Quiero darte la bienvenida, contándote la pequeña historia de mi hogar y de mi familia. Es la historia de la Hacienda San Cristóbal.
Orígenes y Evolución Histórica
Estos muros existen desde 1614, cuando el Virrey Marqués de Guadalcázar le compra a Pedro Nuñez Gómez, un sitio de ganado y caballerías. Aunque, no fue hasta 1734, que se conoció la primer hipoteca de esta mi casa.
Gracias al conde de Valenciana, Antonio de Obregón y Alcocer que le compró la finca a Félix Gutiérrez de la Concha en 1780, liberándola de todas sus deudas y malentendidos.
Un siglo después, en 1915, los terrenos de la Hacienda San Cristóbal sirvieron de campo de batalla para los ejércitos villistas y los de Obregón.
La Hacienda Convertida en Museo
Tras ser adquirida en el año de 1963 por el señor Antonio Haghenbeck y de la Lama, la antigua hacienda se convirtió en museo.
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Contiene pinturas europeas y novohispanas.
Cada una de las habitaciones se encuentran decoradas como el señor Hagenbeck las dejó, cuando vivía en esta hacienda.
En una de las habitaciones encontramos una fastuosa recámara de Boulle de madera ebonizada.
El frente de la habitación se adorna con una cómoda del mismo estilo, una mesa tipo tortuga acompañando a una sala con tapicería francesa de Aubusson.
Legado Familiar
Mi abuelo tuvo cuatro hijos, mi padre José Luis, Bertha y Ana Fox Pont.
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Mi padre se casó con Mercedes Quesada Etxaide en el año 1919.
Juntos tuvieron nueve hijos, un servidor, José Luis, Javier, Cristóbal, Martha, Mercedes, Cecilia, Susana y Juan Pablo. El resto es historia, querido amigo.
Desde chiquito, aprendí a lidiar con un toro.
Lo viví en mi carrera en el sector privado y en sector público y lo sigo viviendo en las fundaciones que cree con el amor de mi vida, Marta Sahagún: Centro Fox y Fundación Vamos México.
La Hacienda en la Actualidad
Hoy la hacienda, aún guarda esa historia y esa magia en cada rincón. Hoy, tú que me estás leyendo, puedes disfrutar de amenidades únicas en su tipo.
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Este lugar es el reflejo de la humanidad con la que nos conducimos en la vida.
Espero poder verte y saludarte por los pasillos de la Hacienda, y ¿por qué no?
San Cristóbal de las Casas: Un Pueblo Mágico
Este Pueblo Mágico, ubicado a 80 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez, sobresale por su verde paisaje verde cubierto por la neblina y por sus magníficas construcciones virreinales de estilo barroco, plateresco y neoclásico, como la Catedral de San Cristóbal y el Templo y Ex Convento de Santo Domingo de Guzmán.
A lo largo de su historia, San Cristóbal de las Casas ha tenido diversos nombres.
La presencia de grupos étnicos y su legado maya, hace que en este poblado se congregue una gran variedad de artesanía colorida y alegre.
En el Mercado de Dulces y Artesanías podrás adquirir textiles bordados, faldas, sarapes, sacos, lanas, chalecos, entre otros.
El punto más pintoresco para iniciar cualquier recorrido es la Plaza Principal, con su quiosco de inicios del siglo XX, rodeada por los portales y las más destacadas obras arquitectónicas, como la Catedral de San Cristóbal, iniciada en 1528 y modificada posteriormente en el siglo XVII; su fachada de estilo barroco está decorada con motivos vegetales en argamasa.
Atrás se encuentra el Templo de San Nicolás, uno de los primeros de la ciudad, que en un principio fue de uso único para los indígenas.
Es uno de los edificios más bellos de la ciudad.
En su magnífica fachada de estilo barroco salomónico se despliegan motivos ornamentales realizados por los indígenas en argamasa sobre piedra.
Fundado a finales del siglo XVI, el Templo del Carmen fue víctima de un incendio, ahora se aprecia su sencilla fachada, la peculiar forma de L y el Arco-Torre del Carmen, símbolo de la ciudad cuyo estilo recuerda al mudéjar y era el campanario de este templo.
La Capilla de San Cristóbal es otro importante templo aunque su aspecto es de gran sencillez, fue remodelado a finales del siglo XVIII.
En cada rincón de San Cristóbal de las Casas se nota el paso de la historia, ejemplo de una obra de estilo neoclásico es este edificio del siglo XIX creado por el arquitecto Carlos Z.
Uno de los sitios en los que se refleja la identidad de este Pueblo Mágico es el Museo Na Bolom, que en sus paredes aloja una gran colección de artesanías y piezas de la región y tiene una biblioteca dedicada a los mayas y lacandones.
En San Cristóbal de las Casas hay un museo dedicado para cada una de las cosas que lo identifican.
En la calle Miguel Hidalgo encontrarás varias joyerías donde se venden piezas de ámbar.
También pasea por la calle Real de Guadalupe, llena de tiendas, restaurantes, hoteles y agencias de viajes.
Estos parajes se ubican a menos de 15 kilómetros de San Cristóbal de las Casas.
Los más aventureros pueden hacer el viaje en bicicleta o a caballo.
En Zinacantán destacan sus invernaderos y bellos bordados, y no te sorprendas si te invitan a su casa: es una tradición.
El único antecedente del baile de las chiapanecas se encontró en el archivo de la Escuela Primaria Federal “Flavio A. Paniagua” en San Cristóbal de las Casas, testimonio de que la primera representación se hizo de este baile, correspondió a un arreglo de los profesores Hermilo W.
