Huasca de Ocampo, ubicado entre los húmedos y fríos bosques de Hidalgo, es el primer pueblo mágico de México. Ubicado entre los bosques de niebla de la Sierra de Pachuca, Huasca de Ocampo fue el primer Pueblo Mágico nombrado en México.
Orígenes Míticos de Huasca
Se dice que el dios Quetzalcóatl proveía de amaranto a Huasca, con el fin de saciar el hambre en sus pobladores. El amaranto era un alimento y una semilla sagrada, tanto que, en aquellos años, se usaba el ‘tzoalli’, una pasta de amaranto para esculpir figuras de dioses. Un día, en una canasta con estas semillas que la ‘serpiente emplumada’ había enviado, venía un duendecillo llamado Huautli, un ‘tepehuani’ (chaparrito), que era algo así como una criatura con dotes mágicos. Huasca se traduce como 'lugar de regocijo y alegría', mientras que ‘zaloya’ hace referencia a la miel de la región, con la que se elaboran alegrías de amaranto. Ahora hace más sentido el nombre de este dulce típico, ¿no?
La Leyenda de los Duendes
Regresando a los duendes… mucho tiempo después, con el auge de la minería en la zona, se creía que los duendes auxiliaban a los mineros a realizar ciertas labores; en el caso de los niños, hay relatos en los que estos seres jugaban con ellos; otros hacían travesuras, como trenzar las crines y colas de los caballos. También se cuentan historias tenebrosas de duendes que desaparecían mineros e infantes. Uno de los grandes encantos de Huasca de Ocampo es su halo de misterio. Varixs locales y visitantes afirman haber visto duendes en los bosques.
Por cierto, aquella bonanza minera fue impulsada (y explotada) por tecnología británica. En esa zona montañosa de Hidalgo se formó una comunidad de ingleses, quienes llevaron consigo sus costumbres y tradiciones, como el futbol, el paste y, por supuesto, su mitología, de la que son parte, precisamente, los duendes, las hadas y otros seres fantásticos. Estas criaturas, envueltas en un aura de misterio, son descritas como juguetonas, traviesas, capaces de perder a aquellos que se adentran demasiado en su territorio sin el debido respeto.
Experiencias Místicas en Huasca
Si deseas vivir la experiencia de ir tras los pasos de estos seres en los tupidos y fríos bosques de Huasca, puedes unirte a la caminata de los duendes. Cada sábado en punto de las 8:00 pm, comienza este paseo para explorar el bosque, a veces cubierto de neblina, entre grandes y antiguos árboles con ramas llenas de heno, para ‘cazar’ duendecillos y escuchar leyendas y relatos que te pondrán los pelos de punta. El ambiente en el bosque es tan particular que muchos aseguran haber percibido su presencia: un crujido en las ramas o una risa suave que parece flotar en el aire.
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Al final de la caminata, se monta una kermés donde hay fogata, café, bombones, bebidas, puestos de comida, artesanías y algunos escenarios con estos seres mitológicos para tomarte la foto del recuerdo. El recorrido tiene un costo de $150 pesos por persona en taquilla, y $100 si se hace con previa reservación.
Museos Dedicados a los Duendes
Cerca, se encuentra el Museo de Historia Casa de los Duendes, una construcción de piedra a modo de pequeño castillo. Ahí te brindan una explicación sobre el origen y otras curiosidades de estos seres; muestra también algunos 'trabajos' o travesuras que, se cree, han sido hechos por duendes; y exhiben imágenes que representan a estas criaturas en México y el mundo. Entrada en $35 pesos por persona. Cuenta con habitaciones y cabañas familiares para hospedaje.
Hay otro más: el Museo de los Duendes, a las afueras de Huasca de Ocampo, y que es parte del hotel y balneario Barranca Honda. Está en el interior de una bonita cabaña decorada con heno. Fue el primero en su tipo en México, fundado por Cristina Cortés en 1999, tras haber encontrado a su caballo con una especie de columpio en la crin, según su relato. Dentro, podrás encontrar una sala de explicación y tres de exhibición con más de 600 duendes, hadas y trolls de barro y cerámica, además de algunas anécdotas de niños y adultos, quienes tuvieron 'encuentros' con duendes. Pasear por sus pisos de madera será tan misterioso como mágico, al tiempo que escuchas algunas leyendas. El acceso es $40 pesos por persona.
Si te atreves, visita el famoso Museo de los Duendes, una parada esencial para los curiosos que buscan lo extraordinario. ¿Tendrás la suerte de encontrarte con alguno de estos pequeños seres? Albergado en una hermosa casa de madera en medio del campo, el Museo de los Duendes te invita a explorar una fascinante colección de más de 600 duendes, hadas y trolls de barro y cerámica.
Mucho antes de que el Museo de los Duendes abriera sus puertas, los duendes ya formaban parte del imaginario colectivo e histórico de Huasca. Desde las antiguas leyendas prehispánicas hasta los relatos contemporáneos de encuentros cercanos con lo sobrenatural, el Museo de los Duendes te invita a explorar un universo lleno de maravillas y misterio.
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Información Práctica sobre el Museo de los Duendes
- Ubicación: San Miguel Regla, Huasca de Ocampo, Hidalgo.
- Horario: Generalmente abierto todos los días.
- Costo de entrada: Aproximadamente $40 MXN por persona (con descuentos para niños y personas mayores).
Otras Atracciones en Huasca de Ocampo
Aunque el centro del pueblo se recorre en minutos, los alrededores están llenos de maravillas naturales, actividades al aire libre y experiencias culturales. Huasca de Ocampo es un Pueblo Mágico con varios atractivos cercanos al Museo de los Duendes, como los Prismas Basálticos, la Hacienda de Santa María Regla, El Centro de Huasca y el Bosque de las Truchas.
- Prismas Basálticos: Las columnas hexagonales de piedra que forman los Prismas Basálticos son una de las joyas geológicas más impresionantes de México. Este parque recreativo es ideal para caminar, correr, pescar o pasar un día de campo.
- Hacienda de Santa María Regla: Esta hacienda histórica, hoy convertida en hotel, se puede visitar de día y de noche en recorridos guiados.
- Presa de San Antonio: Aunque se encuentra sumergida bajo una presa, aún puedes ver la torre de su iglesia mediante un paseo en lancha desde los alrededores de los Prismas.
- Bosque de las Truchas: Además del Bosque de las Truchas, en los alrededores de Huasca hay opciones como El Huariche o la Peña del Aire, donde puedes practicar senderismo, disfrutar de vistas espectaculares y lanzarte en tirolesas gigantes.
Un Destino Mágico
Huasca de Ocampo es mucho más que un pueblo pintoresco: es un portal a la historia minera del país, a leyendas que siguen vivas y a paisajes que te quitan el aliento. Ya sea que busques aventura, descanso, conexión con la naturaleza o un toque de misticismo, este destino tiene algo para ti. Desde la antigua leyenda del amaranto hasta las historias de mineros, niños y caballos que han tenido encuentros con los duendes, Huasca te invita a explorar un mundo lleno de fantasía y misterio.
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