Descubre la Fascinante Historia de La Hacienda Tuxtla Gutiérrez en Chiapaspost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Tuxtla Gutiérrez posee una historia rica que se inicia con la población zoque. Este escrito conmemora la historia de Tuxtla Gutiérrez desde una visión urbana, tomando en cuenta sus raíces zoques, su fundación como pueblo español, su elevación a villa y después a ciudad novohispana, hasta la fecha en que se convirtió en la capital del estado de Chiapas.

Orígenes Zoques de Tuxtla Gutiérrez

Tuxtla Gutiérrez tiene ascendencia de la cultura zoque, cuyo origen se remonta a los mokaya, prezoques que se establecieron en la región del Soconusco. Esta civilización era sedentaria y agrícola, conocida como “la primera cultura detectada que modifica su modo de producción, de cazadores-pescadores-recolectores a cultivadores del maíz”. Su organización era por cacicazgo.

Según algunos investigadores, los olmecas de San Lorenzo, ya como una sociedad civilizada, provenientes de la costa de Tabasco, exploraron y poblaron la Depresión Central y bajaron a la Costa por el occidente de Chiapas para ocupar todas las regiones de los mokaya hasta el Soconusco. Esas formas de civilización y las que supuestamente traerán, alrededor del año 600 a. C., los olmecas de La Venta serán la base de la sociedad zoque que se manifestará en Chiapas a partir del año 500 a. C.

Regionalización de la Zona Zoque

Es por esta razón que se han realizado propuestas de regionalización. La primera es con base lingüística. La segunda regionalización es planteada por Norman Thomas, quien expresa lo siguiente: “[…] la primera de estas [regiones] y la menos sustancial está en el extremo Noreste e incluye a Tapijulapa, Puxcatán, Oxolotán y Amatán. El segundo y mayor número de sobrevivientes zoques se encuentra comprendido al Este del Río Grijalva en y alrededor de la Sierra de Pantepec, la extensión Noreste de la altiplanicie de Chiapas.” La tercera propuesta expuesta por Del Carpio es la regionalización de Alfonso Villa Rojas, extraída de su trabajo titulado “Configuración Cultural del Área Zoque de Chiapas”.

Al igual que en la región maya, alrededor del año 900 d. C. inició el abandono de los sitios importantes en la región zoque, especialmente de los sitios de Malpaso y otros ubicados al norte y oriente de la Depresión Central. Aún no se han realizado estudios paleoclimáticos en territorio zoque, pero es posible que éste haya pasado por los mismos problemas de sequía grave que dispersaron en ese tiempo a las poblaciones maya importantes. Es altamente probable, a su vez, que al abandono haya contribuido la llegada del grupo chiapaneca a la zona cercana al Cañón del Sumidero, fundando su capital en Chiapa de Corzo a poca distancia de los restos de estructuras arquitectónicas antiguas de la época zoque. La fecha de llegada de ese grupo puede situarse hacia el año 900 d. C. A partir de ese periodo, principalmente durante todo el Postclásico (900-1528 d. C.).

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Urbanización Zoque

Como se ha podido observar, Tuxtla Gutiérrez fue parte de los zoques del sur de Chiapas y, en el caso de la clasificación regional realizada por Alfonso Villa Rojas, se encuentra ubicada en la Depresión central. Este patrón es visible en la traza actual de Tuxtla Gutiérrez, en el cruce de las actuales avenida y calle Central, por lo tanto, se teoriza que en dicha intersección existió un templo ceremonial dedicado al Dios Conejo, el cual se relaciona con la fertilidad, venus y la luna.

El paisaje natural de Coyatocmó contribuyó sobremanera en la ubicación de la urbe zoque; al emplazarse entre cerros, el asentamiento se estableció en un valle, permitiendo así el uso del medio ambiente para sus actividades. Hasta el momento no se ha comprobado arqueológicamente que Tuxtla Gutiérrez en realidad fue urbanizado según el esquema zoque, sin embargo, es inevitable asociar los rasgos urbanísticos de la mencionada civilización con la actual estructura urbana de la ciudad, pues las calzadas aluden a la avenida y calle Central, la plaza principal al Parque Central y el templo ceremonial a la catedral de San Marcos.

La Época Colonial y la Fundación de San Marcos Tuchtla

La provincia de Chiapa se creó en 1528, conocida posteriormente como Alcaldía Mayor de Chiapa desde 1577, adjudicada a la gobernación de Guatemala. Ciudad Real, la actual San Cristóbal de las Casas, fungió al principio como uno de los centros de expansión del dominio español y luego como capital.

A pesar de dicha regionalización, para tener orden y dominio de la población, se optó por unificar y compactar ciertos poblados dispersos, pero oriundos de la misma zona. El patrón poblacional de dispersión fue un impedimento para el control político, económico e ideológico de los pueblos zoques; así, en el año de 1549 se inició la política de redistribución de los poblados zoques a partir de la congregación de las familias dispersas en comunidades compactas, finalizando este proceso de congregación hasta principios del siglo XVIII. La reagrupación de los pueblos y “pueblezuelos” en conglomerados de tipo compacto conformó la nueva forma de organización territorial zoque durante la Colonia.

Dichas reagrupaciones se realizaron conforme se lograba la construcción de las iglesias y los conventos de los frailes dominicos, los que se encargaron de la evangelización de los pueblos zoques de Chiapas. El patrón aplicado en la provincia zoque fue el mismo en todo Chiapas. En algunos casos la localización del pueblo congregado coincide con la cabecera de la antigua unidad política que se tiene referencia, pasando a convertirse en cabecera de curato. Además de estos elementos urbanos, los asentamientos fundados en la Nueva España tenían los siguientes componentes: plaza mayor con casas porticadas alrededor de ella (casas reales), igualmente, en el sitio en donde se ubica dicho espacio se encontraban las edificaciones del poder político (ayuntamiento) y religioso (templo); por último, esta distribución debía estar cercana a un afluente.

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Por lo tanto, San Marcos Tuchtla se conformó por la plaza mayor, que conservó la pochota, y a su alrededor se posicionaron el ayuntamiento y las casas reales, el templo de San Marcos, que fungió como el lugar del poder religioso, la calle Real dispuso un eje principal, el cual determinó la traza y de igual manera atravesó al asentamiento en función de continuar la vía hacia otras poblaciones, permitiendo así el entendimiento del principio y fin del sitio. La arquitectura religiosa novohispana del siglo XVI se estableció principalmente por el convento, cuya construcción se fundamentaba para la evangelización de los pueblos de indios.

Los Barrios Fundacionales

Los barrios de San Marcos Tuchtla marcaron la pauta de la estructuración urbana, pues a partir de su formación establecieron la localización de los templos de cada uno de éstos y de las viviendas de sus respectivas congregaciones. Sin embargo, dentro de su territorio aún conserva dos de sus barrios fundacionales, los cuales mantienen entre sus construcciones viviendas tradicionales y sus habitantes han pasado de generación en generación viviendo en ellas.

Regionalización en el Siglo XVIII

En 1762 Chiapas se dividía ya no en cuatro partidos sino en seis: Tzendales, Guardianías, Coronas, el partido Zoque, Chiapa y Llanos. Esta regionalización fue una actualización generada en el informe del alcalde mayor Joaquín Prieto Isla y Bustamante solicitado por la Corona con la intención de dividir a Chiapas en dos alcaldías.

En 1762, por el informe del alcalde mayor Joaquín Prieto Isla y Bustamante, sabemos que Chiapas se encontraba dividida en seis partidos: Tzendales con veintiún poblaciones y por cabecera Ciudad Real; Guardianías con siete poblaciones y como cabecera Asunción Huitiupan; Coronas con diez pueblos, de los cuales la población más numerosa era la de San Juan Chamula; el partido Zoque con veintiocho pueblos de los cuales el principal era Santo Domingo Tecpatán; Chiapa con nueve poblaciones, siendo la principal San Marcos Tuxtla y Llanos, con catorce poblaciones, de las cuales San Bartolomé era la principal.

Ante la consulta, el alcalde propone que una de ellas quede integrada por los partidos de Tzeltales, Llanos, Coronas y Guardianía, más los pueblos de Acala, Chiapilla y Ostuta, lo que comprendía 52 poblados, con cabecera en Ciudad Real o bien en Comitán. La otra abarcaría los partidos de Chiapa y Zoque, más los pueblos de Ixtapa, San Gabriel y Soyaló con 37 pueblos; su cabecera podría ser Tuxtla o Tecpatán.

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Tuxtla Gutiérrez en el Siglo XIX

A inicios del siglo XIX, en 1813, las Cortes de Cádiz le otorgaron la categoría de villa a San Marcos Tuxtla. Anteriormente, se mencionó la inexistencia de registro gráfico en San Marcos Tuxtla durante el periodo fundacional y durante los siglos XVII y XVIII, sin embargo, a partir del siglo XIX es cuando inicia tal acervo.

Esta representación esquemática del centro de la villa no tiene escala gráfica o cotas, de igual manera no es propiamente una vista en planta, pues están dibujadas las fachadas de las casas, portales, del cabildo, la ceiba y la fuente; el templo por su parte tiene volumetría. El norte apunta hacia abajo, no tiene nombre o título y tampoco señala a su autor.

El templo de San Marcos, o como es llamada en el croquis “iglesia parroquial de Tuxtla”, conserva las características de las edificaciones del siglo XVI, cuya planta es de una nave con tejado a dos aguas, en el área posterior se observa una cúpula. En la fachada principal hay tres escalones que dirigen hacia la portada de arco de medio punto. En la parte central del croquis se visualiza la plaza con la ceiba y una fuente, de manera anexa está la “plazueleta”. En su periferia se ubican el portal de los indios, el cabildo, viviendas y parcelas, así como la casa real. Al igual que el templo, las casas tienen tejados, en algunas sus puertas son de arco de medio punto y en otras son adinteladas, solamente en una de ellas se alcanza a notar ornamentación en los marcos de los vanos de ventanas y que a su vez es la que no tiene señalada portales en su fachada; dichas viviendas están ubicadas como las casas de don Miguel Gutiérrez y la Sra.

La Independencia y el Dilema Político de Chiapas

El gobierno de Intendencias tuvo cierto declive por el movimiento de independencia de México y el estado de Chiapas atravesó un dilema político y geográfico al decidir su anexión al naciente país.

El 4 de septiembre de 1821, el Ayuntamiento de Tuxtla proclamó la independencia de la Villa, tanto de la Capitanía General de Guatemala como de España. El 2 de octubre de 1823 se expide el Plan de Chiapa Libre, donde se pide el respeto de la voluntad popular, pues el general mexicano Vicente Filisola presionaba para que los chiapanecos votaran por la unión a México. El 12 de septiembre de 1824, Joaquín Miguel Gutiérrez, representante del Partido de Tuxtla, firmó el acta de la Junta Suprema Provisional de Chiapas, donde se hizo la declaratoria de la incorporación de Chiapas a México.

Dentro este lapso temporal, en 1825 se realizó nuevamente una representación gráfica del centro tuxtleco, el cual lleva como título Proyecto de urbanización de la plaza principal de Tuxtla Gutiérrez, hecho en el año de 1825. En la sala de historia del Museo regional de Chiapas se encuentra una copia de los originales del archivo de Fernando Castañón G.; en él hay dos imágenes, la primera es un levantamiento llamado Croquis que muestra el estado que presentaba la plaza, y la segunda es una propuesta de remodelación titulada Croquis que muestra el proyecto de palacio y demolición de la manzana norte de la plaza.

Los cambios que propone este proyecto son dos acciones principales, la primera de ellas consiste en la construcción de un nuevo Palacio Municipal de dos plantas, en sustitución de la “Casa Real” cuyo paramento se alinearía con el edificio contiguo hacia el sur y la segunda acción se refiere a la demolición de la manzana de “El Cabildo” para integrar este espacio como área abierta y agrandar de esta forma el tamaño de la plaza.

Entre el croquis de 1815 y el de 1825 existen diez años de diferencia. El contexto del primero es de Tuxtla con su reciente elevación de villa y el de 1825 es de la villa de San Marcos Tuxtla perteneciente a la naciente República mexicana. Si comparamos ambos hay tanto similitudes como diferencias, pues aún son distinguibles el templo, la plaza y las casas reales, pero a su vez cada uno de estos espacios tiene cambios significativos. Por ejemplo, el templo de San Marcos Tuxtla continúa siendo de una nave, sin embargo, en este bosquejo es posible observar de manera más precisa los ornamentos y estructuración exterior de las fachadas principal y norte.

La primera tiene una vista tridimensional en la cual, nuevamente, está representado un acceso escalonado, la diferencia de éste es una torre de tres cuerpos con remates de pináculos y con una cúpula que posiblemente era campanario. En el frente norte se observan con detalle la ubicación de contrafuertes y la portada del acceso lateral, el cual tiene un frontón quebrado. El atrio del templo se remetió hacia el oriente permitiendo así la continuación de la vialidad perpendicular a la calle Real, el callejón Abrigo de maldades ya no está representado en este plano.

La barda atrial ya no cuenta con los accesos de medio arco y remates de frontones almenados en los costados, ahora solamente permanecen los vanos que descontinúan el borde del espacio, en total se observan dos, ambos localizados en el norte y parte de la esquina norponiente, pues es en esta zona en donde se interrumpe para fusionarse con la calle. Sobre su lado poniente aún se encuentra el cabildo “y una sucesión de portales que eran casas de comercio, conocidos como ‘los agachados’ (llamados así quizá porque vendían en el suelo)”. Y tanto su lado oriente como el norte se encontraban rodeados de viviendas de descendientes de españoles y comerciantes.

Dichas construcciones permanecen porticadas con vanos adintelados o de arcos de medio punto y tejados.

El Porfiriato y el Desarrollo de Tuxtla Gutiérrez

Una de las etapas históricas con más cambios urbano-arquitectónicos, político-económicos y sociales en México fue la época del porfirismo, denominada así debido al arribo de Porfirio Díaz a la presidencia de la República a finales del siglo XIX y la permanencia de su administración por más de treinta años. Los estados del sur de la República mexicana, al inicio del porfirismo se encontraron fuera de las acciones implementadas en el centro del país debido a su lejanía, sus características geográficas y la falta de vías de comunicación, dejándolos en una condición de atraso en relación con otras entidades del territorio mexicano.

Chiapas, en cuanto a sus actividades productivas, floreció principalmente por su agricultura y el comercio, es entonces que, desde las últimas décadas del siglo XIX figuraba como productor y exportador de materias primas y de artículos agropecuarios. Para 1880 el gobierno de Díaz confirió a los capitalistas extranjeros las facilidades necesarias para la explotación de tierras chiapanecas en la cual se crearon grandes fincas y haciendas, como es el caso de la región de Comitán.

A partir del impulso y crecimiento de las haciendas, es que se empiezan a generar conexiones importantes entre la ciudad y su espacio productivo. En el caso de Comitán, ésta funge como un área de comercio, al funcionar como un punto de intercambio de productos traídos de las haciendas al centro de la ciudad, para su distribución entre la población residente, así como en las colonias y rancherías cercanas a ella. Del mismo modo, se observa un vínculo administrativo, pues las autoridades de Comitán eran quienes llevaban el control de marcas de ganado, compra-venta de tierras y traslaciones de propiedad de las haciendas.

Las Haciendas en Comitán y su Impacto Regional

En cuanto a Comitán, remitiéndose al siglo XVII, ya era muy importante por la producción agrícola y ganadera de sus haciendas, lo que incentivó el traslado de españoles dueños de éstas que vivían en Ciudad Real hoy San Cristóbal de las Casas a residir en el poblado. Las ciudades principales del estado como Tapachula, San Cristóbal de las Casas, Tuxtla Gutiérrez y Comitán mantuvieron nexos que contribuyeron al crecimiento y desarrollo tanto de las ciudades, como de las haciendas.

Por tanto, se reconoce que en las principales ciudades del estado de Chiapas una de las conexiones más evidentes fue la relación comercial activa de la ciudad con su entorno productivo, pues la producción que generaban las haciendas servían para proveer a los habitantes de estos centros de población, provocando que estas dos partes se complementaran y se necesitaran mutuamente, lo que para el caso de Comitán no fue la excepción.

Las haciendas de Comitán además de suministrar a la población de la ciudad de alimentos y animales de carga, también encaminaban su mercancía hacia el país vecino de Guatemala, dando a estos espacios para la producción una importancia dentro del estado. Dichas haciendas mantenían una división de sus tierras en tres sectores principales: un área para la explotación directa para la producción de autoconsumo y comercial; un sector de pastoreo para el ganado; y finalmente una parte de reserva que se conservaba improductivo.

A raíz de que las haciendas suministraban de productos a la ciudad de Comitán, a su vez ésta se convertía en un punto de intercambio mercantil, ya que la mercancía de las haciendas era vendida sobre la plaza principal de Comitán, propiciando una relación económica entre los espacios para la producción y este centro urbano. Esta relación se hizo más fuerte a la llegada de Emilio Rabasa en 1891 como gobernador del estado, pues debido a la influencia porfirista por la modernización de Chiapas, Rabasa puso en marcha una serie de reformas fiscales con las que logró aumentar el ingreso estatal y llevar a cabo importantes obras de infraestructura en los primeros años de su administración en las principales ciudades del estado.

Lo anterior contribuyó al desarrollo de las actividades comerciales, agrícolas y empresariales, generando que las haciendas pudieran tener un mayor radio de distribución de sus productos no solo a la ciudad de Comitán, sino también a los poblados cercanos a ella. En solo veinte años (1890-1910) Chiapas creó una infraestructura impresionante de comunicaciones y de transporte, ninguno de los cuales existía con anterioridad. Una buena carretera estatal atravesaba el estado de la estación del ferrocarril Panamericano en Arriaga pasando por los valles de Jiquipilas y Cintalapa, hacia Tuxtla Gutiérrez; atravesaba el río Grijalva a Chiapa de Corzo siguiendo a San Cristóbal y Comitán.

Los buenos resultados que tuvieron estos caminos y carreteras despertaron el interés de hacendados y autoridades de otras localidades como la de Chilón y Palenque, quienes empezaron a gestionar sus caminos con el fin de conectarse a la ruta que partía de Comitán a Salto de Agua. Con este nuevo trayecto se favorecería la vinculación entre la región fronteriza y el centro del estado de Chiapas, así los comerciantes y hacendados de Comitán tendrían una vía más corta y barata, contribuyendo a la importación y exportación de sus productos agrícolas y mercantiles.

Transformaciones Territoriales Durante el Porfiriato

A partir de la importancia que adquieren las haciendas comitecas en el porfirismo y la estrecha relación que se empieza a observar entre éstas y la ciudad, se identifican las transformaciones en la configuración territorial, en el espacio urbano-arquitectónico y en el ámbito socio-económico de la región, los cuales fueron identificados a través de los tres niveles de análisis que presenta para la lectura del territorio, la interacción del espacio urbano y rural, las incidencias en el medio, identificación de los núcleos productivos (haciendas) y los vínculos interregionales, es decir la relación de Comitán con otras poblaciones cercanas, con la intención de comprender el diálogo del ser humano con el espacio, complementándose con las variables de la lectura del espacio urbano-arquitectónico, estableciendo elementos para la interpretación de la estructura y morfología de los asentamientos humanos.

De tal modo que con ello se comprenda el impacto que tuvo el florecimiento de las haciendas en el territorio y la ciudad de Comitán. A una escala intermedia, se identifica aquellos elementos en la traza urbana, como el mejoramiento de caminos carreteros existentes y la creación de otros, con el propósito principal de favorecer la conexión de Comitán con ciudades como San Cristóbal de las Casas y el país vecino de Guatemala, así como con pueblos aledaños a Comitán.

Para 1895 se harían los primeros trabajos de rehabilitación al camino viejo de Comitán-San Cristóbal, así como el de Comitán-Guatemala, del mismo modo se mejorarían las vías a los costados oriente y poniente de la ciudad que conectaban principalmente con las haciendas y pueblos cercanos al centro urbano.

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