias, en particular técnicas y profesionales, para acceder al empleo, el trabajo decente y el emprendimiento.

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A pesar de sus posibles beneficios, este tipo de empleo presenta importantes desafíos. El inconveniente para los trabajadores de ubicarse en un empleo a tiempo parcial se asocia con la disminución de beneficios laborales debido al menor número de horas trabajadas respecto a las de quienes cubren la jornada completa. El “trabajo a pedido” incluyendo los “contratos de cero horas” pueden plantear problemas por la imprevisibilidad o insuficiencia de las horas de trabajo y la disminución de los ingresos, aún más si los trabajadores no se benefician de un trato igual al de los trabajadores a tiempo completo en términos de remuneración. El problema que presenta este tipo de empleo es que los trabajadores, en algunas ocasiones, no acceden a ciertos beneficios laborales (seguridad social, prestaciones laborales, antigüedad, entre otras) debido al número de horas trabajadas en comparación con los impuestos y contribuciones que implica su jornada.

Para las empresas, esta situación implica mayores costos administrativos conforme aumenta el número de empleados, por lo que reducir el ingreso de los trabajadores a tiempo parcial compensa el problema administrativo. En otras palabras, el empleo a tiempo parcial se vincula con salarios menores y, por lo tanto, inducen a desigualdades salariales. Al respecto, Bollé (1997) establece que los trabajadores con un empleo a tiempo parcial se ven desfavorecidos por un salario menor y, cuando no se tiene otra elección, sólo será un mecanismo temporal para amortiguar el desempleo, pero con una remuneración baja. De igual forma, este tipo de trabajo se asocia con las escasas oportunidades de acceder a uno de tiempo completo. La eventualización del trabajador, mediante el trabajo temporal y a tiempo parcial involuntario, es considerada como un factor que impulsa la desigualdad salarial. Las formas de trabajo flexible, como el trabajo a tiempo parcial, estimulan la desigualdad salarial. El trabajo a tiempo parcial tiene repercusiones negativas en la población, tales como ausencia de prestaciones, poco acceso de créditos hipotecarios, entre otras.

Contexto Económico y Origen de la Flexibilidad Laboral

Las formas de trabajo flexible tienen su antecedente en la reestructuración económica del sistema capitalista de finales del siglo XX. Los bajos niveles de ganancia y productividad de las economías capitalistas durante la década de los setenta, así como la crisis del estado de bienestar social, entre otros aspectos, propiciaron un reajuste económico. Esta reestructuración implicaba, por un lado, mantener en equilibrio las variables macroeconómicas y, por otro, a nivel microeconómico, modificar los modelos de producción de rígidos a flexibles. Esta reestructuración tuvo efectos sobre los mercados de trabajo. En especial, la reestructuración macroeconómica promovió nuevas funciones del Estado, y con ello redujo la participación de éste en la defensa nacional, la educación y la salud dejando que el mercado lo regule todo. Su papel se aminora y con ello la garantía de la seguridad del empleado.

En paralelo, la reestructuración microeconómica ante la crisis del sistema capitalista orilla a las empresas a contar con una capacidad de excedente inutilizable y modificar los modelos de producción de rígidos a flexibles. Las teorías que hacen referencia a estos nuevos patrones de producción son el posfordismo, el toyotismo u ohnismo, el lean production, la sistemomanufactura y el industrial governance. Todos ellos modifican las condiciones laborales: adoptan tanto nuevas tecnologías como técnicas de organización de la producción y del empleo del trabajo. Se flexibilizaron las formas de producción y, al mismo tiempo, las relaciones con el factor trabajo. Con los modelos de producción flexibles se pierden las políticas de protección a los trabajadores garantizadas por el papel del Estado. El recorte de costos, para asegurar una mayor eficiencia de las ganancias, generó mayor inseguridad laboral, menores niveles de ingresos para los trabajadores y, en otros casos, pérdida de beneficios y protección laboral. Aparecen, entonces, nuevas formas de trabajo: “trabajo atípico”, “nuevo”, “no estándar” o “trabajo flexible”. Sin embargo, estas nuevas relaciones entre el capitalista y trabajador no son nuevas, pero su uso se ha incrementado en los últimos años respecto al trabajo tradicional. La flexibilidad laboral, que proviene del latín flexus, representa la posición opuesta al viejo trabajo: la expresión colectiva de la clase trabajadora resistente a la explotación capitalista. También se relaciona con la transformación de la protección social y la ley laboral. El trabajo flexible refiere a las formas de trabajo que permitan modificar cantidad, estructura, funciones y costo de la mano de obra.

Dimensiones de Género en el Empleo a Tiempo Parcial

El empleo a tiempo parcial es la modalidad de empleo atípico más difundida entre las mujeres. Si bien las mujeres representan menos de 40 por ciento del total del empleo, constituyen 57 por ciento del total de los trabajadores a tiempo parcial. Las diferencias de género en lo que se refiere al trabajo a tiempo parcial son especialmente altas en los Países Bajos, los países de Europa del Norte, India, Japón, Níger y Suiza. El trabajo a tiempo parcial marginal presenta grandes diferencias de género en la mayoría de los países. Es importante destacar la relación del trabajo a tiempo parcial con la mano de obra femenina. Investigaciones como la realizada por Saavedra (2011) en la Zona Metropolitana de Lima concluyen que las mujeres tienen una mayor probabilidad (83.11%) que los hombres de ocupar un puesto a tiempo parcial.

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Tendencias Globales y Regionales del Trabajo a Tiempo Parcial

Investigaciones en los países desarrollados muestran que el número de trabajadores a tiempo parcial se ha acrecentado. Esto ha sido impulsado como una estrategia para enfrentar los problemas del desempleo. De hecho, la Eurostat (2015) reporta un aumento, en diez años, de la proporción de la población laboral (15-64 años de edad) de 28 países de la Unión Europea, cuyo empleo principal es a tiempo parcial: 16.7 a 19.6% para 2004 y 2014, respectivamente. Se ha promovido su uso para aminorar los problemas del desempleo y para la estrategia de crecimiento de Europa 2020 se plantea como uno de los mecanismos viables. Su aumento se puede observar tanto en economías europeas como asiáticas y del norte de América.

No obstante, en los países en desarrollo, de manera específica en América Latina, no hay suficiente literatura que aborde la problemática de este tipo de trabajos. Al respecto, se hallan algunas investigaciones como la hecha por Saavedra (2011), quien estudió los determinantes del trabajo a tiempo parcial en la Zona Metropolitana de Lima y concluye que las personas ocupadas en él tienen estudios universitarios completos e incompletos. Por otro lado, López et al. (2010) realizaron un estudio sobre la satisfacción laboral que reporta el trabajo a tiempo parcial y el trabajo de tiempo completo en Honduras. Los autores encontraron una satisfacción similar tanto en hombres como en mujeres cuando se encuentran en un trabajo de tiempo completo, a pesar de ser más fuerte la satisfacción en los varones.

El Caso de México y la Industria Manufacturera

En México, los estudios que profundizan la problemática sobre el trabajo a tiempo parcial son limitados. Aunque se pueden hallar investigaciones que abordan las cuestiones del trabajo flexible de manera general, no enfatizan en algún tipo de flexibilidad como lo es el trabajo a tiempo parcial. El trabajo a tiempo parcial en México se ha incrementado sutilmente en diez años (2005-2015) de 23% a 25% del total del personal ocupado. La industria manufacturera, una de las principales actividades económicas en México, presenta un incremento en sus trabajadores a tiempo parcial similar al nacional (dos puntos porcentuales): al pasar de 15.7 a 17.3 % (INEGI, 2005; 2015). Aunado a lo anterior, el nivel de ingreso de los empleados en esta industria está polarizado: sólo 7% percibe más de cinco salarios mínimos (sm) (INEGI, 2015).

Con base en lo expuesto es que se plantea el objetivo de analizar la relación que existe entre el trabajo a tiempo parcial y la desigualdad salarial en la industria manufacturera en México durante la década 2005-2015. La investigación toma como base teórica la Teoría de Segmentación de Mercados de Trabajo (TSMT), la cual establece la presencia de más de un mercado de trabajo, por lo que existen diversos salarios. Al mismo tiempo, considera que como resultado de la segmentación o fragmentación del mercado surgen las formas particulares de empleo (FPE) o bien trabajos flexibles. De hecho, dentro de la TSMT, el trabajo a tiempo parcial es una forma de trabajo flexible utilizado para adaptarse a los vaivenes de la producción. Para alcanzar el objetivo planteado, los datos del segundo trimestre de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) para el periodo 2005-2015 se conformaron en panel para identificar la relación entre el trabajo a tiempo parcial y la desigualdad salarial. Se obtuvo la población ocupada de la industria manufacturera en México en la jornada laboral menor a 35 horas para las 32 entidades federativas y así caracterizar a los empleados con trabajo a tiempo parcial. También se empleó el ingreso mensual total por cada individuo para calcular el índice de Gini que permitió cuantificar la desigualdad salarial en la industria manufacturera por entidad.

En cuanto al mercado de trabajo mexicano, la evidencia estadística muestra que el personal ocupado en tiempo parcial (menos de 35 horas a la semana) ha pasado de 23 a 25% entre 2005 y 2015 respectivamente, mientras que el trabajo de tiempo completo (de 35 a 48 horas semanales) ha disminuido en casi un punto porcentual (45.4% a 44.2%), lo mismo que el trabajo con horas extra (28.5% a 27.3%) también para el mismo periodo. Existe poca evidencia empírica sobre investigaciones que aborden, de manera específica, el trabajo a tiempo parcial en México. Lo que si hay son estudios generales sobre flexibilidad laboral sin particularizar en algún tipo de trabajo flexible. A partir de los argumentos anteriores se deriva la importancia de este documento, donde se pretende analizar una de las formas atípicas del empleo, lo cual conlleva a sumar a la escasa literatura latinoamericana sobre el trabajo “no estándar”, en especial el trabajo de tiempo parcial, y con ello generar nueva evidencia acerca de este tema.

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Participación del Trabajo a Tiempo Parcial en España

La participación de trabajadores a tiempo parcial en el mercado laboral español ha mostrado variaciones en los últimos años, con diferencias notables entre hombres y mujeres.

Categoría 2020 (%) 2025 (%)
Participación de hombres asalariados a tiempo parcial (respecto al empleo total masculino) 6,7 6,9
Participación de mujeres asalariadas a tiempo parcial (respecto al empleo total femenino) 22,8 21,4

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