Si buscas un lugar lleno de encanto que se encuentre envuelto en historia, entonces debes conocer Hacienda Cerro Gordo, un espacio que resalta por su belleza arquitectónica y por las espectaculares áreas verdes que la rodean. Este magnífico lugar se encuentra en Polotitlán, rodeado de paredes de 283 años, y en donde apellidos como Polo y Basurto han dejado parte de su historia.
Un Espacio Ideal para Celebraciones
Para tu enlace, dispondrás de un amplio y cuidado jardín con capacidad hasta 400 personas. Tu boda no podrá ser más completa y personalizada si la celebras en otro lugar, ya que acá, además de preciosos espacios, dispondrás de servicios de alto nivel en tema de organización y ejecución de eventos sociales.
En Hacienda Cerro Gordo se puede rentar un espacio para celebrar una boda a partir de $1 y hasta $2. Hacienda Cerro Gordo ofrece sus servicios de banquete de boda para un mínimo de 150 invitados y puede dar servicio hasta un máximo de 600 invitados.
A Hacienda Cerro Gordo lo recomienda el 100% de las parejas que ya disfrutaron de sus servicios. Su valoración global es de 5.0 y recibió esa puntuación en calidad del servicio, flexibilidad, relación calidad/precio, profesionalidad y tiempo de respuesta.
Historia y Orígenes de San Ignacio Cerro Gordo
También conocido por la Iglesia como San Ignacio Cerro Gordo de Loyola, se encuentra ubicado hacia donde el sol sale, al Oriente de Jalisco, y además fue la más progresista delegación de las cuatro que integran el Municipio de Arandas y que el 04 de Diciembre del 2003 obtuvo su independencia de Arandas para en el año 2007 convertirse en un nuevo municipio, el municipio 125 del Estado de Jalisco.
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Antes y después de la Conquista se encontraban personas empeñoladas en el legendario Cerro Gordo. Durante la Conquista, el virrey fray Antonio de Mendoza a su paso por este lugar viniendo de la ciudad de México en 1541, con destino al Cerro del Mixtón para pacificar a los indígenas que se habían sublevado, vio el Cerro Gordo con la apariencia de haber sido un volcán en siglos anteriores por encontrarse entre rocas basálticas y algunas corrientes de lava que partían de la cúspide de la montaña hacia sus faldas.
El Cerro Gordo era el punto geográfico límite de los Purépechas y a su vez el inicio del grupo indígena Tecuexe hacía el poniente. San Ignacio tiene su origen en dos mercedes: la primera hecha al capitán Pedro Albarrán Carrillo el 23 de febrero de 1697, consistente en cuatro sitios para ganado mayor y la segunda librada a los hijos y herederos del citado capitán el 16 de diciembre de 1700, abarcando 16 sitios para ganado mayor y menor.
Siendo la fecha de fundación de San Ignacio Cerro Gordo, el 23 de febrero de 1697. Estas tierras de la Hacienda de la Trasquila situadas en la jurisdicción de Tepatitlán y La Barca, las adquiere el capitán de infantería Gaspar Ventura González de Castañeda, al casarse con una hija de Antonia Castellanos Martínez y de Pedro Albarrán Carrillo, formando el mayorazgo de San Ignacio Cerro Gordo y Milpillas, en el siglo XVIII.
En el siglo XIX se usa indistintamente el nombre de San Ignacio Cerro Gordo o de la Trasquila, por la gran cantidad de borregos que llevaban a la finca principal para quitarles lana. El primer libro de bautismos de la Hacienda de San Ignacio Cerro Gordo es de 1792 y su primer censo eclesiástico es de 1758.
Dicho censo dice “Hacienda de la Trasquila de San Ignacio Cerro Gordo” y se menciona como fundadores de este lugar a españoles puros, indios y mulatos y ranchos que hoy perduran como Piedra Herrada, Teposán, La Tuna, Ramblás, Jaquetas, Pueblito.
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