La violencia en las escuelas es un fenómeno frecuente en todos los planteles educativos. Creamos este contenido para orientar a las personas que necesiten saber más sobre este tema. El bullying es una palabra que se ha empleado para denominar al acoso entre iguales. Se puede entender como la violencia escolar que ejercen unos alumnos o alumnas contra otros u otras. El acoso escolar es una forma de violencia entre compañeros en la que uno o varios alumnos molestan y agreden de manera constante y repetida a uno o varios compañeros, quienes no pueden defenderse de manera efectiva y generalmente están en una posición de desventaja o inferioridad.
Se definiría como una forma de proporcionar, de forma reiterada e intencionada, un trato denigrante de uno o varios menores hacia otro más débil. Y que dicho maltrato somete a la víctima a una situación de humillación e indignidad que atenta contra su integridad moral, física o psicológica. Es importante remarcar que para que se trate de acoso las conductas deben ser repetitivas, no un suceso aislado o transitorio; e, intencionadas. Además, tener en cuenta como en todo maltrato, que existe un desequilibrio de poder, que deja a la víctima indefensa ante un atacante que tiene más poder físico, psicológico y/o social. Cuando hay acoso, los pares usan métodos físicos, verbales o psicológicos para atormentar a otra persona, aprovechando un desequilibrio de poder real o imaginario entre el acosador y su víctima. Es importante tomar el acoso en serio y no restarle importancia pensando que los niños deben hacerse fuertes para aprender a enfrentarlo. Los efectos pueden ser graves y afectan la sensación de seguridad y la autoestima de los niños. En los casos graves, el acoso o bullying ha contribuido a que ocurran tragedias, como suicidios y tiroteos en las escuelas. Todos los días, miles de niños sufren miedo, vergüenza y frustración por el acoso que reciben. Más del 19 % de los niños de entre 12 y 18 años afirman que fueron acosados por sus compañeros.
El Silencio de las Víctimas: Miedo y Vergüenza
A los niños les suele costar hablar con los adultos sobre el acoso porque se sienten avergonzados o tienen miedo de que sus padres se sientan decepcionados, enojados, tristes o reaccionen mal. A veces, los niños sienten que es su culpa y que si hubiesen actuado de otra forma o se vieran de otra manera, esto no estaría ocurriendo. En algunos casos, tienen miedo de que si quien los acosa se entera de que lo han contado, todo empeore. Otros niños están preocupados porque tal vez sus padres no les crean o no hagan nada al respecto. Quizás los niños teman que sus padres les digan que se defiendan cuando ellos tienen miedo de hacerlo. El acoso puede dejar heridas emocionales profundas. Los acosadores o matones pueden convertir algo tan sencillo como ir a la parada del autobús escolar o un recreo en una verdadera pesadilla para un niño. Es indispensable que antes de cualquier diligencia en la que tengas que presentar al niño, niña o adolescente que ha sido víctima, trates de explicarle que es por su bien y que es para que no le vuelva a ocurrir.
Señales de Alerta del Acoso Escolar
A menos que su hijo le hable del acoso (o que tenga lesiones o moretones visibles), puede resultar difícil saber lo que está ocurriendo. Pero existen algunas señales de advertencia. Los niños presentan un claro temor de ir a la escuela. Otros signos incluyen:
- No se quieren sacar fotos.
- Se enfadan e irritan sin motivo aparente, cuando esto no era normal en ellos.
- Pesadillas frecuentes.
- Pérdida repentina de amigos, o parecer estresado por amistades que en algún momento le generaban alegría.
- Esconderse de las situaciones sociales.
Tipos de Acoso y Violencia Escolar
El acoso puede manifestarse de diversas formas, algunas de las cuales son:
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| Tipo de Acoso/Violencia | Descripción |
|---|---|
| Acoso físico | Sucede cuando un niño golpea, patea, hace tropezar, empuja, estrangula o de algún otro modo daña a otro niño. Es toda acción corporal como golpes, empujones, patadas, entre otras, que someten o pueden dañar a otra persona mediante la aplicación de la fuerza física. |
| Acoso verbal | Pueden ser burlas, insultos, maltratos o amenazas dirigidas a otro niño en forma de gritos o por escrito. El acoso puede ir de golpear, empujar, insultar, amenazar y burlar hasta obtener dinero o posesiones por medio de amenazas. |
| Acoso social | Sucede cuando dos o más niños van contra otro niño. Pueden intentar avergonzar o aislar a su víctima, dejándola afuera de actividades o difundiendo rumores sobre ella. Incentivar a otros niños a unirse puede intensificar el efecto. Algunos niños acosan a otros dejándolos de lado y haciendo correr rumores sobre ellos. |
| Ciberacoso | Otros usan las redes sociales o los mensajes electrónicos para burlarse de un niño o herir sus sentimientos. Se puede usar inteligencia artificial (IA) para crear y compartir imágenes o memes humillantes. Este tipo de acoso es ilegal en los 50 estados y la mayoría de los distritos escolares tienen estrictas reglas contra el ciberacoso. |
| Violencia sexual | Esta es otra forma de violencia física que ocurre en las escuelas. Incluye el abuso sexual, la pederastia o la pornografía. |
Perfiles Involucrados en el Acoso
Niños más vulnerables al acoso
El acoso generalmente está vinculado al poder. Los acosadores jóvenes pueden intentar parecer más importantes al criticar a otros que parecen diferentes.
- Diferencias físicas y mentales: En general, los niños con cuerpos más grandes o más pequeños son víctimas de ataques. Algunos niños de diferente raza, origen étnico, entorno social o religioso, o con diferencias físicas, ya sea al nacer o por lesiones u otras causas, también pueden hacer que un niño sea más vulnerable. Lo mismo sucede con discapacidades intelectuales como el síndrome de Down, o características como vergüenza extrema o ansiedad social.
- Género u orientación sexual: En los EE. las niñas sufren más acoso que los niños. Los alumnos LGBTQ tienen todavía más riesgos de sufrir acoso. Según Trevor Project, alrededor de dos tercios de los alumnos LGBTQ de la educación secundaria básica y casi la mitad de los alumnos de la preparatoria afirman que han sufrido acoso en persona o en línea.
- Entorno geográfico: El lugar donde viven los niños también puede tener que ver. Pueblos pequeños y zonas rurales sufren más acoso que los que viven en ciudades o barrios residenciales.
- Los grupos de amigos saludables que los apoyen son menos vulnerables al acoso.
¿Por qué los niños acosan a otros?
Los niños acosan a otros por una variedad de motivos. A veces, escogen a un niño porque necesitan una víctima (una persona que parece emocional o físicamente más débil, o que simplemente actúa o se ve diferente) para sentirse más importantes, populares o en control de la situación. Si bien algunos niños son más grandes o más fuertes que sus víctimas, esto no siempre es así. En algunos casos, los niños atormentan a otros porque esa es la forma en la que han sido tratados. Es posible que crean que su conducta es normal porque vienen de familias o de entornos en los que son habituales el enojo, los gritos y los insultos. Algunos programas de televisión muy vistos incluso parecen promover la maldad: las personas son "eliminadas", dejadas de lado o ridiculizadas por su aspecto o su falta de talento.
Los niños que suelen acosar a otros a menudo quieren sentirse poderosos o que tienen el control. Pueden sentir que no tienen suficiente poder en otras partes de su vida. Les gusta controlar a los demás. Se sienten aislados, enojados o ansiosos y pueden ser extremadamente sensibles a la presión o las críticas de sus compañeros. Pueden luchar por comprender las reglas sociales o sentir empatía por otros. Ellos mismos fueron acosados. Son testigos de acoso o violencia: los niños aprenden de lo que ven, especialmente en modelos a seguir. Puede averiguar con su hijo los posibles motivos por los que está acosando. Es posible que descubra que está experimentando una situación traumática (las personas heridas hieren), por ejemplo. Si es así, hable con el pediatra o un psicólogo para pedir ayuda. Muchos niños necesitan ayuda profesional para cambiar acciones negativas que se convirtieron en hábitos.
Cómo Fomentar la Denuncia y Brindar Apoyo a las Víctimas
Comunicación Abierta en Casa
Si sospecha que su hijo es víctima de acoso, pero el niño no quiere abrirse, busque maneras de sacar el tema. Por ejemplo, tal vez vean una situación en un programa de televisión y pueda preguntarle: "¿Qué te parece eso?" o "¿Qué crees que debería haber hecho esa persona?". Esto podría dar lugar a preguntas como las siguientes: "¿Alguna vez viste que ocurriera algo así?" o "¿Alguna vez te pasó algo así?". Podría hablar sobre experiencias que usted o alguien de su familia hayan tenido a esa edad. Hágales saber a sus hijos que si son víctimas de bullying o acoso (o si ven a alguien que es víctima), es importante que hablen con otra persona sobre eso, sin importar si hablan con usted, otro adulto (un maestro, un consejero escolar o un amigo de la familia) o un hermano.
Si su hijo le dice que está siendo víctima de acoso o bullying, escúchelo con calma y ofrézcale apoyo y comprensión. Felicite a su hijo por hacer lo correcto: hablar con usted sobre el acoso que recibe. Recuérdele que no está solo, porque muchas personas son víctimas de acoso en algún momento de su vida. Explíquele que quien se está comportando mal es quien lo acosa, no su hijo. Tranquilice a su hijo diciéndole que entre los dos pensarán cómo resolver la situación. Nosotros, los padres, debemos ser muy cuidadosos con la manera en que nos dirigimos al niño acosado y los mensajes que le lanzamos. Lo más inmediato es escuchar al niño o adolescente y tener una comunicación eficaz, es decir, escuchar activamente, preguntando cosas como: "cuéntame qué es lo que ha ocurrido", "¿cómo te sientes?", "desde cuándo crees que está pasando". Es también el momento de validar sus emociones. Utiliza expresiones como: entiendo que estés frustrado; entiendo que estés enfadado; entiendo que estés triste y que tengas miedo... Lo más importante es que se exprese. Una vez que el niño ha "descargado" sus emociones en un ambiente seguro se sentirá incluso más capaz de afrontar la situación. Lo último que necesita es que le echemos la bronca o que le digamos qué tiene que hacer, porque es posible que no esté en disposición de hacer nada. Esté siempre listo para escuchar a su hijo en las situaciones difíciles, pero anímelo a contarle también sobre los momentos buenos del día y escuche atentamente para que la comunicación abierta se convierta en un hábito para todos.
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Estrategias para las Víctimas de Acoso
Los padres pueden ayudar a sus hijos a aprender a lidiar con el acoso o bullying si este ocurre. Es importante aconsejarles a los niños que no respondan al acoso contraatacando o golpeando al acosador. Esto puede hacer que todo se vuelva más violento, cause problemas y alguien salga lesionado. Por el contrario, lo mejor es alejarse, quedarse con otros niños e informar a un adulto.
- Contarle a un adulto: Los profesores, los directores, los padres y el personal del comedor pueden ayudar a frenar el acoso.
- Evitar al acosador y usar un sistema de apoyo basado en la amistad: Usar otro baño si el acosador está cerca y no ir a los casilleros cuando no haya nadie cerca. Asegurarse de estar siempre acompañado para no estar a solas con el acosador. Estar siempre con un amigo en el autobús, los corredores o en los recreos; en todos los lugares en los que esté el acosador. Ofrecerse a hacer lo mismo por un amigo. Si no tienen muchos amigos en la escuela, explore los grupos locales donde puedan reunirse con niños de la misma edad. Fomente los deportes, los clubes, las citas de juegos y las reuniones. Es muy importante ayudarle a encontrar un nuevo círculo de amigos porque, sobre todo en la adolescencia, necesitan la aceptación social.
- Manejar las emociones: No dar rienda suelta al enojo. Es normal sentirse enojado por un acosador, pero eso es lo que los acosadores buscan. Los hace sentir más poderosos. Es necesario practicar no reaccionar llorando, ni enojándose. Lleva mucha práctica, pero es una habilidad muy útil para salir del radar de un acosador. A veces, a los niños les resulta útil poner en práctica estrategias para "tranquilizarse", como contar hasta diez, escribir las palabras que les surgen por el enojo, respirar profundamente o alejarse. Otras veces, lo mejor que puede hacer es enseñarles a sus hijos a demostrar calma con su rostro hasta que pase el peligro (sonreír o reírse puede ser una provocación para el acosador).
- Actuar con asertividad: Actuar con valentía, alejarse o ignorar al acosador. Decirle clara y firmemente al acosador que se detenga y luego alejarse. Poner en práctica formas de ignorar los comentarios hirientes, como no demostrar interés o enviar mensajes de texto por el teléfono. Ignorar al acosador es una manera de demostrar que no nos importa. Es probable que, en algún momento, el acosador se canse de intentar acosar a esa persona. También es importante ayudar o enseñar al menor a defenderse, no desde la violencia sino, siendo más asertivo, pidiendo ayuda a adultos de confianza, rechazado o ignorando.
- Hablar sobre ello: Hablar con una persona de confianza, como un consejero, un maestro, un hermano o un amigo. Tal vez ofrezcan sugerencias útiles. Aun cuando no puedan resolver la situación, pueden ayudar al niño a no sentirse tan solo.
- Reconstruir la confianza: Ser víctima de un acosador puede dañar la confianza de un niño. Para ayudar a regenerarla, anime a sus hijos a pasar tiempo con amigos que sean una influencia positiva. Participar en clubes, deportes u otras actividades que su hijo disfrute ayudan a fortalecer al niño y a hacer amigos.
¿Qué pueden hacer los testigos?
En el acoso escolar intervienen: los agresores, las víctimas y los testigos. Los testigos son los alumnos, docentes u otros miembros de la comunidad escolar que presencian las agresiones hacia las víctimas. Estos últimos juegan un papel fundamental al apoyar a las víctimas y denunciar el acoso, pues suelen estimular las agresiones, cuando se ríen, aplauden o felicitan a los agresores. Anime a su hijo a que defienda a los demás. Asegúrese de que su hijo se sienta capaz de actuar cuando un acosador ataca a otro niño. A continuación le dejamos algunos consejos para compartir y debatir:
- No solo mires. Ayuda a los niños atacados.
- Denuncia un ataque en línea. Bloquea o anula al acosador y expresa tu apoyo al niño que fue herido.
- Busca ayuda de un adulto de confianza. Buscar ayuda para alguien que fue atacado no es ser chismoso.
- Sé amigable. Ayuda a los niños que fueron acosados siendo amable con ellos. Se sentirán menos solos y esto refleja el mensaje de que el acoso nunca está bien.
Consecuencias a Largo Plazo del Acoso Escolar
Las consecuencias del acoso escolar pueden ser muy graves, ya que no se limita a un día o a un empujón puntual, sino a vejaciones reiteradas. Por lo que, tanto física como, sobre todo, psicológicamente los niños ven cómo son discriminados por su cuerpo, su cara, su nacionalidad, su religión e incluso por alguna deficiencia física o psíquica. Los niños que han perdido la confianza en sí mismos y en su entorno se consideran un despojo y hay poco que les pueda hacer cambiar de idea de forma rápida.
Secuelas psicológicas en menores en casos de acoso escolar
Estas son algunas de las secuelas psicológicas que pueden tener los menores:
- Flashbacks y terror: Las escenas en las que han sido ridiculizados o excluidos vuelven a ellos de forma incontrolable.
- Estrés, ansiedad y frustración: Tanto a corto como a largo plazo, incluyendo estrés postraumático.
- Disminución de la autoestima: A medida que aumenta el hostigamiento, el menor se quiere menos a sí mismo.
- Problemas de sueño y confianza: Son frecuentes las pesadillas, que pueden perdurar años, y las sensaciones de inseguridad, así como un carácter introvertido con dificultad para confiar en otra gente. Podríamos hablar de una cierta fobia social y baja autoestima.
- Síntomas psicosomáticos: Cuando un niño o adolescente no sabe cómo tratar su angustia puede somatizarlo mediante dolores de cabeza, dolores abdominales, insomnio e incluso incontinencia urinaria (tanto de noche como durante el día).
- Agresividad: Parte de las víctimas de maltrato se convierten en maltratadoras porque, para ellas, la violencia ha llegado a ser algo aceptable en sus vidas.
- Suicidio: Si el menor no encuentra salida a esta situación, y teniendo en cuenta otras variables de diversos factores, puede llegar a producirse este acto.
Vías de Denuncia y Medidas de Protección
En el acoso escolar es fundamental la protección inmediata de la víctima y que no se sienta indefensa, por lo que lo más rápidamente posible hay que sancionar al infractor, que produce un atentado a la dignidad de otro compañero. En las encuestas, la mayoría de los niños y adolescentes dicen que en la escuela hay casos de acoso o bullying.
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Acciones en el Ámbito Escolar y Familiar
Informe de la situación a alguien de la escuela (el director, el enfermero, un consejero o un maestro). Con frecuencia, ellos pueden prestar atención y tomar medidas para prevenir más problemas. La mayoría de las escuelas tienen políticas y programas contra el acoso o bullying. Además, en muchos estados existen leyes y políticas contra el acoso o bullying. Obtenga información sobre las leyes vigentes en su comunidad. Si ya ha intentado estos métodos y aún desea hablar con los padres del acosador, lo mejor es hacerlo en un ámbito donde pueda contar con la mediación de un empleado de la escuela (como un consejero).
La queja puede interponerse en los casos en los que la persona que ejerce la violencia sea un profesor, personal administrativo de la escuela o la autoridad directiva de la institución. Asimismo, se puede interponer la queja contra la autoridad directiva de la escuela, en los casos en que ésta tenga conocimiento de una situación de violencia, ejercida por el personal en contra de un alumno o alumna y no realice las acciones pertinentes para detenerla o sancionarla. El contenido de la queja tiene que incluir un relato de cómo sucedieron los hechos en donde menciones cuándo y dónde ocurrieron.
En algunos casos, si está preocupado por la seguridad de su hijo, tal vez deba comunicarse con las autoridades.
Denuncia ante el Ministerio Público (MP)
EL TIEMPO ES IMPORTANTE. Si aún no pasan más de 72 horas desde que ocurrió la situación de violencia, acuda inmediatamente al Ministerio Público (MP) para realizar la denuncia. Si ya han pasado más de 72 horas lo más recomendable es que acudas a interponer la denuncia y esperes a que el Ministerio Público te designe una fecha para presentar al niño, niña o adolescente para que declare. Para interponer la denuncia sólo tienes que narrar en orden cronológico los hechos que constituyen el delito. Procura sólo contar los hechos que te consten o de los cuales puedas tener alguna prueba. El niño, niña o adolescente tiene derecho a que durante su declaración esté presente su padre, madre, tutor o alguna persona que él o ella considere de su confianza. Si la denuncia se realizó antes de que se cumplieran 72 horas de que se cometió el delito, entonces el Ministerio Público tendrá 48 horas para emitir una determinación. El MP debe tomar la declaración del denunciante por escrito. El MP deberá citar, en los próximos días, al presunto agresor o agresora para que rinda su declaración. En el caso de que exista una posible situación de riesgo para el niño, la niña o el adolescente el MP Deberá DICTAR MEDIDAS CAUTELARES pertinentes para poder garantizar la integridad física y psico-emocional del niño, niña o adolescente.
Oficinas de la Comisión de Derechos Humanos
Generalmente las quejas se presentan por escrito en las Oficinas de la Comisión de Derechos Humanos de tu Estado.
Algunas direcciones de ejemplo incluyen:
- Quinta Avenida # 312, 2do piso, Esquina República de Costa Rica, Frac. Las Américas C.P.
- Océano Pacífico número. 807, entre Mar Caribe y Mar Cantábrico. Colonia Anáhuac, C.P.
- Calle Mulegé, número.351, esquina Pescadero Fracc. Bellavista C.P.
- Av. Casa de Justicia, número. 29. Colonia Fracciorama 2000. C.P.
- 2da. Oriente Norte, número. 272 Colonia Centro C.P.
- Blas Cano de los Ríos, número.302, esquina Carbonell Col. San Felipe C.P.
- Arteaga Norte, número 675. Colonia Centro C.P.
- Avenida 20 de Noviembre, número 903, Poniente Zona Centro C.P.
- Dr. Nicolás San Juan S/N Parque Administrativo Cuauhtémoc Exhda. la Magdalena C.P.
- Carr. Guanajuato - Puentecillas Km. 9.6 Zona Puentecillas C.P.
- Av. de la Juventud S/N Col. Burócratas C.P.
- Carretera México-Pachuca Km. 84.5 Boulevard Felipe Ángeles S/N Col. Venta Prieta C.P.
- Red Nacional SEP: 71102 - 71105.
- Av. Lerdo de Tejada 2530 Sector Juárez Col. Arcos Vallarta C.P.
- León Guzmán, número 92 Colonia Centro Histórico C.P.
- Av. Teopanzolco No. 3 Col. Vista Hermosa, C.P.
- Av. de la Cultura No. 267 Fracc. Cd. del Valle C.P.
- Privada Liendo, número. 701, esquina Padre Mier. Colonia Obispado, C.P.
- Dalias No. 1010 3er piso, esquina Naranjos. Colonia Reforma C.P. 68050.
- 15 Poniente, número 1112. Colonia Santiago C.P.
- Fernando Díaz Ramírez, número 13. Colonia Centro Histórico, C.P.
- Av. Armada de México, número 176, esquina Presa de la Amistad. Colonia Campestre C.P. 77040 Chetumal, Q.
- Red Nacional SEP: 72102 - 72105.
- Josefa Ortiz de Domínguez No. 561 Oriente Colonia Chapultepec C.P.
- Paseo Real del Arco y Paseo Alegre S/N Fraccionamiento Paseo del Sol C.P.
- Paseo Usumacinta, número 1039. Colonia Atasta, C.P.
- Calle Río San Juan, númeo. 130 Fracc. Zozaya. C.P. 87070 Cd.
- Calle Independencia número 19. Colonia Centro, C.P.
- Calle Xico N° 34 Fracc. Pomona C.P.
- Ex Museo de San Sebastián Calle 70 x 75 S/N. Colonia Centro C.P.
- Calle del Deseo No. 110-112 Col. Zona Centro, C.P.
