Descubre la Fascinante Historia de la Hacienda del Valle en Chihuahua: Secretos y Leyendas Reveladospost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Si son unos novios de Chihuahua y aún no encuentran el salón perfecto para su gran día, Hacienda del Valle es una opción única que cumplirá con todos sus requisitos. Aquí podrán hacer realidad cada idea que tengan, además de poder invitar a todos sus seres queridos y amistades. Hacienda del Valle puede albergar incluso a 350 comensales sin renunciar a la comodidad.

Orígenes y Fundación

Los orígenes de Villa de Allende se remontan a 1560 cuando el misionero fray Agustín de Rodríguez puso todo su empeño para conjuntar a la población en el lugar. Sin embargo, fue hasta 1562 cuando se obtuvo el permiso para construir la primera misión franciscana -en lo que actualmente es el estado de Chihuahua- que dio origen a la fundación del asentamiento humano; ya en 1563, se le conoció con el nombre de Valle de San Bartolomé. En 1574, la ocupación española de Santa Bárbara ganó fuerza con la creación de un convento franciscano en San Bartolomé (actual Valle de Allende), zona fértil regada por un río que más tarde llevaría el nombre del pueblo.

Además de ser una misión, el Valle de San Bartolomé fue un real de minas que se consolidó por la dependencia de su población a la actividad económica agrícola. Esto favoreció su constitución como un importante centro de producción, abastecimiento y almacén de alimentos de una amplia región fundamentalmente minera, integrada por San José del Parral, San Francisco e incluso San Felipe del Real, hoy ciudad de Chihuahua.

Siglo XVII: Expansión y Misiones

A finales del siglo XVI, los españoles emprendieron un importante avance hacia el norte, gracias al interés de Juan de Oñate que obtuvo concesión de la Corona para conquistar nuevos territorios. Los jesuitas fundaron su primera misión en San Pablo (actual Balleza) en 1611. Su fundador el padre Joan Font llegó a Santa Bárbara en 1604. En 1659 los franciscanos fundaron la misión de Nuestra Señora de Guadalupe del Paso del Río del Norte, y en 1660 la de Casas Grandes, con el tiempo las dos ganarían fama por la cantidad y calidad de sus producciones agrícolas. Entre 1660 y 1668 nacieron las misiones de Bachíniva, Namiquipa, Babonoyava y Santa Isabel.

Defensa y Milicia en el Valle de San Bartolomé

La "compañía volante de campaña" fue un cuerpo de soldados que se estacionó durante 66 años en el poblado y misión de San Bartolomé (hoy Valle de Allende, Chihuahua). No era la primera de su género en la Nueva Vizcaya, y contribuyó al sistema defensivo de la provincia pero, como era difícil sostenerla, al igual que los presidios, generó muchos problemas. Por otra parte, la instalación de un cuartel en 1688 en el Valle de San Bartolomé estimuló el poblamiento local. Los soldados, en su gran mayoría originarios de otros pueblos de la Nueva Vizcaya, contrajeron matrimonio en San Bartolomé y tuvieron descendencia.

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En 1691, el conde de Gálves, virrey de la Nueva España, le añadió diez hombres más, ya que tenía sólo 20 (Almada s/f, 16). Al parecer, ese número varió con el tiempo; en 1693 eran 35 soldados (Porras Muñoz 2006, 353-360), y en las primeras décadas del siglo XVIII la tropa se componía de 30 hombres, como se verá más adelante. La compañía volante fue llamada indistintamente del Valle de San Bartolomé o de Parral, ya que antes parte de la tropa se encontraba en ese último real minero, situado a 25 kilómetros al este de San Bartolomé.

Una de las funciones de la compañía volante de campaña de Valle de San Bartolomé consistía en cuidar a la población del sur de la antigua provincia de Santa Bárbara, dispersa en muchas haciendas y estancias, a lo largo de los afluentes del río Conchos, donde se extendían las tierras de labor de riego. Pero el objetivo más importante de la compañía volante era proteger el camino real de tierra adentro, principal eje comercial y de comunicación entre Santa Fe, en el Nuevo México, Durango, la capital de la gobernación donde se quintaba la plata, y la ciudad de México, sede de los poderes virreinales.

Siglo XIX: Independencia y Cambios Políticos

Hacia la tercera década del siglo XIX, la capital del actual Estado Libre y Soberano de Chihuahua había mejorado su situación, ya tenía imprentas, una Casa de Estudios Superiores y una Casa de Moneda que recibía el metal de los recientes descubrimientos mineros de Guadalupe y Calvo y de Jesús María, además del cobre que se traía de las minas de Santa Rita del Cobre. También, la agricultura y la ganadería habían adquirido cierto incremento, propiciando el asentamiento de gran número de personas.

El Valle de San Bartolomé estuvo estrechamente vinculado a los movimientos insurgentes de principios del siglo XIX. Como ya se mencionó, en agosto de 1811 se expusieron las cabezas de los próceres de la Independencia mexicana. Por Decreto del Congreso del Estado de Chihuahua del 19 de septiembre de 1825, el Valle de San Bartolomé fue nombrado Valle de Allende, en honor a Ignacio Allende.

Valle de Allende en el Siglo XX y XXI

En 1969, en el estado de Chihuahua ocurrió un encuentro cósmico que atrajo la atención mundial: un meteorito de gran tamaño penetró a la atmósfera terrestre y se desintegró en miles de fracciones, las cuales se dispersaron sobre la superficie del municipio de Valle de Allende, ubicado en el sur del estado. En 2001 se publicó el decreto por el cual la ciudad de Valle de Allende, Chihuahua, fue declarada Zona de Monumentos Históricos.

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En nuestros días la gente del Valle suele pasear por los alrededores de la región, donde abundan sitios naturales de gran encanto. En las afueras del poblado, justo donde se inicia la acequia, el río hace un remanso que aprovecha la gente para bañarse; junto a este paraje, llamado “La Herradura”, se encuentra un balneario familiar. A pocos kilómetros de Valle se localiza el manantial Ojo de Talamantes.

Arquitectura y Patrimonio

Esta comprende un área de 1.4 km2 y se organiza en una estructura urbana de 70 manzanas, las cuales están dispuestas en torno a un espacio central rectangular, o Plaza de la Constitución, en donde se realizan las actividades cívicas y sociales más relevantes. La traza urbana está constituida por un sistema de acequias, estructuras dependientes del río Valle, que divide el poblado en cuatro grandes zonas de riego. Los edificios de valor histórico son 110 y son dignos de mención los destinados al culto religioso, como el de Nuestra Señora del Rosario, construido entre los siglos XVII y XVIII, y el Templo de Nuestra Señora de Guadalupe, que data del siglo XIX.

Hacienda del Valle: Un Lugar para Celebraciones

Hacienda del Valle busca que en un mismo sitio encuentren todo lo que necesitan para la velada, de ahí que cuenten con paquetes básicos así como todo incluido. Contacten con ellos para conocer al detalle todas las atenciones que tienen disponibles para ustedes. En Hacienda del Valle se pueden encontrar menús de boda con un costo por invitado desde $70 hasta $120. Hacienda del Valle ofrece sus servicios de banquete de boda para un mínimo de 100 invitados y puede dar servicio hasta un máximo de 400 invitados.

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