El Impuesto al Valor Agregado (IVA) es un tributo universal que se paga por consumir. En torno a este impuesto federal existen otros conceptos; así, podemos hablar de que existen dos tipos de IVA: el IVA Trasladado y el IVA Acreditable. El IVA es un impuesto aplicado a productos y servicios, el cual no pagan directamente los contribuyentes sino que es cobrado mediante el consumo de las mercancías, bienes o servicios.
¿Qué es el IVA Acreditable?
El Impuesto al Valor Agregado (IVA) acreditable es el monto de IVA que las empresas pueden deducir de sus obligaciones fiscales, derivado de las compras de bienes o servicios utilizados en su actividad económica. Es el IVA pagado en compras y gastos que se puede deducir de las obligaciones fiscales. En términos contables es un activo. Se trata del IVA que efectivamente se abona.
Hay que aclarar que este se divide en dos: IVA acreditable e IVA por acreditar.
- IVA Acreditado o Pagado: se carga por el IVA efectivamente pagado en gastos realizados de contado.
- IVA pendiente de acreditar: Es el IVA que aún no se ha pagado, ya sea por compras a crédito u otro motivo.
Cuando B compre en la tienda de A, tendrá que pagar el impuesto acreditable de lo que adquiera. No se trata de que el IVA sea de A o B, sino que se paga al gobierno por medio de la declaración mensual que se hace. B debe pagar $2,000 más el IVA de $320. Los $320 suponen el IVA acreditable para B, mientras que para A equivalen al IVA trasladado.
IVA Trasladado: El Impuesto Cobrado
El IVA Trasladado es el IVA que el contribuyente cobra a sus clientes cuando le compran los bienes o servicios que produce o comercializa. El traslado se realiza al facturar la compra. Toda factura (CFDI) debe desglosar el precio y el IVA que se paga sobre él. Se trata de aquel que cobramos a nuestros clientes.
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El tema del IVA trasladado y el IVA por trasladar puede sonar como una película de terror fiscal, pero aquí te lo explico sin rodeos. En esencia, el primero es el IVA que ya cobraste a tus clientes y el segundo, el que tienes pendiente de cobrar. Ambos son indispensables en la contabilidad de cualquier negocio en México. El IVA trasladado es ese impuesto que incluyes en la factura cada vez que vendes algo o das un servicio. Pero ojo, no te pertenece, tú solo eres el "mensajero" entre tu cliente y el SAT.
Piensa en el IVA trasladado como una especie de dinero prestado: lo recibes, pero tienes que regresarlo a Hacienda. Ejemplo práctico: si vendes un pastel por $100 más $16 de IVA, ese dinerito extra no es tuyo, aunque lo tengas en tu cuenta bancaria. Este es el primo que siempre llega tarde a las reuniones familiares ¿Por qué? porque el IVA por trasladar es el impuesto que aún no cobras, está "en camino". Esto pasa cuando vendes algo a crédito: el cliente todavía no te paga, pero tú ya tienes la obligación de considerar ese IVA en tus cuentas.
Existen dos tipos de IVA Trasladado:
- IVA Efectivamente Trasladado.
- IVA por trasladar o pendiente de trasladar. Es el IVA pendiente por cobrar por ventas realizadas a crédito.
¿Cómo Calcular el IVA?
Para calcularlo, se resta el monto total del IVA pagado en las compras al monto total del IVA cobrado en las ventas.
Ejemplo 1: Imagina que tienes un negocio de pizzas. Un cliente llega y pide una pizza grande por $200. Como el precio incluye el IVA, haces el cálculo:
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- Costo neto (sin IVA): $200 ÷ 1.16 = $172.41
- IVA trasladado: $200 - $172.41 = $27.59
En este caso, esos $27.59 son el IVA trasladado. Tú ya lo cobraste, lo tienes en tu cuenta bancaria y ahora estás obligado a reportarlo al SAT en tu declaración mensual. No gastes ese IVA en ingredientes para más pizzas; no es dinero tuyo.
Ejemplo 2: Eres dentista y un cliente viene por un tratamiento de ortodoncia que cuesta $10,000. Deciden pagarte en plazos mensuales durante un año. En este caso:
- Emitiste una factura por $10,000 + $1,600 de IVA.
- Al cierre del mes, solo recibiste el primer pago de $1,000.
Aquí, el IVA por trasladar sería $1,600 - $160 (lo correspondiente al pago recibido), es decir, $1,440. Este IVA queda pendiente de ser trasladado en tu contabilidad, y lo harás conforme recibas los pagos.
Importancia de un Registro Adecuado
Registrar el IVA acreditable correctamente es clave para el cumplimiento fiscal. Cuando acreditas el IVA pagado en tus compras contra el IVA trasladado, reduces tu carga fiscal. Un registro adecuado del IVA acreditable garantiza que tu empresa cumpla con la normativa fiscal. Cada factura debe estar correctamente emitida y vinculada a gastos o inversiones relacionados con tu actividad económica. Mantén una comunicación clara con tus proveedores para asegurarte de que el IVA trasladado en las facturas sea correcto. Consulta a un experto fiscal para identificar todas las deducciones aplicables a tu tipo de negocio. Establece rutinas mensuales o trimestrales para conciliar tus registros de IVA acreditable con tus estados financieros y CFDI.
Separamos nuestras facturas en dos grupos: Las Facturas por Ingresos y por Deducciones Autorizadas. Separamos las Facturas que han sido efectivamente pagadas en el periodo que vamos a calcular. Sumamos todos los importes de IVA de las Facturas de Ingresos y también los importes de IVA de las Deducciones Autorizadas.
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Beneficios del IVA Acreditable
El IVA acreditable, además de todo esto, ofrece diferentes beneficios para las empresas, ayudando a mejorar su situación financiera y competitividad.
- El manejo eficiente del IVA permite reducir costos fiscales al aprovechar todas las deducciones disponibles.
- Aunque el IVA acreditable es un concepto fiscal, su gestión eficiente puede impactar positivamente la cultura organizacional.
- Lo primero que debes tener en cuenta es que el IVA no distingue tamaños, es decir, tanto grandes empresas como pequeñas empresas, pueden recibir este beneficio.
El traslado del IVA ocurre en todas las operaciones comerciales de empresas o negocios.
IVA a Cargo e IVA a Favor
Una de las obligaciones fiscales consiste en pagar el IVA que el contribuyente ha cobrado a los clientes o por otros ingresos, que graven este impuesto, en el periodo fiscal que le corresponda de acuerdo a su régimen fiscal. Pero no todo el IVA que cobra es el que debe pagar, ya que el contribuyente también ha realizado el pago del IVA al adquirir bienes o servicios.
Por tanto, se debe realizar un balance entre el IVA Acreditable y el IVA Trasladado, es decir, entre el IVA pagado y el IVA cobrado; para determinar si en un periodo se debe o no pagar este impuesto al SAT.
Como resultado de este balance se puede obtener:
- IVA a Cargo: Es el IVA que debemos pagar al SAT.
- IVA a Favor.
Manejar bien ambos no solo te evita problemas, sino que también te ayuda a mantener tus finanzas en orden.
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