No son superpotencias económicas ni militares, y en la escena global apenas tienen peso, pero en los países nórdicos se vive muy bien. Dinamarca, Noruega, Suecia y Finlandia son considerados excelentes lugares para vivir. Se han convertido en toda una referencia tanto para algunos gobiernos como paraíso prohibido para ciudadanos europeos y no europeos. Servicios públicos de gran calidad, crecimiento económico estable, paro casi inexistente y un sistema educativo excelente son algunas de las señas de identidad de estos países, un modelo que ha acabado siendo bautizado como “modelo de bienestar nórdico”.
Desde una óptica político-histórica, la región escandinava-nórdica se ha caracterizado por la estabilidad política y por gobiernos democráticos. En los cuatro países, los gobiernos democráticos se han sucedido desde inicios del siglo XX o, en el caso de Suecia y Dinamarca, desde mediados del siglo XIX. Tanto partidos socialdemócratas como democristianos tienen, dentro de la política económica y social, muchas coincidencias. Ambos son ideológicamente partidarios de intervenir con el Estado en la economía, redistribuyendo rentas, protegiendo a los trabajadores y fomentando políticas públicas.
El sistema de bienestar de estos países se articula en base a dos hechos principalmente: la intervención político-económica del Estado y una notable concienciación y participación política de la sociedad. Algo fundamental de estos países es que el Estado interviene de manera bastante activa en la economía nacional. El modelo nórdico del Estado del bienestar es un término utilizado para describir la forma que Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia han escogido para financiar y organizar sus sistemas de seguridad social, servicios de salud y educación. Ese modelo ha permitido a estos países liderar durante muchos años las clasificaciones internacionales en materia de innovación y competitividad, lo cual es consecuencia directa de un fuerte desarrollo institucional con gobiernos que apuestan por la transparencia y con un nivel bajísimo de corrupción.
Financiación del Bienestar: Fiscalidad y Gasto Público
Lógicamente, todas estas intenciones políticas cuestan bastante dinero, dinero que de algún sitio debe salir. La vía más normal es a través de los impuestos. En los países nórdicos, es el trabajador-consumidor el que soporta la mayor carga impositiva. La pauta básica de los países nórdicos podría resumirse en que puesto que son las empresas las que crean empleo -además del Estado-, cuanta mayor cantidad de dinero para invertir tengan, más empleo y crecimiento estable habrá. En cambio, los trabajadores, como principales receptores de las ayudas sociales en mayor o menor medida, son los que sufragan de manera solidaria con sus rentas del trabajo y su consumo sus propias políticas sociales. La renta disponible de los trabajadores es menor, pero a cambio tienen numerosos aspectos de índole social cubiertos por ayudas, becas, subvenciones, etc.
El Rol del Empleado Público
Una de las características básicas en las estructuras públicas de los países desarrollados y de bienestar actuales se personifica en la figura del funcionario. En los países nórdicos parecen tenerlo claro desde hace mucho. Según datos de la OIT de 2012, Dinamarca, Suecia y Finlandia son los países de la UE en los que existe mayor proporción de funcionarios dentro de la población activa. En 2005, según datos de la OCDE, uno de cada cinco noruegos (20%) tenía su puesto de trabajo en el sector público.
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Dentro de las ventajas que supone tener tal número de empleados públicos podemos destacar la previsible calidad del servicio que realizan y la estabilización de empleo e ingresos en gran parte de la población, ya que el consumo se mantiene más estable y el propio Estado absorbe una buena cantidad de la población activa, lo que también ayuda a mantener bajas tasas de paro. En cambio, un número alto de empleados públicos significa que hay que destinar gran cantidad de recursos a su financiación, pudiendo privar de dichos recursos a otras partidas o actuaciones. Un alto número de trabajadores públicos, sobre todo en estos países con una población relativamente baja, hace que el sector privado encuentre dificultades para encontrar mano de obra, sobre todo de cualificación media.
Proporción de Funcionarios en Países Nórdicos (2012)
| País | Proporción de Funcionarios en Población Activa | Relación Ciudadanos/Funcionario |
|---|---|---|
| Dinamarca | 17,54% | 1 funcionario por cada 5,7 ciudadanos |
| Suecia | 14,08% | 1 funcionario por cada 7,1 suecos activos |
| Finlandia | 12,65% | 1 funcionario por cada 7,9 fineses |
| Noruega (2005) | 20% | 1 funcionario por cada 5 noruegos |
Modelos de Subsidio por Desempleo
La revisión de los diferentes sistemas en los documentos oficiales de la oficina de Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión de la Comisión Europea revela un panorama variopinto. El Gobierno de Mariano Rajoy baraja la posibilidad de reducir las prestaciones de desempleo a entre 15 y 18 meses en España, frente a los 24 actuales, mencionando como inspiración de estos recortes los modelos aplicados en Alemania y algunos países nórdicos. En líneas generales, en estas naciones el periodo durante el cual se cobra el subsidio es menor y se mide por rangos de edades. Incluyen la posibilidad de que el trabajador se mueva de su área geográfica, además de un compromiso -muchas veces firmado y con el requisito de acudir a entrevistas- de buscar activamente un nuevo empleo.
El Modelo Alemán como Referencia
El modelo alemán tiene dos tipos de prestaciones por desempleo: las contributivas y las asistenciales. En el primer caso, los beneficiarios cobran el importe una vez al mes y pueden acceder a él quienes estén desempleados o estén en cursos de formación profesional continuada. Deben haber trabajado -y cotizado- al menos 12 meses en los últimos tres años y estar inscritos como demandantes de empleo. El periodo durante el que puede cobrarse el subsidio depende del tiempo que se ha cotizado y de la edad. Los que pueden cobrarlo durante más tiempo, dos años, son los mayores de 58 años, siempre que hayan cotizado al menos 48 meses en los últimos 5 años. Las prestaciones por desempleo se conceden hasta los 65 años. A partir de 2012, se paga escalonadamente a quienes tienen entre 65 y 67 años, pues la edad de jubilación se alargó. En 2005, un cambio en las regulaciones alemanas introdujo nuevos requisitos para que se considere desempleado a un ciudadano, entre ellos que se ponga a disposición de la Agencia de Empleo. Existe también una normativa de trabajos obligatorios. En los primeros tres meses de paro no se puede rechazar un trabajo aunque la paga sea menor en un 20% a la última recibida. Entre el cuarto y séptimo mes de paro se deben aceptar las ofertas pese a que el sueldo sea menor en un 30%. Luego de este tiempo, solo se podrá rechazar un trabajo si el sueldo es menor al de la prestación por desempleo. Se le puede exigir al trabajador la movilización a otro lugar (siempre que no supere las 2,5 horas de traslado); para ello se cubren los gastos del viaje y se le concede un crédito de hasta 1.000 euros. Tampoco se puede rechazar una oferta porque se trate de una actividad distinta o de menor cualificación a la profesión aprendida o realizada anteriormente.
Particularidades de los Subsidios Nórdicos
En los países nórdicos, los subsidios al paro tienden a depender de la inscripción voluntaria a los seguros que garantizan la cobertura en casos de pérdida de ingresos. El sistema de Dinamarca, por ejemplo, es de carácter voluntario y quien no se apunta al seguro de desempleo, no puede optar al subsidio.
Dinamarca
En Dinamarca, la afiliación al seguro al desempleo es voluntaria. Existen 27 Cajas del Seguro de Desempleo, que se organizan por sector profesional; incluso hay para autónomos. Quien no se afilia, no puede optar al cobro del subsidio. Un año de pertenencia generalmente basta para tener derecho al subsidio. El pago representa el 90 por ciento de los ingresos del trabajo anterior y puede percibirse hasta por dos años. También está prevista una subvención para jóvenes que están desempleados apenas terminan los estudios.
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Suecia
El subsidio de desempleo en Suecia consta de un seguro voluntario (basado en los ingresos) y un seguro básico que cubre a los que no se inscriben. Para ser beneficiario, el trabajador debe haber estado afiliado durante 12 meses a una mutua de desempleo o haber trabajado un mínimo de 6 meses en los 12 meses previos a la pérdida del trabajo. La compensación basada en los ingresos es del 80% de los que se obtenían antes de quedar desempleado para los primeros 200 días, y del 70% para los días siguientes. El paro se cobra por un máximo de 300 días.
Noruega
En Noruega, pueden optar al cobro quienes han estado en paro durante 3 de los últimos 15 días. Por lo general, el pago representa cerca del 67 por ciento de los ingresos anteriores. Se concede también un suplemento diario por cada hijo a cargo menor de 18 años que tenga el trabajador.
Islandia
Los trabajadores de Islandia deben haber estado activos durante al menos 12 meses antes de pedir el subsidio, que se puede cobrar hasta por tres años, si se recurre a las prórrogas.
El Modelo de Flexiseguridad
La flexiseguridad es un punto medio entre los dos conceptos tradicionales de empleo (flexible y proteccionista), y consigue mantener tanto la protección al trabajador como la capacidad de crecimiento de las empresas gracias a un modelo laboral flexible. De los países nórdicos, Dinamarca fue el primero en empezar a aplicarlo en los primeros años del siglo XXI. Poco a poco, los países vecinos, en especial los escandinavos, siguieron el ejemplo danés y lo implantaron en sus respectivos estados como consecuencia de los éxitos que el sistema había cosechado en el territorio danés. Para que este sistema funcione de manera correcta, deben estar perfectamente articulados los tres pilares del mercado de trabajo: flexibilidad, protección y formación. Cualquier punto que se descompense desestabilizaría todo el sistema del mercado laboral.
Apoyo a la Familia y la Infancia
El modelo nórdico se distingue también por su fuerte protección a la familia y la infancia, lo cual es una consecuencia directa de la fuerte inversión en protección a la familia.
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Permisos Parentales en Suecia
En Suecia, ya seas padre o madre, dispones desde 55 hasta 68 semanas, es decir, 480 días, remunerados al 80%.
Ayudas al Cuidado Infantil en Finlandia
En Finlandia, los padres de hijos pequeños pueden percibir ayudas económicas si siguen cuidando de un hijo en casa una vez terminada la baja parental. La baja parental dura 320 días laborables, es decir, unos 13 meses. Durante ese periodo, Kela paga el subsidio por baja parental. Si cuida a un hijo en casa, tiene derecho a una baja para cuidado infantil en el domicilio sin sueldo hasta que el niño cumpla los tres años.
Puede solicitar a Kela la ayuda para cuidado infantil en el domicilio. Esta ayuda se puede percibir si el hijo no va a la guardería y es cuidado por uno de los padres u otra persona, y han transcurrido 160 días laborables (unos 6 meses) desde el nacimiento del hijo. Asimismo, se requiere que el hijo viva de manera permanente en Finlandia o viva de forma temporal en Finlandia, y al menos uno de los padres esté trabajando en Finlandia y cotice para la jubilación.
La ayuda para cuidado infantil en el domicilio se compone de lo siguiente: un subsidio para el cuidado, de unos 380 euros al mes por hijo; un complemento para el cuidado, si la familia tiene pocos ingresos, que es, como máximo, de unos 200 euros; y un complemento municipal, que es un subsidio abonado por los municipios. Esta ayuda puede percibirse a la vez para varios hijos en edad preescolar si no van a la guardería. La ayuda termina cuando el hijo menor de la familia cumple tres años.
Guarderías Subvencionadas en Noruega
Podemos destacar que en Noruega existen guarderías subvencionadas y públicas.
Inversión en Educación
En los países nórdicos se ha acabado formando una cultura que favorece la educación de calidad. En esta línea, los esfuerzos públicos en favor de la educación pública son absolutos. La apuesta por la educación no solo parte de las instituciones públicas, sino también de la sociedad y el mundo privado. El desarrollo de la sociedad del conocimiento es una tarea de todos y así lo reflejan numerosos datos.
