Descubre los Objetos y Manifestaciones Culturales Mayas que Revelan una Civilización Milenaria Fascinantepost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La cultura maya es una de las más fascinantes e intrigantes en la historia de América. Una de las culturas más reconocidas de la antigua Mesoamérica es la maya; se desarrolló en territorios de México, Belice, Honduras, El Salvador y Guatemala. Sitios arqueológicos, pinturas murales, códices y un sistema social, lingüístico y de escritura dan cuenta de su majestuosidad. En la actualidad, es una cultura múltiple y compleja representada por más de seis millones de personas que hablan alguna lengua maya y cuya historia se remonta a más de tres mil años. Diversas tradiciones de raigambre prehispánica aún están vigentes en estas comunidades.

La Escritura Jeroglífica y el Calendario Maya

La escritura maya se utilizaba para registrar la historia, astronomía, matemáticas y religión de la cultura maya. El desciframiento de la escritura maya fue un proceso largo y tortuoso que empezó a dar frutos a mediados del siglo XX, cuando quedó claro que era un sistema completo y funcional, aunque enormemente complejo, ya que no es alfabética, ni puramente fonética, ni totalmente logográfica.

Pocas culturas ancestrales contabilizaron y registraron tan precisa y gráficamente el inexorable transcurso del tiempo como los mayas. Los mayas desarrollaron un calendario preciso y sofisticado que seguía el movimiento del sol, la luna y las estrellas. El calendario maya es tan preciso que incluso incluye un ajuste de día bisiesto para mantenerlo sincronizado con el año solar. Además, el calendario maya incluye un ciclo de 260 días conocido como el Tzolkin, que se utilizaba con fines religiosos y adivinatorios.

El Arte Maya: Maestría y Simbolismo del Color

Los mayas son reconocidos como grandes artistas. Entre los mayas han existido talentosos artistas que han creado obras en las que el color es muy significativo. El color es un referente de la cultura y los rituales mayas. Está presente en múltiples obras de arte de pequeño formato como la cerámica, o bien de gran tamaño como la pintura mural, o en objetos portátiles como los códices. “Los grandes gobernantes tenían dentro de sus cortes artistas que elaboraron obras maravillosas que son las que han dado fama mundial a los mayas”, señala la doctora Sotelo Santos, especialista en religión e iconografía de códigos mayas.

La tecnología del color de la cultura maya ha sido considerada un logro tecnológico, pues no se degrada con el sol, no se oxida y se conserva en buenas condiciones a pesar de los años. Los mayas crearon colores únicos como el famoso azul maya, el cual se cree que surgió a partir del periodo Clásico Tardío, una época de gran esplendor cultural, artístico, político y económico.

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Por ejemplo, la reconocida pintura mural de Bonampak está hecha con el azul maya, pigmento elaborado con materiales vegetales y minerales. Este tinte es considerado un desarrollo tecnológico excepcional en la historia de la humanidad. Es una mezcla del mineral paligorskita o atapulgita y añil. “El resultado visto al microscopio es muy interesante porque se forman como cilindros microscópicos, o sea, una estructura como capilar y el tono de azul se mete en estas estructuras y queda encapsulado. Se han hecho pruebas en las que se le pone en ácido clorhídrico y se mantiene estable. Esto ocasiona que uno vea las obras que tienen azul maya y parece que están recién hechas. El negro y el rojo también son muy estables”.

Otros colores de la paleta maya son el negro -que obtenían de la base de las ollas en las que cocinaban y que se conoce como negro de humo- y el rojo, el cual extraían principalmente de las semillas de un arbusto conocido como achiote (Bixa orellana).

La doctora Sotelo Santos afirmó que los primeros murales mayas de los que se tiene registro sólo presentan rojo y negro sobre fondo blanco. Asimismo, algunas vasijas están pintadas sobre una base ocre, tienen figuras delineadas en negro y sus detalles son muy específicos, incluso en algunas se pueden apreciar las uñas, las pestañas, el tejido de las ropas, etcétera. Sin embargo, aún son piezas cuya paleta cromática no es muy amplia.

Simbolismos Cromáticos

Una pregunta acerca del uso de colores en la cultura maya es para qué se utilizaban. Hay indicios de que el azul maya era un color sagrado relacionado con el agua y con el aire. Se empleaba en ofrendas y para purificar objetos como los códices, que al abrirlos se les daba un tratamiento simbólico y ritual con color azul para que fueran renovados o sacralizados.

“Esto aparece simbólicamente en muchos mitos. Y así se concibe el cielo, la tierra y el mundo subterráneo como un universo ordenado, estructurado, cuadrangular y cromático”, explica la doctora Laura Elena Sotelo Santos, investigadora del Centro de Estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM.

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Cabe destacar que entre los mayas el azul recibía el mismo nombre que el verde, lo cual no significa que no distinguieran entre un tono y otro, explica la universitaria, sino que en su concepción todo lo que es azul-verde se relaciona con los principios de vida, fertilidad, lluvia y abundancia. En maya yucateco se le conocía como ya'ax.

En algunos casos le otorgaban un simbolismo particular a cada color, por ejemplo, en el artículo El simbolismo del color en las figuras del códice Madrid, la doctora Sotelo habla de los colores (azul, negro, rojo y amarillo) de los elementos gráficos. El azul se le relaciona con el agua, el cielo y la fertilidad (vegetal y humana); los dioses negros se asocian con el renacer del cosmos y la preservación eterna; el rojo se vincula con la sangre, el fuego, el Sol y la energía vital; mientras que el amarillo con las semillas o el alimento. “El uso del color en el Códice Madrid obedecía a una serie de convenciones religiosas, mediante las cuales los sacerdotes-amanuenses incorporaron diversas valencias simbólicas a las imágenes de los dioses, matizándolas y, con ello, haciéndolas aún más ricas en significado”. En la actualidad, los colores aún son importantes para los mayas.

Color Simbolismo Maya
Rojo Este, sangre, fuego, Sol, energía vital
Blanco Norte
Negro Oeste, renacer del cosmos, preservación eterna
Amarillo Sur, semillas o alimento
Azul-Verde (ya'ax) Centro del universo, agua, cielo, fertilidad (vegetal y humana), principios de vida, lluvia, abundancia

Arquitectura Impresionante y Sitios Monumentales

Los mayas eran maestros en la construcción de grandes estructuras de piedra, como pirámides y templos. La mayoría de estas estructuras fueron construidas sin la ayuda de la tecnología moderna y todavía se mantienen en pie en la actualidad. Los mayas también eran expertos en la construcción de sistemas de riego y acueductos para abastecer de agua a sus ciudades.

Uno de los principales sitios arqueológicos mayas es Chichén Itzá de la península de Yucatán en México. Calakmul es un excelente ejemplo de cómo el hombre antiguo aprendió a conocer la naturaleza y aprovechó lo que ella le ofrecía. Hoy, cuando vemos el gran número de construcciones monumentales que levantaron a través de varios siglos, cabe reflexionar sobre la manera en que lo lograron. De manera paralela, debieron producir alimentos y reunir agua suficiente para beber, cocinar, lavar y preparar argamasa, estuco, pintura, etcétera.

Objetos Arquitectónicos y Escultóricos

Entre los objetos más representativos de la arquitectura maya se encuentran esculturas como el Chac Mool. Estas esculturas, aunque existen en diversas partes de Mesoamérica, se identifican sobre todo con Chichén Itzá, que es donde el explorador Augusto Le Plongeon las encontró y bautizó con ese nombre que significa “garra roja” en maya. Se usaban para poner ofrendas a los dioses.

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También en Chichén Itzá, las esculturas antropomorfas denominadas atlantes, por su parecido con las de Tula, servían como soportes de banquetas en algunos templos. Se cree que representaban a los bacabes o pauahtunes, deidades sostenedoras de los cielos.

La escultura de Chichén Itzá, que representa un ser mítico, mitad reptil y mitad ave: Kukulkán, deidad creadora del universo, vinculada al cultivo, el sol, la lluvia y el cielo, capaz de elevarse del inframundo a los cielos conectando los tres niveles del cosmos, es una clara muestra de la importancia que tiene la naturaleza en el pensamiento maya.

El magnífico óleo del conocido artista yucateco avecindado en Calkiní, Campeche, Marcos Chab, ilustra el patrón de asentamiento de los pueblos mayas, con una vista de Pok Bok, antiguo pueblo campechano del Camino Real. Se ven los clásicos solares mayas con las casas de huano y con sus pozos. También se observa la ceiba en el centro del poblado, junto a un pozo colectivo. La cruz verde, aunque ya cristiana, proviene de la ceiba prehispánica, árbol de la vida y representante de la visión del cosmos. Por eso a la cruz se le denomina ya’axché que es el nombre maya de la ceiba y significa “madera verde”.

Cuando visitamos Calakmul es importante recordar que en esta antigua ciudad, a lo largo de algunos siglos, se convivió con la naturaleza, transformándola para integrarla a la vida diaria y lograr así ese elevado grado de desarrollo que hoy llamamos civilización.

Organización Social y Objetos de la Vida Cotidiana

La sociedad maya era compleja y jerárquica. Los mayas tenían una clase alta compuesta por nobles y sacerdotes, una clase media formada por artesanos y comerciantes, y una clase baja integrada por campesinos y esclavos. Los sacerdotes tenían un papel importante en la sociedad maya, ya que eran responsables de la religión y del mantenimiento del calendario.

En la cultura prehispánica no se manifestaban desigualdades entre hombres y mujeres; se era diferente mas no desigual. Se ocupaban espacios distintos que no implicaban inferioridad o superioridad. La mujer maya no sólo ocupó cargos políticos, sino que existieron mujeres guerreras, líderes sacerdotisas, curanderas; además, la mujer común realizó un papel importante en el desarrollo de la sociedad.

Las mujeres mayas ancestrales de todas las clases sociales, desde la esfera familiar y matrimonial -eje de su vida comunitaria-, desplegaron múltiples actividades domésticas, artesanales y agropecuarias, pero también ejercieron oficios como el de parteras. Las mujeres de la nobleza, como la figurilla de Jaina, además de ejercer todas las actividades mencionadas, parecen haber compartido con sus esposos, funciones religiosas y/o políticas, y algunas de ellas hasta fueron chamanas, escribas y gobernantes.

Objetos Utilitarios y Rituales

Las arcillas permitieron elaborar recipientes de cerámica que complementaron los objetos tejidos y la cestería. Un ejemplo notable es la vasija fitomorfa de cerámica incisa para tomar chocolate. Los personajes importantes tenían su vaso para chocolate como lo muestra esta vasija que tiene una inscripción en la que se dice que es para beber cierto tipo de cacao, así como el nombre y el lugar de residencia de su propietario: Tzakal u K’ahk’ Hutal Ek’, señor de Acanceh.

En el ámbito ritual, el pendiente localizado sobre el pecho de Ukit Kan Le'k Tok' como parte de su ajuar funerario, y los textos grabados en varios objetos -un vaso de cacao, un pendiente en forma de pez y un perforador de hueso- afirman que Ukit Kan Le'k Tok' nació en un lugar llamado Man, que la fecha probable de su ascenso al trono es 770 d.C. y que algunos de sus muchos títulos, además de k'ubul ajaw (rey sagrado), son kalo'mte' (rey de reyes); b'aah kab' (cabeza/príncipe de la Tierra); ch'ak o'hl b'a'te (el guerrero cortador de corazones); y pitzil (el hermoso).

Otros objetos importantes para la vida ritual incluyen el formidable incensario efigie de barro del dios del maíz, Hun Nal Yeh, proveniente de Mayapán y del Posclásico tardío (1250-1527). En su representación, tiene como atributo una planta o mazorca de maíz creciendo en el tocado y "alas". Campesinos y artesanos le rendían culto, así como al sol, la lluvia y la tierra.

Las figurillas de cerámica de la isla de Jaina, Campeche, conforman uno de los acervos artísticos más refinados del área Maya. La pieza del mes, por ejemplo, es de barro modelado y proviene de Jaina, Campeche, del Período Clásico. Estas figurillas nos muestran detalles de la vida y estética maya, como una mujer sentada perteneciente a la élite, que presenta el cráneo deformado de acuerdo con los ideales estéticos del Clásico y lleva un k’ub o quexquemitl sobre su faldellín.

En cuanto a la vestimenta, el terno exhibido consta de tres piezas: jubón, hipil y fustán, complementado por varios elementos como la joyería, compuesta por aretes; el semanario y pulsera de media caña en las muñecas, y sobre el pecho, la cadena de doble vuelta con medalla y rosarios de filigrana y coral. Un hipil en particular es el único con una técnica de bordado sobre tela deshilada de probable origen prehispánico que actualmente está en peligro de extinción. Tiene el nombre maya de la flor llamada “siempreviva” y fue elaborado por Malena Cocom, Verónica Cocom y Jeimy Euán, hábiles bordadoras del municipio de Abalá.

Cosmovisión, Medicina y Rituales Mayas

Para la cultura maya todos los elementos de la naturaleza son considerados como personajes con espíritu divino a quienes se les debe guardar profundo respeto; todos los seres que habitan el mundo tienen una relación dependiente entre sí. La concepción del mundo de los mayas consiste en el mantenimiento del equilibrio total, lo que implica una permanente preocupación por el entorno. En su cosmovisión, prácticamente todos los elementos naturales tenían vida: las cuevas, los árboles, los animales, la selva, las nubes, el cielo, el fuego, los astros e incluso los objetos por ellos elaborados (edificios, vasijas, armas, joyas, etcétera). Sin embargo, también existían entidades sobrenaturales (deidades, ancestros, “vientos” y naguales).

La medicina maya era muy avanzada para su época. Los mayas utilizaban hierbas y plantas medicinales para tratar enfermedades y lesiones. También practicaban cirugía y podían realizar procedimientos complejos como la trepanación, en la que se perforaba el cráneo para aliviar la presión cerebral.

Los ritmos cotidianos son rotos por los momentos que marcan un suceso importante para las personas, las familias o las comunidades y que son indicados por la celebración de un ritual. Para los mayas peninsulares, después de casi quinientos años de convivencia entre la antigua religión maya y el mundo cristiano, los rituales se desarrollan incorporando elementos de ambas tradiciones.

Rituales de Lluvia y Ancestros

Los sapos han jugado un papel preponderante en la cultura maya peninsular porque la agricultura depende de la lluvia y los sapos ayudan a los campesinos a invocarla. Durante la ceremonia del ch'a' cháak que hacen los campesinos después de haber sembrado en los meses de mayo o junio, para solicitar la lluvia a los dioses regadores -chaako'ob en maya-, unos niños que se ubican abajo del altar, comienzan a imitar a los sapos para atraer la lluvia. Hay varias clases de sapos -muuch en maya-, entre ellos está el lek muuch, el woo' muuch, o el becerro muuch, cada uno con un canto diferente que es imitado por los niños: lek leklek, woo'woo'woo', mee, mee, mee. Los sapos viven con las tortugas en las cuevas y comienzan a cantar cuando la tierra está seca.

El Hanal Pixan, “comida para las almas de los muertos”, es una celebración del mayab que se comparte con todo México. Tiene una raíz prehispánica -el culto a los ancestros- que se fusionó con la tradición hispana. En los pueblos, donde la raíz maya es poderosa, las almas de los muertos visitan el área desde el 31 de octubre hasta el 30 de noviembre, pero sólo 8 días residen en la casa de sus familiares. Las almas de los niños se reciben el 31 de octubre, las de los adultos el 1° de noviembre. Se les festeja con comida, bebida, flores y objetos de su gusto y con velas, incienso y oraciones. La visita a los panteones es el 2 y a los 8 días de haber festejado a los niños, se despide a las almas de los muertos y se hacen tamales -chachak waj en maya-. El antiguo culto a los ancestros, parte importante de la cosmogonía maya, se refleja en la prolongada permanencia de los muertos y en la simbología que rodea el ritual.

En cuanto a los rituales de paso, en los niños se practica a los 4 meses, que simbolizan las 4 esquinas de la milpa, lugar de trabajo propio del varón. Las niñas se incorporan a los 3 meses porque el 3 representa las tres piedras del fogón y las 3 patas de la banqueta donde torteará ya adulta. Se buscan padrinos, de preferencia familiares. El miembro del matrimonio del sexo del niño o niña, será el personaje principal. Al niño se le enseñan los instrumentos de la milpa y a la niña los del bordado. Actualmente también se les muestran libros, lápices y tablets, para propiciar que sean buenos estudiantes.

El Legado Maya en Museos y Colecciones

La colección prehispánica que presenta el Gran Museo del Mundo Maya de Mérida, cuyo custodio es el INAH y que se tiene en comodato, consta de 728 piezas. Con motivo de la V edición del Festival Internacional de la Cultura Maya, una magnífica colección de arte prehispánico fue invitada a presentarse en el Gran Museo del Mundo Maya. La muestra consta de más de 70 piezas y pertenece al Museo Regional de Antropología "Carlos Pellicer" ubicado en la ciudad de Villahermosa, Tabasco. Integra obras de procedencia maya y también de otras zonas de Mesoamérica como el Occidente, el Altiplano y el área del Golfo de México. Esta es una oportunidad magnífica en la que las colecciones del Museo del Mundo Maya y las piezas invitadas dialoguen entre sí y así el visitante tenga una visión más amplia de las culturas de la riqueza y el desarrollo que se llevó a cabo en territorio mexicano en una etapa previa a la Conquista.

En la entrada a la sección de los Mayas Ancestrales, en la Sala Permanente, está una escultura de piedra sobre una interesante y moderna pirámide de acrílico. Entre las piezas de los Mayas de Ayer de nuestra Sala Permanente, hay una magnífica escultura del siglo XVII-XVIII de madera. Una impresionante talla en madera de San Francisco de Asís, espléndida pieza policromada y estofada del siglo XVIII, es exhibida; este santo es el protector de la orden que tuvo la misión de dominar espiritualmente el territorio de los mayas yucatecos.

La llamativa fachada de la iglesia de Uayma, fue reproducida para ser presentada en los Mayas de Ayer de la Sala Permanente del Museo. Es tan diferente a las sobrias fachadas de las iglesias que dominan el paisaje yucateco, que al verla te dan ganas de ir a conocer tan original iglesia, decorada con el águila bicéfala, símbolo del poder real de la corona española.

Una hermosa escultura en bronce a la cera perdida, del ilustre escultor Enrique Gottdiener (1909-86), quien, como artista, tuvo la pasión por representar al pueblo maya al cual admiraba y amaba, durante los 40 años que vivió en Yucatán, también forma parte de las exposiciones.

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