Plantillas Contables Infalibles: Domina el Debe y el Haber con Ejemplos Prácticospost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
771 715 4434

Los términos “debe” y “haber” constituyen el fundamento de la contabilidad financiera. Para el ciudadano de a pie, son términos relacionados con el comercio y los negocios, aunque también aparezcan en su vida cotidiana: ¿tiene un descubierto en el banco, esto es, la cuenta está en “debe”? ¿Tiene (“haber”) dinero en la cuenta? El empresario ha de hacer un ejercicio más complejo, puesto que estos dos conceptos son el núcleo de la clásica contabilidad de partida doble y aquí tienen un significado más bien formal: “haber” no significa exactamente que se “tenga” algo. Vamos a aclararlo a continuación.

Contabilidad de Partida Doble y Asientos Contables

“Debe” y “haber” son dos conceptos que proceden de la contabilidad de partida doble, que es la contabilidad financiera tal y como se conoce a día de hoy y que se recoge en los principios de contabilidad generalmente aceptados. En la contabilidad de partida doble, cada operación se registra dos veces, en el debe de una cuenta y en el haber de otra. Esta anotación doble se denomina registro o asiento contable porque da cuenta de la entrada y salida de patrimonio de una empresa.

¿Por qué se ha de registrar dos veces? Porque en contabilidad se considera que “no hay deudor sin acreedor, ni acreedor sin deudor”, es decir, en una empresa, si un elemento patrimonial aumenta, es porque otro disminuye (p. ej., compro mercancías, efectúo un pago por ellas). Es por ello que toda operación financiera tiene un efecto doble en el patrimonio y se apunta como entrada en una cuenta contable y como salida de otra.

Definición de Cuenta Contable

La cuenta contable es el instrumento que permite identificar, clasificar y registrar un elemento o hecho económico realizado por una empresa. Suele utilizarse la clásica representación en forma de T, porque permite reflejar los distintos elementos de una operación financiera.

¿Qué son el debe y el haber en contabilidad?

En la actividad propia del negocio, cada día se producen transacciones que han de quedar registradas en el libro diario y que implican al menos a dos cuentas, creando los llamados asientos contables. Los asientos contables están formados por una anotación en el debe y otra en el haber, en función de la cuenta de que se trate, debiendo quedar igualados en base al postulado mencionado antes (lo que por un lado aumenta, disminuye por otro). Esta anotación “doble” es la que da nombre a la contabilidad de partida doble.

Lea también: Gestiona tu contabilidad con Excel

Este principio de contabilidad tiene su origen en la primera mitad del siglo XV en el contexto comercial del norte de Italia y ha perdurado sin muchos cambios hasta nuestros días. Al respecto del origen de la terminología, una explicación apunta que debe y haber podrían haberse derivado paulatinamente de la denominación italiana de ambas columnas como “debe dare” (debe dar) y “debe avere” (debe tener).

¿Qué se anota en el debe y el haber?

Si bien ambos términos tienen un origen etimológico que se remonta a la Edad Media, hoy su significado es puramente formal: el debe se escribe a la izquierda de la cuenta y el haber, a la derecha. Los ingresos y los débitos se apuntan en el debe de una cuenta, reflejando un cargo a la cuenta. Los gastos y los créditos se anotan en el haber, reflejando un abono en la cuenta.

El debe y el haber reflejan los movimientos en cada cuenta dependiendo de si son de activo o de pasivo:

  • Las cuentas de activo (bienes y derechos de la empresa) incrementan su valor con anotaciones en el debe y disminuyen su valor con anotaciones en el haber.
  • Al contrario, las cuentas de pasivo (obligaciones con terceros) y de patrimonio aumentan su valor con anotaciones en el haber y disminuyen su valor con anotaciones en el debe.

Una vez sepas si la cuenta es de activo o de pasivo, sabrás si has de cargarla o abonarla en función de si crece o disminuye.

Cargar y Abonar las Cuentas Contables

Las cuentas contables representan procesos económicos y permiten medir cómo aumenta o disminuye el patrimonio de la empresa. Para distinguir ambos hechos, las cuentas se dividen en dos partes, como explicamos arriba, la del debe en la parte izquierda y la del haber en la derecha. Una cuenta puede incrementar o reducir su saldo según la operación. Se dice que se carga una cuenta cuando se registra una operación en el debe y que se abona cuando se registra en el haber.

Lea también: Simplifica tu contabilidad con plantillas Excel y Numbers

Nota: Otra forma de entender el debe y el haber: en el debe se registran el aumento de las inversiones y la reducción de las finanzas y, en el haber, las reducciones de las inversiones y el aumento de la financiación. Una cuenta se carga cuando aumenta el activo y cuando disminuye el pasivo y el capital.

Partiendo de un importe en metálico en caja de 2000 €, una tienda efectúa un pago de 500 € a proveedores y después un cobro de 750 € de clientes. Esta operación afecta a dos cuentas (pagos a proveedores y cobros de clientes) y la suma de los importes de las cuentas cargadas ha de coincidir con la suma de los importes de las cuentas abonadas en el libro mayor. Para saber qué saldo tenemos en la cuenta de Caja solo hay que restar el total en el haber al total en el debe. Como vemos en la tabla, la cuenta de Caja tiene un saldo deudor de 2250 €: esto es lo que hay de efectivo en caja para hacer frente a otros pagos.

Consejo: Conoce a fondo las cuentas creedoras y deudoras en nuestra guía.

Saldo de una Cuenta

En contabilidad, el saldo es la diferencia entre el debe y el haber y puede ser de tres tipos:

  • Deudor, cuando el importe en el debe es mayor que en el haber.
  • Acreedor, cuando el importe del haber es mayor que en el debe.
  • Cero, cuando ambas sumas son iguales. Se dice entonces que la cuenta está “saldada” o cerrada.

Por definición, las cuentas de activos, que representan bienes y derechos, han de tener saldo deudor. No se pueden tener cantidades negativas de bienes y derechos. Si, por ejemplo, tenemos un saldo acreedor en la cuenta de activo de Bancos, será porque hay un descubierto bancario (hemos pagado más con esta cuenta de lo que hemos ingresado). La diferencia se obtiene restando el haber al debe.

Lea también: Auditorías simplificadas con Excel: Descarga aquí

La lógica de las cuentas de pasivo es exactamente la contraria. Lo normal es que los importes en el haber sean superiores al debe porque las cuentas de pasivo aumentan en el haber, es decir, que la cuenta ha de tener saldo acreedor. La diferencia se obtiene restando el debe al haber.

El Balance de Sumas y Saldos

El balance de sumas y saldos o de comprobación se realiza antes de cerrar el ejercicio para que los saldos reflejen la realidad (si no, reflejarían cero) y se utiliza para confirmar que las operaciones se han registrado correctamente. Para reflejar que la contabilidad del ejercicio está cuadrada, las sumas totales del debe y el haber y de los saldos han de dar como resultado el mismo importe.

Libro de Caja

El libro de caja, libro de cuentas o registro de efectivo es uno de los libros auxiliares más importantes en la contabilidad empresarial. Ya sea en forma de documento único o más a menudo como tabla Excel, el libro de caja registra las entradas y salidas de efectivo de las empresas. Para llevarlo a cabo sin problemas, dichas transacciones se recogen en un libro de caja o de cuentas, lo que resulta muy útil. Tener a mano un modelo de libro de caja, de los que se encuentran numerosos ejemplos en Internet, conlleva ventajas para las pymes y los autónomos a la hora de crear un libro de caja.

Al contrario que las tiendas online, los pagos en efectivo son retrospectivamente más difíciles de registrar, por lo que el mantenimiento actualizado de las entradas y salidas de pagos resulta ventajoso para todas las empresas. Así, los libros de caja sirven como herramientas para no perder de vista la situación financiera.

Plantillas de Libros de Caja para Excel

Cuando al final de cada año fiscal hay que realizar la declaración de la renta, los libros de caja forman parte de la base imponible de toda empresa. Así pues, al igual que cualquier otro libro mercantil, el libro de caja debe registrarse motivado por los principios de transparencia y accesibilidad. Para garantizarlos, existen algunos datos obligatorios que cualquier entrada en un libro de caja debe incluir. El ejemplo de libro de caja en Excel que te ofrecemos contiene todos los datos necesarios para cumplimentarlo correctamente.

La siguiente información aparece distribuida en 6 columnas:

  1. El número de comprobante del recibo en efectivo
  2. La fecha de la transacción
  3. Las entradas en euros (debe)
  4. O las salidas en euros (haber)
  5. Las observaciones sobre la transacción
  6. El saldo (calculado automáticamente) de todas las entradas y salidas

En el encabezado de nuestra plantilla de libro de caja aparecen dos campos adicionales, uno donde debes incluir el nombre de tu empresa y en el otro el período en el que se lleva el libro de caja.

Tanto las entradas como las salidas, es decir, tanto el Debe como el Haber, deben documentarse cronológicamente y, en este sentido, la integridad es un aspecto fundamental. Por ello, en el libro de caja también se contabiliza, por ejemplo, la compra de sellos, que normalmente se hace en efectivo.

Una de las principales ventajas del libro de cuentas en Excel que te presentamos es que la aplicación compensa todas las partidas entre sí y ofrece el saldo actual de forma automática.

Cumplimentación de un Modelo de Libro de Caja

Una vez te has descargado la plantilla del libro de caja o registro de efectivo debes seguir los siguientes pasos:

  1. Introduce el nombre de tu empresa en el encabezado del documento.
  2. Indica el período de tiempo: si quieres empezar el libro de caja en el mismo día, apunta la fecha actual. El libro de caja sirve para dar cuenta de los ingresos y gastos diarios de tu empresa, por lo tanto todos los movimientos del día a día estarán documentados.
  3. El siguiente paso es indicar el saldo inicial de caja, es decir, el importe de dinero (suma) con el que se inicia el ejercicio económico. En el caso de que el inicio sea un nuevo mes, siempre debe ser igual al saldo de cierre del mes anterior. El saldo inicial se anota en el Debe y al inicio de las operaciones.
  4. A continuación debes protocolizar cronológicamente los pagos en efectivo del día (o del período en el que se lleva el libro de caja): el número de recibo, la fecha de la transacción y la cuantía de la salida o entrada en euros. En el Debe se anota cuando el dinero ingresa y, asimismo, el importe de los cheques que gira la empresa contra su cuenta corriente. En el Haber se anota cuando el dinero sale, ya sea para comprar, pagar deudas o enviar dinero al banco como depósito en cuenta corriente.

Es importante delimitar en este caso cada transacción por separado y que los valores numéricos de la tabla Excel puedan leerse correctamente.

Consejo: Si un valor no es legible (por ejemplo cuando se han utilizado varias comas), en la columna “Saldo” aparecerá el mensaje de error #¡VALOR!. Corrige los errores y tras ello los valores se calcularán correctamente.

La columna “Observaciones” recoge información sobre las transacciones, como por ejemplo en forma de texto de contabilización. Introduce todos los pagos en la plantilla del libro de caja como muy tarde al día siguiente.

En la parte inferior derecha de la tabla se muestra la suma de las entradas y las salidas y el saldo total. Antes de imprimir el modelo de libro de caja, vuelve a asegurarte de que todos los valores sean correctos para que el importe final pueda calcularse con exactitud. Este se tomará como “Suma” en el siguiente libro de caja.

Imprime siempre el libro de cuentas al final del día y comprueba si el período de tiempo en el que se engloba aparece en el encabezado. Fírmalo y guárdalo por orden cronológico en tus documentos o también como documento PDF. Al día siguiente puedes utilizar el mismo ejemplo de libro de caja guardado para crear un nuevo libro de cuentas.

Como dato importante, los datos recogidos en la contabilidad de caja ya no pueden modificarse posteriormente. Esto infringiría los Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados (PCGA). Si se ha cometido un error, su modificación debe comunicársele a la otra parte junto con la fecha de modificación, de modo que así quede patente la transparencia de los PCGA.

Balance General: Un Resumen de la Situación Financiera

El balance general es un estado financiero que muestra la situación económica de una empresa en una fecha específica. El balance general es un informe que desglosa la situación financiera de una compañía, en este se mide un tiempo determinado en el que podrás ver lo que la empresa tiene disponible, mejor conocido como activos, lo que debe (pasivos) y lo que pertenece a los propietarios (patrimonio). Este reporte es clave para conocer la salud financiera de un negocio en un momento determinado y tomar mejores decisiones. Te ayuda a responder preguntas como: ¿tengo liquidez? ¿puedo invertir?

  • Balance general proforma: Con él se realizan proyecciones sobre los componentes del balance general.
  • Blance general comparativo: Con este informe podrás evaluar la evolución de distintos meses o años de tu compañía.

Antes de saber cómo hacer un balance general, ten en cuenta que debes reunir ciertos documentos relacionados con las finanzas y la contabilidad de tu negocio.

Estructura del Balance General

Esta estructura permite visualizar con claridad la situación financiera de la empresa en un momento específico.

  1. Activos: todo lo que posee la empresa.
  2. Pasivos: todo lo que la empresa debe.
  3. Capital contable o patrimonio: representa los recursos propios de la empresa.
  • Activos: todo lo que posee la empresa. Se dividen en:
    • Circulantes (efectivo, bancos, cuentas por cobrar).
    • No circulantes (inmuebles, maquinaria, inversiones a largo plazo).
  • Pasivos: todo lo que la empresa debe.

Así como los activos, los pasivos se dividen, pero esta vez de acuerdo con el nivel de exigencia o plazo para la liquidación.

El patrimonio es lo que tendrás después de agregar y restar todos los elementos anteriores. El capital es la ganancia real que tu empresa genera durante el lapso seleccionado (que por lo regular es un año). Conocer el estado financiero de tu negocio permite que desarrolles presupuestos más acertados y evites contraer deudas con cantidades que no podrás cubrir.

Pasos para Elaborar un Balance General

  1. Reúne la información financiera básica: Haz un listado de todos los activos (lo que tienes), pasivos (lo que debes) y capital (lo que aportaste o generaste).
  2. Clasifica los activos y pasivos: Separa tus activos en circulantes (efectivo, inventarios, cuentas por cobrar) y no circulantes (propiedades, maquinaria). Ahora es momento de contabilizar los pasivos, que son las obligaciones y deudas con las que cuenta la empresa.
  3. Presenta tu balance en formato tabla: Organiza toda la información en una tabla clara. Revisa la estructura del activo: ¿hay suficiente efectivo y cuentas por cobrar para operar?

Catálogo de Cuentas: Organización Contable Esencial

Un catálogo de cuentas es un documento contable que proporciona una lista organizada y sistemática de todas las cuentas utilizadas por una empresa o entidad para registrar sus transacciones financieras. El Catálogo de Cuentas es una herramienta esencial utilizada en el ámbito contable y financiero que sirve para organizar y clasificar todas las transacciones y operaciones económicas que realiza una empresa o entidad. El objetivo principal del Catálogo de Cuentas es proporcionar una estructura contable uniforme y coherente, lo que facilita el registro, análisis y seguimiento de las operaciones financieras de la organización.

Tal como mencionamos previamente, existen cuentas que son utilizadas para diversas empresas, mientras que otras poseen características específicas para ciertos tipos de negocios. Las autoridades consideran fundamental emplear cuentas contables adecuadas y acordes a cada empresa o negocio en particular.

Cada cuenta representa un elemento específico del activo, pasivo, patrimonio, ingresos o gastos.

  • Activos: Representan los recursos controlados por la empresa que tienen un valor económico y se esperan obtener beneficios futuros de ellos.
  • Pasivos: Representan las obligaciones financieras y deudas que la empresa debe pagar o cumplir en el futuro.
  • Patrimonio: Representa el valor residual de los activos corrientes de la empresa una vez deducidos todos sus pasivos. Incluye el capital aportado por los accionistas y las ganancias retenidas acumuladas.
  • Ingresos: Representan los flujos de recursos o beneficios económicos que la empresa genera al vender bienes o prestar servicios.
  • Gastos: Representan los flujos de recursos o salidas de dinero que la empresa incurre al realizar sus actividades comerciales.

Es importante destacar que cada empresa puede personalizar su catálogo de cuentas para adaptarlo a sus necesidades específicas. La estructura y el detalle de las cuentas pueden variar según la industria, el tamaño y las operaciones de la organización.

Creación y Mantenimiento del Catálogo de Cuentas

Crear un catálogo de cuentas es esencial para la organización y el registro adecuado de las transacciones financieras de una empresa. Un catálogo de cuentas es una lista detallada de todas las cuentas contables que la empresa utiliza para clasificar sus operaciones y transacciones.

  1. Haz una lista de las categorías principales de cuentas que reflejen la estructura financiera de tu empresa.
  2. Para cada cuenta principal, crea una lista de subcuentas más específicas que desees rastrear.
  3. Asigna un código numérico único a cada cuenta y subcuenta en el catálogo. Esto facilitará la organización y referencia rápida de las cuentas.
  4. Proporciona una breve descripción para cada cuenta y subcuenta.
  5. Clasifica las cuentas como activos, pasivos, patrimonio, ingresos o gastos.

Una vez que hayas establecido el catálogo de cuentas, revisa cuidadosamente para asegurarte de que esté completo y refleje adecuadamente la estructura financiera de tu empresa. Introduce el catálogo de cuentas en tu sistema contable o software de gestión financiera.

Recuerda que el catálogo de cuentas debe mantenerse actualizado y revisarse periódicamente para garantizar su precisión y relevancia para el negocio.

Integración con el Catálogo de Claves del SAT

El SAT (Servicio de Administración Tributaria) es una autoridad fiscal en México encargada de administrar y recaudar impuestos. El Catálogo de Claves SAT es una herramienta proporcionada por el SAT que contiene una lista de códigos y descripciones utilizados para clasificar diferentes conceptos fiscales, bienes, servicios y actividades económicas. La finalidad del catálogo de claves del Servicio de Administración Tributaria es estandarizar y clasificar de manera precisa las diferentes operaciones, bienes y servicios que pueden estar sujetos a impuestos.

Creación del Catálogo de Cuentas a partir del Catálogo de Claves en Excel

Crear el Catálogo de Cuentas a partir del Catálogo de Claves en Excel puede ser un proceso sencillo si se siguen ciertos pasos. El Catálogo de Claves generalmente contiene una lista de códigos o identificadores para cada cuenta, mientras que el Catálogo de Cuentas incluye una descripción más detallada de cada cuenta.

  1. Asegúrate de tener ambos catálogos en hojas de Excel separadas. El Catálogo de Claves debe contener una columna con los códigos de cuenta y, si es necesario, otras columnas con información adicional.
  2. Identifica un elemento común entre ambos catálogos para poder vincular la información. El elemento más común suele ser el código de cuenta.
  3. En la hoja del Catálogo de Cuentas, agrega una columna para las descripciones de las cuentas.
  4. Utiliza una fórmula de búsqueda y referencia para extraer las descripciones del Catálogo de Claves y llevarlas al Catálogo de Cuentas.
  5. Revisa el Catálogo de Cuentas resultante para asegurarte de que todas las descripciones se hayan agregado correctamente.

Siguiendo estos pasos, deberías poder crear el Catálogo de Cuentas utilizando la información del Catálogo de Claves en Excel.

La Balanza de Comprobación: Un Pilar de la Contabilidad

Por lo tanto, la balanza de comprobación se considera uno de los pilares de la contabilidad. La balanza de comprobación nos encenderá las alarmas en caso de alguna inconsistencia, para evitar errores en los estados financieros. En las primeras cuentas, se establecen los folios de las cuentas, su nivel y sus nombres, es decir, se definen los conceptos que tienen movimientos y saldos al final de un periodo.

  • Activos circulantes.
  • Activos no circulantes.
  • Pasivos circulantes.
  • Pasivos no circulantes.
  • Capital.
  • Ingresos.
  • Costos.
  • Gastos.

Las últimas dos columnas presentan el saldo de cada cuenta tras los movimientos contables. Por ejemplo: a los activos se le restan los abonos y se le suman los cargos.

Recuerda que para que tu balanza de comprobación sea correcta, la suma de tus saldos deudores y acreedores debe de ser igual, lo mismo para tus cargos y abonos.

TIP: Recuerda solo sumar el saldo de tus cuentas de nivel superior.

Sin embargo, la balanza de comprobación no ayuda a descubrir los errores que no afecten el equilibrio de la ecuación contable, es decir, que no sean aritméticos. Para que la balanza de comprobación cumpla con sus funciones en la empresa, debe estar actualizada y presentarse de forma clara y sencilla. La estructura de la balanza de comprobación debe estar acomodada según la clasificación de las cuentas.

tags: #plantillas #contables #debe #y #haber #ejemplos