Gestionar los impuestos y cumplir con la normativa es difícil, sobre todo a medida que tu empresa crece. Tienes que entender dónde tiene obligaciones fiscales tu empresa, cuántos impuestos debes recaudar y qué debes hacer con los impuestos que recaudas.
Este proceso puede ser costoso y llevar mucho tiempo; las empresas a menudo pasan meses integrándose con los motores de impuestos en un esfuerzo por sacarse de encima este trabajo. Cuantos más productos vendas y en más lugares lo hagas, más complicados serán los impuestos.
Los impuestos son especialmente complicados para las empresas en línea, que a menudo atienden a clientes que están establecidos en muchos estados y países diferentes. Esto significa que debes comprender las normas fiscales de cada jurisdicción para garantizar el cumplimiento y evitar el pago de multas e intereses, además de los impuestos no pagados.
Además de eso, las tasas impositivas cambian regularmente. Y muchos países europeos cambiaron sus tasas de IVA como respuesta a factores económicos como la inflación.
Esta guía cubre los conceptos básicos de los impuestos indirectos, como el impuesto al valor agregado (IVA), el impuesto sobre bienes y servicios (GST) y el impuesto sobre las ventas.
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¿Qué son los impuestos indirectos?
Las empresas cobran impuestos indirectos en nombre de los municipios y Gobiernos. La normativa varía notablemente de un país a otro, incluso entre estados, y puede aplicarse a bienes físicos, productos digitales y servicios.
No son iguales a los impuestos directos (como el impuesto a los ingresos), que los particulares o las organizaciones pagan directamente a un Gobierno según sus ganancias o ingresos. Los impuestos indirectos reciben distintos nombres en diferentes partes del mundo.
- En los Estados Unidos, se denomina impuesto sobre las ventas.
- En Europa es el impuesto al valor agregado (IVA).
- En Australia es el impuesto sobre los bienes y servicios (GST).
- En Japón es el impuesto al consumo (JCT).
Impuestos indirectos sobre productos físicos
El tratamiento fiscal sobre los bienes físicos depende de las ubicaciones de origen y destino de los envíos, y de cómo clasifica el producto cada jurisdicción. Hay muchas diferencias entre ciudades, estados y países.
Por ejemplo, si un cliente en el centro de Los Ángeles compra un suéter, paga un impuesto sobre las ventas del 9.5 %. Mientras tanto, un cliente en Culver City, dentro del condado de Los Ángeles, pagará un impuesto sobre las ventas del 10.2 % por el mismo suéter.
Estas diferencias locales también se extienden al tipo de producto. En Texas, las botas vaqueras están exentas de impuestos, pero no sucede lo mismo con las botas de montaña.
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Impuestos indirectos sobre productos digitales
Las jurisdicciones fiscales establecen normativas a partir de su propia definición de «producto digital». En general, los productos y servicios digitales no son tangibles; es decir, no se los puede tocar. Los clientes probablemente los descarguen de Internet o accedan a ellos mediante una aplicación o un sitio web.
Algunos ejemplos de productos y servicios digitales son libros electrónicos, cursos en línea, archivos de música y membresías de sitios web.
En la UE, los productos digitales están sujetos a impuestos si cumplen estos cuatro criterios:
- No son productos físicos.
- El comerciante entrega el bien en línea.
- El servicio implica una interacción humana mínima.
- El bien está hecho mediante tecnología.
En los EE. UU., la normativa fiscal sobre los productos digitales varía mucho entre los estados. Actualmente, la mayoría de los estados exige que los comerciantes cobren el impuesto sobre las ventas de productos digitales.
Otros países tienen sus propios enfoques con respecto al cobro de impuestos sobre productos digitales. Dado que los bienes digitales son relativamente nuevos en la economía global (y que su normativa también es nueva), los estándares de cumplimiento y las leyes nacionales siguen modificándose.
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¿Cómo funciona el proceso de cumplimiento de la normativa fiscal indirecto?
Independientemente de dónde se encuentren tus clientes, tendrás que responder a estas preguntas relacionadas con el cumplimiento de la normativa fiscal indirecto:
- ¿Dónde y cuándo estoy obligado a cobrar impuestos?
- ¿Cómo me registro para cobrar impuestos?
- ¿Cuántos impuestos debo cobrar por cada producto o servicio?
- ¿Cómo presento y envío el dinero que cobro?
Paso 1: Evalúa tu obligación fiscal cuando sea necesario
Para cumplir con la normativa, primero debes comprender tu obligación fiscal. Por lo general, debes cobrar impuestos en cualquier lugar donde tengas clientes, incluso si tu empresa está ubicada en otra parte del mundo.
Algunas jurisdicciones solo exigen que las empresas cobren impuestos cuando han superado un umbral de ventas (una cantidad específica de ingresos o transacciones adquiridas en un período determinado en un país).
En EE. UU., los umbrales del impuesto sobre las ventas difieren de un estado a otro. Pueden basarse en los ingresos anuales o en el número de transacciones.
En la UE, el umbral para registrarse varía según el país, pero las empresas de fuera de la UE que venden productos digitales a clientes de la UE deben cobrar impuestos desde su primera transacción.
Paso 2: Registrarte para cobrar impuestos
Antes de cobrar impuestos a cualquier cliente, tendrás que registrarte en el estado o país en el que hayas alcanzado el umbral de registro.
Registrarse en los EE. UU.
Para cada estado en el que cumplas con los umbrales de registro, visita el sitio web de la agencia responsable de los impuestos sobre las ventas para obtener detalles sobre cómo registrarte. Los plazos para inscribirte una vez que alcances el umbral de registro variarán de un estado a otro.
Por ejemplo, en Texas, las empresas que se encuentran fuera del estado tendrían que registrarse el primer día del cuarto mes después de alcanzar el umbral de registro, generalmente denominado nexo económico en los EE. UU. En Rhode Island, las empresas tienen hasta el 1 de enero del año siguiente de alcanzar el umbral del nexo económico para registrarse, recaudar y comenzar a remitir el impuesto sobre las ventas.
Registrarse en Europa
Europa introdujo el IVA OSS (ventanilla única de IVA) para simplificar el proceso de registro en todos los países europeos. Si te registras en el IVA OSS, no tienes que registrarte en cada país de la UE en el que vendas bienes o servicios a distancia.
Si estás establecido en un país de la UE, puedes registrarte en el portal de OSS de tu país de origen. Pero si tu empresa está establecida fuera de la UE, puedes elegir cualquier país europeo para registrarte en OSS. Todas las empresas que no estén establecidas en la UE y que vendan en la UE deben registrarse en OSS.
Después del Brexit, el Reino Unido ahora tiene un proceso de registro de IVA que es independiente del IVA OSS de Europa.
Paso 3: Determina la tasa y el tratamiento impositivo
Las tasas impositivas difieren según la jurisdicción, el producto y el servicio. Tendrás que tener en cuenta esos matices en todo lo que vendas.
Tasas impositivas en los EE. UU.
No existe un sistema nacional de impuestos sobre las ventas en los EE. UU. Cuarenta y cinco estados, más el Distrito de Columbia, recaudan impuestos sobre las ventas en todo el estado que oscilan entre el 2.9 % y el 7.25 %. Treinta y ocho estados tienen alguna forma adicional de impuesto local sobre las ventas, que puede promediar más del 5.0 % en algunos estados.
Cuantas más jurisdicciones (ciudades, condados, estados) abarquen tus ventas, más complejos serán los impuestos. Muchos estados tienen cientos de jurisdicciones fiscales, por lo que identificar qué tasa de jurisdicción se aplica a una transacción puede ser complejo.
Por ejemplo, si tu estado de origen se encuentra en un estado basado en el origen, el impuesto sobre las ventas se cobra en función de dónde te encuentres tú, el vendedor.
Tasas impositivas en Europa
Así como en los EE. UU. hay diversidad en términos de las tasas impositivas, en la UE también hay un rango de tasas de IVA. Hungría tiene la tasa de IVA más alta de la UE (27 %), mientras que Luxemburgo tiene la más baja (17 %).
Paso 4: Declarar y enviar impuestos
Para declarar impuestos, debes enviar las declaraciones a cada organismo (que suele ser el estado o país administrador) donde estés registrado y hayas cobrado impuestos. En algunos estados de EE. UU., es posible que también debas declarar los impuestos en la ciudad o el condado si los impuestos sobre las ventas no se administran a nivel estatal.
Los plazos para la declaración dependen del estado o el país, y pueden variar según tus ingresos anuales y otros factores. Podrían exigirte que envíes impuestos de forma semanal, mensual o anual.
El IVA en la Exportación de Servicios
La Ley del Impuesto al Valor Agregado (LIVA) establece que los servicios independientes prestados en territorio nacional son objeto del impuesto. A saber, la tasa general del IVA en México es de 16%; no obstante, la exportación de ciertos servicios está sujeta a la tasa 0%.
En este sentido, el Reglamento de la Ley del Impuesto al Valor Agregado ratifica que tanto los servicios prestados en México como desde el extranjero pueden ser exportados. Lo anterior se debe a que, incluso si dichos servicios fuesen contratados por no residentes y pagados desde una cuenta bancaria extranjera, el aprovechamiento ocurre en el país, ya que ahí se encuentran los destinos reservados por clientes.
En múltiples ocasiones, los tribunales han confirmado que los servicios exportados deben ser aprovechados fuera del país para que resulte aplicable la tasa de 0% del impuesto al valor agregado (IVA).
Por su parte, la Segunda Sala Regional Hidalgo-México del TFJA emitió la tesis VII-CASR-2HM-29 en 2015, proveniente de la resolución del juicio contencioso administrativo 4360/14-11-02-2-OT. Además, la resolución de la SCJN señaló que el término “no debe ser entendido en sentido amplio, ni mucho menos bajo la óptica de un beneficio o eventual ganancia económica que obtenga la persona residente en el extranjero con quien la empresa nacional realiza la operación comercial”.
Adicionalmente, el TCC analizó el contrato de comisión y señaló que ciertos servicios prestados por el comisionista (empresa local) en nombre del comitente (compañía naviera extranjera) estaban relacionados con la importación y transporte de mercancías a México. Asimismo, asumió una postura clave en torno al aparente conflicto entre el reglamento del IVA y la tesis de la SCJN de 2015. No obstante, el TCC sostuvo la aplicación de la resolución de la SCJN de 2015, considerando que el reglamento simplemente proporciona algunos elementos que pueden ayudar a las y los contribuyentes a respaldar qué servicios específicos se aprovechan en el extranjero, pero no pueden interpretarse como algo más que eso.
En particular, el último caso, por razones financieras, geográficas, operativas, de Recursos Humanos (RR.HH.) e incluso fiscales, se ha convertido en una opción cada vez más atractiva para las compañías. Por otro lado, como se ha señalado anteriormente, las empresas ya no pueden depender únicamente del cumplimiento de unos cuantos requisitos formales establecidos en el reglamento del IVA para garantizar el acceso a la tasa 0%.
Por ejemplo, supongamos que una empresa con sede en EE.UU. Ahora, supongamos que la subsidiaria desarrolla dos campañas publicitarias: una promocionará un producto en el mercado de EE.UU. y la otra se implementará principalmente en el país, estando dirigida a consumidores locales. Sin embargo, sería complicado respaldar que la campaña en México realizada para aumentar las ventas de consumidores locales es aprovechada en el extranjero, aun cuando el servicio haya sido contratado y pagado por un residente en otro país.
La interpretación de los requisitos para obtener la tasa de 0% del IVA en la exportación de servicios ha cambiado considerablemente a lo largo de los años.
Cómo puede ayudarte Stripe Tax
Si bien mantenerse al tanto de las tendencias de cumplimiento de la normativa fiscal es importante para las empresas, también es un proceso complejo y lento. Stripe Tax automatiza el cumplimiento de la normativa fiscal en todo el mundo desde el principio hasta el final para que puedas centrarte en el crecimiento de tu empresa. Se encarga de identificar tus obligaciones fiscales, gestionar los registros, calcular y recaudar el importe correcto de impuestos en todo el mundo y permite las presentaciones, todo en un solo lugar.
Stripe Tax te ayuda a hacer lo siguiente:
- Saber dónde registrarte y cobrar impuestos: Consulta dónde tienes que recaudar impuestos en función de tus transacciones con Stripe. Después de registrarte, activa la recaudación de impuestos en un nuevo estado o país en cuestión de segundos. Para empezar a cobrar impuestos, agrega una línea de programación a tu integración actual de Stripe. O bien, agrega el cobro de impuestos a con solo hacer clic en un botón en el Dashboard de Stripe.
- Regístrate para pagar los impuestos: deja que Stripe gestione tus registros fiscales internacionles y aprovecha el proceso simplificado que completa automáticamente los detalles de la solicitud, lo que te ahorra tiempo y asegura el cumplimiento de las normativas locales.
- Cobrar impuestos de forma automática: Stripe Tax calcula y recauda el importe correcto de los impuestos adeudados, independientemente de lo que vendas o de dónde lo hagas.
