Las empresas Restcafe, propietaria de la marca Café Oma y Frayco, dueña de Presto, solicitaron acogerse a la ley de reorganización empresarial ante la Superintendencia de Industria y Comercio. Argumentaron que lo hacen como consecuencia de la situación macroeconómica actual que los ha venido afectando. Según explicaron, serían las altas tasas de interés, la inflación, el alza en los insumos y el desplome de la demanda del consumo, lo que los estaría afectando.
"Frente a los compromisos y responsabilidades que tenemos con nuestros proveedores, colaboradores y el sector financiero, solicitamos acogernos a la Ley 1116 con el fin de reorganizarnos como compañía y potencializar nuestra operación en Colombia. Es un recurso legal que se adopta para proteger la continuidad del negocio y el empleo, y de esta forma seguir apostándole al país como lo hemos hecho durante las últimas cuatro décadas", se lee en el comunicado oficial.
Con esta decisión legal, las empresas buscan cumplir las obligaciones con sus proveedores, acreedores y arrendadores para "mantenerse como aliados estratégicos de confianza y, de esta manera, continuar llevando productos de calidad y el mejor servicio a sus clientes a nivel nacional". Los colaboradores de la empresa tendrán derechos y garantías frente al proceso y seguirán con el pago de salarios y prestaciones sociales. La normativa establece herramientas que aseguran la continuidad de las operaciones y la empleabilidad.
El Acuerdo de Reorganización de Oma: Un Paso Firme Hacia la Estabilidad
La cadena de cafeterías OMA, operada por Restcafé S.A.S., logró asegurar la continuidad de su operación tras la confirmación de su acuerdo de reorganización empresarial por parte de la Superintendencia de Sociedades. La decisión, adoptada en audiencia pública el 20 de abril de 2026, permite a la compañía mantener su funcionamiento, preservar empleos y reestructurar sus obligaciones financieras en medio de un entorno económico desafiante para el sector gastronómico.
El acuerdo recibió el respaldo del 76,3% de los acreedores calificados y graduados, lo que habilitó la renegociación de un pasivo cercano a los $76.000 millones. Esta deuda será atendida en un plazo de diez años, conforme a las condiciones pactadas entre la empresa y sus acreedores. La aprobación del plan tiene efectos directos sobre la estabilidad laboral y operativa de la compañía. De acuerdo con cifras citadas por la entidad, el acuerdo garantiza la preservación de 477 empleos directos y la operación de 86 puntos de venta en el país.
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Además, brinda seguridad jurídica a los acreedores y asegura el cumplimiento de la prelación legal de créditos, elementos clave dentro del régimen de insolvencia empresarial colombiano. El superintendente de Sociedades, Billy Escobar, destacó que la decisión responde al cumplimiento de las mayorías exigidas por la ley y a la verificación de que el acuerdo se ajusta a los requisitos establecidos en la Ley 1116 de 2006. En ese sentido, subrayó la importancia de los mecanismos concursales como herramientas para el salvamento empresarial y la protección de las unidades productivas.
Lejos de implicar un cierre o liquidación, el proceso de reorganización permite a OMA avanzar hacia la normalización progresiva de sus obligaciones financieras y comerciales. Asimismo, sienta las bases para consolidar la viabilidad de la empresa en el mediano y largo plazo. Restcafé S.A.S., fundada en 1993, ha desarrollado su actividad en la distribución de alimentos y la operación de cafeterías y restaurantes, posicionando la marca OMA como una de las más reconocidas en el ámbito urbano colombiano durante más de tres décadas.
Contexto Financiero y Posición en el Mercado
Estos factores impactaron de forma directa la liquidez y el flujo de caja de ambas compañías, reduciendo su capacidad para cumplir con sus obligaciones financieras. En el caso de Oma, la cadena ha venido perdiendo participación en el mercado. Según la última medición de Euromonitor, la marca de café tiene 4% del negocio que hoy lideran Juan Valdez, con 22%, y Tostao’, con 19%.
La compañía tiene dos focos de negocio: la tostadora, Toscafé y los restaurantes Rescafé. En el 2007, las ventas de Rescafé fueron de 52.900 millones de pesos y a junio del 2008 tenía vendidos 27.700 millones. Toscafé, por su parte, obtuvo ingresos por 14.822 millones de pesos en el 2007 y este año las ventas a junio, ya superaban los 7.582 millones. Es decir, que la operación de Oma, sumando las dos compañías, llegó a los 67.722 millones de pesos, en el 2007.
Desempeño Financiero de Oma (2007-2008)
A continuación, se presenta un resumen de las ventas de las compañías que conforman la operación de Oma:
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| Compañía | Ventas 2007 (millones COP) | Ventas a Junio 2008 (millones COP) |
|---|---|---|
| Rescafé | 52.900 | 27.700 |
| Toscafé | 14.822 | 7.582 |
| Total Operación Oma | 67.722 | - |
Trayectoria y Modelo de Negocio de Café Oma
Eran los años 70. Bogotá era una urbe fría, aunque su gente la hacía cálida. También fue la época en que las terrazas de café empezaban a mostrarse en una ciudad que las pedía a gritos. Y ese precisamente fue el inicio de uno de los íconos capitalinos: Oma Café. En la década de los 70 nació Oma como la primera tienda de café gourmet en Bogotá, en un local ubicado al norte de la ciudad: carrera 15 con calle 82. La idea de montar este café gourmet fue importada de Europa, en un afán por darle variedad y alternativas a los conocedores del café.
La palabra OMA significa ‘abuelita’ y eso es precisamente lo que, en su calidez, reflejan los restaurantes y las barras, como ellos las llaman, dedicados exclusivamente a la venta de café, en todas sus formas. “Oma es sinónimo de calidad y de tradición”, según relata Juan Carlos Ospina, Gerente de Restcafé, empresa del grupo empresarial Oma. En sus inicios se tuvo una buena acogida por parte de los bogotanos, quienes acudían masivamente a degustar las delicias que les presentaba el nuevo punto de encuentro, pues de hecho eso ha sido Oma, un punto de referencia y de reunión, que ha perdurado por casi cuatro décadas.
Con el correr de los años, el negocio fue creciendo y los clientes empezaron a exigir otros tipos de café. Fue así como, además de vender café tostado y molido, se empezaron a comercializar diferentes bebidas a partir del café, mientras que, paralelamente, se fueron adecuando locales, similares a los cafés romanos y parisinos, con sus tradicionales terrazas al aire libre.
Oferta de Productos y Servicios
Dos productos bandera se comercializan en sus barras de café: el capuccino y el café expresso. “Estos han sido tradicionales, pero también han tenido acompañamientos de otras bebidas, ya que casi 40 años de historia hacen mella en otros gustos”, dice Ospina. “Lo cierto es que el sabor del café Oma es tan especial, que las exportaciones de café que realizamos nos dejan muy bien posicionados en el exterior. Además, las fórmulas con las que se sirven los cafés en nuestros puntos de venta son estratégicas y ese es, en realidad, el secreto del éxito”.
Oma cuenta hoy con 150 puntos de venta en todo Colombia. Un centenar de ellos, localizado en Bogotá y los otros 50, desplegados por toda la geografía nacional. Dentro de las ciudades que tienen el privilegio de contar con un Oma están Cali, Medellín, Pereira, Barranquilla, Cartagena, Villavicencio y Fusagasugá.
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La experiencia y calidad, que han adquirido, los hace parte de la historia cafetera del país y se convierte en la base para ofrecer a sus clientes una variedad de recetas ‘de la abuela’, que acompañan la extensa carta de bebidas. “Queremos mantener las recetas de Oma (abuelita) e iniciamos hace años la venta de croissants, galletas de todas las clases, pies, tartaletas, bizcochos y emparedados de roast-beef, elaborados por nosotros mismos”, comenta el gerente de Rescafé. “Otra de las gamas de bebidas que han ido tomando fuerza en los restaurantes son las que tienen algún tipo de licor. Así, se puede ofrecer el tradicional tinto con algún licor, o expressos y capuccinos acompañados por licores de menta, brandy o sambuca, una nueva variedad de licor que estamos comercializando”. Esta perfecta combinación entre un buen plato y el café cien por ciento colombiano es parte del encanto de cada uno de los restaurantes Oma del país.
Pero no es solo la repostería y el café los que han hecho la fama de Oma. Hoy, los helados artesanales, los granizados y la confitería hacen parte integral del menú de opciones que se puede adquirir. Así, los granizados de maracuyá y café; los helados elaborados con frutas frescas, crema de leche y leche; los lácteos y la confitería han hecho que el negocio se expanda a otras latitudes. Los confites o dulces son unos pasabocas crocantes, procesados con base en un grano excelso de exportación tostado, recubierto con un suave chocolate. Venden, también, arequipe de café y turrones de café como complemento a esta variedad de dulces.
“Además, tiene su línea institucional con la tostión perfecta y un sabor inigualable para los grandes consumidores de café. En estos puntos de venta se encuentra igualmente el café en grano y molido, listo para preparar en casa. Viene en bolsa de 500 gramos o en pacas por 10 unidades. Su café de línea selecta ha sido elaborado pensando en aquellas personas que gustan de un café suave con sabor y aroma equilibrados, de tostión y molienda media”, comenta Juan Carlos Ospina. Esta línea se vende en bolsas de 250 gramos, en paca por 20 unidades y molido o en grano, en bolsa de 500 gramos. Igualmente, hay descafeinados, de selección especial, tipo exportación y finest selection.
Cabe destacar que en algunos de los restaurantes Oma se muele el café, lo que garantiza la frescura del mismo. “Además de llevar el café recién tostado, también lo podrá comprar molido, gracias a los diferentes molinos con los que contamos en nuestros restaurantes”, agrega Ospina. La tostadora Oma se caracteriza por tener diferentes tipos de café y porque siempre piensan en satisfacer el paladar y gusto del consumidor. Para garantizar la calidad de cada una de las líneas, la marca tiene una planta con equipos de alta tecnología y de tostión de alta precisión, donde el proceso de tostado se realiza automáticamente, lo que permite tener un estándar de color, en cada una de las líneas de producción.
“El proceso de empaque y embalaje es rigurosamente supervisado, con el fin de ofrecerle al cliente un producto de alta calidad. Nuestro café se encuentra en las principales cadenas de supermercados a nivel nacional, así como en la mayoría de los puntos de venta de restaurantes y barras de café”. Oma cuenta con más de mil empleados en todo el país. Los 150 puntos de venta son de operación propia y por ahora no tiene ninguna franquicia, pues, como dice su gerente, “queremos mantener la calidad de nuestros puntos de venta, aunque lo estamos evaluando”. Dentro de las instalaciones de la tostadora y la fábrica de repostería cuentan con los más altos estándares de calidad, lo que les ha significado certificaciones de reconocidas compañías. Así, los 150 productos que comercializan han hecho de Oma uno de los puntos de encuentro de muchos estudiantes, ejecutivos y empresarios que han degustado uno de los cafés más ricos del país.
La Situación de Presto: Un Proceso Paralelo
La cadena de hamburgueserías Presto, también perteneciente al grupo costarricense Mesoamérica, atraviesa su propio proceso de reorganización empresarial, aunque con avances más limitados. A diferencia de OMA, el trámite de Presto se encuentra suspendido de manera temporal por orden judicial. La suspensión fue dispuesta por un juez concursal en cumplimiento de una decisión del Juzgado Quinto de Familia de Medellín, que ordenó frenar la diligencia tras la interposición de una acción de tutela por parte de un acreedor. Este alegó la presunta vulneración de su derecho de petición, lo que llevó a detener el proceso hasta que exista un pronunciamiento de fondo sobre el recurso constitucional.
El plan de reorganización de Presto contempla la reestructuración de deudas por $47.399 millones y un esquema de pago proyectado a siete años una vez sea confirmado judicialmente. Actualmente, la cadena mantiene la operación de 118 puntos de venta en el país y emplea a 683 personas, cifras que evidencian su relevancia dentro del sector de comidas rápidas en Colombia.
Impacto Consolidado de los Procesos de Reorganización
En conjunto, los procesos de OMA y Presto permiten la preservación de cerca de 1.200 empleos directos y garantizan la continuidad de más de 200 puntos de venta en el país. Ante este panorama, la reorganización empresarial se convirtió en la principal alternativa para evitar el cese de operaciones y proteger el empleo. A través de este mecanismo, las empresas buscan renegociar sus deudas bajo supervisión judicial, mientras continúan desarrollando su actividad económica.
Pese al anuncio, las marcas en conjunto indicaron que continúan creyendo en el mercado colombiano y su objetivo con esta decisión es mejorar la experiencia con sus consumidores, ofreciendo un servicio y productos de alta calidad.
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