Descubre la Responsabilidad Fiscal de los Administradores: Guía Completa que Debes Leerpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
771 715 4434

Como administrador de una empresa, la gestión fiscal es tu responsabilidad. El concepto de derivación de responsabilidad tributaria de los administradores es tan desconocido como contraintuitivo, ya que, aunque tú eres una persona física con tu DNI y tu sociedad tiene su propio NIF, como administrador/a puedes ser responsable de las deudas tributarias de tu sociedad. Tú eres quien toma las decisiones estratégicas para el negocio y la persona obligada a garantizar que la sociedad cumple con Hacienda y paga sus impuestos.

Tipos de responsabilidad: solidaria y subsidiaria

La Ley General Tributaria (LGT) establece dos tipos de responsabilidad: solidaria y subsidiaria. Junto a la responsabilidad de naturaleza mercantil, los administradores sociales pueden ser declarados responsables solidarios o subsidiarios del pago de la deuda tributaria de una sociedad por la Administración tributaria.

Responsabilidad solidaria

Cuando Hacienda te considera responsable solidario, puede exigirte la deuda de forma inmediata, sin necesidad de intentar cobrar primero a la empresa. Esto sucede si el administrador participa en la ocultación o transmisión de bienes de la sociedad para intentar evitar que pague la deuda. En el caso de dolo -por ejemplo, facturas falsas- la responsabilidad será solidaria. Existe una participación activa del declarado responsable en la comisión de las infracciones.

Responsabilidad subsidiaria

En este caso, Hacienda intenta primero cobrar a la empresa. Solo si no lo consigue, podrá exigírtelo a ti como administrador. En el caso de falta de diligencia, Hacienda lo llevará por responsabilidad subsidiaria. La responsabilidad tributaria deriva de una dejación de funciones del administrador, la mayor de las veces negligente, y que posibilita la comisión de tales infracciones por la entidad administrada.

Cuadro comparativo de responsabilidad

  • Responsabilidad Solidaria: Participación activa, intencionalidad, exigibilidad inmediata.
  • Responsabilidad Subsidiaria: Dejación de funciones, al menos negligencia, previa reclamación a la sociedad.

Deberes y funciones de los administradores

Las responsabilidades de un administrador pueden alcanzar todo el patrimonio personal. Los deberes de los administradores de las empresas vienen regulados en el Capítulo III del Título VI de la Ley de Sociedades de Capital. Los administradores deberán desempeñar el cargo con la lealtad de un fiel representante, obrando de buena fe y en el mejor interés de la sociedad.

Lea también: Ámbitos de Aplicación de la Responsabilidad Solidaria

Las funciones principales son la planificación, la organización, la dirección y el control. La planificación es fundamental porque en ella se establecen los objetivos a alcanzar por la empresa en el futuro, lo cual constituye el punto central de cualquier organización. El control, por su parte, consigue que se utilicen eficientemente todos los recursos para lograr los objetivos. Derivadas de estas funciones se generan sus responsabilidades.

Consecuencias del incumplimiento y medidas preventivas

Las consecuencias de no cumplir con estas obligaciones pueden ir desde multas y embargos hasta, en los casos más extremos, penas de prisión. Si la deuda con Hacienda es superior a 120.000 euros por impuesto y ejercicio, el asunto deja de ser solo económico y pasa al terreno penal. El SAT puede bloquear cuentas bancarias en 72 horas si detecta riesgo de fuga.

Si eres socio, accionista o administrador de una empresa, asegúrate de comprender las implicaciones de la responsabilidad fiscal y toma medidas preventivas para evitar consecuencias legales y económicas:

  1. Asegúrate de que la empresa presenta sus impuestos dentro de los plazos legales.
  2. Una contabilidad ordenada puede ser tu mejor amiga en caso de una inspección fiscal a tu sociedad.
  3. Cuando Hacienda te solicita documentación o información, responde dentro de los plazos establecidos.
  4. Si ves que la empresa tiene dificultades para pagar impuestos, solicita un aplazamiento o fraccionamiento antes de que venza el plazo.

Lea también: Aplicaciones de la Contabilidad por Áreas de Responsabilidad

Lea también: Alcances de la Responsabilidad Contable

tags: #responsabilidad #fiscal #de #los #administradores