El tema de cómo los padres pueden hablar con los niños sobre el azúcar es complejo y genera muchos interrogantes. Existe mucha información circulante, pero gran parte resulta confusa y puede llevar a ideas erróneas, como que el azúcar de la fruta "engorda". Aquí queremos darte algunas herramientas para poder manejar este tema de una manera más empática con tus hijos sin generarles tanta ansiedad por consumirla.
¿Qué son los Sustitutos del Azúcar y Cómo Funcionan?
¿Qué son los sustitutos del azúcar?
Los sustitutos del azúcar son endulzantes artificiales. Algunos fabricantes de alimentos utilizan sustitutos del azúcar en lugar de azúcar para darles un sabor dulce a los alimentos y las bebidas. Los productos como los refrescos, las bebidas deportivas o los yogures hechos con endulzantes artificiales pueden indicar "sin azúcar" ("sugar-free") o "cero calorías" (“zero calorie”) en la etiqueta. Dos sustitutos del azúcar muy comunes son el aspartamo y la sucralosa. Tienen un sabor mucho más dulce que el azúcar, por eso los alimentos y las bebidas solo contienen una pequeña cantidad de este producto.
Diferencia entre sustitutos del azúcar y azúcar
Nuestros cuerpos manejan el azúcar y los sustitutos del azúcar de maneras diferentes. Cuando comemos azúcar, nuestros cuerpos la convierten en energía. Pero no pueden hacer lo mismo con los sustitutos del azúcar. En este caso, los eliminan del cuerpo.
Seguridad de los sustitutos del azúcar en niños
Ahora, los expertos saben que las pequeñas cantidades de sustitutos del azúcar son seguras para algunos niños, pero solo si comen otros alimentos que les aporten los nutrientes que necesitan. Los sustitutos del azúcar son seguros para algunos niños, todo depende de la edad del niño y de si tiene problemas de salud.
- Bebés y niños menores de dos años nunca deben consumir sustitutos del azúcar. Estos endulzantes no tienen nutrientes que ayuden a los niños a crecer. Los niños pequeños necesitan muchos nutrientes para el cerebro y el cuerpo para crecer bien y los sustitutos del azúcar no tienen nutrientes.
- La mayoría de los niños mayores de dos años pueden consumir sustitutos del azúcar siempre y cuando reciban suficientes nutrientes en su dieta para crecer normalmente. Esto se llama alimentación equilibrada. Los niños mayores de 2 años pueden comer o beber hasta 6 u 8 onzas por día de alimentos o bebidas con sustitutos del azúcar.
- Los niños mayores de dos años y con diabetes pueden consumir sustitutos del azúcar si el médico se los permite. Los médicos suelen preferir que los niños con diabetes tomen bebidas con sustitutos del azúcar porque estas bebidas no generan subas repentinas del azúcar en sangre como las bebidas hechas con azúcar.
- Los niños mayores de dos años con fenilcetonuria no deben consumir sustitutos del azúcar porque sus cuerpos no los pueden digerir de forma segura.
Estrategias para Gestionar el Consumo de Azúcar Añadido en la Dieta Infantil
El consumo de azúcares libres ha aumentado considerablemente en las últimas décadas, y es uno de los factores más importantes en la epidemia de obesidad infantil que estamos viviendo. El consumo excesivo de azúcar está vinculado con obesidad, problemas dentales y enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2.
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Los padres y otros cuidadores pueden guiar a los niños para que desarrollen hábitos de estilo de vida que respaldarán su buena salud en los años venideros. Como padres o cuidadores, es posible que no tengamos todas las respuestas, pero usted juega un papel importante en la formación de los hábitos de alimentación y bebida de los niños.
Recomendaciones Clave para Padres y Cuidadores
- En primer lugar, recuerda que el consumo de azúcar en los niños debería retrasarse idealmente hasta después de los 24 meses de edad y dentro de lo posible, retrasar ese momento lo máximo posible. Sin embargo, esto será decisión de cada familia y una vez incluido en la alimentación infantil, trata que su consumo sea ocasional.
- Seamos el ejemplo de nuestros hijos. Recuerda que somos nosotros los adultos quienes elegimos qué compramos. En ese orden de ideas, si tu deseo es que en tu casa no consuman azúcar, no la incluyas en el mercado. Así, esto será lo que predominará en la alimentación tanto de niños como de adultos y no tendrás que prohibir nada porque no está.
- Tampoco te recomiendo usar este tipo de alimentos azucarados como recompensa o premio, si tu hijo come todo lo del plato. Esto sólo generará mayor interés por el dulce y lo pondrá en una mayor categoría que los alimentos saludables.
- Si hay algún tipo de evento especial en el que se incluyen alimentos azucarados, es justamente eso… un evento ocasional y hace parte de la vida y de las experiencias agradables que quedan en la memoria de niños y adultos. Recuerda, tu eres quien decide cuales alimentos ofrecer.
- A estas recomendaciones yo añadiría: ¡cuidado con las excepciones! Ya que en nuestra cultura tenemos multitud de ocasiones para hacer una excepción.
- Muchos padres me comentan que el problema es que hay mucho "azúcar oculto" en los alimentos. Cuando en la información nutricional pone: "Hidratos de carbono de los cuales azúcares…", no hace distinción entre el azúcar que de forma natural está en el alimento y el añadido. El problema está en que los azúcares pueden estar añadidos a los alimentos con diferentes nombres y formas. Lea las etiquetas para identificar azúcares agregados en alimentos procesados. Muchos refrigerios, salsas y otros artículos contienen azúcares adicionales que pueden que no aparezcan de forma evidente en las etiquetas.
- Limitar las bebidas azucaradas es otro paso importante, ya que son una fuente importante de azúcares agregados. Ofrezca alternativas como agua, leche o tés de hierbas y haga infusiones de agua con frutas para ofrecerles dulzura natural.
Fomentando una Dieta Rica en Nutrientes y Hábitos Alimenticios Saludables
Al igual que los adultos, los niños necesitan consumir alimentos y bebidas llenos de nutrientes. Además, al igual que los adultos, los niños deben consumir solo las calorías suficientes para nutrir su vida y sus actividades diarias. Las Pautas dietéticas para estadounidenses 2020-2025 sugieren equilibrar las calorías que se consumen con la actividad física. Las guías también recomiendan mejorar los hábitos alimenticios para promover la salud, reducir el riesgo de enfermedades y reducir el sobrepeso y la obesidad. Se anima a que los niños de 2 años en adelante consuman una variedad de alimentos y bebidas saludables.
Las Mejores Bebidas para Cada Edad
- Los bebés menores de un año deben beber leche materna o fórmula. Estas bebidas tienen todos los nutrientes que los bebés necesitan para crecer.
- Los niños de entre uno y dos años de edad deben beber agua y leche entera. La leche entera cuenta con la cantidad adecuada de grasas para favorecer el crecimiento del cerebro de los niños pequeños.
- Los niños de más de dos años de edad deben beber agua y leche descremada o semidescremada. Estas son siempre las mejores opciones.
Cómo Servir Alimentos Ricos en Nutrientes
Muchos alimentos y bebidas son particularmente ricos en nutrientes y vitaminas claves, como potasio, calcio, vitamina D y fibra dietética, que son importantes para la salud y el desarrollo de los niños. La mitad de las comidas de los niños deben ser verduras y/o frutas.
- Ofrezca más fruta para el desayuno, las meriendas y el postre. Ofrezca fruta fresca, que tiene más fibra que el jugo.
- Agregue verduras de color verde oscuro, rojo y naranja a los guisos y sopas.
- Agregue frijoles (negros, rojos, pintos), guisantes y lentejas a guisos y ensaladas.
- Sirva más productos lácteos descremados o bajos en grasa. Si el niño no puede digerir mucha lactosa, lo que se conoce como intolerancia a la lactosa, dele leche, queso o yogur sin lactosa.
- Sirva salmón, camarones y atún magro (no albacora) frescos, congelados o enlatados.
- Reemplace los cereales refinados (panes, pasta, arroz) que comen los niños por cereales integrales. Sirva más salvado. Consulte las etiquetas de información nutricional para encontrar productos con alto contenido de fibra dietética.
Cocinando y Comiendo Juntos
Asegúrese de que los niños desayunen para despertar la energía que necesitan para concentrarse en la escuela.
Use menos grasa, sal y azúcar. Cocine con menos grasas sólidas. Use aceite de oliva o de canola en lugar de mantequilla o margarina. Hornee o ase los alimentos en lugar de freírlos. Escoja y prepare alimentos con menos sal. No ponga el salero en la mesa. Limite la cantidad de azúcar que consumen los niños. Los azúcares agregados, las grasas sólidas y la sal a menudo se encuentran en pizzas, papas fritas, galletas saladas, refrescos, bebidas endulzadas con azúcar, postres como galletas o pasteles y comidas rápidas.
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Ofrezca meriendas saludables. Junto con sus comidas, las meriendas pueden ayudar a los niños a obtener suficientes nutrientes que les ayudan a permanecer sanos. Compre o prepare meriendas de una sola porción para los niños más pequeños para ayudarles a obtener justo lo suficiente para satisfacer su hambre. Trate de mantener alimentos saludables en la casa para las meriendas y las comidas de toda la familia.
Lea las etiquetas de información nutricional para elegir el tamaño adecuado de la porción. Recuerde que el tamaño de la porción en las etiquetas nutricionales se aplica a las necesidades dietéticas de los adultos y se basa en una dieta de 2,000 calorías. Por lo tanto, el tamaño correcto de la porción para la mayoría de los niños probablemente será más pequeño que el que está en la etiqueta, dependiendo de la edad, el tamaño y el grado de actividad del niño.
Los niños en edad preescolar y menores pueden ahogarse fácilmente con los alimentos. Tenga cuidado con los alimentos que pueden ser difíciles de masticar, pequeños y redondos o pegajosos. Algunos ejemplos son las verduras duras, las uvas enteras, los trozos de queso duros, las uvas pasas, las nueces y semillas y las palomitas de maíz.
Compartan el tiempo de comer juntos. Involucre a los niños en la planeación y preparación de las comidas. Trate de limitar la cantidad de alimentos o bebidas que consumen los niños en la calle y fuera de casa. Eso le ayudará a controlar las calorías, el azúcar y la grasa que consumen los niños. Para servir más comidas caseras, cocine grandes cantidades de sopa, estofado o guisos y congélelos para ahorrar tiempo.
Promoviendo Hábitos de Vida Saludables en General
Los padres y otros cuidadores pueden guiar a los niños para que desarrollen hábitos de estilo de vida que respaldarán su buena salud en los años venideros. Sabemos que, como padres o cuidadores, es posible que no tengamos todas las respuestas. Como muchas personas en los Estados Unidos, usted incluso puede tener dificultades para desarrollar y mantener sus propios hábitos saludables. Como padre o cuidador, usted juega un papel importante en la formación de los hábitos de alimentación y bebida de los niños. Cuando usted adquiere el hábito de consumir alimentos y bebidas con bajo contenido de azúcares agregados, grasas saturadas y sal y ricos en fibra, es posible que los niños que cuida también aprendan a gustarles estos alimentos. Si a un niño que está cuidando no le gusta un alimento nuevo de inmediato, no se enoje.
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Sea un Modelo a Seguir y Enseñe con Empatía
Dé buen ejemplo. Usted, como padre o cuidador, también influye en la actividad física de los niños. No es necesario ser un experto en alguna actividad; simplemente levántese, muévase y demuéstreles a los niños lo divertido que puede ser estar activo. Podría ser que a ellos también les guste. Puede dar un buen ejemplo si sale a caminar o a montar en bicicleta en lugar de ver televisión, jugar un videojuego o navegar por Internet.
Hable sobre mantenerse sano. A medida que aprenda más sobre cómo mejorar su salud, tómese el tiempo para hablar con los niños sobre cómo un determinado alimento o actividad física podría ayudarles. Por ejemplo, cuando salga a caminar, lleve a los niños con usted y deje que ellos elijan la ruta. Use las elecciones de alimentos y bebidas de sus niños como momentos de enseñanza. Déjeles saber cuando escojan opciones poco saludables. Diríjalos hacia opciones más saludables o dígales: "Puedes comer un poco de eso, pero no demasiado". Hábleles sobre por qué una merienda demasiado salada o azucarada no es la mejor opción. Evite hacerlos sentir culpables por sus elecciones de alimentos o bebidas. El reforzamiento positivo ayuda a motivar a su hijo a tomar decisiones más saludables. Cuando los niños se inclinen por refrigerios nutritivos como frutas en lugar de golosinas azucaradas, elógielos o deles pequeñas recompensas.
Reinvente los dulces favoritos de su hijo haciendo versiones más saludables en casa. Por ejemplo, prepare fresas o manzanas recubiertas con chocolate negro con mantequilla de maní y caramelo de dátiles. Enseñe moderación, no privación. Sea paciente. Cambiar los hábitos alimenticios lleva tiempo y los niños pueden resistirse al principio. Siga ofreciendo opciones más saludables y apoye su progreso.
Actividad Física y Reducción del Tiempo de Pantalla
Los expertos sugieren que los niños en edad preescolar (de 3 a 5 años) deben mantenerse físicamente activos durante todo el día para ayudarles a crecer y desarrollarse. Si está cuidando niños en edad preescolar, trate de asegurarse de que hagan aproximadamente 3 horas de actividad física por día. Esas actividades pueden ser de intensidad ligera, moderada o vigorosa. Si está cuidando niños en edad escolar (de 6 a 17 años), trate de que hagan al menos 1 hora de actividad física al día. Los expertos sugieren actividades de intensidad moderada o vigorosa. Usted puede ser un modelo a seguir mientras trabaja para desarrollar una rutina de actividad física. Concéntrese en la diversión.
Reduzca el tiempo de inactividad frente a una pantalla. Los pediatras sugieren limitar el tiempo que los niños usan los medios digitales fuera del horario de las tareas escolares. Entre los 2 y los 5 años, no permita que los niños pasen más de 1 hora frente a la pantalla. Para los niños de 6 años en adelante, establezca límites consistentes en el tiempo de los medios. Coman juntos sin usar medios.
La Importancia del Sueño
Asegúrese de que los niños duerman bien. Dormir bien puede mejorar la salud mental, emocional y física de los niños. El no dormir bien podría causar muchos problemas de salud, incluso obesidad.
Manejo del Sobrepeso en Niños
Los niños con sobrepeso tienen más probabilidad de convertirse en adultos con sobrepeso. Estos niños podrían desarrollar presión arterial alta, diabetes tipo 2 y otros problemas de salud graves. Los problemas de peso también podrían causar estrés, tristeza y baja autoestima en los niños.
Debido a que los niños crecen a diferentes ritmos en diferentes momentos, no siempre es fácil saber si un niño tiene sobrepeso. Pídale al médico que mida y pese al niño y le diga si está en un rango sano para su edad y sexo. Usted también puede calcular el índice de masa corporal (IMC) del niño, y luego consultar cualquier inquietud con el médico del niño.
Acepte y ame al niño independientemente del peso. Consulte con un profesional de atención médica para obtener recomendaciones confiables sobre cómo abordar los hábitos de salud y el peso del niño. Recuerde, usted juega el papel más importante en la vida de los niños. Acepte y ame al niño independientemente del peso.
Influencias Externas y Promoción de la Salud
Promueva la buena salud más allá de su familia. Otros adultos podrían también desempeñar un papel en la vida de los niños. Puede compartir ideas sobre hábitos saludables con ellos. Por ejemplo, muchos padres y cuidadores trabajan fuera del hogar y necesitan que otros los ayuden con el cuidado de los niños. Los miembros de la familia, los proveedores de cuidado diurno, las niñeras o los amigos pueden influir en los hábitos de salud de los niños. Hable con ellos para asegurarse de que les ofrezcan comidas, meriendas y bebidas saludables.
Considere otras influencias. Algunos anuncios en la televisión, en línea y de otro tipo intentan persuadir a los niños para que consuman alimentos ricos en grasas y bebidas azucaradas. Usted puede ayudar a los niños a ser conscientes de estas presiones. Hable con los niños sobre las opciones mientras mira televisión, navega por Internet o va al cine con ellos. Hable sobre cómo los medios de comunicación y las personas influyentes venden productos o transmiten valores a través de atletas famosos, celebridades infantiles, dibujos animados, figuras de acción e imágenes ficticias. Use programas y anuncios para iniciar conversaciones sobre sus valores.
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