La cuestión agraria fue un pilar fundamental en el desarrollo de la Revolución Rusa, marcando el terreno donde se dirimió el destino de la antigua nobleza y el ascenso de las nuevas estructuras de poder. Durante siglos, la propiedad feudal había supeditado la vida rural, pero en 1917, el movimiento campesino comenzó a desvelar la miseria del pueblo, dejando atrás las formas tradicionales de sumisión.
Desde el mes de marzo de 1917, el campo se impregnó de un espíritu de lucha social que buscaba liberar a los campesinos de las trabas del feudalismo. Los propietarios burgueses y los antiguos señores, que hasta entonces dominaban la estructura agraria, se vieron desbordados por un movimiento que era mucho más progresista y, por lo tanto, más capitalista que las viejas instituciones. A medida que avanzaba la revolución, la apropiación directa de las tierras sustituyó a la vieja legalidad, convirtiéndose en el método principal para expropiar a los grandes terratenientes.
La desintegración del orden señorial
El campesino, muchas veces representado como el "asno que lleva la carga", comenzó a rechazar su papel subordinado. La criminalidad y la agitación aumentaron conforme el mujik, con hambre de madera y de tierra, tomaba conciencia de su propia fuerza. Los guardabosques huían y los campesinos procedían a talar los bosques en masa, destruyendo las destilerías y ocupando las reservas que pertenecían a los antiguos dueños.
Dinámicas del conflicto agrario
- Resistencia al pago de impuestos: La consigna de "la imposibilidad de pagar los impuestos" se convirtió en una herramienta de protesta efectiva.
- Apropiación directa: La lucha se centró en la toma de cultivos y el reparto de tierras sin esperar resoluciones gubernamentales.
- Violencia y ocupación: La quema de dominios y el saqueo fueron frecuentes, ya que el campesinado veía intolerable el vecindario con el bienestar y el lujo de la nobleza.
La impotencia de los comisarios locales era evidente; los propietarios, incluso aquellos con cargos ministeriales, no podían contener la ola de expropiaciones. En muchas provincias, la autoridad central era simplemente ignorada. A pesar de los intentos de los órganos conciliadores por canalizar el descontento a través de los zemstvos de cantón, la realidad superaba cualquier intento de reforma legalista.
La influencia de los bolcheviques en el agro
A medida que la revolución avanzaba hacia octubre, las consignas de Lenin penetraron profundamente en la aldea. Los soldados que regresaban del frente a sus hogares se convirtieron en los principales agitadores y dirigentes, aportando una organización que el campesinado, por sí solo, no poseía. La política bolchevique, que prometía una solución real a la querella secular por la tierra, encontró en el campesinado un aliado decidido.
Lea también: Qué es la constancia de ingresos de campesino y para qué sirve
La estructura de lucha se consolidó a través del mir (comuna rural), que sirvió como organismo para llevar a cabo la gran revolución agraria. En lugar de someterse al gobierno burgués, los campesinos se unieron a los soviets, desplazando violentamente a los administradores y señores. Esta transformación no fue solo política, sino una ruptura total con las estructuras de poder que habían encadenado al campo ruso durante generaciones.
El movimiento campesino, a menudo desorganizado en sus inicios, logró articularse bajo la dirección bolchevique para dar el golpe final a la casa del propietario Romanov y a todo el sistema de privilegios que lo sostenía. Al final del proceso, el campesino ya no era simplemente la carga, sino el protagonista de la transformación agraria más profunda de la historia moderna.
Lea también: cómo se definieron los roles de la burguesía y los trabajadores en la historia
Lea también: Visión General del Sistema Tributario en México
