Descubre Todo sobre el IVA en el Agua Potable en España: Tipos Impositivos y Exenciones Clavepost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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El Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) es un impuesto al consumo que grava todo el consumo público y privado. Como sabes, este impuesto al consumo es una de las herramientas de recaudación más importantes del país. El mejor ejemplo de un impuesto indirecto es el IVA.

¿Qué es el Impuesto sobre el Valor Añadido?

El impuesto sobre el valor añadido (IVA) es un impuesto al consumo que grava todo el consumo público y privado. Dado que el proveedor de bienes y servicios tiene el prerrequisito de recaudar el impuesto sobre el valor añadido, este se tiene que pagar al comprar productos o recibir servicios. El impuesto sobre el valor añadido es una de las fuentes de ingresos más importantes a escala nacional, estatal y municipal: la parte correspondiente al IVA de todos los ingresos fiscales de la República Federal de Alemania asciende a más del 30 %.

El impuesto sobre el valor añadido se introdujo en Alemania en 1968, con los correspondientes tipos impositivos que determinaban el nivel de aplicación del impuesto. El tipo impositivo ordinario en 1968 era del 10 % y, el reducido, del 5 %. Desde entonces, ha aumentado progresivamente: en la actualidad, el tipo ordinario es del 19 % y, el reducido, del 7 %.

Diferencia entre Impuesto sobre las Ventas e Impuesto sobre el Valor Añadido

Los términos «impuesto sobre el valor añadido» e «impuesto sobre las ventas» se suelen utilizar como sinónimos en el lenguaje cotidiano. Sin embargo, si nos ponemos estrictos, el impuesto sobre el valor añadido es un término genérico que abarca tanto el impuesto soportado como el impuesto sobre las ventas.

El impuesto soportado y el impuesto sobre las ventas son fundamentalmente el mismo impuesto, solo que desde perspectivas distintas: quienes compran los productos o utilizan los servicios pagan el impuesto sobre las ventas, mientras que las empresas que efectúan una compra o usan un servicio pagan el impuesto soportado. Por ejemplo, si compras un producto por 119 euros, este precio incluye un impuesto del 19 %, que es de 19 euros.

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Estos 19 euros se deben transferir de la empresa que participa en la compra a las autoridades fiscales. El impuesto sobre las ventas que paga quien hace la compra se convierte en el impuesto sobre el valor añadido de la empresa que hizo la compra. Es decir, que el impuesto sobre el valor añadido es un impuesto indirecto a la persona consumidora: aunque lo carga la empresa vendedora, esta se limita a repercutírselo a la persona compradora para que sea esta quien lo acabe pagando.

Las personas particulares no pueden solicitar a las autoridades fiscales que les devuelvan el impuesto soportado. En cambio, las empresas pueden deducirse los costes y solicitar la devolución de los impuestos soportados a las autoridades fiscales si compran bienes o servicios a otras empresas responsables de pagar el impuesto sobre el valor añadido. Siguiendo el ejemplo anterior, una persona a título particular pagaría 119 euros por el producto, pero una empresa acabaría pagando solo 100 euros.

En el derecho tributario alemán, se prefiere el término Umsatzsteuer (o «impuesto sobre las ventas») a Mehrwertsteuer (o «impuesto sobre el valor añadido»).

¿A quién se le Aplica el Impuesto sobre el Valor Añadido?

Según la sección 1, párrafo 1, apartado n.º 1, de la ley alemana sobre el IVA (UStG), todos los «suministros y otros servicios que una empresa radicada dentro del país proporciona a cambio de un pago en el marco de sus actividades comerciales» están sujetos al impuesto sobre el valor añadido. Por este motivo, el impuesto sobre el valor añadido se aplica a todas las empresas de Alemania que ofrecen bienes y servicios a cambio de dinero, lo que también incluye a las personas que trabajan por cuenta propia, siempre que sea con carácter empresarial, es decir, que lleven a cabo una actividad comercial o profesional para ganar beneficios.

Las pequeñas empresas están exentas de la obligación de aplicar el impuesto sobre el valor añadido: según la exención para pequeñas empresas establecida en la sección 19 de la UStG, las empresas con unos ingresos inferiores a 22.000 euros en el año natural anterior y que en el año natural en curso no tengan previsto superar los 50.000 euros están exentas de pagar el impuesto sobre el valor añadido. No obstante, pueden aplicarlo voluntariamente si así lo desean.

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Según la sección 4 de la UStG, las profesiones médicas también están exentas de aplicar el impuesto sobre el valor añadido, independientemente de sus ingresos. Entre estas profesiones se incluyen profesionales de la medicina, psicoterapeutas y fisioterapeutas, así como homeópatas. Esta exención también se aplica a profesionales de la enfermería obstétrico-ginecológica, masajistas y fisioterapeutas, así como a actividades semejantes dentro del sector médico. Lo mismo sucede con los servicios asistenciales y de apoyo como, por ejemplo, en los hospitales y en las residencias de personas ancianas y con discapacidad.

Tipos Impositivos sobre el Valor Añadido

Normalmente, en Alemania se aplican tres tipos impositivos sobre el valor añadido: el 19 %, el 7 % y el 0 %. El tipo impositivo que se suele aplicar al comprar un producto o adquirir un servicio es del 19 %. No obstante, algunos productos y servicios están gravados con un tipo impositivo reducido sobre el valor añadido: en determinados artículos de uso cotidiano solo se aplica un tipo del 7 %.

Según la sección 12 de la UStG, se aplica un tipo impositivo reducido del 7 % a los siguientes bienes y servicios, entre otros:

  • Alimentos
  • Carne y vísceras comestibles
  • Pescado, cangrejos y moluscos, con la excepción de peces ornamentales, langostas, bogavantes, ostras y caracoles
  • Leche y productos lácteos
  • Hortalizas frescas, deshidratadas y conservadas provisionalmente
  • Cereales y productos molidos como, por ejemplo, la harina, el grañón y la sémola
  • Frutas y frutos secos comestibles
  • Grasas y aceites animales y vegetales comestibles
  • Especias
  • Azúcar y dulces
  • Café, té y mate
  • Agua, con la excepción del agua potable embotellada, sea de manantial, mineral natural o envasada, así como el agua medicinal y el vapor de agua
  • Animales vivos como, por ejemplo, abejas, ganado doméstico, cerdos, ovejas o conejos
  • Flores, hojas, ramas y otras partes de las plantas, así como hierbas, musgos y líquenes para la unión o con fines ornamentales
  • Fertilizantes con base animal o vegetal, a excepción del guano
  • Madera, en forma de leña (troncos redondos, piezas, ramas, haces o semejante) o serrín, desechos de madera y trozos de madera sin tratar (aunque luego se procese para hacer pélets, briquetas u otras formas)
  • Libros, folletos, periódicos y revistas, álbumes de fotos, libros para pintar y colorear, notas impresas o manuscritas, sellos y mapas de todo tipo (por ejemplo, mapamundis o globos terráqueos)
  • Audiolibros
  • Sillas de ruedas y otros medios de transporte para personas con discapacidad
  • Prótesis, aparatos ortopédicos y otros dispositivos ortopédicos, así como dispositivos para remediar daños funcionales o achaques (por ejemplo, prótesis, extremidades artificiales, audífonos o marcapasos)
  • Productos de higiene menstrual como, por ejemplo, tampones y compresas
  • Obras de arte como, por ejemplo, pinturas y dibujos, grabados originales, xilografías y litografías, así como esculturas originales de todo tipo de materiales
  • Piezas de colección zoológicas, botánicas, mineralógicas o anatómicas, así como piezas de colección de valor histórico, arqueológico, paleontológico, etnológico o numismático
  • Entradas para teatros, conciertos, museos y actuaciones artísticas semejantes
  • Transporte público dentro de un municipio o dentro de una distancia inferior a los 50 kilómetros
  • Alquiler de espacios para vivir y dormir, así como campamentos, para el alojamiento temporal de terceros

Durante la pandemia por coronavirus, la legislatura también decidió aplicar una reducción temporal de los tipos del impuesto sobre el valor añadido a una serie de bienes y servicios concretos: por ejemplo, el tipo impositivo reducido del 7 % se aplicó a restaurantes y servicios gastronómicos hasta el 31 de diciembre de 2023. Solo las bebidas estuvieron exentas de esta norma.

Es importante destacar que el agua, con la excepción del agua potable embotellada, sea de manantial, mineral natural o envasada, así como el agua medicinal y el vapor de agua, está sujeta al tipo impositivo reducido del 7%.

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Exenciones de IVA

Las exenciones de IVA pueden representar ventajas y desventajas para los contribuyentes. Esto impacta directamente en la estructura de costos de los contribuyentes. Ahora bien, ¿qué se entiende por traslado del impuesto? Esta tasa se aplica a la generalidad de las actividades económicas gravadas. En esta tasa, el consumidor no paga el gravamen.

Por definición legal, se trata de actos afectos a la LIVA a los que se otorga el beneficio de la exención, aunque perdiendo el derecho de acreditar el impuesto trasladado por las erogaciones identificadas con esos actos. En tanto, hay una consideración más, la cual no debe confundirse con las operaciones exentas de IVA. Se trata de aquellos productos y servicios que no se contemplan en la LIVA y son todos los actos que, de acuerdo a las definiciones contenidas en ella, no sean enajenación, prestación de servicios, uso o goce temporal ni importación.

Tipos de Exenciones

  • Exención de IVA: La actividad no está sujeta al pago del impuesto, lo que significa que el contribuyente no lo traslada ni lo declara.
  • Tasa del 0%: La operación está gravada, pero con un impuesto del 0%. Un ejemplo claro es el de los alimentos básicos. La venta de pan está gravada a tasa 0%, por lo que el panadero puede acreditar el IVA que paga en la compra de harina o equipo. El acreditamiento es el IVA Trasladado al contribuyente por la venta de bienes y servicios que realiza, así como el impuesto que pagó por sus compras y gastos de operación.

Los “excentos de IVA” son un privilegio otorgado por la Ley y su aplicación es perfectamente legal.

Ejemplos de exenciones:

  • Construcciones adheridas al suelo, destinadas a casa-habitación.
  • Exención en exportaciones.
  • Servicios prestados en forma gratuita.
  • Servicios médicos.

Ideas Erróneas Comunes sobre las Exenciones de IVA

Existen muchas ideas erróneas sobre las exenciones de IVA, lo que puede llevar a confusiones y problemas fiscales.

  • Realidad: Si bien no trasladar el IVA a los clientes puede hacer que los productos o servicios sean más accesibles, también implica que el contribuyente no puede acreditar ni solicitar devoluciones del IVA pagado en sus compras o gastos.
  • Realidad: No es lo mismo. La tasa del 0% sí permite acreditar el IVA pagado en insumos y gastos, lo que puede generar devoluciones fiscales.
  • Realidad: Las exenciones de IVA están definidas por la ley y aplican solo a ciertas actividades específicas, como educación, servicios médicos y arrendamiento de vivienda.
  • Realidad: Todos los contribuyentes deben expedir CFDI si sus clientes lo requieren, independientemente de si sus actividades están exentas de IVA.

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