El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) es un gravamen indirecto que recae sobre la producción, venta o importación de ciertos bienes y servicios que, por sus características, generan externalidades negativas o buscan regular el consumo. Es una herramienta del Estado no solo para generar ingresos fiscales, sino también para desincentivar el consumo de productos que afectan la salud o el medio ambiente.
Intervención estatal en el precio de los combustibles
La suba del petróleo a niveles cercanos a los 100 dólares por barril, impulsada por la tensión geopolítica en Medio Oriente, comenzó a trasladarse a la estructura de costos de los combustibles en México y forzó al Gobierno a retomar la intervención del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios. Tras casi un año sin estímulos, el Gobierno aplica reducciones impositivas de hasta 61% para contener el traslado de los costos internacionales al surtidor.
Hasta el 27 de marzo, la Secretaría de Hacienda reactivó los estímulos fiscales sobre gasolinas y diésel, una señal clara de que las presiones del mercado internacional ya impactan en la formación de precios internos. Según el analista Ramsés Pech, la estabilidad observada en los precios al consumidor no responde a una mejora en los costos, sino a una intervención fiscal directa.
Desglose de los estímulos fiscales actuales
El esquema de intervención contempla porcentajes específicos y reducciones absolutas por litro para mitigar el impacto en el consumidor final:
| Combustible | Estímulo fiscal (%) | Reducción (aprox. pesos/litro) |
|---|---|---|
| Gasolina Magna | 24.08% | 1.61 |
| Gasolina Premium | 7.47% | 0.42 |
| Diésel | 61.8% | 4.50 |
En el caso del diésel, donde se concentra el mayor estímulo, la medida busca evitar un efecto cascada sobre el transporte y los precios de la economía. El especialista remarcó que, sin la reducción del IEPS, el incremento en las terminales de almacenamiento habría sido significativamente mayor.
Lea también: Claves Actuales de la Auditoría Financiera
Fiscalización y cumplimiento para las empresas
La gestión del IEPS es compleja y un error puede significar sanciones. El IEPS es un impuesto federal que se traslada al consumidor final mediante el precio de los bienes o servicios gravados, y lo pagan de forma directa las empresas que producen, importan o venden estos bienes. El correcto cálculo y traslado del IEPS permite fijar precios competitivos sin sacrificar la rentabilidad.
- El cálculo debe hacerse de forma precisa para evitar discrepancias con el SAT.
- El impuesto trasladado debe detallarse en el CFDI emitido.
- El IEPS se paga a más tarde el día 17 del mes siguiente al que corresponda la operación.
- La fiscalización se ha vuelto más estricta con un incremento en las auditorías electrónicas.
Perspectivas sobre bebidas alcohólicas
Las bebidas con alcohol en México están sujetas a distintos gravámenes que impactan su precio, operación y competitividad. Existe una propuesta para actualizar el IEPS en este sector, permitiendo que el impuesto se base en la cantidad de alcohol puro, tal como recomienda la OMS. El mercado de bebidas con alcohol en México no aporta de forma proporcional a su volumen de consumo, ya que la recaudación del IEPS no se distribuye de la misma forma entre las categorías que concentran el mayor volumen del mercado.
Lea también: Desafíos Tributarios en Guatemala
Lea también: Noticias fiscales mexicanas
