El Impuesto al Valor Agregado (IVA) es un impuesto indirecto que pagas cada vez que compras productos o servicios. Se trata de un impuesto indirecto, en virtud de que los contribuyentes del mismo no lo pagan directamente, sino que lo trasladan o cobran a una tercera persona, hasta llegar al consumidor final.
En el contexto de México, por ejemplo, el IVA es un impuesto indirecto que se aplica al consumo de productos y servicios. El consumidor final paga el impuesto, mientras que las empresas actúan como recaudadores, gestionando el IVA trasladado y acreditando el pagado en sus insumos para reportarlo al SAT.
El IVA sirve para que el gobierno tenga fondos para servicios esenciales como la educación, la seguridad y la salud. Como es un impuesto que casi todos pagan cuando consumen, es una de las principales fuentes de ingresos del Estado. Además, es un impuesto indirecto, lo que significa que no te lo quitan de tu sueldo, sino que lo pagas cuando consumes.
Actos y actividades sujetas al IVA
Este impuesto lo debes pagar cuando realices actos o actividades gravados por la Ley del Impuesto al Valor Agregado. Es decir, si vendes bienes, prestas servicios independientes, otorgas el uso o goce temporal de bienes o realizas importaciones de bienes o de servicios, pagarás el IVA aplicando la tasa general aplicable en cada jurisdicción.
En el caso de México, la tasa general del IVA es del 16% para la mayoría de productos y servicios. Adicionalmente, la mayoría de los productos y servicios tienen IVA, pero hay excepciones. Por ejemplo, los alimentos no procesados, como las frutas y verduras, no tienen IVA, ni los medicamentos. Sin embargo, si vas a un restaurante, sí pagas IVA sobre tu comida. También hay servicios que pagan IVA, como las asesorías o la compra de productos electrónicos.
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Tipos de tasas de IVA
Existen diferentes tipos de tasas de IVA aplicables a diversas actividades y productos:
- Tasa General: Es la tasa estándar que se aplica en la mayoría de los productos y servicios. Por ejemplo, en México es del 16%, y en España puede ir del 4 al 21% en función de la actividad.
- Tasa del 0%: Algunos productos y servicios están sujetos a una tasa del 0%. Esto significa que el proveedor no cobra IVA, pero puede recuperar el IVA que ha pagado en sus procesos. Un ejemplo de actividades sujetas a esta tasa son las exportaciones, alimentos no procesados y medicinas. Otro error es confundir las exenciones con la tasa del 0%. La tasa del 0% beneficia a las empresas que venden productos como alimentos no procesados o que realizan exportaciones.
- Exento: Otros bienes y servicios no pagan IVA ni generan derecho a recuperación. Algunos ejemplos son los servicios médicos, los medicamentos, la educación, y el transporte público. Existen una serie de actividades que están exentas de IVA, es decir, el prestador del servicio no debe repercutir el impuesto a quién lo recibe. Los servicios de docencia, prestados por entidades de Derecho Público o privadas autorizadas por el Estado. En las entregas de alimentos destinados al consumo humano o animal, sin incluir las bebidas alcohólicas. Entrega de viviendas de protección oficial realizadas por el promotor, incluidos los garajes y anexos. También hay casos en los que el artículo que se vende o el servicio no llevan IVA.
Consideraciones sobre zonas fronterizas y servicios digitales
En las zonas fronterizas de México, por ejemplo, el IVA es diferente. Aquí, en lugar de la tasa del 16%, se aplica una tasa reducida del 8%. Esto se hace para promover el comercio en esas áreas y que los mexicanos no crucen a otros países, como Estados Unidos, para hacer sus compras a precios más bajos.
Las reformas más recientes al IVA en México han incluido medidas para que las plataformas digitales también cobren este impuesto. Así, cuando pagas tu suscripción de streaming o compras algo en una tienda en línea, el IVA está incluido en el precio. Con el crecimiento de las plataformas en línea, desde Netflix hasta Amazon, el gobierno mexicano decidió que estos servicios también deben pagar IVA. Esto significa que cuando pagas tu suscripción a una plataforma de streaming, ya estás pagando el IVA en el precio final. El objetivo es que las empresas digitales también contribuyan a los ingresos fiscales del país.
Conceptos Clave del IVA: Devengado, Deducible y Acreditamiento
IVA Devengado
IVA Devengado hace referencia al impuesto que un vendedor o prestador de servicios debe ingresar a Hacienda por las operaciones realizadas. En otras palabras, es el impuesto que se ha generado en una transacción económica con un cliente o consumidor. Cuando un comerciante o empresa vende un bien o presta un servicio, cobra el IVA correspondiente a esa operación.
IVA Deducible
IVA Deducible, por otro lado, es el impuesto que un empresario o profesional puede restar o deducir de sus obligaciones tributarias. Se refiere al IVA que ha sido pagado en las compras o adquisiciones de bienes y servicios necesarios para llevar a cabo la actividad económica. Por los gastos que ha tenido en su actividad (compra de material, alquiler de local, asesoramiento…) ha pagado IVA. Son los llamados “gastos deducibles”.
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Acreditamiento del IVA
El acreditamiento es un aspecto fundamental del IVA. En la práctica, una empresa actúa como intermediaria, pues cobra el IVA a sus clientes, pero a su vez puede restar el IVA que pagó a sus propios proveedores. Aunque el proceso de acreditamiento parece sencillo, las empresas a menudo cometen errores que las autoridades fiscales detectan con facilidad. El más común es acreditar el IVA de una factura sin haber realizado todavía el pago correspondiente. Para que el IVA de una factura sea válido en la declaración, el dinero tiene que haber salido de la cuenta de la empresa y haber llegado a la del proveedor.
Por ejemplo, si el IVA que un electricista ha cobrado por sus servicios (2.100 € de IVA repercutido) tiene que ingresarlo en Hacienda. Por otro lado, no le afecta el IVA que soporta en el ejercicio de su actividad (IVA soportado) por lo que debe restarlo del IVA que ha cobrado para calcular su declaración.
Retenciones del IVA
Adicionalmente, cuando recibas servicios personales independientes, o uses o goces temporalmente bienes, prestados u otorgados por personas físicas, estarás obligado a retener el impuesto que se traslade, así como cuando recibas servicios prestados por comisionistas cuando éstos sean personas físicas, o cuando recibas servicios de autotransporte terrestre de bienes, prestados por personas físicas o morales.
En este sentido, en lugar de aplicar la retención conforme al punto anterior, podrás retener las dos terceras partes del impuesto que se traslade efectivamente pagado, excepto tratándose de los servicios de autotrasporte terrestre de bienes, en cuyo caso la retención será del 4% aplicado al valor de la contraprestación efectivamente pagada. Las retenciones que efectúes deberás enterarlas a más tardar el día 17 del mes siguiente a aquél al que correspondan dichas retenciones, sin que proceda acreditamiento alguno contra las mismas.
El Régimen General del IVA en España
En España, el Régimen general del IVA es el régimen más común para la gestión del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). Se trata de un régimen de IVA de carácter obligatorio para todas las actividades “generales”, es decir, aquellas a las que no aplica un régimen especial. Estar en el régimen general del IVA significa que una actividad no puede acogerse a un régimen especial del IVA, como puede ser IVA reducido o estar exento de pagar el IVA.
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Las empresas y autónomos que tributan en el régimen general del IVA tienen la obligación de cobrar el IVA en todas las entregas de bienes y servicios que realicen. Además, para tributar correctamente en el régimen general del IVA se debe llevar un registro preciso de todas las transacciones y presentar periódicamente declaraciones de IVA a las autoridades fiscales españolas.
Marco legal del Régimen General del IVA en España
En España la normativa legal que regula el régimen general del IVA es la Ley 37/1992, de 28 de Diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido. Esta ley regula los aspectos generales sobre el IVA en España y enumera los diferentes tipos de regímenes de IVA (general o especiales). Esta normativa recoge todas las características del régimen general del IVA así como cuáles son los requisitos de cada régimen de tributación especial. Por ejemplo, existen regímenes especiales para agricultura y pesca, venta electrónica o inversión en oro.
¿Quién debe tributar en el Régimen General del IVA?
Deben tributar por el régimen general del IVA todas las personas, ya sean físicas o jurídicas, que desarrollan una actividad económica y que no pueden acogerse o renuncia al régimen simplificado del IVA ni a ninguno de los regímenes especiales del IVA existentes hoy en día. En este caso, a no ser que la actividad esté exenta de IVA, quienes se acojan al régimen de tributación de IVA general deberán gravar sus ventas de productos o servicios con el tipo aplicable que corresponda, marcado por ley y que va del 4 al 21% en función de la actividad.
Obligaciones en el Régimen General del IVA
Las empresas que tributan en el régimen general del IVA en España tienen una serie de obligaciones para tributar correctamente. Si tu empresa está acogida al régimen general del IVA, debe cobrar el IVA por todas las entregas de bienes y prestaciones de servicios que realice en España. También debe llevar un registro preciso de todas las transacciones y presentar regularmente declaraciones de IVA a las autoridades fiscales españolas. Estas son las obligaciones de aquellos que tributan con el régimen general del IVA:
- Documentación de ingresos: Deben documentar los ingresos con la emisión, entrega y conservación de facturas de ventas, normalmente con facturas ordinarias o en algunas situaciones con facturas simplificadas si el importe es inferior a 3.000 euros (IVA incluido).
- Documentación de compras: Deben documentar todas las compras con facturas de gastos. Los autónomos y empresas deben exigir factura a sus proveedores de productos o servicios para poder declarar estos gastos y deducir así el IVA soportado en su declaración del IVA.
- Registro de movimientos contables: Es necesario registrar todos los movimientos de contabilidad en los libros registro. Existen una serie de “libros” o registros que permiten ver los detalles contables como son el Libro registro de facturas expedidas, el Libro registro de facturas recibidas, el Libro registro de bienes de inversión o el Libro registro de determinadas operaciones intracomunitarias. Conjuntamente se conocen como los libros de IVA.
- Declaraciones periódicas: Deben presentar las declaraciones del IVA periódicas que correspondan, de forma mensual o trimestral, como es la presentación del modelo 303 del IVA. Mediante el modelo 303, debemos arreglar cuentas con Hacienda trimestralmente del IVA que hemos cobrado a nuestros clientes y proveedores.
- Declaración anual: También deben presentar una declaración del IVA de resumen anual. Esta presentación se hace a través del modelo 390, entre el 1 y el 30 del mes de enero del año siguiente. A excepción de aquellos que lleven sus Libros registro a través de la Sede electrónica de la AEAT (sistema SII) y otras excepciones, como aquellos que realicen exclusivamente actividades que tributen en régimen simplificado del IVA y/o arrendamiento de bienes inmuebles urbanos.
Diferencia entre el Régimen General y el Régimen Simplificado del IVA
Existen varias diferencias entre el régimen general del IVA y el régimen simplificado, pues se utilizan en actividades diferentes. Mientras que el régimen general del IVA aplica a una gran parte de la economía y rige la tributación de la gran mayoría de negocios, el régimen simplificado es un régimen especial que solo afecta a algunos profesionales autónomos, y esto nos hace entender mejor su naturaleza.
El régimen simplificado de IVA, también denominado como tributación por módulos, es aquel que permite calcular cuotas e ir adelantando cantidades a lo largo del año para minimizar el golpe económico al final del ejercicio. Por otro lado, en el régimen general del IVA, se ha de seguir otro proceso general, y no simplificado, para gestionar el pago del IVA, que es el que queda marcado en las mencionadas obligaciones.
El IVA y las PYMEs
Para las pequeñas y medianas empresas (PYMEs), gestionar el IVA puede ser un dolor de cabeza. Además de vender productos con IVA, deben estar al tanto de cómo recuperarlo en sus compras. Esto puede ser complicado, pero es fundamental para que las PYMEs puedan deducir el IVA que pagan en su operación y mejorar su flujo de caja.
Comparativa Internacional del IVA
El IVA no es algo exclusivo de México; muchos países alrededor del mundo también tienen este impuesto, aunque lo llaman de formas distintas. Por ejemplo, en Europa, lo conocen como “VAT” y en países como España la tasa estándar es del 21%. Esto significa que, aunque en México el 16% pueda parecer alto, hay lugares donde es aún mayor.
