En el mundo financiero, el término "paraíso fiscal" evoca imágenes de lejanas islas y leyes tributarias laxas. Pero, ¿qué son realmente estos enclaves económicos? Los paraísos fiscales, también conocidos como territorios de baja tributación, ofrecen una estructura impositiva reducida o inexistente para el capital móvil que se encuentra fuera de su jurisdicción geográfica.
A pesar de sus atractivos incentivos fiscales, plantean serias cuestiones sobre equidad, regulación y transparencia fiscal. Los paraísos fiscales representan un fenómeno complejo en la economía internacional. Como sugiere la OCDE, las características que definen a un paraíso fiscal van más allá de la simple baja tributación, abarcando aspectos de secreto, falta de transparencia y prácticas que pueden facilitar la evasión y elusión fiscal.
¿Cómo se define un paraíso fiscal?
Un paraíso fiscal se caracteriza por la escasa o nula carga impositiva sobre sus residentes y la falta de colaboración fiscal efectiva con las autoridades tributarias de otros países. Estos regímenes son propensos a ser utilizados para la evasión y elusión fiscal. La evasión implica incumplir obligaciones fiscales, mientras que la elusión se refiere a la planificación estratégica para minimizar impuestos dentro de los límites legales.
Características de los Paraísos Fiscales
Como se ha documentado ampliamente, al existir una amplia elusión y evasión del impuesto sobre la renta (ISR) de parte de las grandes corporaciones transnacionales, los contribuyentes y los ciudadanos de a pie son las primeras personas afectadas en cuanto a la prestación de bienes y servicios públicos. Por ende, existe una mayor presión fiscal para las personas físicas contribuyentes cautivas; y aquí adquiere enorme notabilidad el adjetivo “cautivas”. Es decir, si atendemos a la primera acepción gramatical de la Real Academia Española (s. f.), cautivo se refiere a “una persona: Hecha prisionera en la guerra”; aunque también es usado como sustantivo, “referido especialmente al cristiano apresado por los infieles”.
Por otra parte, el diccionario de María J. Moliner Ruiz (1997, p. Del lat. Captivus de cápere, coger; [...] Preso. Prisionero. Se aplica a la persona o animal retenido por fuerza en un lugar; particularmente, aplicado a animales, en lenguaje literario, o refiriéndose a los cristianos prisioneros en tierra de fieles: un pájaro cautivo. Cautivo en una mazmorra. Es decir, las personas físicas, específicamente las asalariadas, son personas contribuyentes capturadas y obligadas a sostener con sus contribuciones el gasto público. Además, el desvío de dinero público mediante operaciones fraudulentas, para canalizarlo a paraísos fiscales, también perjudica el gasto público.
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Paraísos Fiscales y Corrupción
Antes de abordar el tema de los paraísos fiscales es conveniente recordar el significado de la palabra corrupción. De acuerdo con Leslie Holmes, un experto que ha estudiado el tema desde hace muchos años, la definición más utilizada es: “el abuso de un cargo público para obtener una ganancia privada” (Holmes, 2019, p. 20). El desvío del dinero público a paraísos fiscales es un síntoma de la captura del Estado por redes de corrupción.
En este sentido, el abuso del cargo público por parte de los servidores públicos, al gestionar y aplicar el gasto público para obtener un beneficio privado -es decir, desviar ese dinero mediante “empresas fantasma” u otras operaciones afines como las planeaciones fiscales agresivas para destinarlas a paraísos fiscales-, es un fenómeno que se da y deriva precisamente de la falta de controles fuertes por parte del Estado y de quienes abusan de su cercanía con la gestión del dinero público.
El Flujo de Dinero Ilícito
Los datos son contundentes en cuanto al dinero proveniente de la corrupción. El flujo transfronterizo de los ingresos mundiales de las actividades delictivas, como la corrupción y la evasión fiscal, se estima entre 1 trillón y 1.6 trillones de dólares al año. El dinero corrupto asociado con los sobornos recibidos por funcionarios públicos de los países en desarrollo y en transición se estima en $20 mil millones a $40 mil millones por año, una cifra equivalente al 20 al 40 por ciento de los flujos de asistencia oficial para el desarrollo (AOD). Estamos hablando de hace 16 años, por lo que esta cifra, sin lugar a dudas, ha aumentado.
En esa misma tesitura, encontramos que en la agenda 2030 de la ONU, en los Objetivos de Desarrollo Sustantable (ODS), en su meta 16.4, contiene el deber global de reducir el volumen de flujo financieros ilícitos, es decir, todo aquello que comprende a los: “movimientos transfronterizos relacionados con la elusión y la evasión fiscal, los abusos regulatorios, el soborno y el robo de activos de los Estados, el blanqueo de ganancias delictivas y la financiación del terrorismo” (Real Instituto Elcano, 2022, p. 1).
Organizaciones que combaten los paraísos fiscales
En este escenario, Oxfam -una confederación conformada por un conjunto de organizaciones no gubernamentales afiliadas- ha tenido un papel relevante en la lucha por la justicia fiscal internacional y la lucha contra los paraísos fiscales. Y al lado de Oxfam, es importante mencionar a la Red de Justicia Fiscal o, por sus términos en inglés, Tax Justice Network (TJN), otra red conformada por organizaciones no gubernamentales. Ambas organizaciones activistas han impulsado la agenda internacional en estos temas.
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Ahora bien, según datos de la TJN (s. Dentro de un año, nuestros gobiernos habrán perdido más de $483 mil millones en impuestos debido al abuso de impuestos corporativos transfronterizos y la evasión de impuestos. Por otro lado, la Union Europea (2021) ha registrado que tiene “Las mayores pérdidas a escala mundial como consecuencia del traslado de beneficios a paraísos fiscales, y que se calcula que cada añ̃o pierde alrededor del 20% de sus ingresos procedentes del impuesto sobre sociedades” (p. 142).
La Global Financial Integry también ha realizado sus propias estimaciones de las salidas financieras ilícitas de países con bajos recursos. Además, cada una de las organizaciones cuenta con su metodología (Real Instituto Elcano, 2022, p. 1).
Ahora bien, de acuerdo con el informe de investigación 2016 de Oxfam, las Islas Bermudas, los Países Bajos, Irlanda y Luxemburgo, son tan solo algunos de los paraísos fiscales más ofensivos del mundo. Cuatro de los territorios identificados (Islas Caimán, Jersey, Bermudas e Islas Vírgenes Británicas) son, además, territorios que dependen del Reino Unido, a pesar de que este país no figura directamente en la lista (Oxfam, 2016, párr.
Mientras tanto, la lista negra de la Unión Europea la integran los siguientes países: “Samoa Americana, Anguila, Bahamas, Fiyi, Guam, Palaos, Panamá, Samoa, Trinidad y Tobago, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes de los Estados Unidos y Vanuatu” (Consejo de la Unión Europea, 2022, párr. Como se podrá apreciar no hay una lista unívoca, porque se parte de diferentes metodologías.
| Organización | Paraísos Fiscales Destacados |
|---|---|
| Oxfam (2016) | Islas Bermudas, Islas Caimán, Países Bajos, Suiza, Singapur, Irlanda, Luxemburgo, Curazao, Hong Kong, Chipre, Las Bahamas, Jersey, Barbados, Mauricio, Islas Vírgenes Británicas |
| Consejo de la Unión Europea (2022) | Samoa Americana, Anguila, Bahamas, Fiyi, Guam, Palaos, Panamá, Samoa, Trinidad y Tobago, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes de los Estados Unidos, Vanuatu |
| Tax Justice Network | Datos sobre pérdidas fiscales globales por abuso de impuestos corporativos transfronterizos y evasión de impuestos |
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