En economía, el término amortización hace referencia a la reducción del valor de un activo o un pasivo con el paso del tiempo. Dependiendo de si estamos ante un activo, que es cualquier tipo de bien, o un pasivo, que representa una deuda o una obligación, hablaremos por una parte, de amortización en contabilidad, y por otra, de amortización financiera. Esta distinción es crucial para entender cómo los préstamos bancarios se gestionan financieramente y por qué no se deprecian en el mismo sentido que un activo físico.
La Depreciación de Activos (Amortización en Contabilidad)
La depreciación es como cuando compras un teléfono nuevo; con el tiempo, su valor disminuye. En finanzas, se refiere a cómo los activos, como autos o maquinaria, pierden valor con el uso y el paso del tiempo. Por ejemplo, supongamos que una empresa compra una flota de autos por $100,000 cada uno. Después de un año de uso, los autos ya no valen $100,000; podrían valer solo $80,000 debido al desgaste y la obsolescencia. Esa disminución de $20,000 es la depreciación.
Las empresas, para desarrollar su actividad, adquieren todo tipo de bienes que pasan a formar parte de su activo. Esos bienes constituyen el inmovilizado, que puede ser material, como un vehículo, una máquina o un ordenador, o inmaterial, como por ejemplo las patentes, el gasto en I+D+i, el fondo de comercio, o licencias de programas informáticos. La amortización de activos implica reflejar en la contabilidad de la empresa de forma periódica la depreciación del valor que experimentan a lo largo de su vida útil. La vida útil se define como el periodo de tiempo que el bien va a ser útil para la empresa.
La amortización en contabilidad se realiza con carácter anual: en cada ejercicio la empresa debe registrar la efectiva depreciación del activo durante el periodo. Existen varias formas para reflejar en la contabilidad de una empresa la amortización de sus activos. En cuanto al método de amortización decreciente, en este caso se aplica un porcentaje al valor pendiente de amortizar, valor que va disminuyendo en cada ejercicio. Entender la depreciación es crucial al evaluar préstamos para empresas. Si una empresa solicita un préstamo para comprar activos que se deprecian rápidamente, como computadoras, el banco considerará la tasa de depreciación al calcular la capacidad de pago del préstamo. Los bancos también utilizan la depreciación al evaluar la solidez financiera de las empresas antes de aprobar préstamos para asegurarse de que los activos adquiridos sigan siendo valiosos a lo largo del tiempo y puedan respaldar el préstamo.
La Amortización Financiera de las Deudas
Por lo que respecta a la amortización financiera o amortización de pasivos, consiste en la devolución de una deuda a lo largo de un periodo de tiempo acordado entre el prestatario y el prestamista. Esta devolución incluye tanto el capital como los intereses.
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Existen diferentes esquemas para la amortización de deudas:
- El sistema francés consiste en el pago de cuotas fijas mensuales, en la que se incluye una parte del capital del préstamo y una parte de intereses.
- Crédito hipotecario con pago anual uniforme: En este caso, el pago anual es constante, abarcando amortización al capital e intereses.
- Crédito con pago total al vencimiento: Este tipo de crédito se liquida totalmente al finalizar su plazo, incluyendo capital más intereses.
- Crédito con un bono: El capital completo se devuelve al final de su plazo, como en el caso de un valor nominal de 10 millones de pesos. Los impuestos asociados, por ejemplo, pueden ser de $540,000.
- Crédito con amortización constante: La amortización al capital es constante el primer año y va disminuyendo en los periodos subsecuentes. El monto de impuestos también podría ser $540,000, igual que en el caso anterior.
La amortización al capital e intereses constituye cada una de estas partidas en el proceso de devolución de un préstamo.
El Valor de los Préstamos para los Bancos y la Gestión del Riesgo
Los préstamos para los bancos son activos que generan ingresos, no bienes que se deprecian en el sentido contable de un activo fijo. La preocupación de un banco se centra en el riesgo de impago y en el valor de las garantías que respaldan esos préstamos. Las entidades bancarias utilizan el coeficiente o ratio de endeudamiento para determinar si un particular o una empresa puede permitirse pagar las cuotas mensuales. Dicho porcentaje oscila entre el 35 y 40% de los ingresos totales y supone un límite más allá del cual no sería seguro para un banco prestar una cantidad determinada de dinero a un cliente.
A pesar de que los ingresos son el criterio más importante a considerar, no son el único factor que el banco toma en consideración para tomar una decisión. Nuestro historial como clientes y pagadores: si hasta el momento hemos hecho frente con puntualidad a los pagos de otros préstamos o créditos que nos hayan concedido, es más probable que el banco vuelva a confiar en nosotros. El disponer de bienes a nuestro nombre, como una casa, un vehículo o un terreno, por ejemplo, también supone un respaldo para la solicitud.
En el caso de España, por ejemplo, la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE) recoge la información de los préstamos, créditos (riesgo directo), avales y garantías (riesgo indirecto) que cada entidad declarante mantiene con sus clientes. Es importante señalar que la CIRBE no es una lista de morosos, ya que no solo recoge los deudores que se han retrasado en el pago de sus cuotas, sino todos los titulares y avalistas de préstamos, créditos, hipotecas y demás riesgos que los bancos mantienen con sus clientes.
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Tipos de Crédito Ofrecidos por los Bancos
Los bancos ofrecen una variedad de productos crediticios adaptados a diferentes necesidades:
| Tipo de Crédito | Descripción |
|---|---|
| Créditos de descuento puro | Generalmente se refiere a la anticipación de flujos futuros. |
| Créditos con base en intereses | El coste del préstamo se calcula sobre el capital pendiente. |
| Hipotecarios | Préstamos a largo plazo garantizados por un bien inmueble. |
| Crédito pignoraticio (prendario) | Garantizado por bienes muebles como obra de arte o joyas. |
| Crédito revolvente | Línea de crédito que se renueva a medida que se paga. |
| Crédito de consumo | Destinado a financiar bienes y servicios de uso personal. |
| Crédito refaccionario | Para adquisición de activos fijos o realizar mejoras. |
| Crédito quirografario | Basado únicamente en la firma del deudor, sin garantías reales específicas. |
| Crédito de habilitación o avío | Para capital de trabajo o inversiones específicas en el sector productivo. |
| Línea de crédito | Monto máximo de dinero que un cliente puede usar y devolver según sus necesidades. |
El Desafío de la Valoración y los Activos Adjudicados
La valoración de los activos que sirven de garantía para los préstamos, especialmente los inmuebles, es un factor clave. La controversia metodológica sobre quién y cómo se debe hacer esta revaloración se centra en las consecuencias de la exigibilidad o no del cumplimiento de la normativa del Banco de España. El efecto de la actualización del valor de las garantías también afectaría al consumo de recursos propios sobre las exposiciones sanas, al fin y al cabo, los préstamos hipotecarios en mora no suelen superar el 5% en casi ninguna entidad.
Un porcentaje muy alto de esos activos seguirá depreciándose sin remisión. El problema reside en que el apalancamiento para la adquisición de esos activos era y es muy alto, por lo que el valor contable está al límite. Si se revisan un 20% a la baja creará un agujero negro en muchos balances. Pienso que no ajustar los balances a la realidad es pan para hoy y hambre para mañana. En el resto del mundo se han ajustado los balances para que vuelva a circular el crédito, pero aquí vamos a mirar a otro lado condenando a nuestra economía a una asfixia a la japonesa.
A este mismo efecto colabora el incremento que se ha producido del mecanismo de la dación en pago, a través del cual el propietario del inmueble se presenta en la entidad financiera con las llaves de su vivienda en la mano y le plantea a la entidad que se quede con la vivienda a cambio de cancelar su deuda. Los inmuebles adjudicados no se deprecian contablemente porque se clasifican como activos no corrientes mantenidos para la venta. Eso oculta la depreciación real de los inmuebles acabados. Las valoraciones, bien sean de inmueble en inmueble o mediante estadísticas son subjetivas. El Banco de España (BdE) solo está facilitando la espera.
La triste realidad es que los pisos no pueden valer 200,000 en un país donde los sueldos están en 20,000 anuales de media y donde más del 75% de las personas no llegan a la media. Lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible. Y contabilicemos A, B, o C, y hagamos todos los informes que nos dé la gana, la realidad es que o se suben sueldos o se bajan precios. ¡No hay otra! Con los pisos y con todo. La sobrevaloración de la vivienda debe terminar. Las futuras promociones en Valdebebas, Madrid, ya están saliendo a un precio de 160,000 Euros, un precio razonable.
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