El objetivo de inflación (IT, por sus siglas en inglés), diseñado para controlar la inflación, ha estado presente desde inicios de los años noventa. En trabajos recientes se afirma que un número significativo de países adoptaron esta estrategia y que este número sigue creciendo. Por ejemplo, Sterne (2002, Apéndice A) sugiere que 54 países siguieron una forma u otra de IT en 1998, en comparación con sólo 6 países en 1990. Un estudio más reciente (IMF 2005) sugiere que 21 países (8 desarrollados y 13 emergentes) tienen, de forma clara, un objetivo de inflación, siguiendo una estrategia de IT completamente desarrollada (FFIT, por sus siglas en inglés). En efecto, varios países están considerando seriamente la adopción de esta estrategia.
Diversos estudios han intentado examinar empíricamente el grado y la extensión del impacto de la estrategia de IT en la inflación en diversos países. A continuación revisamos esta literatura y concluimos que la evidencia empírica disponible produce resultados mixtos, aunque el caso para los países en desarrollo es menos claro.
Al seguir una estrategia de IT, los países se comprometen a adoptar la estabilidad de precios como principal objetivo de política monetaria, junto con la estipulación de que la inflación de mediano a largo plazo es el ancla nominal donde se fija un objetivo de inflación. Hay, por supuesto, varios grados de compromiso de IT que pueden adoptar los países.
En términos más generales, se puede distinguir entre tres tipos de objetivo de inflación: la antes mencionada FFIT, el 'pequeño objetivo de inflación' (ITL, por sus siglas en inglés) y el 'objetivo de inflación ecléctico' (EIT, por sus siglas en inglés). La principal característica distintiva es el grado de claridad y compromiso institucional con la estabilidad de precios.
Junto con este compromiso, se adopta un objetivo de inflación explícito (sea un valor específico o un rango de inflación objetivo); no existen otras anclas nominales; hay independencia del instrumento de política y no existe dominancia fiscal; transparencia; rendición de cuentas y credibilidad del compromiso con el IT por parte del Banco Central (Mishkin y Schmidt-Hebbel 2001; Stone 2003; Carare y Stone 2003; Kuttner 2005; véase también Porter y Yao 2005).
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Los países que siguen la estrategia FFIT disfrutan de un grado medio a alto de credibilidad y claridad en su persecución del IT, junto con un marco transparente que se ciñe a la rendición de cuentas del Banco Central con relación al objetivo establecido y al resto de las características distintivas a las que ya nos hemos referido. Estos países no pueden alcanzar y mantener una inflación baja sin un compromiso claro con el IT, de manera que se ven forzados a sacrificar la estabilización del producto en varios grados.
Los países que siguen la estrategia ITL disfrutan de una credibilidad relativamente baja. Este es un régimen donde los bancos centrales "anuncian un objetivo de inflación amplio pero debido a su credibilidad relativamente baja no son capaces de mantener la inflación como el objetivo de política más importante" (Stone 2003:8). Esto es debido esencialmente a su vulnerabilidad ante grandes choques económicos, y a su débil marco institucional e inestabilidad financiera.
Los países que siguen la estrategia EIT tienen un grado de credibilidad muy alto, lo cual les permite alcanzar y mantener una inflación baja y estable sin una adhesión plena a las reglas de IT. Estos ingredientes, y su estabilidad financiera, permiten a estos países procurar el objetivo de estabilización del producto junto con la estabilidad de precios.
En este artículo centramos nuestra atención en los países que siguen una estrategia FFIT, pero nos referimos también a las otras dos categorías cuando resulta necesario. La estrategia FFIT dicta que los países se comprometen a alcanzar una tasa de inflación objetivo y a anunciar un marco relevante para alcanzar el objetivo fijado.
Este enfoque se basa en la idea de que en el largo plazo la inflación está relacionada negativamente con el crecimiento económico, y, también, que una inflación alta está asociada con una elevada variabilidad de la inflación, lo cual es nocivo para la economía.
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Si a las autoridades se les permite discreción en política monetaria, producen inflación 'sorpresiva' especialmente para beneficios electorales, lo que conduce al ahora bien conocido problema de inconsistencia temporal. Tal problema, sin embargo, puede evitarse si el gobierno delega a un Banco Central independiente el papel de la política monetaria, con base en una relación agente-principal entre el gobierno y el Banco Central.
El gobierno establece el objetivo más amplio de política monetaria, mientras el Banco Central tiene discrecionalidad completa para utilizar su instrumento para alcanzar el objetivo en vista de su propósito. El nuevo marco de política monetaria proporciona con ello 'discrecionalidad restringida' al Banco Central independiente para responder ante información nueva, un aspecto importante del nuevo marco de política dadas las asimetrías de información y los rezagos de política, mientras que al mismo tiempo establece reglas en la conducción de la política monetaria.
A continuación procedemos a revisar la evidencia empírica existente e identificamos varias cuestiones que emergen de esta inevitablemente breve revisión. Examinamos estas cuestiones subsecuentemente en la segunda sección. La tercera sección trata problemas que son más específicos de las economías emergentes.
Evidencia Empírica Disponible sobre la Inflación Objetivo
A mediados de los años noventa Leiderman y Svensson (1995) revisaron la experiencia reciente con la estrategia de IT, no obstante que disponían de un número muy limitado de observaciones. Estudios posteriores (Bernanke et al. 1999; Corbo et al. 2001, 2002; Clifton et al. 2001; Arestis et al. 2002; Johnson 2002, 2003; Neumann y von Hagen 2002; Scott y Stone 2005) inevitablemente dispusieron de periodos más largos y más datos. En general, esta evidencia apoya el argumento de que el IT es relevante.
Los países que adoptaron la estrategia IT lograron reducir la inflación a niveles bajos y controlar la volatilidad de la inflación y de la tasa de interés. También se ha recurrido a la evidencia anecdótica para apoyar la estrategia IT. Bernanke (2003:1) sugiere que "los bancos centrales que se han movido hacia la estrategia IT generalmente están complacidos con los resultados que han obtenido. La evidencia más fuerte respecto a este resultado es que, hasta el momento al menos, ninguno de los países que han adoptado la estrategia IT han abandonado este enfoque".
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Sin embargo, es muy interesante el hecho de que el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda, el primer banco que introdujo la estrategia IT, está preocupado por las consecuencias de la volatilidad de los tipos de cambio nominal, y ha resuelto establecer un nuevo Acuerdo de Objetivos de Política para aliviar la situación (véase, por ejemplo, Bollard 2002).
Esta evidencia sin embargo, está afectada por tres debilidades (véase también Neumann y von Hagen 2002): la primera es que los estudios empíricos revisados no producen evidencia 'convincente' acerca de que el IT mejora el desempeño de la inflación y la credibilidad de la política y que disminuye la tasa de sacrificio. Después de todo, el ambiente de la década de los noventa era en términos generales un ambiente económico estable, "un periodo amigable a la estabilidad de precios" (Neumann y von Hagen 2002:129), y la inflación se hallaba en una trayectoria declinante en varios países, especialmente en los países desarrollados, antes de la introducción del IT; la persistencia de la inflación continuó disminuyendo después de la introducción del IT (Sikklos 1999), a lo cual contribuyó el incremento en el grado de aversión al riesgo a la volatilidad de la inflación en los países que operaban con objetivos de inflación en los años noventa.
De modo que el IT pudo haber tenido poco impacto en lo que cualquier estrategia sensible pudo haber logrado; de hecho, los países que no operan con IT también cursaron la misma experiencia que los que trabajan con IT (Cecchetti y Ehrmann 1999). Más aún, Honda (2000) no encuentra evidencia de que el IT haya tenido efecto sobre la inflación o cualquier otra variable en Canadá, Nueva Zelanda y Reino Unido (RU).
La segunda debilidad es que, a pesar del problema de la falta de evidencia convincente, los que proponen el IT argumentan muy enfáticamente que la no adopción de IT pone en alto riesgo la habilidad del Banco Central para proveer la estabilidad de precios [por ejemplo, Bernanke et al. 1999 'proponen un alegato' a favor de que la Reserva Federal (Fed) adopte el IT; también Alesina et al. 2001 formulan el argumento intrépido de que el Banco Central Europeo podría mejorar su política monetaria adoptando el IT; ambos estudios, sin embargo, no suministran ninguna evidencia en apoyo de su argumento].
Y no obstante, la Fed y el Banco Central Europeo continúan siendo muy escépticos (Gramlich 2000 y Duisenberg 2003, respectivamente, de hecho no consideran que el IT sea apropiado para Estados Unidos y el área del euro).
La tercera debilidad se refiere al argumento de que en varios países (por ejemplo, Nueva Zelanda, Canadá y el RU) la inflación había sido 'dominada' mucho antes de introducir el IT (Ball y Sheridan 2003).
Cuestiones Pertinentes en el Estudio de la Inflación Objetivo
Los estudios que analizan la evidencia empírica del IT, plantean varias cuestiones de las que las más pertinentes son las siguientes: primero, la cuestión de si el IT mejora el desempeño y la persistencia de la inflación; un segundo aspecto que se trata en la literatura analiza las mejoras en la credibilidad de la política y la habilidad para pronosticar la inflación en un contexto de IT; un tercer grupo de estudios considera si la tasa de sacrificio, i.e. el costo de reducir la inflación, no se incrementa significativamente durante el periodo de implementación del IT; un cuarto rango de temas surge al considerar si la conducta de los bancos centrales cambia en los regímenes IT. Finalmente, se evalúa el efecto de la introducción del nuevo régimen IT en el comportamiento de otras variables económicas relevantes, por ejemplo, el tipo de cambio. En lo que sigue, analizamos esta distinción y discutimos la evidencia en distintos ítems.
Impacto del IT en los Niveles y Persistencia de la Inflación
Al estudiar el primero de estos temas, Mishkin y Posen (1997) encuentran que el IT ha probado ser una 'estrategia' efectiva en la lucha contra la inflación, especialmente en el mantenimiento de los beneficios del registro de niveles de inflación bajos. Estos autores basan su argumento en la premisa de que, cuando se adopta un IT, los países experimentan tasas de inflación y de interés menores que las magnitudes simuladas con vectores autorregresivos (VARS) no restringidos, al tiempo en que aparentemente no hay un gran efecto en el producto.
Además, en los tres países con IT considerados, Nueva Zelanda, Canadá y el RU, la desinflación ya había sido completada en gran parte cuando se adoptó el IT, pero la inflación no retornó como se esperaba con las expansiones del ciclo económico tal como había ocurrido en el pasado. La evidencia generada por el mismo estudio, sin embargo, no faculta a los autores a apoyar la aseveración de que el IT es superior a los objetivos de oferta monetaria (por ejemplo, el objetivo monetario del Bundesbank entre 1974 y 1998), o a la política monetaria de la Fed en los años ochenta y en los noventa (que no siguió una política de objetivos monetarios ni de inflación).
Debelle (1997) suministra resultados similares al comparar niveles de inflación promedio de siete países que adoptaron el IT con los países del Grupo de los Siete (G-7), excluyendo a los que no operan con IT. Debelle encuentra una reducción mucho más fuerte en la inflación en el caso del primer grupo, concluyendo que el IT es útil para los países que experimentan una falta de credibilidad anti-inflacionaria.
Neumann y von Hagen (2002) interpretan resultados similares como un proceso de 'convergencia', dado que en el periodo de metas de inflación en promedio los países con IT convergen a las tasas de inflación de los países que no adoptan un IT. Corbo et al. (2002) concluyen que los países con IT han podido alcanzar sus objetivos de inflación y reducir la volatilidad de la inflación.
Chortareas et al. (2002) formulan el importante punto de que la transparencia del Banco Central siempre es relevante tanto en regímenes IT como en otros regímenes. En verdad, tanto más detallada sea la publicación de los pronósticos del Banco Central, más se le asocia con tasas de inflación inferiores.
Inflación y Deflación en México: Impacto en las Finanzas Personales
La inflación y la deflación en México pueden parecer conceptos económicos distantes, pero en realidad impactan directamente en tus finanzas. La inflación en México hace referencia al aumento generalizado de los precios de bienes y servicios a lo largo del tiempo. Si alguna vez has notado que la tortilla, el pan o el transporte público cuestan más que hace unos meses, estás viendo la inflación en acción.
Por otro lado, la deflación ocurre cuando los precios bajan de manera prolongada. Un ejemplo es la baja en los precios de ciertos productos tecnológicos, como televisores o computadoras, debido a la mayor oferta y avances tecnológicos.
La inflación impacta en tu capacidad de comprar y ahorrar dinero. Si los precios suben constantemente, necesitas más dinero para cubrir tus gastos básicos, lo que reduce tu posibilidad de ahorrar. Por su parte, la deflación en México puede desincentivar el consumo y la inversión. Si las personas esperan que los precios sigan bajando, pueden retrasar compras importantes, lo que afecta a los negocios y, por lo tanto, a la economía en general.
Para evitar que la inflación en México erosione el valor de tu dinero, es fundamental tomar decisiones financieras que protejan el poder adquisitivo de tus ahorros. Una estrategia clave para proteger tus ahorros contra la inflación es invertir en instrumentos financieros que generen rendimientos superiores a la tasa de inflación.
Tomar decisiones financieras informadas te permitirá mantener el valor de tu dinero y asegurar un mejor futuro económico. Si quieres conocer más sobre cómo funcionan los fondos de inversión de BBVA ofrecen opciones tanto de corto, mediano o largo plazo, lo que te permite elegir la estrategia que mejor se adapte a tus objetivos financieros y el tiempo que estés dispuesto a mantener tu inversión. Alcanza tus metas sin complicaciones con eficaces formas de ahorrar dinero.
