¿Quieres escaparte a Veracruz? Adéntrate en la historia de la Hacienda El Lencero, en el estado de Veracruz, un lugar ideal para reencontrarte con el pasado, la historia y el romanticismo.
Orígenes e Historia de El Lencero
La historia de El Lencero data de casi cinco siglos atrás, cinco siglos de acontecimientos que trascendieron en la historia del país. Fue construida en 1525 como una modesta hostería para que descansaran los viajeros que se dirigían al puerto de Veracruz. El primer dueño de la Hacienda fue uno de los soldados de Hernán Cortés, Juan Lencero, quien la mandó a construir en1525. Su importancia radica en que recibió una de las “Mercedes Reales,” permiso para establecer una de las diez posadas para descanso para los viajeros en el camino desde Veracruz hacia México.
La Era de Antonio López de Santa Anna
El 27 de mayo de 1842, El Lencero pasa a ser propiedad de uno de los personajes más controvertidos de nuestra azarosa historia, ya que ocupó 11 veces la presidencia de la República: el general Antonio López de Santa Anna. El 27 de mayo de 1842, bajo la escritura pública No. 156, el propietario Juan Francisco Caraza y Zavalza vende a don Antonio López de Santa Anna esta hacienda, en la cantidad de 45 mil pesos - oro. A los 34 años de edad, Santa Anna compró la hacienda por la cantidad de 45 000 pesos y la conservó durante 14 años.
Tal vez fue poseído por el encanto de este lugar, pero lo más seguro es que su mente y su instinto militar vieron en esta hacienda un sitio ideal para criar el ganado que necesita para alimentar a su tropa, y por eso bajo su mandato El Lencero creció 200% en extensión. La hacienda continuaba brindando los servicios de hospedaje a los viajeros, por lo cual comenzó a cobrar impuestos por derecho de tránsito.
Transformaciones Agrarias y Reconstrucción
En 1923, la hacienda sufrió la primera afectación agraria y se le quitaron 600 ha. En 1935 sufrió una nueva afectación de 1845 ha para dotaciones ejidales. Para 1875 El Lencero era una de las haciendas azucareras más importantes de la región. Entre 1923 y 1935 perdió gran parte del terreno debido a problemas agrarios.De lo que había sido esta gran hacienda, don Rafael Murillo Camacho compró 28 ha en las que se localizaban las habitaciones del casco, el edificio de la fábrica, el acueducto y el manantial, y los reconstruyó con lo cual la hacienda recuperó parte de su antiguo esplendor.
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Restauración y Legado Actual
En 1981 el entonces gobernador del estado, Agustín Acosta Lagunes, adquirió en 12 millones de pesos la parte principal compuesta por 8 ha y ordenó la restauración de la casa principal. Hoy en día, la hacienda conserva su extensión de 8 ha.
Recorrido por El Lencero
Tal parece que en la actualidad El Lencero es un lugar ideal para la inspiración de los poetas, escritores y toda persona que desea estampar sus pensamientos, reflexiones y meditaciones. Durante mi recorrido por la hacienda quería fotografiar cada uno de los rincones, ya que sólo bastaba con girar la vista, abrir los ojos y encontrar una nueva imagen fotográfica.
Mi recorrido comenzó por la planta baja, en lo que eran las habitaciones de los huéspedes y los recibidores. Los muebles de madera, las lámparas, los cuadros, las cortinas y los tapetes que decoran el lugar, crean un ambiente perfecto de la época. La sala de armas es representativa de uno de los pasatiempos deportivos favoritos de la época, y muestra las hazañas y aventuras de los hombres que practicaban la cacería.
Los frescos y sombríos corredores con sus arcos, enmarcan la vista de los magníficos jardines que rodean un pequeño lago, donde el agua refleja una enorme variedad de flores de muchos colores. En la planta alta se pueden visitar las habitaciones de los dueños, las cuales muestran la intimidad y objetos personales de aquellos tiempos.
La capilla, construida en un estilo ecléctico, es pequeña y al entrar a ella se siente un gran silencio y un sentimiento acogedor y de paz invade a sus visitantes. Con los vaivenes de la historia. Actualmente, El Lencero representa para los habitantes de las cercanías, un patrimonio nacional y un legado, ya que antiguamente este lugar era fuente de ingresos de sus padres y abuelos.
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Las Ex Haciendas de Xalapa y el Turismo Patrimonial
El presente artículo ofrece un caso aún no cumplido o anómalo de conversión en turismo patrimonial: las ex haciendas de la región de Xalapa, Veracruz. La discusión de este caso ayuda a repensar y a reabrir las asunciones implícitas de este tópico del turismo patrimonial, de manera que se presentan otras formas de visita y relación con estos enclaves turísticos situados en la región estudiada. En los últimos años el turismo vinculado con los emplazamientos patrimoniales ha experimentado un considerable auge.
Estas antiguas haciendas sí pueden considerarse como patrimonio, puesto que cumplen la mayor parte de los criterios objetivos de valoración, pero, por el contrario, están experimentando serias dificultades en su transformación en turismo patrimonial. El propósito de presentar un caso anómalo no será tanto el de la refutación, confirmación o refinamiento de la teoría como el de pensar directamente sobre la contingencia de ciertos fenómenos sociales.
Memoria Colectiva y Patrimonio
Durante el siglo XIX y los comienzos del siglo XX, buena parte de la vida social, económica y política de la región de Xalapa, Veracruz, pivotaba alrededor de las haciendas. Muestra que dicha estructura dificulta la defensa de las identidades de los actuales habitantes de las zonas rurales y obstaculiza la preservación del patrimonio y de la historia social de la región.
Cómo llegar a El Lencero
Se puede hospedar en Jalapa la capital del estado de Veracruz.
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