El Impuesto al Valor Agregado (IVA) es un impuesto indirecto que se aplica tanto en España como en el resto de la Unión Europea. En España, el IVA es uno de los impuestos más significativos para el estado, regulado en la Ley 37/1992, conocida como Ley del IVA.
En última instancia, es el consumidor quien paga el impuesto, y su cuantía difiere (4, 10 o 21 %) en función del tipo de actividad o de prestación de que se trate. Para las empresas se trata de una carga temporal, puesto que, si bien lo pagan a sus proveedores y prestadores, lo cobran al final de la cadena productiva.
Conceptos Básicos del IVA
- IVA devengado o repercutido: Impuesto que pagan los consumidores por la adquisición de un bien o servicio.
- IVA soportado: Impuesto que paga una empresa o autónomo cuando adquiere bienes o servicios para poder desempeñar su actividad.
Declaración del IVA
Las empresas y autónomos tienen que declarar el IVA devengado y el repercutido a la Agencia Tributaria cada trimestre con el modelo 303. La declaración mensual del IVA también es aplicable en determinados casos.
Tipos de IVA en España
El porcentaje de IVA en el comercio electrónico varía en función de la categoría a la que pertenezcan los bienes de consumo gravados.
Existen diferentes tipos de IVA en España en 2024:
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- Tipo superreducido (4%): Productos de primera necesidad (pan, leche, fruta, huevos, etc.), libros, revistas, medicamentos, sillas de ruedas, prótesis y viviendas de protección oficial, entre otros bienes.
- Tipo reducido (10%): Alimentos que no entran en el tipo superreducido, transporte de viajeros, plantas hortícolas, espectáculos deportivos amateur, productos de higiene íntima, equipos médicos, entre otros bienes.
- Tipo general (21%): Resto de bienes y artículos, importación y reimportación de bienes.
- Exenciones (0%): Operaciones médicas, actividades educativas, sociales, culturales y deportivas, operaciones financieras y de seguros, operaciones inmobiliarias.
En las Islas Canarias el equivalente al IVA peninsular es el Impuesto General Indirecto Canario (IGIC) y difiere en los tipos impositivos: un 7 % en el tipo general en lugar del 21 peninsular, un tipo reducido al 3 %, los incrementados (9,5 y 13,5 %) para la importación de bienes (arts. 55 y 56, Ley 4/2012, de 25 de junio) y los especiales para labores relacionadas con el tabaco al 20 % y el 35 %. El tipo del 0 % se mantiene para los productos de primera necesidad y se aplica a un mayor número de bienes.
El tipo impositivo aplicable a los gastos de envío y transporte es origen de mucha confusión entre los autónomos y en general la regla básica es: el tipo aplicable depende de la mercancía que se manda. Si el contenido del paquete se grava a un 21 % de tipo general, los gastos de envío también.
Normativa sobre el IVA en Comercios Electrónicos
Si tú también quieres lanzar un e-commerce, deberás conocer las particularidades del IVA para el comercio electrónico porque, como cualquier empresa que opere en España, deberás recaudar el IVA y transferir la cantidad correspondiente a Hacienda. En el caso del e-commerce, todos los comercios electrónicos españoles y las empresas extranjeras que hayan vendido productos en España deberían mantenerse al día sobre las particularidades del IVA en el comercio electrónico. Tras recaudar el IVA, tendrás que declarar ese importe y devolverlo a Hacienda.
Las reglas de localización del IVA determinan si los comercios electrónicos han de emitir facturas con o sin este impuesto indirecto en función del país de residencia del cliente, tal como indica la Ley 37/1992.
Si vendes tus productos u ofreces servicios desde España, deberás valorar cuál de los siguientes escenarios refleja tu situación:
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- Vendes bienes de consumo a través de un comercio electrónico cuya sede fiscal está en España y el importe de los productos o servicios lo pagan clientes que residen en el territorio peninsular o en las Islas Baleares. Si se cumplen ambas condiciones, cualquier factura deberá emitirse con el correspondiente IVA.
- Vendes bienes de consumo que se exportarán de España a otro país o al territorio español que no se incluye en el apartado anterior.
Variantes para exportaciones
- Cliente particular que vive en la Unión Europea. Hay que facturar el IVA asociado al bien de consumo en cuestión.
- Cliente profesional (autónomo o empresa) que vive en la Unión Europea. No hay que tramitar la facturación del IVA al ser una transacción intracomunitaria. Será el cliente profesional el encargado de abonar el impuesto en el país donde reside; la empresa deberá especificar su número del IVA europeo (también conocido como «VAT ID»). Si el cliente no proporciona un número del IVA europeo válido, sí tendrás que generar una factura con el IVA que se aplique en tu país (igual que en el caso anterior con clientes particulares).
- Cliente particular o profesional que vive en alguno de los siguientes territorios de España: Ceuta, Melilla o las Islas Canarias. Aunque los bienes de consumo gravados se compren dentro del territorio español, las transacciones se consideran exportaciones. Así pues, las facturas no incluirán el IVA, sino que se aplicará el impuesto equivalente de estos territorios, es decir, el IGIC en las Islas Canarias o el IPSI en Ceuta y Melilla.
- Clientes que viven fuera de la Unión Europea. Estas ventas de bienes de consumo están exentas de IVA. Aunque el IVA en las exportaciones no se pague, esto no significa que la persona que compra el producto o contrata el servicio se libre de pagar impuestos. En concreto, debe abonar el gravamen que especifica el país desde el que tramita el pago.
Además, para el primero de estos casos (clientes particulares en otro país de la UE), deberás tener en cuenta algunas situaciones excepcionales: Si tu comercio electrónico lleva a cabo unas ventas en un país de la UE por valor superior a 10.000 €, deberás facturar con el IVA del país de destino.
Cambios en el IVA en el Comercio Electrónico
El 1 de julio de 2021, se introdujeron nuevas normas del IVA en el comercio electrónico, pensadas en gran medida para reducir el fraude, un problema fiscal que se da habitualmente en las transacciones online -especialmente en las ventas transfronterizas-. El otro gran objetivo de la UE es simplificar el proceso de tributación en las transacciones intracomunitarias (es decir, entre distintos países de la Unión Europea).
Aquí tienes un breve resumen de los tres cambios principales que se han introducido en este sentido:
- Creación de la ventanilla única del IVA: también conocida como VAT OSS (por la siglas en inglés de «One-Stop Shop»), es un sistema electrónico que agiliza y simplifica muchas de las obligaciones fiscales de una tienda online. Anteriormente, solo estaba destinada a servicios de radiodifusión y de telecomunicaciones, pero, tras los últimos cambios legislativos, la ventanilla única abarca cualquier otro tipo de servicio. Si se trata de un intercambio comercial de carácter transfronterizo, podrás declarar el IVA desde este portal online.
- Cambios a la exención de IVA: si bien anteriormente las importaciones de productos por valor de menos de 22 € estaban exentas de IVA, desde la actualización de julio de 2021, hay que tributar el porcentaje correspondiente independientemente del importe del producto. Aunque este cambio afecta a cualquier e-commerce, los más perjudicados son los negocios de dropshipping (en los que un comercio minorista no compra los bienes que vende ni gestiona inventarios, sino que se limita a hacer llegar los pedidos del cliente final al proveedor que los distribuye), porque suelen vender productos cuyo valor es inferior a 22 €.
- Mismo umbral para los países de la UE: todo comercio electrónico que supere el umbral de 10.000 € en facturación a clientes de otro Estado de la Unión Europea deberá generar las facturas con el IVA del país de destino. Anteriormente, el umbral lo definía cada país, pero la nueva ley ha simplificado el proceso introduciendo un único límite para todos los países de la UE. Si no se supera el umbral de 10.000 €, el e-commerce puede tributar en su propio país.
Operaciones Sin IVA
Las operaciones sin IVA son aquellas en las que la propia naturaleza de la operación excluye la obligación de pagar el IVA. En estas operaciones no se produce ningún hecho imponible. Si una empresa o un trabajador autónomo realiza una operación sin IVA, debe incluirse en el Formulario 347.
La Agencia Tributaria define claramente las operaciones sin IVA. En caso de duda, el Boletín Oficial del Estado (BOE) especifica todas las operaciones a las que se refiere esta normativa. Puedes consultar el artículo 7 de la Ley 37/1992 para una información más detallada.
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Ejemplos de Operaciones Sin IVA
- Cualquier producto o servicio gratuito con fines promocionales.
- Regalos promocionales (siempre que el valor no supere los EUR 200).
- Operaciones realizadas por cualquier entidad pública no comercial.
- Cualquier servicio prestado por individuos en virtud de una relación administrativa o laboral.
- Servicios o bienes de uso personal.
- Transferencia de cualquier cantidad de dinero como contraprestación o pago.
- Operaciones realizadas por comunidades de regantes.
- Cualquier servicio prestado a una cooperativa de trabajo por un trabajador asociado.
- Permisos y licencias administrativas.
- Transferencias de unidades de negocio independientes de las empresas.
Tributación de las Operaciones Sin IVA
Aunque este IVA no se paga, hay que incluirlo en el formulario 347, en el que se detallan todas las operaciones con terceros. Deberá presentar esta declaración cualquier trabajador independiente o empresa que haya realizado operaciones con otra persona física o jurídica que superen el valor de EUR 3.005,06 en un año calendario.
Sin embargo, hay dos formularios relacionados con el IVA que no requieren la inclusión de operaciones sin IVA:
- Formulario 390: Una declaración informativa que resuma las operaciones de liquidación del IVA realizadas a lo largo del año.
- Formulario 303: Una declaración trimestral correspondiente al pago periódico del IVA.
Iniciativa ViDA (VAT in the Digital Age)
ViDA (VAT in the Digital Age) es una iniciativa de la Comisión Europea para modernizar y digitalizar el sistema del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) en la Unión Europea. Su objetivo principal es mejorar la recaudación fiscal, reducir el fraude y simplificar el cumplimiento del IVA para empresas y administraciones tributarias mediante el uso de la tecnología.
Pilares fundamentales de ViDA
- Requisitos de Información Digital (DRR): En este pilar se promueve la implementación de la facturación electrónica y la creación de sistemas de informes digitales para facilitar el intercambio de información fiscal entre los países de la UE.
- Economía de plataforma: Abordar los retos de la economía de plataforma para el alquiler a corto plazo de alojamiento y servicios de transporte de pasajeros mediante la mejora del papel de las plataformas digitales en la recaudación del IVA.
- Registro único del IVA (OSS): El tercer pilar propone la creación de un sistema de registro único del IVA, que permitirá a las empresas gestionar sus obligaciones fiscales en toda la UE a través de un solo registro.
Calendario de Implementación de ViDA
- 2025: Ya no será necesario obtener la aprobación de la Comisión Europea para la facturación electrónica doméstica.
- 1 de enero de 2027: Actualizaciones en el paquete de comercio electrónico; ampliación del OSS a los suministros de electricidad, gas y calor.
- 1 de julio de 2028: Registro único de IVA (extensión del OSS a todos los suministros B2C, transferencias de stock y aplicación del mecanismo de inversión del sujeto pasivo obligatoria) e implementación voluntaria de la regla de proveedor considerado para plataformas de alojamiento y movilidad.
- 1 de enero de 2030: Obligaciones ampliadas de IVA para plataformas: implementación obligatoria de la regla de proveedor considerado para plataformas de alojamiento y movilidad.
- 1 de julio de 2030: Requisitos obligatorios de Reporte Digital (DRR) basados en facturación electrónica para transacciones B2B intra-UE y transacciones sujetas a la inversión del sujeto pasivo obligatoria; armonización de la facturación electrónica doméstica (excepto las existentes antes de 2024) con los estándares de la UE.
- 1 de enero de 2035: Armonización de la facturación electrónica doméstica existente antes de 2024 con los estándares de la UE.
