En el ámbito de la gestión empresarial, resulta fundamental comprender el estado de los activos conocidos como construcciones en proceso (CIP), también denominados obras en progreso. Este término contable se refiere al estado de un activo que se adquiere, pero aún no se ha puesto en servicio, lo cual implica que la organización debe llevar a cabo diversos procesos antes de que el activo esté listo para su uso. Por lo tanto, las construcciones en proceso son activos fijos y pueden administrarse de la misma manera que los demás activos de una empresa.
Registro y valoración de los activos en construcción
La cuenta de construcciones en proceso debe reflejar todos los costos desembolsados y relacionados con el activo durante su fase de ejecución, así como las desincorporaciones una vez finalizada su construcción. Existen ocasiones en que los contribuyentes, en lugar de adquirir activos nuevos, los construyen o fabrican, ya sea por cuenta propia o mediante contratos con terceros. Este escenario se caracteriza porque:
- Existe una serie de erogaciones que integran el monto total del activo fijo.
- Dichas erogaciones se efectúan a lo largo de un periodo de tiempo determinado.
Para valorar correctamente un bien de construcción propia, se utiliza su coste de producción hasta que se halle en condiciones de funcionamiento. El Plan General Contable establece que es necesario separar el valor del terreno y el de los edificios o construcciones, incluso si se han adquirido conjuntamente. Los gastos de acondicionamiento previos a la puesta en funcionamiento forman parte del precio de adquisición de la edificación, no del solar.
Amortización de activos y mejoras
La depreciación o amortización es el reconocimiento contable de que un activo fijo pierde valor con el tiempo y el uso. Es importante aclarar que existen activos que no se deprecian, siendo el caso clásico el terreno, el cual no se desgasta y posee una vida útil indefinida. En contraste, la construcción y sus instalaciones deben amortizarse según su vida útil estimada.
Cuando se realizan obras de acondicionamiento, mejora, ampliación o modernización, el tratamiento contable depende de su impacto:
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- Mejoras y ampliaciones: Incrementan la capacidad productiva, la eficiencia o alargan la vida útil del activo, por lo que suponen un mayor valor del bien y se amortizan.
- Reparaciones y conservación: Tienen por objeto mantener el activo en buenas condiciones de funcionamiento. Si no alteran la vida útil ni la capacidad productiva, se contabilizan como gastos corrientes del ejercicio.
Ejemplo de registro contable por mejoras
Si una empresa realiza mejoras por valor de 50.000 euros en un edificio, este importe se suma a la cuenta de (211) Construcciones. A continuación, se presenta un resumen simplificado del tratamiento contable basado en los principios descritos:
| Concepto | Tratamiento Contable | Amortización |
|---|---|---|
| Terrenos (210) | Activo fijo | No amortizable |
| Construcciones (211) | Activo fijo | Amortizable según vida útil |
| Mejoras y Ampliaciones | Mayor valor del activo | Amortizable (nueva base) |
| Reparaciones corrientes | Gasto del ejercicio | No aplicable |
Es vital recordar que el inmovilizado material se constituye por elementos patrimoniales tangibles, muebles o inmuebles, que se utilizan en la actividad permanente de la empresa. Por ello, la correcta distinción entre el valor del suelo y el de la construcción, así como la correcta imputación de los costes de construcción propia, es esencial para una gestión financiera precisa y transparente.
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