La inflación, uno de los grandes males económicos, puede dañar la economía de cualquier país, así como su competitividad exterior. España presenta una inflación correspondiente a marzo en una tasa anual de 9.8 por ciento, su mayor nivel desde abril de 1985. El incremento notable en España proviene desde febrero, cuando se reportó un 7.6 por ciento de inflación, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Pedro Sánchez, presidente del gobierno, señala que el encarecimiento de la electricidad y carburantes, así como los alimentos no elaborados, representan casi tres cuartas partes del aumento del IPC (Índice de Precios de Consumo) general.
¿Cómo se mide la inflación?
El Banco de México refiere que "la medida de inflación de una sociedad es generalmente la variación del índice de precios al consumidor, el cual mide los cambios en los precios de los bienes y servicios que consumen los hogares. Debido a que más de dos terceras partes del gasto total de la economía corresponde al gasto que realizan los hogares, es que se considera al índice de precios al consumidor como una buena aproximación de la evolución de los precios del total de la economía. Un indicador que se deriva del índice de precios al consumidor y que es seguido por distintos agentes económicos, es la inflación subyacente.
Para su cálculo, se excluyen de la canasta de bienes y servicios, aquellos que presentan un comportamiento volátil en sus precios, o que sus precios no están determinados por condiciones del mercado. En el caso de México; por ejemplo, la inflación subyacente excluye a los productos agropecuarios por su marcada volatilidad de precios, y a los energéticos y tarifas autorizadas por distintos niveles de gobierno (electricidad, gasolinas, agua, etcétera), pues la determinación de sus precios no depende en su totalidad del mercado.
Se entiende por inflación al aumento o decremento general de los precios de los bienes y servicios durante un periodo de tiempo determinado. Existen productos y servicios básicos que se utilizan para calcular la inflación, lo que llamamos la canasta básica de bienes y servicios. Es importante entender que el cambio en precios de la canasta básica se utiliza para medir la inflación, y que un aumento de precios en ciertos productos puede ser un evento diferente a la inflación. Cuando el nivel de los precios sube, puedes comprar menos con el mismo dinero. Por lo tanto, un aumento en la inflación disminuye el poder adquisitivo. El Índice de Precios de Consumo o IPC es un indicador que mide la evolución de los precios de los bienes y servicios dentro de la canasta básica.
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La canasta básica se utiliza para medir la inflación bajo las mismas condiciones en todo el mundo. Eso sí, el tipo de productos de cada país definirá su propia canasta básica. Un ejemplo sería la canasta básica de México que incluye 40 productos como es el maíz, frijol, arroz o azúcar (muy comunes en México) contra la canasta básica de España que está compuesta por más de 200 productos como es la carne, el pan, lácteos, pescado y otros.
Método para calcular la inflación
La tasa de inflación es un porcentaje que define el incremento o decremento contra el periodo anterior. Se deben realizar los siguientes pasos:
- Paso 1: Cálculo del IPC
- Obtener el precio de la canasta básica del año o periodo de cálculo y del año anterior.
- Utilizar la fórmula para calcular el IPC: IPC es igual al precio de la canasta básica del año en estudio, entre el precio de la canasta del año base por 100.
- Dar un valor de 100 al precio de la canasta del año base.
- Paso 2: Cálculo de la tasa de inflación:
- Una vez calculado el IPC de cada año, tomamos esos valores para calcular la tasa de inflación. Al ser un crecimiento o decremento porcentual, se debe calcular comparándose contra el año o periodo anterior. Es la fórmula de crecimiento porcentual.
- Definir el año o periodo en que se desea calcular la inflación.
- Tomar el valor del IPC del año en que se desea calcular la inflación y compararlo contra el año anterior.
- La tasa de inflación es igual al IPC del año de estudio - IPC del año anterior entre el IPC del año anterior por 100.
¿Cómo afecta la inflación?
La subida generalizada de precios conlleva muchos problemas. El más evidente es la pérdida de poder adquisitivo. Pero le acompañan otras importantes dificultades, incluso aunque suban nuestros ingresos.
La inflación obliga a dedicar recursos a defendernos de sus efectos. Tenemos que pensar dónde poner nuestros ahorros para evitar su depreciación. Tenemos que dedicar más tiempo a informarnos sobre los precios que pagaremos. Porque, cuando los precios bailan continuamente, resulta más difícil comparar entre alternativas.
Algo similar ocurre para quienes venden sus productos. En un entorno con inflación e incertidumbre tienen que decidir frecuentemente a qué precios vender. Se tienen que ocupar también de informar a su clientela, sabiendo que a esta no le van a gustar esas decisiones.
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Todo lo anterior ocurre, además, de forma injusta. La inflación golpea más duro a quienes tienen menos recursos para protegerse. También nos obliga a pagar más impuestos, aunque nuestra capacidad económica real no haya aumentado.
Además de ser injusta, la inflación hace que la economía funcione peor. ¿Por qué? Porque las señales que los mercados nos transmiten vía precios resultan más confusas, más inciertas. Nos complican la toma de decisiones. Estos efectos se agravan cuanto mayor y más variable es la inflación, porque la incertidumbre crece.
En los casos extremos de hiperinflación, los resultados son dramáticos y pueden acabar con la confianza en el dinero. Es muy difícil fiarse de tu moneda si ves que los precios suben cada día, como pasa en Venezuela. O como ocurrió en Ecuador, donde sustituyeron oficialmente su moneda, el sucre, por el dólar estadounidense para evitar más problemas.
Siempre que una economía sufre inflación, y la consiguiente pérdida de eficiencia, se resiente su competitividad exterior. La explicación es sencilla. Cuando los precios aumentan, los clientes buscan proveedores más baratos en otros lugares y, por tanto, bajan las exportaciones.
España tiene una alta tasa de inflación pero también la tienen otros países. Ahora mismo, sin ir más lejos, la española es la inflación más baja de la eurozona. Como los precios al consumo crecen más fuera, España estaría ganando competitividad, tras meses de pérdidas.
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¿Cómo medir la competitividad exterior?
El indicador de competitividad de una economía simplemente compara la evolución de la inflación dentro y fuera del país. Hay más índices con los que se podría calcular la inflación para medir la competitividad de las empresas españolas. Como el índice de precios industriales (IPRI), que mide los precios de venta de los productos industriales a salida de fábrica.
Según este indicador, con respecto al inicio de 2021, las empresas españolas aún pierden competitividad con sus competidoras de la eurozona. Este es un buen ejemplo de que distintos indicadores pueden dar resultados diferentes. Observarlos todos en conjunto da una mejor imagen de lo que está sucediendo en una economía.
Pero, ¿y si queremos comparar los resultados españoles con los de países que no usan el euro? En ese caso, no basta con comparar los niveles de inflación, sino también tener en cuenta qué sucede con el tipo de cambio.
Imaginemos que el dólar se aprecia frente al euro. Eso equivale a decir a que las exportaciones serán más baratas para quien las pague en dólares. En cambio, será más caro salir al mercado exterior a comprar productos facturados en dólares. El resultado es, por tanto, que los productos nacionales (vendidos en dólares pero producidos en euros) ganan competitividad. Así, combinando las tasas de inflación con los tipos de cambio, obtenemos otro indicador de competitividad exterior.
En el comercio exterior de España influyen más factores que la competitividad de precios. Influyen desde el crecimiento económico hasta las preferencias de la gente, pasando por las políticas económicas. En cualquier caso, los últimos datos disponibles indican cierto empeoramiento del saldo comercial. Están creciendo más las importaciones que las exportaciones.
Efectos comunes de la inflación
- Cambios en el valor de la moneda: Se reduce el valor de la moneda nacional contra una moneda extranjera. Dependiendo del valor de la inflación, el poder adquisitivo puede ser mayor o menor de una población contra otra.
- Aumento de salarios: En casos donde la inflación aumenta, los gobiernos pueden aumentar el salario mínimo, o los consumidores finales pueden buscar nuevos trabajos para no perder su poder adquisitivo.
- Reducción de las inversiones: Si la inflación es muy volátil, significa que el mercado económico también lo es. Las empresas buscan un escenario estable y seguro donde invertir su dinero.
- Ahorro e inversión: El ahorro sin rendimientos, en contra de la inflación hace que el dinero pierda su valor real menos el aumento de la inflación al final del periodo de tiempo. Es importante buscar opciones donde invertir el dinero para ganarle a la inflación.
