¿Has notado que la quincena no ‘rinde’ como antes, la gasolina es más cara, pagas más por las colegiaturas; hasta el precio del aguacate está por los cielos? Este fenómeno económico trae consigo diversos efectos de corto y largo plazo en las acciones. En el corto plazo, la mayoría de las acciones tienen pocas afectaciones por alzas moderadas en la inflación y pueden beneficiarse por la misma. Esto se debe a la transferencia de precios que hacen los empresarios hacia los consumidores, con el fin de mantener su rentabilidad.
Si año tras año la inflación reduce tu poder adquisitivo, entonces consumes menos; al consumir menos las empresas que ofrecen bienes y servicios reducen su volumen de ventas. Si ‘todo’ está subiendo de precio, los costos y gastos de las compañías también lo hacen y a la larga su negocio se vuelve menos rentable. El crecimiento de una empresa podría verse comprometido.
Contexto económico y políticas monetarias
La emergencia sanitaria mundial de 2020 provocó una crisis de grandes dimensiones en lo económico y social. Sin embargo, previo a esta contingencia, la economía mundial atravesaba por una situación de bajo crecimiento económico, en la cual se buscó estimular la actividad económica a través de políticas no convencionales de flexibilización monetaria y bajas tasas de interés, que en algunos países llegaron a ser negativas.
Esto provocó un exceso de liquidez en los mercados de capitales a nivel global, que no necesariamente se asocia a una mayor inversión productiva y crecimiento económico. En la literatura económica existe un consenso sobre el papel que puede desempeñar el mercado de capitales en el desarrollo económico. Sin embargo, se discute sobre las condiciones que deben cumplirse para que éste desarrolle su papel en el financiamiento del sector productivo.
En particular, Keynes (1936) argumenta que el mercado de capitales, que incluye bonos y acciones, puede ser una fuente de financiamiento de largo plazo (i.e., fondeo), pero advierte sobre la inestabilidad que puede generar la especulación. Asimismo, en el contexto de la desregulación económica en los países desarrollados, Toporowski (2000) plantea que los activos financieros del mercado de capitales están sujetos a procesos de inflación provocados por los flujos de capitales, que hacen divergir los precios de mercado respecto a su valor en libros.
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Sostiene que esta divergencia se origina por flujo de capitales en exceso a las emisiones de títulos, el cual provoca inestabilidad cuando estos flujos se vuelven insuficientes para absorber las ventas a los nuevos precios de mercado. Con base en este planteamiento, Toporowski (2000) cuestiona la funcionalidad del mercado de capitales en el financiamiento de la inversión del sector productivo. El planteamiento de la inflación del mercado de capitales aumenta su relevancia en el actual contexto de la globalización económica, especialmente con las medidas de flexibilización monetaria aplicadas después de la crisis de 2008 y la emergencia sanitaria de 2020, las cuales ampliaron la liquidez en los mercados financieros internacionales.
Inflación del mercado de capitales y flujos de inversión
En la literatura sobre la inflación del mercado de capitales se sostiene que los recursos de los fondos de pensiones generaron inflación en el precio de los activos financieros en Reino Unido (Toporowski, 2000). Asimismo, para economías emergentes y abiertas como Brasil y Corea, en el periodo de globalización, se encuentra que los flujos de inversión extranjera están en el origen de procesos de inflación en el precio de los activos financieros domésticos.
La economía mexicana se distingue por su grado de apertura económica, que le ha permitido convertirse en una de las principales receptoras de inversión extranjera, directa y de cartera. Todo esto tiene como contexto, la desregulación y apertura económica emprendidas desde los años ochenta del siglo XX, que buscaron en el mercado de valores una fuente de financiamiento de largo plazo que posibilitara un círculo virtuoso de crecimiento económico.
En este sentido, en los años noventa se privatizaron empresas no financieras, bancos y algunos elementos clave del sistema de pensiones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), como la administración de los fondos de ahorro para el retiro, desde donde se proveería un flujo continuo de ahorro destinado al mercado de valores. La desregulación de la economía y la apertura, sin duda, contribuyeron a ampliar la profundidad del mercado de capitales en México, medido por la proporción del valor de capitalización al Producto Interno Bruto (PIB).
Sin embargo, ello fue sólo de manera temporal, hasta la emergencia de la crisis de 1994. Con ella, se retornó a los bajos niveles de profundidad, en un contexto de reducido número de ofertas públicas iniciales (OPI) y disminución creciente del número de empresas que cotizan en bolsa.
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Dinámica de la inflación y las tasas de interés
Hay un fenómeno con este tipo de activo nunca visto con relación a los efectos de la inflación, y es que los bancos centrales han optado por incrementar las tasas de interés de referencia para contrarrestar los efectos de la inflación sobre la economía. La inflación de igual forma podría contrarrestar las ganancias en las criptomonedas ya que si le sumamos a un mercado en el que hoy podrías ser millonario y mañana un desafortunado, un fenómeno como la inflación, los capitales se ven mucho más afectados por el alza de tasas.
Desde la perspectiva convencional, la corrección de los desequilibrios entre la oferta y demanda de fondos tienen lugar a través de ajustes en la tasa de interés. De manera puntual, un exceso de oferta de fondos prestables ejerce presión a la baja en los rendimientos de los activos financieros, generando un incremento en su precio, incentivando nuevas emisiones a precios cada vez más altos. Por lo que, eventualmente, los precios altos tenderán a desincentivar nuevas compras, con lo que el mercado retornará al equilibrio.
El mecanismo de transmisión de estos movimientos de la tasa de interés hacia el mercado de valores es el siguiente. Las tasas de interés bajas llevan a los inversionistas hacia una mayor toma de riesgos en busca de mayores retornos, por lo que en general se puede asumir que estos inversionistas buscarán llevar esos fondos hacia los mercados accionarios, tanto locales como internacionales, lo que provocará un incremento en las valuaciones de las acciones.
Teorías alternativas y funcionalidad del mercado de capitales
Desde otras perspectivas teóricas se cuestiona la visión anterior sobre el mercado de capitales, y su funcionalidad como fuente de financiamiento de la inversión productiva, debido a la inestabilidad que se observa en el mismo. En particular, en el contexto de globalización financiera, reviste importancia la teoría de la inflación en el mercado de capitales de Toporowski (2000), que siguiendo a Kalecki (1954), argumenta que la inversión se financia principalmente con ganancias retenidas, y que el financiamiento con recursos externos (que incluye emisión de acciones) está sujeto a los límites impuestos por el principio del riesgo creciente.
En este contexto, las emisiones de las empresas en el mercado de capitales sólo tienen la función de reponer la liquidez interna o refinanciar deuda de las empresas. La teoría de la inflación del mercado de capitales sostiene que los flujos de capitales crean un continuo aumento de precios, el cual, a su vez, incentiva una mayor entrada de capitales, provocando que el precio de mercado de las acciones se aleje del valor en libros de sus activos productivos, que es igual a la inversión neta en activos fijos más deuda bancaria refinanciada en el mercado de capital.
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El flujo de capitales tiende a aumentar el precio de los activos financieros del mercado, aunque ciertas empresas o segmentos son más favorecidas. Asimismo, esta liquidez continúa circulando hasta que el exceso de demanda de bonos y acciones es eliminado por un cambio en las expectativas de los inversionistas, o el flujo de capitales es redirigido a otros mercados. De acuerdo con Toporowski (2000), “la entrada de capitales y la rotación de los títulos determinan el valor del mercado de capitales”.
Uno de los efectos de la inflación en el mercado de capitales es que los altos precios de las acciones (stocks) incentivan a las empresas a refinanciarse en exceso de sus necesidades corrientes, alimentando aún más esta dinámica en el mercado de capitales. La inflación cesa, y la crisis se instaura cuando el flujo de capital que sale es mayor que el flujo que entra.
Para Toporowski (2000), el desequilibrio se explica porque la oferta y demanda están determinados por factores distintos. Por un lado, la demanda de financiamiento está determinada por el tamaño y la naturaleza de los negocios, sus circunstancias y la conveniencia de fuentes alternativas de financiamiento. En cambio, la oferta y su precio dependen del ingreso. La teoría de la inflación del mercado de capitales plantea en el fondo, una discordancia entre el precio de mercado de los activos financieros y la capacidad de las inversiones de las empresas para generar ganancias.
Implicaciones y efectos de la política monetaria
Con libre movimiento de capitales, el comportamiento de variables como el tipo de cambio, la tasa de interés, y el precio de los activos financieros está influenciado por la entrada y salida de capitales dirigidos por los inversionistas institucionales. Empero, éstos aumentan su participación en la propiedad de las corporaciones, se acentúa la inestabilidad, debido a que aumenta la intervención de participantes que desconocen con profundidad la marcha de los negocios (Keynes, 1936).
Asimismo, en la teoría de eficiencia de mercado, se considera que el precio de mercado de los activos financieros funciona como un indicador preciso que guía la asignación de los capitales, en tanto refleja toda la información que influye en el desempeño de las empresas. Por lo tanto, muestra la capacidad de generar ganancias de las corporaciones de manera más precisa que el valor en libros de las acciones, que refleja información histórica.
El impacto de la inflación en México
La inflación en México impacta en el poder adquisitivo y el costo de vida, influyendo en precios de servicios y bienes. En enero de 2025 la inflación en México alcanzó un 3.59% anual, marcando su nivel más bajo en cuatro años. Sin embargo, en febrero, la inflación repuntó ligeramente al 3.77% anual, rompiendo una tendencia de tres meses a la baja. Este panorama de la inflación 2025 México muestra fluctuaciones moderadas en los primeros meses del año.
En México 2025, varios productos han experimentado incrementos de precios. Entre los alimentos, el pollo subió un 10.76% anual, y la carne de res aumentó un 6.72%. Además, los energéticos como la gasolina magna y la electricidad registraron incrementos, con 7.7% y 4.32% respectivamente, así como el gas LP con un 5.6%. Este aumento en los precios forma parte del porcentaje de inflación en México 2025, que tiene un impacto en el poder adquisitivo.
Opciones de inversión y protección contra la inflación
Es importante que tomemos muy en serio el factor de la inflación en nuestra cartera. La mejor forma de protegerse contra este fenómeno es a través de instrumentos de deuda que otorguen una tasa más alta que la inflación anual. Existen muchos instrumentos que mitigan esta pérdida, ya que son instrumentos que actualizan su tasa conforme a la inflación, haciendo más atractivo el invertir.
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