Después de la Gran Guerra de 1914-1918, Italia fue presa de un gran descontento popular tanto político como social en contra del gobierno y de los Tratados de Paz firmados. La crisis no solamente fue internacional, al mismo tiempo fue moral, política y económica. Durante la guerra perecieron casi 700 mil soldados, hubo 1 millón de heridos; el país quedó afectado por el desempleo y la inflación; y una crisis política con gobiernos rápidamente alternantes.
En este contexto apareció en 1922 el partido fascista organizado por Benito Mussolini, quien intentaría revivir la grandeza del antiguo Imperio Romano a través de su dictadura. El fascismo se fue imponiendo por medio de la violencia física e ideológica y el chantaje político, apoyado por las clases dirigentes. Para el fascismo el Estado es lo absoluto, ante lo cual los individuos y los grupos no son más que lo relativo. Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado.
Consolidación y expansión del régimen
Tras dividir una huelga general de obreros en marzo de 1922, 30 mil fascistas realizaron una violenta marcha sobre Roma, mediante la cual lograron que el rey Víctor Manuel III le entregara el gobierno a Mussolini, quien se autoproclamó inmediatamente Duce. El nuevo gobierno incluía sujetos de los partidos moderados del centro y de la derecha, militares y algunos representantes fascistas.
Una de las características del fascismo italiano fue su política expansionista. Las dos décadas de fascismo representan una parte fundamental de la historia moderna italiana, y la política exterior implementada en el frágil y complejo periodo entre el año 1922 hasta el 1939 se puede separar en tres momentos principales. Mussolini consideraba importante explotar su política exterior para poder alcanzar dos metas principales: fortalecer el régimen e incrementar la influencia italiana en el ámbito internacional.
La caída: El 25 de julio y el fin de la dictadura
Los reveses militares en el norte de África y la invasión aliada de Sicilia y el sur de Italia en 1943 contribuyeron a derrocar la dictadura de Benito Mussolini. El 24 de julio de 1943, a las 17 horas, el Gran Consejo, órgano supremo del régimen fascista, se reunió en el Palazzo Venezia. A las 2:30 de la madrugada del 25 de julio, la mayoría de los jerarcas votó una moción de censura contra el Duce, presentada por Dino Grandi. Ese mismo día, cuando salía de la audiencia con el rey, Mussolini fue detenido por los carabinieri.
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El mariscal Badoglio, el nuevo primer ministro, negoció un cese del fuego con los Aliados a comienzos de septiembre de 1943. El documento supone la capitulación total ante los aliados y la confirmación de que la Alemania nazi ha perdido a su gran socio europeo. Hitler decidió entonces tomar directamente el control de Italia.
La República de Saló y el desenlace final
Soldados paracaidistas alemanes liberaron a Mussolini de la prisión y lo instalaron como el jefe de un gobierno títere pro-alemán ubicado en Saló al norte de Italia. El 23 de septiembre proclamó la fundación de la República Social Italiana, un nuevo Estado fascista protegido por las armas alemanas. En el contexto de una guerra cada vez más desfavorable, las autoridades de Saló colaboran con la represión exigida por Hitler.
En abril de 1945, sin apoyos políticos, con los alemanes ya en retirada y casi toda Italia a merced de los aliados, Mussolini intenta salvarse. El 28 de abril, los partisanos que controlan ya casi todo el territorio de su república interceptan en la localidad de Dongo el convoy en el que Mussolini trata de alcanzar la frontera. Pocas horas después, Mussolini y Petacci son fusilados en una carretera cercana por los partisanos. Es el final de Mussolini y de la República de Saló.
| Evento | Fecha |
|---|---|
| Fundación del PNF | 7 de noviembre de 1921 |
| Marcha sobre Roma | 28-30 de octubre de 1922 |
| Reunión del Gran Consejo (Caída) | 24-25 de julio de 1943 |
| Ejecución de Mussolini | 28 de abril de 1945 |
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