Muchas organizaciones realizan auditorías externas como parte de los requisitos para verificar la conformidad con las normas ISO para obtener la certificación correspondiente con una casa certificadora.
¿Qué es una Auditoría Externa?
Una auditoría externa es similar a una auditoría interna, ya que ambas revisan las operaciones y procesos de una organización, con el objetivo de determinar el nivel de conformidad con la norma. Sin embargo, tienen sus diferencias. También son completamente imparciales.
Aun cuando las auditorías internas son importantes para una organización, las auditorías externas incrementan la probabilidad de encontrar riesgos que puedan ocasionar la no conformidad de tu Sistema de Gestión de la Calidad.
El objetivo principal de una auditoría externa es buscar oportunidades potenciales para que tu Sistema de Gestión de la Calidad se mantenga en conformidad con la norma.
Ya que los auditores externos revisan cuidadosamente el nivel de conformidad de tu SGC y todos los procesos asociados, pueden ser más detallados a la hora de verificar no solo su ejecución, sino también sus entradas y salidas.
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Aun cuando tu organización ejecute auditorías internas con regularidad, el tiempo que los auditores internos pueden dedicarle a esta actividad es considerablemente menor, reduciendo la posibilidad de encontrar fallas u omisiones en los procesos, y en el SGC en general.
Incluso, pueden revisar cualquier herramienta tecnológica que tu organización haya implementado para sustentar el Sistema de Gestión de la Calidad y darte cualquier recomendación pertinente para mejorar su funcionamiento, o mantenerlo en el tiempo.
Una auditoría externa puede ayudar a una organización a encontrar posibles fallas en el flujo de trabajo de los procesos durante su ejecución.
Aunque no lo parezca, una auditoría externa puede ayudar a educar a tu organización sobre el uso de tu Sistema de Control de la Calidad.
A la hora de solicitar esta certificación, la casa certificadora revisará exhaustivamente los hallazgos presentados por los auditores externos.
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Objetivos Fundamentales de una Auditoría Externa
La Auditoría Externa tiene varios objetivos fundamentales:
- Confirmar que el Sistema de Gestión cumple con todos los requisitos de la(s) norma(s) de auditoría.
- Confirmar que la organización ha implementado efectivamente sus ajustes planeados.
- Confirmar que el Sistema de Gestión es capaz de lograr las Políticas y Objetivos de la organización y evaluar la capacidad del sistema de gestión para asegurar que la organización del cliente cumpla con los requisitos legales, reglamentarios y contractuales aplicables.
- Si corresponde, identificar áreas de mejora potencial del Sistema de Gestión.
Beneficios de una Auditoría Externa
Entre los beneficios a corto y a largo plazo que puedes obtener, aun si se trata de un auditoría de rutina, está, por supuesto, el poder encontrar oportunidades de mejora en tu Sistema de Control de la Calidad y utilizar las recomendaciones de los auditores para aprovecharlas.
Auditoría Interna vs. Auditoría Externa
La auditoría interna y la auditoría externa son herramientas esenciales en la gestión de cualquier organización, ya que ambas ayudan a evaluar y mejorar la eficacia de los controles internos, así como a asegurar la integridad de los informes financieros. Sin embargo, cada tipo de auditoría tiene características propias, objetivos diferentes y roles que, aunque distintos, se complementan.
La auditoría interna se lleva a cabo dentro de la propia organización y es un proceso continuo. Su principal objetivo es evaluar la eficacia de los controles internos, la gestión de riesgos y los procesos de gobernanza, con el fin de identificar áreas de mejora.
Los auditores internos suelen ser empleados de la organización, aunque en algunos casos se puede contratar a auditores externos para realizar esta función de manera temporal o en circunstancias especiales. La naturaleza continua de la auditoría interna permite que se enfoquen en diversos aspectos del funcionamiento de la organización, ofreciendo una visión integral y constante.
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Por otro lado, la auditoría externa es realizada por una entidad independiente que se contrata con el objetivo de proporcionar una opinión objetiva sobre los estados financieros de la organización. Este tipo de auditoría es generalmente requerido por reguladores, accionistas y otras partes interesadas para asegurar que los informes financieros sean precisos y que cumplan con las normativas contables aplicables.
Al ser realizada por una entidad externa, esta auditoría garantiza la objetividad e imparcialidad, aspectos fundamentales para la credibilidad de la información financiera.
Una de las diferencias clave entre la auditoría interna y la auditoría externa es el público al que se dirige cada una. Mientras que la auditoría interna tiene como objetivo principal informar a la alta dirección y al consejo de administración, la auditoría externa está destinada a proporcionar información a las partes interesadas externas, como accionistas, reguladores y el público en general.
Aunque tienen objetivos diferentes, la auditoría interna y la auditoría externa se complementan de diversas maneras. La auditoría interna, al ser un proceso continuo, permite identificar problemas potenciales antes de que se conviertan en problemas mayores. Esto facilita la labor de la auditoría externa, ya que muchas de las áreas de riesgo ya han sido identificadas y, en algunos casos, corregidas antes de su revisión.
Es importante destacar que, aunque la auditoría interna y la auditoría externa cumplen funciones diferentes, ambas están alineadas en su objetivo final de agregar valor a la organización.
La auditoría interna y la auditoría externa son dos caras de la misma moneda en el ámbito de la auditoría organizacional. Cada una, con su enfoque particular, contribuye al fortalecimiento de la organización, ya sea mediante la mejora de procesos y el control de riesgos o mediante la validación de la información financiera y el cumplimiento normativo.
