Las acciones son instrumentos financieros esenciales para la gestión de inversiones. Las acciones son una de las vías más habituales de inversión. Las acciones son como pequeñas partes de propiedad en una empresa. Imagina que una empresa es como una gran pizza, y cada acción es como una rebanada de esa pizza. Cuando compras una acción, te conviertes en dueño de una pequeña parte de esa empresa. Una acción es un título de propiedad que confiere al poseedor una pequeña fracción del capital total de una empresa. ¿Qué son las acciones de inversión? El capital de una empresa se divide en acciones; esto supone que a cada individuo le corresponde una determinada cantidad de acciones y si invierte en ellas le corresponderá un porcentaje de lo que representan esos títulos. Una acción representa una participación en la propiedad de una empresa, que incluye un derecho sobre las ganancias y los activos de la empresa. Como tal, los accionistas son propietarios parciales de la empresa. Una inversión en acciones implica la adquisición de participaciones con el objetivo de generar un retorno a través de dividendos, ganancias de capital o influencia en las políticas operativas de la empresa.
Historia y Evolución de las Acciones
Los antecedentes de la actual compraventa de acciones se remontan a muy atrás. Aquellos rudimentarios acuerdos se escribían aún en caracteres sobre tablillas de barro. Ahí está el embrión de los actuales conceptos de “accionista”, “participación” e “inversión”. Sin embargo, la primera empresa, en un sentido moderno, que fue dividida en un gran número de partes alícuotas (acciones) para que estas se comprasen, vendiesen e intercambiasen en los cafés financieros de Londres fue, ya en los albores del siglo XVII, la Compañía de las Indias Orientales. Por primera vez, se regulaba de manera sistemática la financiación de grandes operaciones y la reducción del riesgo empresarial. Tal y como explica el economista Leopoldo Abadía en su ensayo divulgativo 'Cómo funciona la economía para dummies', el principio general es sencillo: una persona constituye una empresa y divide su capital inicial en una serie de partes, cada una “representada por una serie de papelitos a las que llamamos acciones”.
Emisión y Negociación de Acciones en el Mercado
Las empresas emiten acciones para recaudar dinero para crecer y expandirse. Desde la perspectiva de la empresa, una acción sirve para conseguir financiamiento por parte de los inversores. Cuando se crea una sociedad anónima, lo hace con un capital social que le permita poder arrancar su actividad. Las acciones son títulos o instrumentos financieros que se negocian en el Mercado de Capitales, estas representan una parte proporcional del capital social de una empresa, incluyendo el derecho sobre una parte de sus utilidades (si la empresa reparte dividendos). Generalmente, las acciones se compran y se venden electrónicamente a través de bolsas de valores; las dos principales en los Estados Unidos son la Bolsa de Valores de Nueva York (New York Stock Exchange, NYSE) y la Asociación Nacional de Agentes de Valores (National Association of Securities Dealers, NASDAQ). Las acciones se compran y se venden electrónicamente en el Mercado de Valores.
En el caso que explica Abadía, estaríamos hablando de acciones cotizadas, es decir, aquellas que se pueden comprar y vender libremente en el mercado bursátil. En términos técnicos, se emiten en el mercado primario (cuando la empresa las pone en circulación con el objetivo de captar fondos del público) y después se negocian en el mercado secundario, la bolsa. En primer lugar, se encuentra el mercado primario de acciones, en el que la empresa vende sus activos financieros. Una vez que una SA cotiza en bolsa el precio de sus acciones (su cotización) oscilará en función de la oferta y demanda que tengan por parte de los inversores. En México, las empresas que están constituidas como sociedades anónimas y que cumplen con los requisitos que establece la ley del mercado de valores y la circular única de emisoras, (los cuales varían al desear emitir valores en el mercado de deuda o de capitales), pueden vender sus acciones. Esto lo hacen al dividir su capital en acciones con el mismo valor, las cuales se convierten en títulos negociables. También hay empresas listadas en otras partes del mundo que venden sus acciones y en las que tú puedes invertir sin necesidad de ir al país donde fueron listadas, gracias a que en la Bolsa Mexicana de Valores tenemos una plataforma que lo permite: el Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC).
Tipos de Acciones de Inversión
Acciones Ordinarias y Preferentes
Existen diferentes tipos de acciones, como las acciones comunes y las acciones preferentes. Las acciones comunes ofrecen derechos de voto en las decisiones de la empresa, mientras que las acciones preferentes ofrecen dividendos fijos, pero generalmente no tienen derechos de voto. Las acciones ordinarias son aquellas que le confieren al inversor el derecho a votar en las asambleas que se lleven a cabo. En ellas se decide si el dinero se vuelve a invertir o se reparte en los poseedores de esas acciones. Las acciones de preferencia (o valores preferentes) son inversiones híbridas que comparten características con las acciones y los bonos.
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Acciones Fraccionadas
Otra posible variable es la opción, que garantizan algunas plataformas de inversión, de comprar acciones fraccionadas. Es decir, adquirir no una acción entera, sino una parte. A través de las plataformas, afirma Cruz, es posible convertirse en accionista de alguna de las compañías de menor cotización a un precio más asequible.
ADRs (American Depositary Receipts)
Muchas empresas no estadounidenses, que de otra manera no podrían o les sería dificultoso negociar con valores, operan en los mercados estadounidenses como ADR (recibos de participaciones de las acciones extranjeras emitidas por bancos estadounidenses). Permite a los inversionistas comprar y vender acciones de empresas no estadounidenses en bolsas de valores de los EE. UU. Los dividendos, si los hubiera, a menudo son más bajos, son variables y no se garantizan. El precio de las acciones y los dividendos pueden sufrir una mayor volatilidad que las acciones preferentes. Menor potencial de crecimiento a largo plazo, si lo hubiera. No hay derecho de voto en la mayoría de los casos. La exposición a fluctuaciones en la moneda local de una empresa extranjera podría afectar el valor de las inversiones.
Acciones de Valor y Acciones de Crecimiento
Las acciones de valor y las acciones de crecimiento son dos tipos diferentes de acciones. Se prevé que las acciones de crecimiento crezcan a una tasa superior al promedio del mercado. Las acciones de valor son aquellas que tienden a negociarse a un precio más bajo en relación con sus principios básicos.
Divisiones de Acciones (Stock Splits)
Indirectamente asociada a esta posibilidad está la práctica, cada vez más común en algunas empresas, de realizar un ‘split’. Una división de acciones es un tipo de acción corporativa que ocurre cuando la junta directiva de una empresa decide dividir las acciones en circulación de la empresa en un número mayor o menor de acciones. Las divisiones son un cambio en el número de acciones en circulación de las acciones de una empresa sin un cambio en el porcentaje de propiedad de los accionistas en la empresa. Por ejemplo, con una división 2:1, un cliente recibirá dos acciones por cada acción que posea antes y durante la apertura en la fecha ex-dividendo (o "efectiva") de la división del valor. El caso de Apple tal vez sea el más llamativo. La empresa de la manzana ya realizó un ‘split’ 2x1 en 1987 y repitió la operación en 2000 y 2005. En 2007 optó por un 7x1 para que el valor de la acción individual se situase por debajo de la barrera de los 100 dólares, que por entonces se consideraba como potencialmente disuasoria.
Razones para Invertir y Riesgos Asociados
Los inversores compran y venden acciones por varias razones, incluido el potencial de aumentar el valor de su inversión a lo largo del tiempo, para beneficiarse potencialmente de los movimientos del precio de las acciones a corto plazo, o incluso para obtener ingresos invirtiendo en acciones que pagan dividendos. Cuando el inversor compra acciones, se convierte en dueño de una parte de la empresa y automáticamente adquiere una serie de derechos. Entre ellos, la obtención de dividendos cuando la empresa obtiene beneficios. Tenga en cuenta que el precio de una acción puede caer tan fácilmente como subir. Invertir en acciones no ofrece ninguna garantía de que ganará dinero y, en cambio, muchos inversores pierden dinero. El pago de dividendos en acciones no está garantizado y los dividendos pueden suspenderse. Entre sus posibles riesgos, la CNMV advierte acerca de la incertidumbre asociada a estas inversiones y recuerda que no tienen plazo de vencimiento. Pedro, un entusiasta de las zapatillas deportivas invierte 1000$ en acciones de Adidas después del lanzamiento de una nueva línea de zapatillas. No obstante, al cabo de unos meses, la valoración de las acciones cayó un 30%.
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Venta Corta (Short Selling)
Sí, cuando vende participaciones de acciones que no son de su propiedad, se denomina venta corta. Toma prestadas las acciones de un prestamista (como un corredor-agente de bolsa) y las vende en el mercado abierto con los fondos obtenidos de la venta acreditados en su cuenta. Finalmente, debe comprar la misma cantidad de acciones prestadas y devolverlas al prestamista; esto se conoce como cierre o cobertura de la posición de venta corta. Debe tener una cuenta de margen para tener acciones de venta corta.
Tratamiento Contable de las Acciones de Inversión
Para efectos contables, estas inversiones se pueden clasificar en tres categorías principales, según el grado de propiedad y un análisis cuantitativo:
| Categoría de Inversión | Grado de Propiedad | Norma Contable Aplicable |
|---|---|---|
| Inversiones Financieras | Menos del 20% | NIIF 9 |
| Inversiones en Asociadas | Entre 20% y 50% | NIC 28 |
| Inversiones en Subsidiarias | Más del 50% | NIIF 10 |
Inversiones Financieras (menos del 20% de propiedad)
Las inversiones financieras están incluidas dentro del alcance de la NIIF 9, Instrumentos Financieros. Según esta norma, el enfoque predeterminado para los instrumentos de patrimonio es registrar todos los cambios en el valor razonable con efecto en el estado de resultados. No obstante, una compañía puede optar, de manera irrevocable en el momento de su reconocimiento inicial, por clasificar estos cambios con efecto en otro resultado integral, es decir, que se registren directamente en el patrimonio. El retorno de las acciones en forma de dividendos debe registrarse en el estado de resultados.
Inversiones en Asociadas (entre 20% y 50% de propiedad)
Conforme con la NIC 28, las inversiones en asociadas son aquellas inversiones en entidades sobre las cuales el inversor tiene influencia significativa pero no control ni control conjunto. La medición posterior de inversiones en asociadas se realiza al costo o el método de la participación. Según este último, la inversión se registra inicialmente al costo y luego se ajusta por la participación del inversor en los cambios en los activos netos de la asociada después de la adquisición.
Inversiones en Subsidiarias (más del 50% de propiedad)
De acuerdo con la NIIF 10, las inversiones en subsidiarias deben consolidarse cuando la controladora tiene tal obligación. Esto implica que los estados financieros de la controladora y sus subsidiarias se combinan, presentándose como una única entidad económica. Es importante mencionar que, según la NIC 27 en los estados financieros separados, las inversiones en subsidiarias pueden contabilizarse al costo o aplicando el método de revaluación, que es una alternativa permitida por las NIIF.
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Valuación de Acciones
A continuación, se verán los conceptos más importantes que se utilizan para valuar las acciones, utilizando el análisis fundamental. Para determinar si una acción está subvaluada, los analistas de mercado observan los fundamentos de una empresa (como dividendos, ganancias y ventas) en relación con el precio actual de la acción. El razonamiento detrás de estas decisiones a menudo se deriva de técnicas cualitativas y cuantitativas como el análisis fundamental o el análisis técnico.
Valor Contable de una Acción
¿Qué es el valor contable de una acción? Se denomina valor contable de una acción al precio simbólico que poseen las acciones tanto dentro de la empresa como en relación a cada uno de sus dueños, los accionistas. En otras palabras, el valor neto contable es el concepto que hace referencia a cuánto vale una compañía o activo teniendo en cuenta su salud financiera. En lo que respecta a las empresas, el valor contable refiere a la totalidad del valor de los activos menos los pasivos, es decir que expresa lo que excede de los bienes en relación al total de la deuda. Este valor sirve para poder negociar el precio del título en un mercado.
Otros Indicadores de Valuación
- Utilidad por acción: Es la utilidad neta mayoritaria de los últimos doce meses, dividida entre en número de acciones en circulación.
- Valor contable: Es el valor que se le otorga a cada uno de los bienes con los que cuenta la empresa; también se le conoce como valor tangible.
- UAFIDA: Proviene de “utilidades antes de gastos financieros, impuestos, depreciaciones y amortizaciones”.
- Flujo de efectivo por acción: Se interpreta como el número de veces que se está pagando el flujo de efectivo de la empresa, a través del precio que está pagando el mercado accionario.
- P/U: Rendimiento sobre la inversión. Representa la ganancia obtenida por una empresa en un determinado periodo. Y representa la relación que existe entre la utilidad neta mayoritaria y el valor total de sus activos.
- P/VL, VE/UAFIDA, VE/UAIID o P/EBITDA.
- Flujos futuros: Pero si analizamos ahora el enfoque contrario, es decir, si la valuación de la empresa se encuentra por debajo de la competencia, y que además posee buenos planes y proyectos que minimizan sus costos y, por ende, mejoran su operación, es posible que el mercado no los haya asimilado y, por lo tanto, se pague poco por los flujos de efectivo futuros; sin embargo, puede representar una excelente oportunidad de inversión.
- Cobertura de efectivo: Cuanto menor sea la del valor razón, mayor será el riesgo de la empresa, tanto para los prestamistas, como para los propietarios. Por lo tanto, para determinar el valor de la cobertura de efectivo se debe sumar la utilidad antes de intereses, impuestos más depreciación y dividirlo entre los intereses pagados, lo cual dará como resultado el número de veces de cobertura.
- P/Flujo por acción.
Consideraciones para Inversores
Las personas interesadas en invertir en renta variable deben saber que deben hacerlo a través de intermediarios financieros, que son los que ejecutan las órdenes de compra y venta. Los bancos pueden ayudar a los clientes a comprar y vender acciones a través de cuentas de corretaje. También ofrecen servicios de asesoramiento para ayudar a los clientes a elegir las acciones adecuadas en función de sus objetivos financieros y tolerancia al riesgo. Los expertos coinciden en que el panorama económico es cada vez más complejo por lo que, antes de entrar en el mundo de las inversiones financieras, es necesario saber bien qué es lo que se va a hacer. Una vez que la persona se ha informado de las posibilidades a su alcance, conviene planear cuidadosamente los siguientes pasos. Es fácil perderse entre tanta oferta por lo que lo mejor es pedir ayuda. “Creo conveniente acudir a distintos asesores financieros y comparar entre las opciones que los mismos nos plantean”, aconseja San Martín. Acudir a una opinión especializada no solo pone a la persona sobre la pista para empezar con buen pie. Además, le ayuda a evitar riesgos en los que es más fácil caer si no se cuenta con ayuda. “Lo más importante es depositar los ahorros solo en instituciones reguladas”, recomienda Guzmán. Una vez que se ha escogido el producto de inversión más adecuado, es bueno seguir investigando. “Hay que revisar con detención las condiciones, restricciones y en qué se invierten los ahorros depositados para evitar sorpresas posteriores”, explica Alejandro Guzmán. Los expertos insisten en dos puntos básicos para moverse con éxito en el mundo de las inversiones financieras: ser prudente y diversificar siempre. “Hay que invertir únicamente la cantidad de dinero de la que se pueda prescindir para cubrir las necesidades básicas, más un pequeño “colchón” de contingencia”, recuerda San Martín. Una manera de reducir el riesgo, es aportar pequeñas cantidades mensuales, en vez de una sola aportación al año.
Perfiles de Inversor
Los inversores se dividen, por su nivel de aversión al riesgo, en tres categorías: conservador, medio y agresivo. Tener muy claro cuál es el perfil de cada uno es fundamental para establecer en qué es conveniente o no invertir.
- Perfil conservador: Son inversores que admiten un nivel de riesgo muy bajo.
- Perfil moderado: Este inversor admite un nivel de riesgo más alto que el conservador, pero siempre busca la estabilidad en sus operaciones.
- Perfil decidido: Su exposición al riesgo es elevada, como también su tolerancia a las pérdidas; busca rentabilizar al máximo sus inversiones. Es un tipo de inversor que soporta volatilidades elevadas, por lo que es importante tener una cartera diversificada para reducir la exposición a pocos activos.
