Descubre Cómo los Impuestos Transforman la Sociedad Mexicana ¡Impacto Social Revelador!post-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La desigualdad regional y las diferencias de ingresos tributarios disponibles per cápita constituyen hoy rasgos perennes del federalismo mexicano. La dinámica económica supuso la emergencia de poderes diferenciados en cada región del país y dio lugar a un arreglo político peculiar, marcado por la desigual fuerza de las entidades federativas.

Existe abundante evidencia de la inequitativa carga tributaria en México; entre regiones, entre estados, entre sectores económicos e incluso recientemente se ha demostrado que la población de los deciles más ricos del país no realiza el mismo sacrificio tributario que la población que se encuentra en los deciles que constituyen la clase media.

Este libro contribuye a la reflexión y construcción de un ambiente de responsabilidad social e incluso ciudadana en el pago de impuestos en México, encontrando una correlación al considerar que el pago correcto de las contribuciones, constituye un ámbito indispensable de responsabilidad social hacia la labor realizada por el Estado.

Los primeros capítulos son análisis de las diversas dimensiones de la responsabilidad social corporativa en México (como impacto en la reputación o en la sostenibilidad). Otra aportación establece la relación entre cumplimiento y responsabilidad social corporativa; un siguiente capítulo muestra un claro ejemplo de la responsabilidad social ciudadana: los jóvenes que están creando startups que sí cumplen con sus responsabilidades fiscales.

Se enriquece la obra con un capítulo que demuestra que las pequeñas empresas en México no quieren contribuir al gasto público (es decir, una gran parte de ellas son socialmente irresponsables en términos fiscales) y ello se ilustra con lo que ha ocurrido al pasar del Régimen de Incorporación Fiscal al Régimen Simplificado de Confianza.

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También se analiza que en la actualidad hay un esfuerzo insuficiente del gobierno para incorporar al sector formal a los miles de comercios y prestadores de servicios. Se integra otra aportación en la cual se discute lo inequitativo que resulta cuando una persona se registra con alguna actividad adicional a sueldos y salarios y entonces adquiere la obligación de presentar declaraciones mensuales y anual aun cuando no haya realizado ninguna actividad relacionada con dicho régimen, perdiendo la facilidad que tendría si solo estuviera en el régimen de sueldos y salarios de no presentar declaración anual.

La norma es inequitativa, toda vez que ellos no necesitarían hacer declaración y esto contribuye a la falta de responsabilidad social ciudadana frente al fisco.

La recaudación fiscal es la principal fuente de financiamiento en México, es de donde se obtienen los principales recursos que se utilizan para los diferentes fondos, programas y políticas para el desarrollo económico y social del país. De acuerdo a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, la recaudación fiscal en México representa tan solo el 16.5% del Producto Interno Bruto, lo que ubica al país por debajo del promedio de los países de América Latina y el Caribe y de la OCDE.

El que la recaudación en México tenga un peso de suma importancia para la economía, el buen funcionamiento del estado y que a su vez está presente tantos problemas que obstaculizan su buen funcionamiento la hacen un objeto de estudio primordial.

La Constitución Política, que ocupa la máxima jerarquía en el sistema legal del país, establece en el artículo 73 fracción VII que es competencia exclusiva del H. Congreso de la Unión establecer las contribuciones necesarias tendiente a cubrir el presupuesto del Estado. La misma Constitución establece en el artículo 31 fracción IV que una de las responsabilidades de los mexicanos es coadyuvar al gasto público de la Federación, los Estados y los Municipios en donde residan de manera proporcional y equitativa de acuerdo con los criterios que marquen las leyes.

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En la estructura tributaria de México hay otros dos impuestos relevantes: el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el impuesto a las importaciones (ARANCEL). No obstante, la contribución a la recaudación fiscal por parte de estos impuestos es baja (alrededor de 10 %) en comparación con el ISR y el IVA (85 %).

A partir de la información disponible sobre ingresos y gastos y otras dimensiones en las encuestas de hogares y del conocimiento de las características del sistema fiscal, el método del CEQ consiste en asignar a cada individuo según corresponda la carga de los impuestos a la renta y al consumo, y los beneficios de las transferencias monetarias, los subsidios al consumo y el gasto en educación y salud. De esta manera, se construyen los diferentes conceptos de ingreso prefiscal y posfiscal, mismos que se utilizan para generar los correspondientes indicadores de desigualdad y pobreza. Esto permite estimar, para cada país, el impacto sobre la distribución del ingreso y la pobreza de cada componente del sistema fiscal, así como el del sistema en su conjunto.

Los países que más redistribuyen son Argentina, Brasil, Costa Rica y Uruguay, y los que menos, Guatemala, Honduras y Perú. La política fiscal reduce la pobreza extrema (monetaria) en 12 de los 16 países. Sin embargo, la incidencia de la pobreza después de impuestos, subsidios y transferencias monetarias es mayor que la incidencia para el ingreso de mercado en Bolivia, Guatemala, Honduras y Nicaragua, aun cuando en estos cuatro países la política fiscal sí reduce la desigualdad.

El efecto de las pensiones contributivas sobre la desigualdad es heterogéneo y, contrariamente a lo que a veces se arguye, igualador en nueve países de la región. El gasto en educación preescolar y primaria es igualador y propobre (el beneficio por persona baja con el ingreso por persona) en todos los países. El gasto en educación secundaria es igualador en todos los países y también propobre en algunos.

El gasto en educación terciaria nunca es propobre, pero es igualador en todos los países a excepción de Guatemala. La región latinoamericana presenta una gran heterogeneidad en el tamaño del estado y en la capacidad de utilizar al fisco para reducir la desigualdad y la pobreza. A mayor gasto social (como proporción del PIB), mayor redistribución; pero países con un nivel de gasto social similar, o incluso menor, muestran diferentes niveles de redistribución lo cual sugiere que otros factores tales como la composición y focalización del gasto intervienen en determinar el efecto redistributivo más allá del tamaño del gasto.

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Es importante recalcar que mayor redistribución no necesariamente es siempre un resultado deseable, ya que en este trabajo no se estiman los efectos sobre la sostenibilidad fiscal y la eficiencia. En algunos países, el peso de los impuestos al consumo es tal que una proporción de la población pobre es pagadora neta al sistema fiscal (antes de recibir las transferencias ‘en especie’ en educación y salud).

Governments should examine whether this undesirable effect could be avoided, or at least reduced, through an expansion of targeted cash transfers and/or reduction in the consumption taxes that are particularly burdensome for the poor.

A pesar de la reducción en la concentración del ingreso experimentada el periodo 2000-2014, América Latina continúa siendo la región con los niveles de desigualdad más altos del mundo. Alrededor de 2010, el promedio simple del coeficiente de Gini de la región fue igual a 0.502, mientras que fue igual a 0.304 en las economías avanzadas, 0.328 en el Sur de Asia, 0.389 en el Este Asiático y 0.44 en el África al Sur del Sahara.

Si bien el resto del mundo tiende a ser mucho menos desigual que Latinoamérica, en los países avanzados esto se debe -en gran parte- a la magnitud de la redistribución fiscal. El presente artículo sintetiza el impacto de la política fiscal en la desigualdad y la pobreza en 16 países de la región para alrededor del año 2010. En los 16 países se aplica una metodología de incidencia fiscal común (Lustig y Higgins, 2013 y Lustig, 2017) con el propósito de estimar el efecto de los impuestos directos e indirectos, el gasto social (transferencias monetarias y gasto público en educación y salud) y los subsidios indirectos sobre la desigualdad y la pobreza.

Cabe destacar que, como es común en la mayoría de los análisis de incidencia, los estudios utilizados no contemplan respuestas de comportamiento de los agentes económicos, elementos de la incidencia a lo largo del ciclo de vida o los efectos de equilibrio general. Pese a tales salvedades, estos 16 estudios se encuentran entre los más detallados, exhaustivos y comparables disponibles para América Latina.

El presente artículo se organiza de la siguiente forma. Las secciones I y II sintetizan aspectos metodológicos del análisis de incidencia en la teoría y la práctica. La sección III presenta una caracterización del estado para los 16 países con base en el tamaño y composición del gasto e ingresos del gobierno general. Las secciones IV, V y VI presentan el análisis de los resultados del impacto de la política fiscal sobre la desigualdad, la pobreza y el uso de servicios públicos en educación y salud, respectivamente. Por último, la sección final contiene un resumen de los principales resultados y conclusiones.

Las ecuaciones 3 y 4 demuestran que en un mundo donde existe sólo un impuesto (o se estima el efecto de todos los impuestos sumados) o sólo una transferencia (o se estima el efecto de todas las transferencias sumadas), el efecto redistributivo depende únicamente del tamaño de la intervención fiscal y su progresividad. Más aún, si un impuesto o una transferencia tienen un índice de Kakwani positivo, ésta es una condición necesaria y suficiente para que el efecto redistributivo de dicho impuesto o transferencia sea igualador.

Cuando se pasa a un mundo de más de una sola intervención, esta correspondencia ya no necesariamente ocurre. Es decir, en un sistema con más de un impuesto o una transferencia, no sólo es cierto que el sistema fiscal neto puede ser igualador aun en presencia de un impuesto regresivo: más importante (y sorprendente) aún es que el sistema fiscal puede llegar a ser más igualador con el impuesto regresivo que sin éste.

Es decir, el efecto redistributivo del sistema fiscal neto ΠNRS es igual a la suma ponderada de los efectos redistributivos de todos los impuestos ΠTiRS y los efectos redistributivos de todas las transferencias ρBjRS Bj donde los ponderadores son iguales al tamaño relativo de cada uno de todos los componentes de la política fiscal.

Es decir, el efecto redistributivo del sistema fiscal neto ΠNRS es igual a la suma ponderada de los efectos redistributivos de todos los impuestos ΠTiRS y los efectos redistributivos de todas las transferencias ρBjRS Bj donde los ponderadores son iguales al tamaño relativo de cada uno de todos los componentes de la política fiscal.

Es decir, el efecto redistributivo del sistema fiscal neto ΠNRS es igual a la suma ponderada de los efectos redistributivos de todos los impuestos ΠTiRS y los efectos redistributivos de todas las transferencias ρBjRS Bj donde los ponderadores son iguales al tamaño relativo de cada uno de todos los componentes de la política fiscal.

Este resultado tiene implicaciones profundas, tanto para el análisis de los efectos de la política fiscal como para las recomendaciones de política. El planificador social ya no puede basarse en el grado de progresividad o el tamaño de un impuesto o transferencia en particular para afirmar si ésta ejerce una fuerza igualadora o desigualadora.

En el ejemplo anterior, si se considera sólo el impuesto, el efecto redistributivo es igual a -0.05; es decir, el impuesto por si solo es claramente regresivo y desigualador. Si se considera sólo la transferencia, el efecto redistributivo es igual a 0.20. Sin embargo, el efecto redistributivo del sistema en su conjunto es igual a 0.25, mayor que el efecto redistributivo si se considera solamente la transferencia.

Es decir, el sistema presenta una reducción de la desigualdad mayor con el impuesto regresivo que sin éste. Como menciona Lambert, este resultado no es sólo una curiosidad teórica: se presenta en la práctica.

Este resultado desconcertante resulta del hecho que el efecto que induce una intervención fiscal en particular depende de la trayectoria (path dependent) para la cual se analiza su característica en el plano de la progresividad. En el ejemplo de Lambert, los impuestos son regresivos respecto al ingreso original, pero son progresivos en relación con el ingreso original más las transferencias.

Las implicaciones de los resultados analíticos de (Lambert, 2001) y el desarrollo más general de (Enami, Lustig y Aranda, 2017) son contundentes. En un mundo donde existe más de un instrumento fiscal o se presenta reordenamiento (reranking) de los hogares, para determinar si la contribución de una intervención fiscal es igualadora (o no) y en qué magnitud, se tiene que computar el efecto del sistema en su conjunto.

Aquí se optó por determinar si la contribución de una intervención fiscal es igualadora utilizando lo que se conoce como la contribución marginal. No obstante, esta limitante, las contribuciones marginales son útiles para la evaluación de las intervenciones fiscales en el plano de la equidad.

Según las convenciones vigentes, un rubro de gasto es regresivo cuando su coeficiente de concentración es mayor que el coeficiente de Gini para el ingreso de mercado y progresivo cuando ocurre lo opuesto. Esto último ocurre cuando la transferencia (absoluta) por persona decrece con el ingreso prefiscal por persona. En la sección de resultados se presentan las transferencias que tienen la característica de ser propobres (la transferencia absoluta disminuye con el ingreso), neutras desde el punto de vista absoluto (la transferencia es igual en términos per cápita para todos) o prorricos (la transferencia absoluta aumenta con el ingreso).

Nótese que las transferencias prorricos pueden ser igualadoras (su contribución marginal puede ser positiva) o desigualadoras (su contribución marginal puede ser negativa). Las transferencias desigualadoras son perversas desde el punto de vista de la equidad en el sentido en que éstas no sólo aumentan con el ingreso en términos absolutos, sino también como proporción del ingreso de mercado o autónomo.

Mediante el análisis de incidencia y el coeficiente de Gini, se cuantifica la concentración de pago de los siguientes tributos: ISR, IVA, CSS, ISAN, IEPS e Importaciones (aranceles). La desigualdad es una problemática cuyos efectos se sienten en esferas como la educación, el desarrollo social e, inclusive, en la misma biología del ser humano (Wilkinson, 2006). Por esto, reducirla se asocia con una mejor calidad de vida y mayor satisfacción personal (Pickett and Wilkinson 2015).

El sector público, a través de su política fiscal, juega un rol fundamental en la disminución de la desigualdad de los recursos. Por un lado, la recaudación busca gravar a quienes más tienen para que, por el otro lado, a través del gasto público, se atienda a quienes más lo necesitan mediante la redistribución de los recursos1. No obstante, no todos los impuestos tienen el mismo efecto sobre la desigualdad.

La desigualdad es un término con una acepción negativa. No obstante, existen dos tipos de desigualdad, cada uno con razones y efectos diferentes. Por un lado, está la desigualdad horizontal, la cual se suele resumir en tratar “diferente a los iguales”. Ésta suele ser la menos deseada, puesto que se esperaría un trato igual a las personas con las mismas características socioeconómicas. Por el otro lado, está la desigualdad vertical, la cual se abrevia en tratar “distinto a los diferentes”. Ésta suele ser considerada con menos aversión, ya que busca reconocer las diferencias entre los grupos (e.g.

La efectividad de la recaudación de un impuesto se mide a través de su tasa efectiva. De manera puntual, ésta indica la proporción recolectada, relativa al total de la cuenta macroeconómica del PIB gravada por el tributo2. Así, el resultado se hace relevante debido a que, con esto, se pueden observar los impuestos que más recaudan, respecto a su máximo potencial, haciéndolos comparables entre sí.

No obstante, para visualizar la incidencia de los impuestos en cuanto a quiénes pagan, primero, utilizamos la ENIGH 2020 para conocer los ingresos gravables reportados, bajo el supuesto de que se reportan los “de bolsillo”3. Segundo, calculamos el ingreso bruto45 () para obtener la distribución de recursos “antes de impuestos”. Tercero, existen dos maneras de ajustar el subreporte de los ingresos brutos en la ENIGH 2020 con su equivalente del SCN: la primera, reescalándolos linealmente (sin alterar la distribución reportada) y, la segunda, ajustando la subrepresentación de los hogares de más altos ingresos (alterando la distribución reportada)6.

La primera vía significaría un límite inferior del Gini mexicano, para los ingresos brutos, de 0.530 y, la segunda, un límite superior de 0.577. Cuarto, reescalamos los gastos del hogar para que, en el agregado, concuerden con los valores por finalidad económica del SCN. Esto resulta en un Gini del consumo de los hogares de 0.428. El muestra que, medido con el coeficiente de Gini, el ISR a personas físicas concentra más su recaudación en la menor cantidad de personas, con un resultado de 0.806, acorde con su diseño progresivo y los supuestos7 de informalidad.

Las cuotas del IMSS, por el contrario, son las que se distribuyen más entre sus contribuyentes, con un resultado de 0.325. Las obligaciones tributarias aquí estimadas, entre los hogares estadísticamente representados en la ENIGH 2020, revelan que la recaudación tributaria, por parte de la Federación, están relativamente concentradas entre sus contribuyentes, pues su coeficiente de Gini alcanzó una cifra de 0.685.

Ante el próximo Paquete Económico 2023, las tasas efectivas ilustran el potencial recaudatorio que cada impuesto pudiera alcanzar. En este sentido, en caso de existir un eventual cambio en la estructura impositiva en los próximos años, los coeficientes de Gini aquí presentados permitirían anticipar si, en el agregado, la desigualdad en la distribución de obligaciones aumentará o disminuirá. Bajo la premisa de construir un sistema tributario progresivo, donde se grava más a los que más tienen, los impuestos tienen la capacidad de impactar en la manera en la cual los recursos públicos son redistribuidos, haciendo menos desigual la concentración de los ingresos.

Desigualdad horizontal: Trato diferenciado a personas con características compartidas que crean solidaridad (e.g. Para calcular las CSS, aproximamos el salario base de cotización para el IMSS y el sueldo básico para el ISSSTE el valor diario de una jornada laboral. El primer caso supone que los encuestados subreportan sus ingreso (Campos 2019).

Coeficientes de Gini Estimados para Impuestos en México (ENIGH 2020)

La siguiente tabla resume los coeficientes de Gini estimados para diferentes impuestos en México, utilizando datos de la ENIGH 2020.

Impuesto Coeficiente de Gini
ISR a personas físicas 0.806
Cuotas del IMSS 0.325
Recaudación tributaria (Federación) 0.685

tags: #impacto #social #de #los #impuestos