Comprar un auto no es solo una decisión de movilidad. Es también una decisión financiera. Y uno de los aspectos más importantes que muchas personas pasan por alto es la depreciación: esa pérdida de valor que tu vehículo sufre con el paso del tiempo. Todos los autos se deprecian, pero no todos al mismo ritmo. Algunas marcas, versiones y estilos de carrocería pierden valor más rápido que otras.
Para el mercado interno, el cierre de ciertos programas de regularización representa un punto de inflexión. La medida también reforma el decreto de diciembre de 2022 que fomentaba la regularización de vehículos de procedencia extranjera, al precisar que su vigencia concluyó el 31 de diciembre de 2025. El Ejecutivo federal sostiene que, con estos resultados, la finalidad original del programa quedó atendida. La derogación implica que, en adelante, la importación de vehículos usados deberá realizarse conforme a la Ley Aduanera y demás ordenamientos aplicables, lo que sepulta la facilidad de legalizar autos de menor costo y alta depreciación.
Factores clave en la depreciación de un vehículo
Conocer qué factores afectan el valor de un auto te permite comprar de forma más inteligente y vender en el momento correcto. A continuación, se detallan los principales aspectos:
- Marca y reputación: Algunas marcas conservan mejor su valor por tener una buena reputación en confiabilidad, durabilidad y valor de reventa.
- Versión del vehículo y equipamiento: Las versiones intermedias o equipadas suelen conservar mejor su valor que las más básicas (por falta de demanda) o las más caras (por precios poco accesibles en reventa).
- Kilometraje: A mayor kilometraje, mayor será la depreciación, especialmente si se superan los 20,000 km por año.
- Condiciones generales: Un auto con raspones, interiores sucios, vestiduras dañadas o llantas desgastadas pierde más valor.
- Color del vehículo: Colores neutros como blanco, gris, plata o negro suelen devaluarse menos porque tienen mayor demanda.
- Tipo de carrocería: Sedanes compactos, hatchbacks y SUVs pequeñas suelen depreciarse menos que vehículos grandes o deportivos.
El impacto del fin de la regularización
Desde la perspectiva de los usuarios, la derogación reduce una vía de acceso a vehículos de menor costo, particularmente en regiones fronterizas y en entidades con alta migración. La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) había advertido que la regularización distorsionaba la competencia y afectaba la recaudación. El gobierno federal reconoce que el programa atendió una necesidad social concreta al otorgar certeza patrimonial a familias de menores ingresos, pero su fin busca ordenar el parque vehicular.
"La culminación de tal decreto confirma las demandas de los distribuidores por eliminar la regularización de lo ilegal y dará certidumbre al mercado interno al tener que ceñirse la internación de vehículos usados de Estados Unidos y Canadá al Decreto por el que se regula la importación definitiva de vehículos usados", señaló la AMDA. Otro pendiente es el fortalecimiento del Registro Público Vehicular como base de datos confiable y actualizada.
Lea también: Secretaría de Hacienda: Rol en el Gobierno de Sonora
Consejos para reducir la depreciación de tu auto
El mayor golpe de depreciación ocurre al salir de la agencia. Si compras un auto de 1 o 2 años, ya habrás evitado la pérdida inicial más grande. A continuación, se presentan algunas recomendaciones prácticas:
- Elige marcas confiables y revisa qué autos tienen mejor reventa.
- Haz mantenimiento preventivo para que el auto no pierda valor aceleradamente.
- Conserva la documentación y comprobantes de servicios para facilitar la venta.
- Vende en el momento adecuado, preferiblemente antes de pasar los 5 años o los 100,000 km.
Lea también: La Importancia de la Auditoría Interna en el Gobierno
Lea también: Todo sobre los impuestos estatales en México
