En la Europa del siglo XVII, fueron miles las mujeres que ardieron en la hoguera acusadas de brujería tras ser sometidas a horribles torturas. Se calcula que unas 50.000 personas fueron asesinadas en todo el mundo luego de ser condenadas en juicios. Arder en una hoguera o morir en la horca tras ser acusada de brujería no era algo extraño entre los siglos XV y XVIII. De hecho, fueron cientos de miles las mujeres que acabaron entre llamas en diferentes rincones del mundo, especialmente en Europa y América, por pensar diferente o ser más avanzadas que la sociedad en las que le tocó vivir.
El horror en la América colonial: El caso de Salem
Mucho se ha escrito sobre la barbarie y el fanatismo religioso en el continente europeo, pero menos conocidos son los actos del mismo tipo que se cometieron en la América colonial. En aquellas tierras, donde vivían los indios mohicanos, pocomtuc o massachussets, se produjeron cerca de una veintena de casos de brujería, aunque el más recordado, cruento e impactante fue el que tuvo lugar en el poblado de Salem, en la colonia inglesa de Massachusetts.
En febrero de 1692, empezaron a sucederse algunos hechos extraños en la pequeña población de Salem, enclavada entre pantanos y habitada por trabajadores puritanos. Toda la población de Salem, incluido el reverendo Parris, creían en las brujas y que estas eran las causantes del extraño comportamiento de las jóvenes. La primera acusada fue Tituba que, para salvarse de las crueles torturas a las que iba a ser sometida, confesó públicamente: "He visto al diablo en el bosque".
Víctimas olvidadas y procesos irregulares
Tras declararse culpable, Tituba fue condenada a prisión y estuvo un año recluida. Por su parte Sarah Osborne, una anciana, y Sarah Good, una indigente, que también habían sido acusadas, fueron ahorcadas al no confesar su culpabilidad. El 2 de junio de 1692, el juez William Stauton envió a la horca a Bridget Bishop, una mujer que doce años antes había sido declarada inocente del cargo de brujería y cuyo único pecado había sido tener un carácter extrovertido y haberse casado tres veces. Otra mujer, Rebecca Nurse, fue también acusada. El juez, que la conocía bien, la declaró inocente lo que provocó tal oleada de vandalismo y salvajismo entre la población que el asustado magistrado tuvo que cambiar de opinión y ordenar que la ahorcaran de inmediato.
La injusticia histórica en Connecticut
Legisladores en el estado de Connecticut (EEUU) exoneraron a 12 mujeres que fueron condenadas hace unos 370 años por brujería y reconocieron que los juicios fueron errores judiciales. Entre las condenadas está Alice “Alse” Young, una joven que se dedicaba a la botánica y que fue acusada de querer esparcir enfermedades entre los niños usando brujería. La mujer, que tenía unos 32 años, murió en la horca el 26 de mayo de 1647.
Lea también: ¿Por qué hay saturación en el SAT? Análisis y alternativas
“No podemos retroceder en el tiempo y evitar el destierro, el empañamiento o la ejecución de las mujeres y los hombres inocentes que fueron acusados de brujería, pero podemos reconocer las injusticias que enfrentaron y el dolor que sintieron, dolor que sus sobrevivientes aún reconocen hoy”, dijo el legislador Saud Anwar.
La persistencia del estigma en la actualidad
Lo que es muy moderno es que la brujería todavía se utiliza hasta el día de hoy como método de control social y persecución de mujeres y niños. “Las acusaciones de brujería y los abusos relacionados vulneran los derechos de cada persona a la vida, a la seguridad y a la no discriminación. Esta práctica, profundamente arraigada y extendida, ha causado un sufrimiento y una violencia incalculables”, declaró Michèle Eken, investigadora jefa de Amnistía Internacional. Las mujeres mayores que viven en la pobreza, con problemas de salud o discapacitadas son quienes más riesgo corren, así como las que no se ajustan a los estereotipos relativos a los roles de género.
Tabla: Comparativa de contextos de persecución
- Época: Siglo XVII (Salem) | Actualidad: Siglo XXI (Ghana)
- Causa principal: Histeria colectiva y puritanismo | Causa principal: Estereotipos de género y pobreza
- Consecuencias: Horca y hoguera | Consecuencias: Desplazamiento y marginación
La creencia en la brujería está arraigada en varias comunidades. Limitarse a penalizar las acusaciones de brujería no resolvería el problema. “Pedimos la adopción de un enfoque holístico que aborde las causas fundamentales de los abusos e incluya programas de reintegración social y económica, junto con protección y reparaciones para las personas que han sufrido abusos debido a una acusación”, añadió Genevieve Partington.
Lea también: claves para aplicar los 7 hábitos de la gente altamente efectiva
Lea también: Análisis detallado: Impuestos y programas educativos clave
