Fue el original Pablo Picasso quien dijo: «Los grandes artistas copian, los genios roban». Desde luego, el plagio, entendido no necesariamente como copia literal sino como glosa o paráfrasis de un texto original, es un concepto que ha existido en la historia de la literatura y la ciencia desde sus comienzos. La historia de las matemáticas es fascinante, pero quizás sea a veces más difícil ponerse de acuerdo sobre historia que sobre matemáticas.
La figura de Cauchy y la historiografía matemática
En el ámbito de las ciencias exactas, el debate sobre el plagio adquiere matices distintos. Sobre Cauchy, se ha discutido si su comportamiento en la Academia de Ciencias de París podría calificarse como una apropiación indebida de resultados ajenos. En ocasiones, durante el flujo constante de sus publicaciones en la Academia, Cauchy volvía repentinamente sobre un tema diferente después de haber recibido un informe sobre el trabajo de un savant étranger (un no miembro de la Academia) enviado para su examen.
Cauchy demostraba de nuevo los resultados del autor, los ampliaba, profundizaba en ellos y los generalizaba. En el informe final, nunca dejaba de recordar todas sus investigaciones previas relacionadas con el tema del artículo bajo consideración. Esto podría parecer un comportamiento extremadamente injusto; sin embargo, se argumenta que Cauchy no dominaba las matemáticas, sino que era dominado por ellas. Si se le ocurría una idea, podía trabajar obsesivamente en ella.
La disputa con Duhamel y la prioridad en los resultados
A pesar de sus grandes aportaciones, Cauchy no estuvo exento de conflictos. Existe una disputa, que nubló los últimos años de la vida de Cauchy, relacionada con una reclamación de prioridad sobre un resultado acerca de los choques inelásticos. Duhamel argumentó contra la pretensión de Cauchy de haber sido el primero en dar los resultados en 1832, ya que Poncelet había hecho referencia a su propio trabajo de 1826 sobre el mismo tema. En este caso, se demostró que Cauchy estaba equivocado, aunque, como señalan sus biógrafos, él nunca fue de los que admitían sus errores, lo cual le generó una amargura básica hacia el final de sus días.
Análisis del método y legado matemático
Es fundamental distinguir entre la controversia histórica y el rigor técnico. Cauchy introdujo la técnica de épsilon-delta para tratar con límites y escribió uno de los primeros tratados de análisis demostrando los teoremas sin recurrir a infinitésimos. Esto hizo que muchos resultados conocidos fueran «reconsiderados» a partir de sus demostraciones, y se los atribuyeran a él. En realidad, las demostraciones sí eran suyas. Efectivamente, no es lo mismo demostrar formalmente un resultado ajeno que robar ideas.
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Cauchy se ganó, a fuerza de trabajo propio, el ser tan citado hoy día en los cursos básicos de análisis. A continuación, se resume parte de su cronología profesional:
- 1811: Inicia su carrera resolviendo un problema planteado por Lagrange sobre poliedros convexos.
- 1814: Presenta el tratado sobre integrales definidas, base de la teoría de funciones complejas.
- 1822: Funda la teoría de la elasticidad, considerada por muchos como su mayor logro científico.
Al final, las sutilezas sobre quién hizo cada cosa son difíciles de determinar con exactitud. Resulta esclarecedor recordar que, para muchos matemáticos, lo que realmente importa es el concepto y el razonamiento detrás del teorema, más allá de la autoría estricta de cada paso en el desarrollo histórico.
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