Un subsidio a la producción nacional es un pago realizado por un gobierno a empresas de una industria en particular con base en el nivel de producción. Este apoyo puede especificarse ya sea como un subsidio ad valorem, calculado como un porcentaje del valor de producción, o como un subsidio específico, definido mediante un pago por unidad de producto.
Es fundamental distinguir estos mecanismos de otros apoyos: un subsidio de producción proporciona un pago basado en toda la producción independientemente de dónde se venda, mientras que un subsidio a la exportación sólo ofrece un pago a la cantidad o valor que realmente se exporta.
Razones para la implementación de subsidios
Los subsidios a la producción nacional se utilizan generalmente por dos razones principales:
- Elevación de ingresos: Los subsidios proporcionan una forma de elevar los ingresos de los productores de una industria en particular. Esta es en parte la razón por la que muchos países aplican subsidios a la producción a los productos básicos agrícolas: eleva los ingresos de los agricultores.
- Estímulo a la producción: La segunda razón es incentivar la producción de un bien crítico, ya sea por consideraciones de seguridad nacional o por el deseo de estimular el crecimiento de la economía en industrias estratégicas, como sucede frecuentemente en el sector de investigación y desarrollo (I+D).
El contexto de la política agrícola en México
Históricamente, los problemas que los pequeños productores de granos enfrentan para comercializar su producción se han agravado en cada ciclo agrícola desde que el gobierno de México optó por abrir el mercado nacional al internacional. A fin de mitigar los desastrosos efectos de esta situación, el Estado mexicano ha impulsado políticas de comercialización de granos cuyos objetivos explícitos buscan otorgar a los productores seguridad en la obtención de un ingreso y regular los mercados.
Hasta los años ochenta, en México la agricultura se desarrolló bajo la regulación de las políticas del Estado; esto ya no es así, pues ahora el sector agropecuario se somete a los dictados de las fuerzas del mercado. Uno de los subsidios a los que renunció entonces el Estado mexicano fue el sistema de precios de garantía, el cual constituyó una de sus preocupaciones constantes durante gran parte del siglo XX.
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Evolución de los mecanismos de apoyo
El siguiente cuadro resume la transición histórica de los programas de apoyo al campo mexicano:
| Periodo | Mecanismo principal | Objetivo |
|---|---|---|
| 1953 - 1989 | Precios de garantía | Ingreso mínimo al productor y autosuficiencia. |
| 1991 - 2002 | Creación de Aserca y PAC | Privatización y apoyos directos a la comercialización. |
| 2002 - actualidad | Programas de Apoyo a Ingreso Objetivo | Reducción de incertidumbre en la comercialización. |
Tras la adopción del modelo neoliberal, la política que se impuso al campo buscó ceñirse a las reglas del comercio agropecuario internacional. Consciente de que los productores se verían perjudicados con la competencia desigual, el Estado mexicano se comprometió a establecer programas de apoyo compensatorios orientados al proceso de comercialización. Sin embargo, en la práctica, estas instituciones han constituido un apoyo dirigido principalmente a los productores que la institución considera "comerciales", dejando en ocasiones desprotegidos a los pequeños agricultores.
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