Nueve mujeres acusan al tenor español Plácido Domingo, una de las figuras más importantes de la historia de la ópera, de acoso sexual. Los testimonios han sido publicados en la madrugada del martes por la agencia Associated Press. La polémica por las acusaciones de acoso sexual en contra del tenor Plácido Domingo ha generado un gran impacto en la industria de la música clásica. Domingo, de 78 años, es uno de los tenores más admirados de todos los tiempos y uno de los hombres más poderosos de la música clásica en el mundo. Comenzó su carrera hace cinco décadas y ha interpretado más de 150 papeles en más de 4.000 actuaciones. Actualmente, sigue cantando y dirigiendo y ejerce como director de la Ópera de Los Ángeles, en California.
Durante décadas, Plácido Domingo, uno de los hombres más poderosos y elogiados en el mundo de la ópera, presionó a mujeres para que tuvieran relaciones sexuales con él, prometiendo empleos y a veces tomando represalias contra las carreras de aquellas que rechazaban sus proposiciones, dijeron numerosas acusadoras a The Associated Press (AP). Los hechos se remontan a principios de los años ochenta y se extienden durante tres décadas. La mayoría de las presuntas víctimas eran jóvenes y estaban comenzando sus carreras en el momento en que se produjo el acoso.
Detalles de las acusaciones
Ocho cantantes y una bailarina aseguran a la agencia de noticias que fueron acosadas por Domingo, en una actitud calificada como un "secreto a voces" en el mundo de la ópera. Los testimonios de las acusadoras muestran patrones muy similares de comportamiento. Las contactaba con insistencia, a menudo con llamadas repetidas a casa durante la noche, mostraba interés por sus carreras e insistía en que se citaran en privado para una copa o una comida, o en su apartamento u hotel, bajo la excusa de ofrecerles consejos profesionales.
Una de las acusadoras afirmó que Domingo metió la mano dentro de su falda. Otra de ellas asegura que Plácido Domingo le metió la mano por debajo de la falda. Además, otras tres aseguran que las besó a la fuerza en lugares como un camerino, una habitación de hotel y una comida de negocios. “Que alguien te esté intentando coger de la mano durante una comida de negocios es raro, o que te ponga la mano en la rodilla”, describió una de las cantantes. “Siempre te estaba tocando de alguna forma, siempre besándote”. Otra de las cantantes añadió: "Una comida de negocios no es algo raro. Alguien intentando coger tu mano durante una comida de negocios es raro - o poniendo su mano en tu rodilla es algo raro. Él estaba siempre tocándote de alguna forma, y siempre besándote".
Aparte de estos nueve testimonios de acoso sexual explícito, otra media docena de mujeres han relatado a la agencia que Domingo les hizo proposiciones incómodas. Una cantante cuenta que le pidió insistentemente salir con ella después de haberla contratado para una serie de conciertos en los años noventa. Además, otras tres docenas de profesionales, desde músicos hasta tramoyistas, han contado a la agencia que fueron testigos del comportamiento sexual inapropiado de Domingo y de que perseguía a mujeres jóvenes impunemente. La AP también habló con otras tres docenas de cantantes, bailarines, músicos de orquesta, personal técnico, maestros de canto e incluso administradores, que relataron haber presenciado comportamiento inapropiado de índole sexual por parte de Domingo, y que el cantante perseguía a mujeres más jóvenes con impunidad.
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Testimonios específicos
Sólo una de las nueve mujeres aceptó ser identificada: Patricia Wulf, una mezzosoprano que cantó con Domingo en la Ópera de Washington. Las demás solicitaron anonimato, indicando que, o bien siguen trabajando en el sector y temen represalias o temen ser humilladas públicamente e incluso acosadas. Wulf comentó que Domingo la esperaba fuera de su camerino después de cada presentación. Ella llegó a tener tanto miedo, que uno de sus compañeros la acompañaba a su coche para no quedarse sola. “Eso era acoso totalmente. No tengo ninguna duda de que eso era acoso. Yo estaba siendo acosada. Él quería que yo fuera a su casa, quería que me quedara con él esa noche”.
Una de las cantantes que ha pedido permanecer en el anonimato cuenta que tenía 23 años y formaba parte del coro de la Ópera de Los Ángeles, donde Domingo era consultor artístico, cuando lo conoció, en 1988. Durante un ensayo de Los cuentos de Hoffmann, la mezzosoprano fue elegida para besar al tenor en una escena que representaba una orgía. Tras un beso, tuvo que limpiarse la saliva del español de la cara, mientras este le susurraba "ojalá no estuviéramos en el escenario". Después de ese episodio, Domingo comenzó a telefonearla a su casa con frecuencia, pese a que ella no le había dado su número. Le decía que era una cantante con talento y un futuro prometedor y que quería ayudarla. Al principio, se sintió "halagada, anonadada y entusiasmada". Pero se convirtió en algo intimidante. El tenor le pedía que fuera a su apartamento con la excusa de escuchar lo que podía hacer en un casting, la cogía por la cintura cuando se cruzaban entre bambalinas, la besaba en la mejilla muy cerca de la boca o entraba en su camerino sin avisar. Esta situación duró tres años. Finalmente, en 1991, "me rendí y me acosté con él. Me quedé sin excusas. Era como, "está bien, supongo que esto es lo que tengo que hacer", cuenta. La cantante dice que mantuvo relaciones sexuales con Domingo dos veces. Domingo, afirma, le mencionó una "superstición según la cual tenía que acostarse con una mujer antes de un espectáculo" para relajarse. "Cantaré mejor y será gracias a ti", le dijo antes de dejarle 10 dólares en la cómoda del hotel para pagar el aparcamiento. Después del segundo encuentro, la mezzosoprano cortó el contacto físico con Domingo y está convencida de que esto fue la causa de que no prosperara su carrera en la Ópera de Los Ángeles.
"¿Cómo le dices que no a Dios?". Esta frase, pronunciada por una de las nueve mujeres que acusan a Plácido Domingo de acoso sexual, condensa el desequilibrio que existía entre unas jóvenes artistas que empezaban sus carreras y el tenor español. Otra de las mujeres que acusan a Domingo de acoso tenía 27 años en 1998, cuando se acababa de anunciar que el tenor se convertiría en director artístico de la Ópera de Los Ángeles. "Estaba totalmente intimidada y sentía que decirle que no sería como decirle que no a Dios. ¿Cómo le dices que no a Dios?", describe. Una vez que Domingo tomó el control de las decisiones de casting de la Ópera de Los Ángeles, no la volvió a contratar.
“Mi historia es excepcionalmente común”, asegura la bailarina que ha relatado a AP el supuesto acoso sexual de Plácido Domingo. La joven, que trabajó con el tenor en varias ciudades, dice que Domingo la llamaba a su casa de forma discontinua durante cerca de una década en los noventa. El tenor le pedía que se encontrara con él, incluso en la habitación de su hotel, pero ella solo accedió a mantener comidas de trabajo, en las que Domingo tocaba su rodilla, cogía su mano o la besaba en la mejilla de una forma que le hacía sentir incómoda. Un día, en la Ópera de Washington, quedaron para comer en el hotel del tenor para hablar de trabajo. "Me llevó con él, aparentemente cogió sus cosas y me invitó a entrar. Entonces empezó a abrazarme y besarme”. La bailarina lo apartó e insistió en que debía volver a los ensayos. “Cuando se abrió la puerta del ascensor, me derrumbé en el suelo, estaba sudando abundantemente”, describe. Después del incidente, su carrera se complicó. “Hubo años en los que temí que no me volvieran a contratar más”, aunque tras varios años, volvió a caerle en gracia. Pese a ello, no duda: “Lo que hizo está mal. Usó su poder, acosó a mujeres, las puso en posiciones de vulnerabilidad.
Siete de las nueve mujeres eran jóvenes que empezaban en su profesión y creen que su carrera se vio afectada por rechazar a Plácido Domingo. En algunos casos, las actuaciones prometidas nunca llegaron a concretarse. En otros, no volvieron a trabajar para el tenor. Dos de las mujeres aceptaron sus proposiciones porque sentían que no podían decir que no al hombre más poderoso de su entorno. Muchas de estas mujeres relatan que sus compañeros de profesión les advirtieron de que nunca se quedaran a solas con Domingo, ni siquiera en un ascensor. "Hay una tradición oral de advertir a las mujeres sobre Plácido Domingo", aseguró una mezzosoprano que trabajó en la Ópera de Los Ángeles, que no es una de las nueve denunciantes. El consejo era, según relataron muchas mujeres, "evitar la interacción con él a toda costa". Si las invitaba a comer, debían evitar el alcohol y encontrarse siempre en un lugar público y a almorzar, nunca a cenar. Así, para evitar coincidir con el tenor, tomaban medidas como no usar el baño más cercano a su despacho, pedir a otras cantantes o personal del teatro que las acompañaran y no contestar llamadas en casa.
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Ninguna de las mujeres pudo ofrecer documentación de algún tipo que sustentara sus acusaciones, pero la agencia habló con “muchos” colegas y amigos a los que relataron lo sucedido en su momento. Además, comprobó que efectivamente trabajaron en los lugares de los hechos y que Plácido Domingo coincidió con ellas.
La respuesta de Plácido Domingo
Plácido Domingo ha remitido un comunicado a AP en el que califica las acusaciones de "perturbadoras" e "inexactas". Domingo no contestó a un cuestionario detallado de AP sobre episodios concretos, pero ofreció la siguiente respuesta a la agencia: “Las acusaciones de estas personas anónimas que se remontan hasta tres décadas atrás son profundamente preocupantes y, tal como se presentan, inexactas. Aun así, es doloroso oír que he podido molestar o hacer sentir incómodo a alguien, da igual cuánto tiempo haga de ello y a pesar de mis mejores intenciones. Creía que todas mis interacciones y relaciones fueron siempre bienvenidas y consentidas. La gente que me conoce o que ha trabajado conmigo sabe que no soy alguien que pueda hacer daño, ofender o avergonzar a alguien de manera intencionada”.
“Sin embargo”, continúa la respuesta de Domingo, “reconozco que las reglas y valores por los que hoy nos medimos, y debemos medirnos, son muy distintos de cómo eran en el pasado. He sido bendecido y privilegiado de haber tenido una carrera de más de 50 años, y me ceñiré al más alto estándar”. En su comunicado, publicado también por AP, Domingo se ha desmarcado de las acusaciones calificándolas de “imprecisas”, y que todas sus relaciones "fueron siempre bienvenidas y consensuadas" aunque reconoce que "los baremos por los que hoy nos medimos, y debemos medirnos, son muy distintos de cómo eran en el pasado". Y añade: "La gente que me conoce o ha trabajado conmigo sabe que no soy alguien que intencionadamente dañaría, ofendiera o avergonzaría a nadie".
Reacciones de la industria y nuevas acusaciones
La investigación sobre Domingo llegó al mundo de la ópera el martes por la mañana y la onda expansiva fue poco a poco provocando reacciones en una industria en la que el tenor español está en la cúspide. La Ópera de Los Ángeles anunció una investigación de acuerdo a sus normas de recursos humanos, en un comunicado en el que además elogió la labor de Domingo en la ciudad “durante más de tres décadas”. "La Ópera de Los Ángeles tiene robustas políticas de recursos humanos y procedimientos en vigor. De acuerdo con esas políticas, LA Opera contratará asesoramiento externo para investigar las preocupantes acusaciones sobre Plácido Domingo", ha dicho la compañía en un comunicado. "Plácido Domingo ha sido una dinámica fuerza creativa en la vida de LA Opera y la cultura artística de Los Ángeles durante más de tres décadas. No obstante, estamos comprometidos a hacer todo lo que podamos para favorecer un entorno profesional y colaborativo donde todos nuestros empleados y artistas se sientan igualmente cómodos, valorados y respetados", ha añadido la nota.
La Filarmónica de Filadelfia, sin embargo, anunció que cancelaba la invitación a Plácido Domingo a cantar en una actuación el próximo 18 de septiembre. La Orquesta de Filadelfia canceló la actuación de Plácido Domingo prevista para el próximo 18 de septiembre. La agrupación informó que “retira su invitación” tras conocerse las acusaciones de nueve mujeres contra el tenor por acoso sexual. “Estamos comprometidos en ofrecer un ambiente seguro, respetuoso, colaborativo y apropiado para la orquesta y sus miembros, así como para los artistas invitados, compositores y nuestros espectadores”, señaló en un comunicado. La Ópera de San Francisco se sumó a la Orquesta de Filadelfia y canceló un concierto que el tenor español daría el próximo 6 de octubre. La institución californiana emitió un comunicado ayer en el que explicó que, aunque los “presuntos incidentes” no ocurrieron en San Francisco, la Ópera está comprometida con “una fuerte política contra el acoso sexual” que requiere de todos los miembros “los máximos estándares de conducta profesional”.
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Por su parte, la presidenta del Festival de Salzburgo en Austria, Helga Rabl-Stadler, confirmó ayer en un comunicado que el certamen mantendrá las funciones previstas para el 25 y el 31 de agosto en las que actúa el tenor español. “Conozco a Plácido Domingo desde hace más de 25 años. Además de su competencia artística, me impresionó desde el principio su trato cariñoso hacia todos los empleados del festival”, ha explicado Rabl-Stadler. El Palau de les Arts de València, en el que está anunciada la actuación de Domingo para diciembre de 2019 en Nabucco, ha asegurado en un comunicado que esperará a la resolución de las acusaciones en este sentido contra el tenor. La Ópera Metropolitana en Nueva York, donde Domingo actuará en "Macbeth" el próximo mes y "Madame Butterfly" en noviembre, dijo en un comunicado que tomaba en serio las acusaciones de acoso sexual y abuso de poder, pero que esperaría los resultados de la investigación de la Ópera de Los Ángeles "antes de tomar cualquier decisión final sobre el futuro de Domingo en el Met". Otros teatros como La Scala de Milán (Italia), la Royal Opera House de Londres o la Ópera de Viena mantienen sus citas con Domingo apelando a su presunción de inocencia. Los responsables del Teatro Real de Madrid, por ejemplo, consideraron que "las acusaciones que se vierten sobre este tipo de comportamientos, dadas sus consecuencias, tienen que estar fundadas y ser probadas en las instancias que corresponden", a la vez que reiteraron su "admiración y reconocimiento" por el tenor español que actuará en mayo con "La Traviata".
Este miércoles, otras 11 mujeres se sumaron a las denuncias públicas por comportamiento indebido contra el conocido tenor español, según publicó Associated Press. Ya son 20 las mujeres que acusan a Plácido Domingo de haberlas sometido a acoso sexual. Según la portavoz del artista de 78 años, los últimos señalamientos "están llenos de incongruencias y, al igual que el reportaje inicial, en muchos aspectos, simplemente equivocados". En las nueva denuncia, 10 mujeres que no fueron identificadas por su nombre hablaron de "tocamientos no deseados, solicitudes persistentes de reuniones privadas, llamadas telefónicas nocturnas e intentos repentinos de besarlas en los labios" por parte del artista. La única que fue identificada es la cantante Angela Turner Wilson, quien trabajó en la obra Le Cid representada en la Ópera de Washington durante la temporada 1999-2000, cuando Domingo era director artístico de esa entidad. Según el testimonio de la artista, quien entonces tenía 28 años, el tenor entró en su camerino antes de una actuación y le realizó varios tocamientos hasta agarrarla por los pechos por debajo del sostén. "Dolió", dijo Turner Wilson. "No fue suave. Me manoseó con fuerza". La artista aseguró que después Domingo se marchó, dejándola "atónita" y "humillada".
