El Canal de la Perla, un viejo acueducto subterráneo ubicado en el corazón del centro histórico de Torreón, Coahuila, y olvidado durante muchos años, fue reabierto al público para convertirlo en un espacio cultural y sitio de interés turístico en la ciudad.
Orígenes y Propósito Inicial
En una primera etapa, los ricos hacendados de finales del siglo XIX y principios del XX construyeron el antiguo canal con la intención de regar con el vital líquido sus tierras, sembradas con hortalizas. Posteriormente éste sirvió como espacio de drenaje pluvial y paso de las aguas negras que, junto con otros desechos naturales, se fueron acumulando con el paso de los años hasta rellenarse con capas de sedimento casi 90 por ciento de su capacidad y pasar al olvido durante décadas.
Redescubrimiento y Rescate
Vaya sorpresa se llevaron las autoridades municipales de la ciudad de Torreón, en Coahuila, cuando una fría mañana de marzo en 2003, las llantas de un camión se introdujeron en una brecha del pavimento y, a la hora de escarbar un poco para solucionar el incidente, surgió un canal completamente azolvado de más de 400 metros lineales. En ese mismo mes iniciaron las obras, en pleno Centro Histórico de la ciudad, de lo que más tarde se convertiría en un paseo turístico para conocer la historia de la región.
Inversión y Restauración
Luego de la reapertura, el alcalde Miguel Ángel Riquelme, anunció una inversión de más de 6 millones de pesos en la restauración de la bóveda revestida de ladrillo, iluminación, rehabilitación del sistema eléctrico con tecnología Led e instalaciones para albergar un museo y espacios para exposiciones fijas debajo de las calles.
El director de Restauración del Centro Histórico, José Quiñones Guerrero, refirió que los trabajos en el Canal de la Perla, protegerán la arquitectura original y los inmuebles construidos en su entorno.
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Transformación en Espacio Cultural
El Canal de la Perla, obra de ingeniería, vestigio de la historia de La Laguna, está conceptuado a ser un corredor para la instalación de librerías, galerías, tiendas artesanales y restaurantes, dijo Riquelme tras realizar un recorrido de más de 600 metros, de la calle Rodríguez a la Zaragoza. Este magnifico espacio de recreo pasa por debajo de las avenidas Morelos, Juárez, Hidalgo y Venustiano Carranza.
Los elementos arqueológicos que se han encontrado en el Canal de la Perla son diversos y de distintos materiales, barro, vidrio, metal y hueso, entre otros más abundantes de plástico, papel y cuero, que serán expuestos. Se le devolverá a este lugar su valor histórico y será el mejor espacio para colocar museografía.
En nuestros días, el canal de La Perla que fundamentalmente sirve como galería, cuenta con restaurantes, librerías y tiendas artesanales en los que se respira una atmósfera de paz y cultura sobre todo debajo de su gran bóveda estilo franciscano.
Regeneración del Centro de la Ciudad
Esto no es una obra de ocurrencias, sino parte de una política integral de regeneración del centro de la ciudad, igual como se está trabajando en el mercado Juárez, en el sector Alianza, en la Casa del Cerro, en el Museo del Ferrocarril y en unos días más en el Paseo Morelos, apuntó el edil.
Para el año entrante, con una fuerte inversión, se tiene programado remodelar la Plaza de Armas, la alameda Zaragoza y el Bosque Venustiano Carranza.
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Leyendas y Misterios
No podían faltar las leyendas que siempre se entretejen en torno a un escenario como La Perla. Incluso se sabe que existen más de cinco «historias perdidas» por ahí.
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