Hacienda El Dorado, ubicada en Tlalpan, Ciudad de México, se presenta hoy como un elegante salón de eventos sociales, un espacio ideal para celebrar momentos especiales como bodas. Su excelente ubicación al sur de la capital facilita el acceso a los invitados.
Hacienda El Dorado: Un Escenario de Ensueño para Bodas
Este recinto tiene una capacidad para albergar hasta 250 invitados, asegurando la comodidad de todos los asistentes. Además de ofrecer un espacio de calidad, Hacienda El Dorado brinda la posibilidad de contratar servicios adicionales para bodas, adaptándose a las necesidades de cada pareja. Los novios tienen la opción de llevar su propio pastel de boda, con un costo adicional de $15,000 para un máximo de 200 personas. El 100% de las parejas que han disfrutado de sus servicios lo recomiendan, otorgándole una valoración global de 5.0 en calidad del servicio, flexibilidad, relación calidad/precio, profesionalidad y tiempo de respuesta. Actualmente, Hacienda El Dorado dispone de promociones de descuento exclusivas para los servicios de boda.
Los Dorados de Villa: El Cuerpo de Élite de la División del Norte
Para comprender la magnitud de la División del Norte, es imprescindible hablar de Los Dorados, el ejército personal de Pancho Villa, conformado por 300 de los mejores guerreros. Villa escogía personalmente a cada uno de sus escoltas basándose en la lealtad y destreza en el combate. El nombre de la unidad también fue elegido por Villa, aunque se desconoce a la fecha su significado. Estos hombres, que se distinguían por llevar una placa dorada en el sombrero, lucharon valientemente en batallas cruciales como la de Tierra Blanca, Torreón y Ojinaga.
Los primeros Dorados vestían un uniforme distintivo: una carabina máuser 7 milímetros, una pistola colt .44, un uniforme de lana color verde olivo (similar al de la milicia estadounidense) y un sombrero texano. A pesar de que nunca superaron los tres batallones de 100 soldados cada uno, su fiereza y poderío los hacían parecer un ejército de 100 mil almas.
Según cuenta uno de los Dorados, la armada conocida como Los Dorados de Pancho Villa; nunca tuvo la capacidad suficiente para ser considerada una unidad de caballería, pues siempre fueron 3 batallones de 100 soldados cada uno, pero con la fiereza y poder que les hacía ver como un ejército de 100 mil almas. Más adelante, Pancho Villa sería el líder de la División del Norte, una de las más poderosas organizaciones militares jamás antes vistas, conformadas por Los Dorados y mexicanos que luchaban por la Revolución Mexicana.
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Es importante destacar que, aunque Pancho Villa era el líder principal de Los Dorados, el compañerismo y la confianza entre sus miembros eran tales que cualquiera podía tomar el mando en cualquier momento y ser seguido sin cuestionamientos. Los Dorados transmitían órdenes a los diferentes generales de la División del Norte que eran tomadas como si vinieran del mismo centauro.
El ejército de Los Dorados acompañó a Pancho Villa desde la toma de Chihuahua en 1913, pasando por su gobierno en ese mismo estado en 1914, las innumerables batallas que se pelearon por la libertad de México y hasta cuando tomó la Ciudad de México, a lado de su hermano de armas, Emiliano Zapata, en diciembre de ese mismo año. Los Dorados estuvieron de lado de Pancho Villa en sus derrotas ante Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles en 1915.
Pancho Villa: Líder Revolucionario y Figura Central
Después del asesinato de Francisco I. Madero y José María Pino Suárez, Pancho Villa regresa a México en 1913, tras haber estado exiliado en El Paso, Texas, por haber escapado de la prisión en México. Con el estandarte de combatir la tiranía, su armada creció estratosféricamente tanto en combatientes como en organización, armamento y provisiones. Poco a poco, Pancho Villa fue haciéndose de bravos y confiables efectivos, que le dieron el coraje de enviar un mensaje a su compadre, el coronel Fidel Ávila; con quien ya había compartido el campo de batalla. Se dice que aunque Pancho Villa era el líder principal de Los Dorados, si uno daba una orden, todos obedecían de inmediato y sin chistar.
Tras ser rechazado en Chihuahua, Villa planeó en noviembre de 1913 tomar Ciudad Juárez. A finales de 1913, conforme al plan revolucionario promulgado por Venustiano Carranza, Villa asumió la gubernatura de Chihuahua. La toma de Torreón le representó a Villa beneficios importantes, dado que ahí se encontraban las fábricas de armas del Ejército federal, además de ser un importante polo económico debido al desarrollo de la industria del algodón.
La buena relación que tenía Villa con las autoridades educativas le permitió disponer de libros y maestros pagados por el gobierno federal. Villa y los Dorados hicieron revivir las desoladas tierras, construyeron escuelas, se instalaron líneas de teléfono, oficina de correos y telégrafo; empezaron a trabajar y le dieron trabajo a las personas de ranchos cercanos, así como escuela para los niños; que por las noches era ocupada por adultos que aprendían a leer y a escribir.
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Figuras Clave en la División del Norte
Como el Dorado número 100 y primer jefe de la escolta, sería elegido el coronel Jesús M. Ríos, originario de la sierra de Chihuahua; entre los seleccionados para integrar su grupo se encontrarían Nicolás Fernández, Candelario Cervantes, Martín López, Manuel Baca, José I. Prieto, Pedro Luján, Juan B.
Al igual que Rodolfo Fierro, Baca Valle era uno de los verdugos más despiadados de la División del Norte. Así, Candelario Cervantes, llamaría su atención porque durante el ataque a la hacienda de Santa Clara los villistas no tenían artillería que los apoyara y cargando una recua de mulas con unas cuantas piezas de madera, se acercó a las líneas enemigas y en voz alta fingió dar órdenes a sus soldados para disparar los cañones. Cuando su unidad se retira, los federales acuden al campo de batalla para rematar a todos los heridos. Martin y Pablo López, fueron reclutados siendo adolescentes y seleccionados por su temeridad.
El Legado de la División del Norte y Los Dorados
Tras varias traiciones y perder las batallas de Trinidad, la Batalla de León y la Batalla de Aguascalientes; Los Dorados invaden Columbus, Ohio, el 9 de marzo de 1916, como represalia porque el país norteamericano reconoció a Carranza como líder de la nación. Pancho Villa luchó junto a sus Dorados y sobre todo, a lado de su compadre, el artillero Felipe Ángeles, durante un largo periodo de guerrillas entre 1917 y 1920; en el que Villa y sus hombres defendieron sus ideales hasta la muerte. El disgusto entre los veteranos y sus hijos es todavía más fuerte, porque mi general Villa fue el que defendió México a punta de bala, y consiguió justicia, tierra y libertad. En aquellos años, mi padrino trajo a la gente del campo, que eran esclavos, a defender la patria.
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