Para el logro de su desarrollo, el ser humano necesariamente debe sentirse identificado consigo mismo, con su género, sus actividades, aceptarse y ser aceptado por los demás en la sociedad donde se desenvuelve, teniendo la libertad de ser, sentir y actuar como mejor puede, con el fin de satisfacer sus necesidades, deseos y expectativas, dándole prioridad a sus derechos al tener libertad de elegir y decidir lo que para él o ella es más conveniente. En ampliar las libertades de modo que todos los seres humanos puedan aprovechar las posibilidades que consideren más valiosas. Estas libertades tienen dos aspectos fundamentales: la libertad de bienestar, representada por los funcionamientos (functionings) y las capacidades (capabilities), y la libertad de agencia (freedom of agency), representada por la voz y la autonomía.
Por tanto, es necesario como lo expresan Fuertes, Plou y Gómez (2017) “concebir un modelo de desarrollo que no solo se base exclusivamente en la acumulación material y el crecimiento económico, a costa de la riqueza y sustentabilidad del medio ambiente y naturaleza” (p.97), sino que debe considerar el uso de las capacidades y potencialidades del ser humano, de manera que se dé un proceso coordinado entre crecimiento y desarrollo que vayan cambiando a la par para adecuarse uno al otro. Puesto que, tal como lo señalan Rabanal, et al. (2020), se necesita de personas con competencias y con un desarrollo integral “para implementar y fomentar mecanismos que promuevan mayor igualdad; así como los avances tecnológicos y de productividad, necesarios para impulsar un mayor desarrollo”.
1. La Esencia del Transgénero en la Vida Cotidiana y el Contexto Social
Para hablar de transgénero, es importante partir de la definición de sexo, el cual como lo explican Basterrechea, et al. (2017), “se asocia regularmente al aspecto biológico de las personas, categorizando a éstas en mujeres y hombres, pero en realidad, este concepto se construye a partir de múltiples parámetros además de lo exclusivamente biológico” (p.10). Entonces, el sexo biológico, es el asignado en el nacimiento y el sexo sentido, es aquel con el que se identifica la persona. No obstante, mencionan Basterrechea, et al. (2017) que los investigadores señalan que en lugar de considerar el sexo como algo determinado biológicamente y el género un aprendizaje cultural, deben reconocerse ambos a modo de una serie de fenómenos que interactúan en conjunto, se configuran o se acoplan según una compleja interacción biosocial.
Dentro de esa expresión, está la de transformar su cuerpo, cambiar su sexo biológico, tomar hormonas, hacerse una serie de operaciones, con el fin de convertirse en hombre o en mujer, dándose el derecho de revelar su sexo sentido. En este proceso de autoafirmación, el apoyo del entorno cercano es fundamental.
Destaca que la familia es la relación más importante para esta persona transgénero, por cuanto en la medida que padres, hermanos, abuelos, tíos, acepten y comprendan lo que está sucediendo, crecerá la confianza y seguridad para expresar lo que siente internamente, lo que piensa, y con ello, ir preparando la situación para enfrentarse al medio social. En ese orden de ideas, es preciso resaltar la importancia de la familia para el desarrollo del ser humano, al considerarse su ámbito cotidiano, el escenario específico para lograr su adecuado progreso, consolidándose en este espacio sus derechos y deberes, generando sus capacidades físicas, intelectuales, sociales y emocionales, con las cuales podrá desenvolverse en su medio social, manifestando su personalidad, su identidad tanto personal como social, estableciendo las relaciones necesarias para su adecuado comportamiento. La dinámica que se vive en la familia relacionada a los roles que cada integrante desempeña, los cuales se han de corresponder con la funcionalidad y el propio impacto que éstos tienen sobre cada uno de los miembros, así como del ambiente que en ella se presenta, lo cual plantea que los roles familiares bien definidos y funcionales, tienen una mayor posibilidad de incidir de manera positiva en la vida y satisfacción de las familias.
Lea también: ISR Personas Morales en México: Guía Detallada
Uno de los aspectos más importantes para los transgéneros, es ser reconocidos por la sociedad, principalmente por su familia, para estas personas ser aceptados implica que la gente cercana considere su situación no como un capricho, como si fuera un deseo o tendencia, sino que asumen la realidad que sienten al no identificarse con su género y requerir para satisfacerse siendo feliz al transformarse de hombre a mujer o viceversa.
Es fundamental diferenciar la identidad de género de la orientación sexual. En tal sentido, la orientación sexual, es decir, la atracción que hombres o mujeres sienten por personas de igual, distinto sexo o ambos, debe ser comprendida en el parámetro de un conjunto de preferencias sexuales de una persona, más allá de su identidad de género, porque aparte de ser varón o mujer y tener confianza de serlo, significa sentir atracción sexual hacia los hombres o hacia las mujeres. Por ende, la gente homosexual no tiene una identidad de género anómala, sino simplemente tiene una aceptación o preferencia hacia varones o hacia las mujeres.
2. Organizaciones Internacionales, Protección de Derechos y Vulnerabilidad
Es así, como las sociedades contemporáneas experimentan cambios vertiginosos en sus condiciones económicas, culturales, sociales, políticas y educativas, asumiendo un colectivo LGTBI (lesbianas, gays, bisexuales, personas transgénero e intersexuales) que forma parte de este proceso de transformación. No obstante, este colectivo enfrenta una considerable vulnerabilidad y discriminación.
Es por eso, como lo expone la Federación Iberoamericana de Ombudsman (FIO, 2018) “las personas con orientaciones sexuales diversas son parte de uno de los grupos sociales más discriminados. Sus derechos son violados día a día en todo el mundo, son víctimas permanentes de actos de violencia y persecución desde temprana edad” (p.13); frecuentemente, crecen desamparados, pues son expulsados de sus hogares, donde también suelen recibir maltratos físicos y psicológicos. Ya mayores, adultos, es común que sean también excluidos y discriminados del mercado laboral, considerando que muchas veces las instituciones públicas no cumplen cabalmente con el mandato de protección, más bien, suelen negar sus servicios a esta población y hasta participan de actos de exclusión y violencia.
Han diseñado mecanismos e instrumentos de derechos humanos específicos para proteger los derechos de las mujeres y de grupos determinados, como los extranjeros, los apátridas, los refugiados, las personas desplazadas, las minorías, los pueblos indígenas, los niños, las personas con discapacidades, las personas LGBT (lesbianas, gais, bisexuales y transgénero), las personas con albinismo, los trabajadores migrantes y las personas privadas de libertad. En ese orden de ideas, el Consejo Rector de la Federación Iberoamericana del Ombudsman (2018), establece como fundamental atender la protección de derechos del colectivo LGBTI y de las diferentes modalidades de agresión o rechazo social que sufre cada segmento. Por ello, de acuerdo con una nueva perspectiva de los derechos humanos, las instituciones que la conforman se han propuesto desarrollar un trabajo sostenido por la inclusión y la diversidad en Iberoamérica.
Lea también: Obligaciones Fiscales para Sociedades
Así, según lo declara el Consejo Rector de la Federación Iberoamericana del Ombudsman (2018), se muestra especial preocupación por “la situación de las personas trans, que son discriminadas desde temprana edad, por razones culturales y religiosas, al expresar su identidad de género” (p.11), reportando que algunas veces estas personas son expulsadas de sus hogares, lo cual les priva de una educación formal o continua, limitando sus posibilidades de conseguir trabajos calificados más adelante. En tal sentido, llama la atención la ausencia de políticas públicas que faciliten la inclusión social de éste y otros grupos en situación de vulnerabilidad y el desconocimiento generalizado de los avances en la identificación de la sexualidad.
En cuanto a la dignidad humana, es el derecho que todos los seres humanos poseen a ser valorados como sujetos individuales y sociales, con características particulares, por el simple hecho de ser personas sin que por ser transgéneros sean minimizados o marginados.
3. Avances, Desafíos y la Lucha por el Reconocimiento
Ante estas realidades mencionadas, las Defensorías del Pueblo de Argentina, Brasil, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México y Panamá, han tomado conciencia de la importancia de la inclusión sexual multidimensional e integral y han asumido el compromiso de seguir trabajando en coordinación permanente con estos colectivos. Sin duda alguna, la lucha por garantizar los derechos humanos del colectivo LGBTI es una meta importante; por ello, se ha logrado que la FIO, junto con la Cooperación Alemana, promuevan procesos de diálogo y fortalecimiento entre organizaciones de la sociedad civil, las instituciones defensoras de los derechos humanos, al brindar apoyo a las defensorías del pueblo en sus acciones a favor de las poblaciones en situación de vulnerabilidad.
Estos avances han tenido su mayor expresión en la erradicación de la penalización de la homosexualidad en toda América Latina, adaptando y cambiando dogmas conservadores fuertemente discutidos, que han dado la opción de reconocer el matrimonio igualitario y de regulaciones a favor de la identidad de género, considerándose en algunos países un caso de salud, por lo cual se le facilita el cambio de sexo. En algunos países, caso Brasil, se solicita a la persona vivir por lo menos dos años sin hacerse la intervención quirúrgica, comportándose como su identidad sexual se lo pide, en cuanto a apariencia y acciones.
Sin embargo, no se puede dejar de reconocer que dichos avances son desiguales, puesto que todavía, muchos países no los reconocen y por ello, no tienen políticas que los defiendan. En tal sentido, el mayor reto es enfrentar y superar un contexto social de violencia institucional, discriminación generalizada e históricamente arraigada. Las altas tasas de asesinatos, violación sexual, agresiones, acoso y violencia en general, así como la impunidad, crecen sin una respuesta eficaz de parte de las autoridades competentes.
Lea también: Guía del ISR para Individuos
tags: #las #personas #transgenero #y #la #transgresión
