La inflación se refiere al aumento generalizado y sostenido de los precios de los bienes y servicios en una economía a lo largo del tiempo. Esto significa que, con el paso del tiempo, es probable que los precios de las cosas que compramos, como alimentos, ropa, transporte y vivienda, aumenten. La manera más fácil de percibir este fenómeno, es cuando con el mismo monto de dinero podemos comprar menos bienes.
Una medida frecuente para medirla es el cambio en el Índice de Precios, que corresponde al porcentaje anualizado de la variación general de precios en el tiempo. En México, el más común es el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). Se elabora una investigación para conocer aproximadamente 235 mil precios de productos y servicios en la canasta representativa. Realiza la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares para saber cuánto ganan las familias en México y qué productos y servicios consumen diariamente.
Es importante tener en cuenta que experimentar este fenómeno de manera moderada puede ser beneficiosa para la economía, ya que estimula el crecimiento y fomenta la inversión. Reduce la carga de la deuda, incrementa la competitividad y permite ajustes en los salarios. Esto puede facilitar los ajustes salariales, especialmente en períodos de crecimiento económico. Sin embargo, una inflación alta o descontrolada puede ser perjudicial, ya que puede afectar negativamente la estabilidad económica y el bienestar de las personas.
Causas de la Inflación
Las causas de la inflación pueden ser diversas:
- Aumento en la oferta monetaria. Si un Banco Central pone a circular en la economía más billetes, en algún punto estos recursos llegarán a los consumidores y éstos gastarán más. Por lo tanto, aumentará la demanda. Pero, si la oferta no aumenta para satisfacer ese crecimiento en la demanda, se producirá un incremento en los precios.
- Baja en la oferta. Si la oferta de bienes o servicios disminuye, en relación con la demanda, entonces los precios de dichos bienes subirán. Por ejemplo: si un huracán afecta la cosecha de productos en toda una zona del país, y en consecuencia hay poca producción de dichos productos, entonces los precios subirán.
- Incremento en los costos de producción. Esto puede ocurrir si algunos insumos o activos elevan su costo. Generalmente se da en salarios, materias primas, como combustibles, etc.
Tipos de Inflación
Las personas suelen relacionar que si el precio de un bien se incrementa, es directamente causado por la inflación. Cuando en realidad esto no siempre es así, ya que el precio de diversos bienes por sí solos se puede deber a diferentes factores, desde cuestiones ambientales, hasta especulativos. Existen diferentes tipos de inflación:
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- Inflación por demanda: Este es uno de los tipos de inflación, que ocurre cuando hay un aumento en la demanda agregada de bienes y servicios en relación con la oferta disponible.
- Inflación por costos: Se produce cuando los costos de producción para las empresas aumentan, lo que lleva a un aumento en los precios de los productos finales.
- Inflación estructural: Está relacionada con problemas estructurales de la economía, como la falta de competencia en ciertos sectores, regulaciones ineficientes o rigideces en el mercado laboral.
- Inflación importada: Sucede cuando los precios de los bienes importados aumentan debido a variaciones en los tipos de cambio o a cambios en las políticas comerciales.
- Inflación esperada: Este es uno de los tipos de inflación, que se genera cuando los agentes económicos, como consumidores y empresas, esperan que los precios aumenten en el futuro y toman decisiones en consecuencia.
Deflación: El Opuesto a la Inflación
Así como la inflación se refiere al aumento de precios, también existe un fenómeno denominado deflación, que es la disminución sostenida de los precios. Probablemente, nuestra primera impresión sobre este concepto se centra en que es mejor que la inflación, dado que los productos son más baratos.
¿Por qué no es buena la deflación?
Cuando en una economía los precios comienzan a disminuir, los productores tienden a reducir sus ganancias, principalmente si sus costos se mantienen o disminuyen, en menor medida que los precios. El problema se hace más grave cuando esta situación se prolonga con una disminución del consumo. Esto se puede dar aún con precios bajos, ya que se crea un círculo vicioso donde los productores tienen que prescindir de algunos trabajadores por su disminución en las ganancias. Un ejemplo claro y reciente es la baja inflación de algunos países desarrollados de Europa, así como de Estados Unidos.
Lo ideal para una economía es que los precios sí aumenten, siempre y cuando lo hagan a una intensidad moderada.
Inflación y el Inversionista
¿Por qué conocer es importante que el inversionista conozca la inflación? Como ya dijimos, la inflación causa la disminución del poder adquisitivo de nuestra moneda; así, para el inversionista común, conocer este dato es importante ya que deberá buscar inversiones que, a pesar de la inflación existente, mantengan el poder adquisitivo de la moneda.
Al resultado de restar la inflación al rendimiento de una inversión se le conoce como tasa real. En México, la inflación se ha mantenido relativamente baja desde hace más de 15 años. A pesar de eso, no todos los instrumentos financieros han pagado tasas arriba de la inflación. Acércate a un experto para conocer cómo invertir por arriba de la inflación.
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Estrategias para Afrontar la Inflación
Para hacer frente a este fenómeno económico, es importante mantenernos informados sobre los cambios en los precios y ajustar nuestros presupuestos en consecuencia. Escapar de la inflación puede ser un desafío, pero existen algunas estrategias que puedes considerar para proteger tu economía personal:
- Es fundamental ahorrar parte de tus ingresos y buscar oportunidades de inversión que superen la tasa de inflación. Invertir en activos que históricamente han superado la tasa de inflación y diversificando tu cartera. Asimismo, es importante que te mantengas al tanto sobre las fluctuaciones de la inversión y ajustar estrategias según sea necesario.
- Distribuir tus inversiones en diferentes activos, como acciones, bonos, bienes raíces o commodities, puede ayudarte a reducir el impacto de este problema económico en tu cartera.
- Los activos reales, como propiedades o terrenos, tienden a mantener su valor o incluso aumentarlo durante períodos de inflación.
- Si tienes la oportunidad, busca maneras de aumentar tus ingresos. Esto puede implicar buscar mejores oportunidades laborales, adquirir nuevas habilidades o emprender un negocio propio.
- Mantener un presupuesto y controlar tus gastos es esencial para hacer frente a la inflación. La cuesta de enero es conocida por los gastos acumulados de fin e inicio de año.
- Considera adquirir seguros o protección financiera que te ayude a mitigar los riesgos asociados con la inflación, como seguros de vida, seguros de gastos médicos o seguros de ingresos.
- Sigue de cerca las noticias económicas y mantente informado sobre las tasas de inflación, políticas monetarias y tendencias económicas.
Recuerda que hacer frente a los tipos de inflación que existen, requiere de una planificación financiera adecuada y una visión a largo plazo. Es importante evaluar tu situación personal y considerar las opciones que mejor se ajusten a tus necesidades y metas financieras.
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¿Sabías que todas las cosas del mundo van perdiendo valor con el pasar del tiempo? El recurso más indispensable en la actualidad y base de nuestra economía, no se salva de este fenómeno, hablamos del dinero. ¿Sabes qué genera que las cosas pierdan su valor económico?
Esto afecta de forma directa a la economía de las personas y familias.
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