Valle de Guadalupe es un pueblo ubicado en la zona de los Altos, una joya de Jalisco digna de visitarse y disfrutar cada uno de sus rincones. Tiene el coraje de sus charros, que orgullosamente compiten en sus lienzos; tiene la historia de su lado, las huellas de una guerra que defendió las creencias religiosas que hoy subsisten. Es magia y entretenimiento, es cultura y bellezas naturales. En sus haciendas se respira el pasado y se comprende mejor visitando su museo; es un espacio para el ecoturismo y para la diversión familiar.
Uno de los lugares con historia en esta zona es la Hacienda La Llave. ¿Quieres localizar el pueblo de La Llave (Hacienda la Llave)? Lo puedes encontrar a 8.1 kilómetros, en dirección Sudeste, de la localidad de Valle de Guadalupe, la cual tiene la mayor población dentro del municipio.
Un Vistazo al Pasado
La Hacienda La Llave tiene una conexión especial con la historia del espectáculo mexicano. Antonio Aguilar ("El Charro de México") y Flor Silvestre ("La reina de la canción mexicana") pusieron muy en alto el nombre de México con su show ecuestre; sus presentaciones tanto en nuestro país como en el extranjero fueron la sensación. Y precisamente la historia de amor entre Flor Silvestre y Antonio Aguilar, comenzó durante el rodaje de una película de la época de oro del cine mexicano. Durante sus descansos se iban a pasear en caballo.
La conductora de televisión Alma Coronel tuvo una muy entretenida charla con el señor Alejandro Sandoval Vázquez para Telepaisa. A sus 90 años de edad, Don Alejandro aún monta a caballo y además, mantiene muy “frescos” muchos recuerdos. Contó que su patrón Gabriel de la Torre y Antonio Aguilar fueron muy buenos amigos. Alejandro, préstame el caballo para presentarlo a Florecita”, le dijo. Aunque nunca pudieron comprarlo, el dueño de la Hacienda La Llave le prestó el caballo a Antonio Aguilar para varios de sus shows.
Atractivos de Valle de Guadalupe
Hay que llegar a conocer este pueblo comenzando por la Plaza Hidalgo un espacio donde se puede apreciar el Palacio Municipal, una sobria construcción con su verde fachada; de ahí se puede pasar a la Plaza Principal, con su típico kiosco al centro, flanqueada por el famoso Portal de los Barba, que hacen honor a la familia benefactora del municipio; a un lado se encuentra una magnífica finca, la Casa de Diligencias (Actualmente Escuela Primaria) de arquitectura notable; frente a este complejo se encuentra la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, la sede religiosa del Municipio que debe su nombre a la advocación de su templo. Se puede ahora seguir hacia el Lienzo Charro Cenobio Barba Rábago, donde los charros locales y visitantes han escenificado contiendas memorables del más mexicano de los deportes; junto a él, se encuentra el Templo de San Juan Bosco, de arquitectura peculiar; ahora se puede continuar hacia el Museo Arqueológico Dr.
Lea también: El sabor único de la Crema de Sotol
El Enoturismo en Valle de Guadalupe, Baja California
Además de su historia, el Valle de Guadalupe se destaca por su creciente industria vinícola. Es una vinícola preciosa y, definitivamente, todo un clásico de Valle de Guadalupe en Baja. Su edificio, que con sus muros blancos, sus techos de teja y su patio central con arcadas semeja una vieja hacienda mexicana (aunque fue diseñado por el célebre arquitecto iraní Neil Haghighat), y sus esculturas metálicas de los caballos y del arcángel junto a los viñedos de la casa, han sido tan repetidamente fotografiados que ya se han convertido en los mejores símbolos del valle. Pero también es un clásico, porque fue una de las bodegas pioneras en el enoturismo: sí, el vino local es excelente, pero se disfruta mejor en un hotel elegante y cómodo, flanqueado por verdes jardines, con una tina de jacuzzi mirando al viñedo y teniendo al lado un restaurante muy bien atendido.
Aquí te presentamos algunas de tales vinícolas, además del Museo del Vino y un puñado de sitios para comer. La visita a estos lugares y la degustación de sus vinos permitirán al lector entender por qué muchos bajacalifornianos ya llaman a este lugar simplemente “El Valle”: es el valle encantador, productivo y sabroso por antonomasia. Y también convencerán al viajero de que en nuestro México Desconocido hay muchos, muchísimos valles hermosos, pero ninguno que se compare con Valle de Guadalupe en Baja.
Algunas Vinícolas Destacadas:
- Adobe Guadalupe: Fue el proyecto de Donald y Tru Miller (él, estadounidense, y ella, holandesa), iniciado desde la última década del siglo XX. Fue en el 2000 que levantaron su primera cosecha. Y muy pronto sus vinos se volvieron referencia obligada en el panorama de la enología mexicana. Su línea más antigua y famosa es la de los arcángeles, todos ellos ensambles muy aplaudidos: Miguel, Kerubiel, Serafiel, Gabriel y Rafael, que son tintos, y Uriel, que es rosado. Algo más nuevos son Jardín Secreto (tinto con base en Tempranillo) y Jardín Romántico (Chardonnay), excelentes creaciones del actual enólogo de la casa, el chileno Daniel Lonnberg.
- Alximia: Presidida por el productor Álvaro Álvarez, esta empresa familiar basa su filosofía en el respeto al medio ambiente. Por ello, sus vinos principales llevan nombres como Helios, Magma, Pira o Aqua, haciendo alusión a los cuatro elementos. Su historia empezó en 2004 con la plantación del viñedo, y aunque el año siguiente inició la vinificación de la uva, produciendo apenas 20 cajas de AlXimia Cabernet y AlXimia Cabernet Merlot, en realidad consideran al año 2008 como su año formal de inicio.
- Balch’é: En 1997 Juan Ríos adquirió 32 hectáreas de un viejo viñedo familiar en el Valle de Guadalupe en Baja y se dispuso a regenerarlo con la idea de elaborar vino casero. Al paso de los años lo pensó mejor y se decidió a vender su producción. A principios de siglo construyó su cava, amplió los viñedos y comenzó a comercializar sus caldos.
- Bruma: Es uno de los conjuntos más innovadores del Valle en cuanto a estilo arquitectónico y, desde luego, un lugar para disfrutar con los cinco sentidos. Visualmente es un lugar que atrapa. El arquitecto, Alejandro D’Acosta, quiso integrar la construcción al aspecto del valle y lo logró. Pero lo más sorprendente es que gran parte de todo este despliegue de lujo se construyó con basura cercana.
- F. Rubio: Inició en 2003 como un proyecto recreativo de Francisco Rubio. Al principio tuvo cuatro hectáreas. Los frutos se los pasaba a otras vinícolas que pagaban con botellas. Luego empezó la elaboración de caldos propios. Poco a poco, esposa, hijos y nietos se involucraron en el proyecto y hoy la F. del nombre hace referencia a la familia entera.
- Casa de Piedra: Sin embargo, es muy recomendable visitar Casa de Piedra por ser una de las vinícolas clave en la historia del valle. El famoso enólogo Hugo D’Acosta dirigió la producción de Bodegas de Santo Tomás a partir de los años ochenta del siglo XX. Luego dejó aquella casa con la idea de crear esta otra, como un proyecto enteramente propio.
- Castañeda: Interesante por su utilización de la uva Mourvèdre, esta pequeña vitivinícola fundada en 2010 por la familia Castañeda -de ahí el nombre de la casa- produjo en su primera añada apenas 14 barricas, para crecer a más de 400 en el 2018.
- Casa Magoni: Patriarca de los enólogos de Valle de Guadalupe, Don Camillo Magoni nació a mediados del siglo pasado en Morbegno, en el norte de Italia, y en los años sesenta vino a Baja California invitado por su paisano Ángel Cetto. Por décadas fue el enólogo de L. A. Cetto.
Datos Demográficos de La Llave (Hacienda la Llave)
En La Llave (Hacienda la Llave), el 30% de las personas han terminado la educación secundaria y el 22% de las viviendas dispone de computadora personal, laptop o tablet.
Hemos recopilado datos de número de habitantes de La Llave (Hacienda la Llave) por edad y género, para mostrarte la siguiente pirámide poblacional de la localidad, del año 2005. Puedes comprobar cómo se distribuyen los porcentajes de niños y adultos, además de mujeres y hombres.
Lea también: Patrimonio en la Sierra Gorda: Hotel Misión Hacienda Concá
Lea también: Detalles del proceso de estadidad en Baja California
