Descubre el Fascinante Mundo de la Escultura Exenta en el Arte Románicopost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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En un mundo plagado de analfabetos, la imagen cumple un rol narrativo básico: es la manera como se transmiten las enseñanzas de la iglesia. Tanto pintura como escultura fueron lenguajes complementarios de la arquitectura. Por medio de ellos se cumplían dos funciones: decorar e instruir, una estética y otra didáctica. A través de un programa iconográfico de fuerte simbolismo y de rápida comprensión por parte de los destinatarios de estas imágenes, la religión se servía de las posibilidades de adoctrinamiento visual que significaban pintura y escultura. Los edificios románicos se decoraban con esculturas que tenían una función, además de decorativa, didáctica y religiosa: como la mayoría de la población era analfabeta, aprendían los personajes, los relatos bíblicos y temas de la religión a partir de estas imágenes. Por eso se dice que las iglesias románicas eran verdaderas “biblias en piedra”. La escultura románica se subordina absolutamente a la arquitectura. El relieve es dominante, aunque también encontramos escultura exenta.

Características Generales de la Escultura Románica

La escultura románica no tuvo tanto auge como la arquitectura. La proporción era la menor de las preocupaciones de los artistas (o artesanos, como eran conocidos en la época); no era la belleza de las formas lo que perseguían. El naturalismo no estuvo nada cerca de estas esculturas, la idea era que se adaptaran a las paredes o columnas como forma decorativa e informativa. La representación se adapta a la superficie a cubrir (las figuras se pliegan o tuercen, se estiran o reducen según el espacio arquitectónico) y se concentra principalmente en capiteles y fachadas. No es naturalista, ya que como dijimos prima el simbolismo, pero es de fácil comprensión, indicando a los fieles cuál es el camino a seguir para lograr la salvación. Las figuras humanas son esquemáticas, aparecen en posturas rígidas (sin movimiento), vestidas con ropajes que ocultan su cuerpo. No muestran sentimientos (sonrisa por ej.). Son desproporcionadas (cabeza, manos y pies grandes respecto al cuerpo). Pero son expresivas gracias a sus ojos grandes. Los personajes más importantes son de mayor tamaño que el resto (tamaño jerárquico). Tanto los relieves como las esculturas exentas se policromaban: se pintaban de colores fuertes.

La Escultura Exenta en el Arte Románico

Dentro de la escultura románica, que en su mayoría consistió en relieves, también se puede encontrar algunas esculturas denominadas exenta. Son aquellas que no están adheridas a las construcciones arquitectónicas, tanto a las paredes como a los capiteles. También algunas esculturas de bulto redondo: aquellas que, desde todos los ángulos, podemos apreciar. La escultura exenta es de bulto redondo y policromada.

Temáticas y Representaciones Comunes en la Escultura Exenta

Los temas más representados son la Crucifixión y la Virgen con el Niño. Eran comunes las esculturas de la Virgen con el niño Jesús, así como las de Cristo Crucificado, realizadas en su mayoría de madera policromada o marfil. Otro tema bastante común era, también, los que se relacionaban al Juicio Final, o temas en general que aludían al pecado y al demonio. Como bien hemos dicho, la función principal de todos estos temas era educar a las personas que, especialmente, no sabían leer. Son los Cristos crucificados, las imágenes de la Virgen María con el Niño Jesús, imágenes de santos… En la escultura exenta se representaban fundamentalmente el Cristo crucificado y la Virgen con el Niño Jesús. El Cristo crucificado tiene cuatro clavos (dos en las manos y dos en los pies) y va cubierto con una falda o una túnica que solo deja ver manos y pies, además del rostro impasible, que no muestra sufrimiento. Por su parte la Virgen se representa sentada en un trono, con el niño Jesús sobre sus rodillas, sin ninguna relación entre ambos, que miran al frente.

Comparativa: Escultura Románica General vs. Escultura Exenta

Característica Escultura Románica General (predominantemente relieve) Escultura Exenta Románica
Relación con la arquitectura Se subordina absolutamente a la arquitectura, adaptándose a la superficie a cubrir. El relieve es dominante. No están adheridas a las construcciones arquitectónicas, tanto a las paredes como a los capiteles.
Tipo de volumen Predominantemente relieve. De bulto redondo: aquellas que, desde todos los ángulos, podemos apreciar.
Materiales principales Piedra (para relieves arquitectónicos). Madera policromada o marfil.
Policromía Los relieves suelen estar policromados. Policromada: se pintaban de colores fuertes.
Función Didáctica e instructiva, narrando enseñanzas de la iglesia a una población analfabeta. Educativa: su función principal era educar a las personas que no sabían leer.
Temática recurrente Pantocrátor, Juicio Final, escenas bíblicas, figuras hieráticas. Cristo Crucificado, la Virgen con el Niño Jesús, Juicio Final, temas alusivos al pecado y al demonio, imágenes de santos.
Estilo de representación Hieráticas, geometrización, frontalidad, carecen de perspectiva, desproporcionadas, rígidas, inexpresivas. Similar al estilo general; en Cristo Crucificado: cuatro clavos, falda o túnica, rostro impasible. En Virgen con Niño: sentada en trono, sin relación visual entre ambos.

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