Este documento de Evidencia sobre Impuestos y políticas públicas sobre Alcohol en México muestra los resultados de investigaciones sobre el impacto de los impuestos a las bebidas alcohólicas en México, así como de otras medidas que pretenden reducir el consumo de bebidas alcohólicas.
Los estudios fueron tomados, en su mayoría, de la matriz elaborada por Tobacconomics y se enfocan, principalmente, en analizar la forma en que los consumidores cambian su comportamiento ante incrementos en los impuestos y el impacto de estos en la recaudación, la salud, la incidencia fiscal, la evasión y elusión en el sector, el comercio ilícito y la disponibilidad de puntos de venta.
Prevalencia del Consumo de Alcohol
Reséndiz (et al., 2018), encuentra que, en México, entre la población de 12 a 17 años, la prevalencia de consumo de alcohol en la vida fue de 39.8% en 2016, el consumo del último año fue de 28.0% y el consumo del último mes fue de 16.1%.
Entre la población adulta (de 18 a 65 años), el consumo de alcohol durante la vida fue del 77.3 % en 2016, el consumo en el año pasado fue del 53.3 % y en el último mes fue del 39.9 %.
Asimismo, la prevalencia de consumo de alcohol en la población adulta del país fue de 55.5%, siendo igualmente mayor en hombres (67.3%) que en mujeres (44.6%).
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En América Latina, el consumo de alcohol en la población entre 12 y 65 años es mayor en Argentina y Uruguay, con porcentajes cercanos al 52%, mientras que en El Salvador y Ecuador dicho porcentaje fue de 9.5% y 13% respectivamente (Villatoro, et al. 2022).
Adicionalmente, el consumo excesivo representa, principalmente para los jóvenes, consecuencias como pérdida de memoria, riesgo de ser víctima de agresión física o sexual, caídas, involucrarse en peleas, ausentismo laboral y escolar, problemas legales, prácticas sexuales de riesgo, consumo de otras drogas, dependencia al alcohol y tristeza o depresión (Villatoro, et al. 2022). Asimismo, a nivel mundial el consumo de alcohol ocasionó 2.44 millones de muertes en 2019.
Elasticidad de la Demanda de Alcohol
Ameida (1999), elaboró un estudio para conocer las elasticidades precio y elasticidades cruzadas de diferentes bebidas alcohólicas (cerveza, tequila y otros destilados).
Un estudio realizado por Catalán y Moreno (2016), encuentra que en el corto plazo, un aumento marginal de 1% de los precios de la cerveza solo reduce el 0.25% su demanda; mientras que, en el caso de los vinos y licores, la reducción es de 0.58%.
En lo que se refiere a la elasticidad ingreso, Catalán y Moreno (2016) encuentran que un incremento marginal del 1% en ingresos genera un aumento de 0.61% en la demanda de cerveza, pero un 1.08% de vinos y licores a corto plazo.
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Por su parte, Guerrero-López, et al. (2013), en una comparación entre el precio de la cerveza y el consumo nacional aparente por persona, identifican que los aumentos en el consumo en la década pasada coincidieron con reducciones en los precios; y que las reducciones recientes en el consumo se relacionan con aumentos en los mismos precios. Por lo anterior, concluyen que los incrementos en los impuestos a las bebidas alcohólicas pueden ser una herramienta importante para reducir su consumo.
En lo que se refiere al consumo de cerveza en México, un estudio realizado por Moreno- Aguilar, et al. (2021) encontró que existe una respuesta elástica frente a variaciones en el precio. Es decir que, ante incrementos en el precio de la cerveza, la disminución de la cantidad demandada es proporcionalmente mayor.
Un estudio realizado por Martínez (et al., 2023) encontró una elasticidad precio de la demanda de cerveza de -2,36 y una elasticidad ingreso de la demanda del mismo producto de 5,04.
También se han elaborado estudios que estiman la elasticidad cruzada, dado que el incremento en los precios de los cigarrillos y los refrescos inciden en la demanda del alcohol. Huesca, et al. (2021) encuentran que la elasticidad cruzada entre alcohol y cigarrillos es baja. Un cambio del 10% en el precio de los cigarrillos, reduce su consumo en 7.57% y el consumo del alcohol disminuye en 0.22%. Un aumento del 10% en el precio del alcohol, reduciría su consumo en 7.7%. Ante un incremento del 10% en el precio de los refrescos, la cantidad demandada de alcohol disminuye en 1.09%.
Por otro lado, utilizando datos de la ENIGH 2016, Huesca, et al. (2019) identifican distintas respuestas por parte de los hogares ante los distintos IEPS que se aplican a las bebidas alcohólicas en México. Lo anterior fue analizado por quintiles de ingreso y distinguiendo entre los Estados que colindan con la frontera norte y los que no.
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En general, el estudio destaca la relevancia de utilizar los impuestos espaciales para corregir externalidades negativas y la necesidad de que los ingresos generados por IEPS se orienten a atender dichas externalidades en hogares con menos recursos.
Se identificó, además, que en la región fronteriza las familias destinan, en promedio, el 7% de su ingreso al consumo de alcohol, mientras que, en el resto del país, el 6%. También, que los hogares en situación de pobreza tienen una mayor respuesta a los gravámenes que los hogares más ricos. Para el primer quintil, se estimó que ante un incremento del 10% en el precio del alcohol el consumo disminuiría en 3.0% y 3.4% para la región fronteriza y el resto del país, respectivamente, mientras que para las familias de mayores ingresos la reducción sería de 1.8% y 1.2%, en cada caso.
Alternativas a los Impuestos
Para autores como Solovei, et al. (2022), los impuestos a las bebidas alcohólicas no son las únicas medidas eficaces, sino que la detección, intervención breve y derivación a tratamiento (SBIRT por sus siglas en inglés), son estrategias efectivas para reducir el consumo de alcohol en la población.
Una medida adicional es la propuesta por López Olmedo (et al., 2023), quienes hicieron un experimento en 11 estados del país para probar el potencial de incluir etiquetas en las latas de las bebidas alcohólicas advirtiendo el daño a la salud que provoca el consumo de estas bebidas.
Escenarios para el Control del Abuso de Alcohol
En un estudio elaborado por Medina-Mora, et al. (2010), se evaluaron siete escenarios para el control del abuso de alcohol:
- Mantener el escenario actual
- Incremento de 25% en los impuestos al consumo
- Incremento de 50% en los impuestos al consumo de productos con grados nocivos de alcohol
- Reducción de la disponibilidad de productos con grado nocivo de alcohol
- Regulación de la publicidad asociada
- Intervención preventiva-persuasiva breve en el primer nivel de atención
- Pruebas aleatorias a automovilistas (alcoholímetro)
Los resultados fueron que todas las intervenciones basadas en impuestos reditúan en más de 150,000 años de vida ajustados con discapacidad (DALYs) evitados por año.
Tipos de Impuestos y su Impacto
Por su parte, Rendón, et al. (2022), señalan que los impuestos ad-valorem impulsan la producción y el consumo de bebidas con alto contenido de alcohol y baja calidad, de forma que los bajos precios estimulan el consumo.
Por su parte, los impuestos ad- quantum mejoran la recaudación e impulsan la fabricación de bebidas con menor contenido de alcohol y mayor calidad, por lo que los mayores precios reducen el consumo de dichas bebidas.
Simulador de Impuestos al Alcohol
También contamos con un simulador de impuestos al alcohol. Esta herramienta permite realizar estimaciones sobre el impacto fiscal y económico sobre distintos escenarios tributarios.
Para utilizar el simulador te recomendamos desbloquear el archivo para permitir la ejecución de las macros encargadas de restablecer los parámetros. Para ello, dirígete al buscador de archivos, abre la opción de formato y, en la pestaña general, asegúrate de habilitar la opción ‘Desbloquear’.
