El patrimonio contable es un elemento fundamental en la salud financiera de cualquier entidad. Según la NIF A-5, Elementos básicos de los estados financieros, el capital contable es el valor residual de los activos de la entidad, una vez deducidos todos sus pasivos. En otras palabras, es lo que quedaría de los activos de una empresa si se pagaran todas sus deudas.
El capital contable surge por aportaciones de los propietarios -el capital social-, por transacciones y otros eventos. Desde el punto de vista legal, el capital contable representa para los propietarios de una entidad lucrativa su derecho sobre los activos netos y se ejerce mediante su reembolso o el decreto de dividendos.
Clasificación del Capital Contable
De acuerdo con su origen, el capital contable se clasifica en capital contribuido y en capital ganado.
- Capital Contribuido: Representa las aportaciones de los propietarios o accionistas de la empresa.
- Capital Ganado: Se genera a través de las operaciones de la empresa, como las utilidades retenidas.
Las reservas de capital se crean mediante una asignación de utilidades acumuladas para un fin específico. En caso de que los propietarios absorban pérdidas de la entidad, entregando efectivo o bienes, o asumiendo pasivos, los importes correspondientes deben considerarse como una reducción de las pérdidas acumuladas.
Sociedades Anónimas y el Capital Social
La Ley General de Sociedades Mercantiles, publicada el 4 de agosto de 1934, indica en el Art. 87 que la “Sociedad anónima es la que existe bajo una denominación y se compone exclusivamente de socios cuya obligación se limita al pago de sus acciones”. Hay un capítulo dedicado a la liquidación de sociedades, para lo cual primero se tienen que disolver. Una de las causas de disolución es la perdida de dos terceras partes de su capital social.
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Entidades con Propósitos No Lucrativos y la NIF B-16
La NIF B-16, Estados financieros de entidades con propósitos no lucrativos, tiene como objetivo establecer las normas generales para la elaboración y presentación de los estados financieros de las entidades con propósitos no lucrativos, así como las revelaciones que deben hacerse. Esta norma fue aprobada en noviembre de 2009 y entró en vigor para ejercicios que se iniciaron a partir del 1º de enero de 2010.
La NIF B-16 se fundamenta en el Marco Conceptual de la Serie NIF A en su conjunto, especialmente en la NIF A-3 que establece que los estados financieros básicos correspondientes a las entidades con propósitos no lucrativos son el estado de situación financiera, el estado de actividades y el estado de flujos de efectivo.
Las principales razones para emitir la NIF B-16 son incorporar la nueva terminología establecida en el Marco Conceptual de las NIF, en especial en las NIF A-3 y A-5; y los cambios derivados del establecimiento del estado de flujos de efectivo de acuerdo con la NIF B-2.
Según la NIF B-16, los activos, pasivos y patrimonio contable se clasifican con base en lo establecido por la NIF A-5 y la A-7, Presentación y revelación. Congruente con la definición de ingresos de la NIF A-5, se precisa que los donativos recibidos deben reconocerse como ingresos.
Características de una Entidad con Propósitos No Lucrativos
Una entidad con propósitos no lucrativos tiene las siguientes características:
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- Lleva a cabo transacciones no recíprocas por las cuales obtiene recursos de donantes que no reciben en contraprestación pagos o beneficios económicos.
- Sus actividades de prestación de servicios, producción o venta de bienes persiguen cubrir, directa o indirectamente, fines de carácter social.
- No existe participación definida de propietario que pueda ser vendida, transferida o redimida, o que pueda transmitir derechos a la distribución residual de recursos en el caso de liquidación de la entidad.
Relación con las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF)
Las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) no cuentan con normas particulares aplicables específicamente a las entidades con propósitos no lucrativos. Sin embargo, las modificaciones al Boletín B-16 son consecuencia de los cambios al Marco Conceptual de las NIF y a la NIF B-2, y estas normas convergen en esencia con las NIIF.
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