La democracia atraviesa actualmente un momento crítico, viviendo simultáneamente su mejor momento y uno de los más difíciles. El surgimiento de líderes autoritarios, junto con el creciente auge del populismo y de fuerzas políticas de extrema derecha en varias regiones del planeta, ha dado lugar a un intenso debate sobre el estado de la salud democrática. Empero, el Informe de IDEA constata que la calidad de la democracia se está deteriorando de manera rápida en numerosos países del mundo y que el número de regímenes híbridos viene aumentando.
Dimensiones de la resiliencia y avances democráticos
A pesar de los desafíos, la gran mayoría de las democracias de América Latina han demostrado una notable resiliencia en las últimas décadas, entendida como la capacidad de los sistemas sociales para afrontar crisis y desafíos complejos, sobrevivir a ellos, innovar y recuperarse. América Latina es la región que ha logrado, durante las últimas cuatro décadas, los avances democráticos más significativos a nivel mundial. Las tres dimensiones que han experimentado un progreso más importante son: gobierno representativo, elecciones limpias y democracia directa.
En la mayoría de los países latinoamericanos los sistemas electorales se fortalecieron. Además, América Latina es la región en la cual se han producido los mayores avances en igualdad de género, contando con el porcentaje más alto de participación de mujeres parlamentarias en el mundo: 27% promedio regional frente al 24% promedio mundial.
Principales mecanismos e indicadores de desempeño democrático
Para comprender la operatividad del sistema, es necesario analizar los mecanismos que permiten la participación y el control del ejercicio del poder:
- Consejos Ciudadanos: Instancias donde los ciudadanos asesoran a instituciones públicas para identificar necesidades y recomendaciones.
- Rendición de cuentas: Mecanismos, como las cuentas públicas, donde las autoridades explican el ejercicio del poder y los recursos.
- Planificación participativa: Procesos consultivos para identificar problemas, objetivos y planes de acción conjuntos.
Desafíos estructurales y fatiga democrática
Cuatro décadas después del inicio de la Tercera Ola, la región muestra signos de fatiga democrática. El apoyo a la democracia ha venido disminuyendo de manera ininterrumpida, alcanzando un 48% de apoyo, el nivel más bajo de los últimos años. Esta crisis de la democracia representativa se agudiza ante la desconfianza ciudadana en las instituciones:
Lea también: Reducir la inflación: métodos eficaces
- Congresos: Confianza ciudadana promedio del 21%.
- Partidos políticos: Confianza ciudadana promedio del 13%.
- Poder judicial: Confianza ciudadana promedio del 24%.
La gobernabilidad se ha vuelto crecientemente compleja debido a la falta de correspondencia entre las expectativas de una ciudadanía más empoderada y conectada, y el sentimiento de frustración frente a la desigualdad. América Latina registra los niveles más altos de desigualdad de ingresos del mundo, con un Gini promedio de 0.465. Además, la región enfrenta una marcada debilidad del estado de derecho, acompañada de altos niveles de impunidad y los índices más elevados de delincuencia y violencia a nivel global.
Hacia una democracia de mayor calidad
Para confrontar las debilidades y revivir la promesa democrática, es necesario debatir una agenda que combine democracias de calidad y resilientes con buen gobierno. Las prioridades identificadas incluyen:
- Recuperar niveles adecuados y sostenibles de crecimiento económico.
- Mejorar la calidad de la política y de la democracia, aumentando los niveles de resiliencia institucional.
- Mejorar la gobernabilidad democrática mediante transparencia y rendición de cuentas.
El progreso democrático implica hoy complejizar la democracia mediante la multiplicación de los registros de expresión de la voluntad general, la ampliación de los términos de representación y el establecimiento de formas plurales de soberanía. Como señaló la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, la calidad de la democracia depende de la presencia permanente en la vida pública de las realidades que viven los ciudadanos y del respeto a sus derechos.
Lea también: Medidas Fiscales: ¿Qué son?
Lea también: Estrategias contra la inflación
