La tabla periódica, un pilar fundamental de la química, organiza los 118 elementos conocidos hasta la fecha. Curiosamente, la nomenclatura de muchos de estos elementos va más allá de sus propiedades intrínsecas o sus lugares de descubrimiento. Una parte significativa rinde homenaje a figuras destacadas de la historia de la ciencia, así como a lugares o minerales indirectamente vinculados a personas.
De los 118 elementos químicos que componen la actual tabla periódica, 19 de ellos hacen referencia a 20 personas. Si, hemos contado bien, el curio debe su nombre al matrimonio formado por Pierre y Marie Curie. De estos veinte personajes, dieciséis son científicos y cuatro han dado nombre a los minerales o centros de investigación relacionados con el elemento en cuestión: samario, gadolinio, berkelio y livermorio.
La Convención de Nomenclatura y los Científicos Homenajeados
Para hacer honor a las personas que han dejado huella en el mundo de la ciencia, muchas veces se ha decidido tomar su nombre para denominar a un elemento. Esta práctica es un testimonio de su impacto y contribuciones a la comprensión de la materia.
Elementos Nombrados Directamente en Honor a Científicos
A continuación, se detallan algunos de los elementos que llevan el nombre de influyentes científicos, reconociendo sus logros y legado:
Curio (Cm)
Este elemento de número atómico 96 y símbolo Cm debe su nombre a los esposos Pierre y Marie Curie, quienes aislaron el radio y el polonio. Fue producido e identificado en julio de 1944 por el grupo de Glenn T. Seaborg en la University of California, Berkeley. Su descubrimiento se mantuvo en secreto hasta noviembre de 1947.
Lea también: Análisis del balance contable
Einstenio (Es)
Este elemento sintético fue encontrado en los restos de la explosión de la primera bomba de hidrógeno en 1952. Su nombre hace referencia a Albert Einstein, el científico más popular del siglo XX, conocido por enunciar la teoría de la relatividad especial y la general y que obtuvo el premio Nobel por la explicación del efecto fotoeléctrico.
Fermio (Fm)
Elemento sintético de símbolo Fm y número atómico 100, se encontró, como el einstenio, en los restos de la primera bomba de hidrógeno. El nombre honra a Enrico Fermi, físico italiano conocido por su trabajo en el desarrollo del primer reactor nuclear.
Mendelevio (Md)
El mendelevio de símbolo Md, número atómico 101, no se encuentra en la naturaleza. Fue descubierto por el grupo de Ghiorso y Seaborg y se prepara por transmutación nuclear artificial de un elemento más ligero, el einstenio. Su nombre es en honor del químico ruso Dmitri Ivánovich Mendeléyev, padre de la actual tabla periódica.
Nobelio (No)
Elemento sintético de símbolo No y número atómico 102, el nobelio fue nombrado en honor a Alfred Nobel, el inventor de la dinamita y fundador de los Premios Nobel.
Lawrencio (Lr)
Ernest Lawrence, físico americano famoso por la invención del ciclotrón y su papel en la separación de los isótopos del uranio, da nombre al lawrencio.
Lea también: Definición Detallada del Proceso Contable
Rutherfordio (Rf)
El rutherfordio, de símbolo Rf y número atómico 104, recibe su nombre de Ernest Rutherford, quien recibió el Nobel en 1908 por sus estudios sobre las partículas radiactivas y la desintegración de los átomos. Este científico es conocido por el experimento que demostró que toda la carga positiva y casi la totalidad de la masa del átomo se encuentran en el núcleo.
Seaborgio (Sg)
El elemento número 106 fue bautizado seaborgio en honor a Glenn Seaborg, quien recibió el premio Nobel en 1951 por sus descubrimientos en la química de los transuránicos.
Bohrio (Bh)
El físico danés Niels Bohr, creador del modelo atómico que introduce la cuantización de las orbitas, dará finalmente nombre al elemento número 107, bohrio. Su Modelo atómico lleva el nombre del físico danés Niels Böhr, quien elaboró en 1913 el primer modelo atómico.
Meitnerio (Mt)
El elemento número 109 es extremadamente radioactivo y no se encuentra en la naturaleza. Fue obtenido en 1982 por el grupo alemán de Darmstadt que propuso el nombre de meitnerio en honor a la científica Lise Meitner y el símbolo Mt. Lise Meitner codescubrió el llamado efecto Auger y varios nuevos isótopos, uno de los cuales llevó a su vez a su hallazgo del elemento químico protactinio.
Además, fue la segunda mujer en conseguir un doctorado en física en la Universidad de Viena, la primera de toda Alemania en lograr el puesto de profesora titular de física en la Universidad de Berlín y la primera investigadora en integrar la Academia Austríaca de Ciencias. Sus investigaciones fueron cruciales para este descubrimiento que dio inicio a la era atómica. Nacida en Viena en 1878 en el seno de una familia judía, Meitner era la tercera de ocho hermanos. Ya en Berlín, en 1907, consiguió que el físico y matemático alemán Max Planck, considerado el fundador de la teoría cuántica, hiciera una excepción y le permitiera asistir a sus clases.
Lea también: Cuenta Contable: Lo Esencial
El descubrimiento del neutrón a principios de la década de 1930 desató una carrera entre científicos de todo el mundo por crear de forma sintética elementos más pesados que el uranio. Sin embargo, con la llegada de Adolf Hitler al poder en 1933, Meitner tuvo cada vez más trabas para poder trabajar. Meitner y Hahn siguieron en contacto de forma diaria a través de cartas e incluso llegaron a reunirse en Copenhague a escondidas del régimen nazi. «Sus experimentos parecían mostrar un sorprendente descubrimiento: el uranio se divide en elementos más ligeros al ser bombardeado con neutrones», explican en el artículo. Hahn estaba confundido. En cuestión de días, la austríaca junto con su sobrino Frisch, también un destacado físico, lograron crear el modelo teórico que explica la fisión nuclear.
A pesar de que la participación de Meitner fue crucial y estaba bien documentada en cartas, Hahn no la incluyó como coautora en la publicación científica donde explicó este descubrimiento que luego permitió el desarrollo de la energía y armas nucleares. Darle crédito era peligroso en tiempos de la Alemania nazi y ella lo entendió, escribió Lewin Sime. En 1944, Hahn recibió en solitario el premio Nobel de Química «por su descubrimiento de la fisión de núcleos pesados». Si bien en ese momento Hahn reconoció la participación de Meitner en el hallazgo, con el tiempo llegaría a negar el rol de su colega, según Scientific American. El 29 de agosto de 1982, los investigadores alemanes Peter Armbruster y Gottfried Münzenberg lograron sintetizar por primera vez el elemento radiactivo que luego sería bautizado como meitnerio. En definitiva, esta compensación por el Nobel no entregado terminó dando a Meitner el acceso a un club mucho más exclusivo: el de los científicos con un elemento químico con su nombre.
Roentgenio (Rg)
Roetgenium, de número atómico 11 y símbolo Rg, fue sintetizado en 1994 en el Centro de investigación de iones pesado de Darmstadt.
Copernicio (Cn)
El copernicio (Cn), nombrado en honor al astrónomo Nicolás Copérnico, fue creado en el laboratorio de Darmstadt en 1996.
Flerovio (Fl)
El elemento 114, el flerovio (Fl), nombrado en honor al físico nuclear soviético Georgy Flyorov, fue sintetizado en el laboratorio de Dubna.
Oganesón (Og)
El último elemento de la tabla, el 118, fue sintetizado en 2002 en el laboratorio de Dubna. Este elemento es el oganesón (Og), nombrado en honor al físico nuclear ruso Yuri Oganesián, uno de los principales investigadores en el campo de los elementos superpesados.
Elementos Relacionados con Nombres de Personas de Manera Indirecta
Además de los científicos directamente honrados, algunos elementos deben sus nombres a minerales o lugares que, a su vez, fueron bautizados en referencia a individuos. Esto demuestra la interconexión entre el descubrimiento de elementos y las figuras históricas.
- Gadolinio (Gd): Gadolinio, de número atómico 64 y símbolo Gd, toma su nombre de la gadolinita, mineral que recibe su nombre del químico Johan Gadolin, quien a su vez descubrió el Ytrio.
- Americio (Am): El americio, de número atómico 95 y símbolo Am, se obtuvo por primera vez en 1944 por el grupo de Glenn T. Seaborg. Su nombre proviene del continente americano, que a su vez obtuvo su nombre del explorador, comerciante y cosmógrafo Américo Vespucio, quien participó en varios viajes al nuevo Mundo que identificó como un nuevo continente.
- Berkelio (Bk): Berkelio es un elemento radiactivo de símbolo Bk y número atómico 97. Toma su nombre de Berkeley, California, donde se encuentra el Laboratorio de Radiación de la Universidad de California donde fue descubierto en 1949 por S. G. Thompson, A. Ghiorso y G. T. Seaborg. La ciudad de Berkeley fue nombrada en honor al filósofo George Berkeley.
- Livermorio (Lv): Este elemento, con número atómico 116 y símbolo Lv, es otro de los que toma su nombre de un centro de investigación, el Lawrence Livermore National Laboratory en Estados Unidos, el cual fue nombrado en parte por el físico Ernest O. Lawrence.
Controversias en la Nomenclatura de Elementos
La asignación de nombres a los nuevos elementos químicos no siempre ha sido un proceso sencillo. Por convención, es el descubridor de un nuevo elemento el que propone su nombre, lo que planteó problemas cuando distintos grupos de investigación reivindicaban el descubrimiento simultáneo de un elemento.
Casos Notables de Disputa
Los nombres de los elementos 104 a 108 han sido objeto de polémica hasta que la IUPAC se pronunció finalmente en 1997.
El nombre del rutherfordio, de símbolo Rf y número atómico 104, fue polémico ya que los soviéticos aseguraban haberlo sintetizado en Dubna en 1964 y propusieron denominarlo Kurchatovio (Ku) en honor al jefe de la investigación nuclear soviética.
El elemento número 106 fue descubierto en junio de 1974 por el equipo norteamericano liderado por Al Ghiorso que propuso el nombre de seaborgio y en septiembre de 1974, por el grupo soviético de Flerov. Inicialmente la IUPAC decidió asignarle el nombre de rutherfordio ya que ningún elemento podía tomar el nombre de un investigador vivo, norma que no se había tenido en cuenta en el caso del einstenio. Finalmente en 1997 el nombre seaborgio fue reconocido internacionalmente como parte de un compromiso sobre los nombres de los elementos 104 a 108.
Nombres Rechazados o Históricos
A lo largo de la historia de la química, algunos nombres propuestos para elementos no llegaron a ser adoptados oficialmente o fueron reemplazados con el tiempo. Glucinio, azote, hahnio, kruchatovio son algunos de los términos adjudicados a algunos elementos y que fueron rechazados con el paso del tiempo por distintas razones.
