Descubre la Tablilla de Barro en Mesopotamia: Origen, Contabilidad y la Primera Reforma Social Reveladospost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La historia de la cultura occidental comienza en el Cercano Oriente, en Mesopotamia y en el valle del Nilo. En la cubeta de los ríos Tigris y Éufrates es donde se va a originar la civilización sumeria, Sumer. De Mesopotamia nos ha llegado, por la durabilidad de las tablillas de arcilla, una enorme cantidad de información escrita sobre la sociedad en momentos muy antiguos.

Orígenes de la Civilización Sumeria y la Escritura

Las primeras aldeas dedicadas a la agricultura, ganadería, alfarería y los tejidos se erigieron en Mesopotamia desde 5500 a.C. Entre los años 4000 y 3740 a.C. Mesopotamia estaba dividida en pequeñas ciudades-Estado o ciudades-Templo, pues el suelo pertenecía en teoría al DIOS de la ciudad y lo administraban los sacerdotes del Templo. El Templo era centro de la vida religiosa, económica y comercial, era el lugar donde se almacenaban los granos, pernotaban las caravanas comerciales, y se pagaban los tributos.

Fue en la Mesopotamia donde se inventó el primer sistema de escritura cuneiforme, cuyo objeto en primera instancia no era contar las historias de sus héroes, sino el de registrar el flujo de bienes y productos traídos por el florecimiento del comercio. Los sumerios fueron una de las primeras civilizaciones a nivel regional, que principalmente por motivos comerciales, inventaron la escritura cuneiforme en tablillas de arcilla, estos motivos comerciales fueron las letras de cambio, los contratos, los registros para establecer la propiedad de la tierra y los derechos de riego, para fijar por escrito los impuestos y para registrar la contabilidad. Es así como la Mesopotamia se considera el primer ejemplo de una verdadera civilización.

De acuerdo con Mann (1991), hubo cuatro grupos urbanos con escritura y con centros ceremoniales que surgieron independientemente en Eurasia: los sumerios de Mesopotamia, los egipcios del valle del Nilo, la civilización del valle del Río Indo, en lo que hoy es Pakistán, y el pueblo de varios valles fluviales del norte de China, a partir del Río Amarillo, y que solo el más antiguo, Sumeria, es sin duda independiente y por eso se ha despertado el interés por las teorías sobre la difusión y conquista de los otros casos.

Los imperios: sumerio, acadio, asirio y babilónico se asentaron desde el 3200 hasta el 1500 a.C. en el Tigris y sobre todo en el Éufrates. En relación al poder, un modelo de red de poder, nos permite comprender mejor que se trata de civilizaciones con actores múltiples de poder, pues no eran sociedades unitarias, normalmente estaban integradas por dos niveles de poder, varias unidades políticas pequeñas, a menudo ciudades-Estado y un complejo de civilización. Para la civilización sumeria El Templo es el centro alrededor del cual se desarrolla la economía, la política y la religión.

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Los sacerdotes del Tempo organizaban el culto, gobernaban la ciudad, administraban los ingresos, ordenaban el ejército, vigilaban y hacían el mantenimiento de los canales de riego. Con la expansión de las ciudades-Estado sumerias y la caída de estos en manos de los acadios, producto de muchas guerras, en la administración de las ciudades se produce un cambio en las atribuciones de las personas del Templo, quienes se dedicarán en adelante exclusivamente al culto, pues las personas de Palacio, trasformados en reyes, desempeñarán las funciones de gobierno.

Los acadios unificaron el primer imperio de la Mesopotamia, su organización política se diferencia de la de los sumerios, en el sentido que para los acadios el elemento más importante es el Palacio, y que el rey posee mayor poder que los sacerdotes del Templo. La organización económica de la Mesopotamia a similitud de la egipcia dependía de los impuestos, pues había una gran gama de impuestos tanto a las transacciones y actividades económicas como a los ritos y actividades religiosas.

El pueblo y la lengua sumeria fueron influenciados por los semitas en un proceso que termina al comenzar el segundo milenio cuando el sumerio desaparece como lengua hablada y los acadios heredan la literatura sumeria, en 2130 a.C. Los pueblos de origen persa y de origen bárbaro, impusieron los patesi a los cuales debían pagarles tributos, uno de los patesi más conocido fue Gudea de Lagash. El más grande de los reyes de Ur fue Sulgi también llamado Dondi quien hizo un censo de los dioses locales para construirles templos, siendo el principal Enlil en la ciudad de Nupur donde se encontraba el tesoro del Estado formado por productos en especie tales como trigo, animales y metales, que de hecho constituían los impuestos, los cuales oficialmente se pagaban a Enlil.

Urukagina y la Reforma Social en Lagash

Urukagina fue el duodécimo y último rey de la primera dinastía sumeria en la ciudad-Estado de Lagash. Urukagina llegó al poder mediante un golpe de Estado, por lo que para legitimarse y conservar el poder realizó reformas sociales, reformas que han llegado hasta nuestros días. Cuando Urukagina llega al poder en la ciudad-Estado de Lagash, la situación de la población es de un total sometimiento económico tanto por parte de los funcionarios del Palacio como por parte de los funcionarios del Templo, al punto de tener a la población esclavizada.

Pues los impuestos y contribuciones, sumado a los intereses de las deudas, y el abuso de los poderosos sobre los débiles, tienen a la población económicamente asfixiada. Es en este contexto de desolación y esclavitud económica de la población que aparece la figura del soberano Urukagina, quien para devolver la libertad a la población lleva a cabo una reforma social, que será recordada por ser una de las primeas reformas sociales y la primer reforma tributaria de la que se tengan datos.

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Urukagina se apoderó del trono mediante un golpe de estado y su reinado duró sólo ocho años. Sus reformas parecen haber sido motivadas, en parte al menos, por un deseo de fortalecer su propia posición, asegurándose el apoyo de aquellos súbditos que debían rendir servicio militar. El vivo sentimiento de la justicia que le inspiraba le llevó a suprimir los privilegios que la casta sacerdotal se había arrogado indebidamente a expensas del pueblo; los inspectores fiscales, de triste reputación, fueron revocados.

En Lagash, 2350 a.C., el gobernante Lugalanda tomó el poder sobre los templos más importantes, los de los dioses Ningirsu y Shuuhag y la diosa Bau, colocándolos bajo la administración de un funcionario que había nombrado y que no era, como antes, un sacerdote, y nombrándose a sí mismo y a su esposa y otros miembros de su familia como administradores del templo. También Lugalanda se refirió a estos templos como la propiedad privada del ensi (gobernante), y ya no mencionó el nombre de las deidades en los documentos del templo. Es en este contexto que Urukagina llega al poder, promulgando reformas de impuestos, frenando el poder de los funcionarios corruptos, y gobernando los templos en nombre de los dioses.

Las llamadas reformas de Urukagina de Sumer, se lee en ellas como los árboles frutales y alimentos cultivados en tierras del templo debían ser para los necesitados, y no, como había llegado a ser la costumbre, únicamente para los sacerdotes, y de cómo esta práctica se remontaba a la forma en que se hacían las cosas en tiempos pretéritos. Urukagina fue el último rey de Lagash, en la época Presargónica 2600-2350 a.C. Dice que el gran rey Urukagina logró eliminar la opresión que los sacerdotes hacían pesar sobre el pueblo y restableció la libertad y las antiguas instituciones.

La ciudad de Lagash estaba gobernada por un rey llamado Urukagina, el Jimmy Carter del antiguo Oriente Medio. Urukagina fue el primer rey sumerio con conciencia social. Una serie de inscripciones del reinado de Urukagina describe el estado en el que la ciudad había caído por culpa de sacerdotes y ricos corruptos. Los débiles y los pobres vivían en el hambre y en el miedo. La tierra del Templo, que se suponía se utilizaba en nombre del pueblo de Lagash, había sido tomada por las personas sin escrúpulos del templo para su propio uso.

Urukagina se deshizo de la mayoría de los recaudadores de impuestos y eliminó y bajó los impuestos, cortó la burocracia de Lagash, prohibió que el poderoso abusara del débil, entre otras. Veinticuatro siglos antes de nuestra era ya hablaban de proteger a las viudas y a los huérfanos, de dar refugio al débil y de administrar justicia al pobre. Lagash fue una ciudad-Estado situada en la zona sur de lo que un día fuera Sumer, donde gobernó una dinastía de reyes que lo convirtieron en el centro político y militar del país durante el tercer milenio antes de nuestra era.

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La estrella de Lagash se apagó durante el reinado de Urukagina, el octavo rey de aquella dinastía. Hacia 2360 antes de nuestra era, Urukagina sufrió una derrota militar que terminó con su poder y con el del Estado que gobernó con verdadera sabiduría, después de liberarlo del poder del partido clerical que lo había oprimido durante mucho tiempo, porque ya en el tiempo de la primera civilización surgida en la tierra, la de Sumer, los sacerdotes habían conseguido un poder prácticamente ilimitado al que nadie ponía veto, hasta que se formó un partido legitimista anticlerical que elevó a Urukagina al trono de Lagash.

Los documentos de Nippur aseguran que Urukagina liberó a las gentes de Lagash de la sequía, del robo y del asesinato, introdujo la libertad y estableció que el poderoso no debía de abusar del pobre, de las viudas ni de los huérfanos. Urukagina suprimió derechos, cortó de raíz el exceso de ganancias y puso fin a la arbitrariedad, a la injusticia...

Historia de la Contabilidad

El indicio más remoto de contabilidad del que se tenga data desde la época de la civilización mesopotámica, tuvieron existencia miles de años antes de la era cristina y, debido a su auge económico, tuvo la necesidad de contar con elementos de la contabilidad. Posteriormente, también surgieron manifestaciones adicionales de contabilidad en Egipto. Los asirios también llevaron a cabo registros contables de carácter fiscal, impresos en tablillas de barro.

En Grecia, como resultado de sus actividades comerciales, nivel de desarrollo de su marina y notable régimen económico pre capitalista, se supone la existencia de un estructurado sistema contable, aunque solo se cuenta con los testimonios de Pagani, quien afirma que en la Grecia del siglo V a.c., se obligaba a los comerciantes a que llevaran libros de contabilidad. De la Roma antigua también se han encontrado rudimentos de prácticas contables que datan de los primeros años de la vida del impero y están registrados en los escritos de sus pensadores más insignes.

A los jefes de familia se les obligaba a anotar diariamente sus ingresos y gastos y luego pasarlos a un registro de mayor cuidado, denominado Codex Tabulae. En éste se llevaban a un lado los ingresos -Aceptum- y al otro lado los gastos-Expensum-. La ley Paetelia, publicada en Roma hacia el año 325 a.C., constituyó la primera norma de aprobación de los asientos realizados en libros de contabilidad. Esta contabilidad de doble columna llevó a creer que se trataba de una contabilidad por partida doble, hasta que Alber Dupont y André Boulanger, estudiosos de esta materia, demostraron que sólo se trataba de un sistema de partida simple a doble columna.

A partir del año 235 d.c., con la muerte de Alejandro Severo, la contabilidad adquirió gran importancia en la Roma antigua. En la época de la república y del impero de la contabilidad, llevado por los plebeyos, constaba de dos libros: el Adversaria, donde se anotaban las transacciones de caja, y el Codex, donde se asentaban las demás operaciones.

A pesar de la caída del imperio Romano, las prácticas contables se conservaron y lograron un notable progreso a lo largo de la Edad Media. En el siglo VIII Europa fue invadida por los Normandos, quienes también practicaban el comercio. Estos se establecieron en Sicilia, después de asolar las costas de Inglaterra y Francia. De esta época se conserva una ordenanza de Carlomagno. El Capitulare de Villis, mediante la cual se exigía a sus escribanos un inventario anual de las pertenencias del imperio y el registro en libros de sus transacciones económicas en términos de ingresos y egresos.

Entre los siglos VIII y XII, en Europa Central, por mandato de los señores feudales, los libros de contabilidad eran llevados por escribanos. Las ciudades de Venecia, Génova y Florencia fueron durante esa época el epicentro del comercio, la industria y la banca constituyéndose en las pioneras de la contabilidad por partida doble. De esta época se han hallado varios testimonios de práctica contable desarrollada. En 1157 un genovés, Ansaldus Boilandus, repartió beneficios a una sociedad comercial con base en saldos de cuentas de ingresos y egresos; en 1211 un comerciante florentino llevaba sus libros de contabilidad en forma tan acertada y peculiar que dio origen a la llamada Escuela Florentina.

En 1263 en España, el rey Alfonso El Sabio impuso a los funcionarios públicos la obligación de llevar cuentas anualmente. El mayor avance de la contabilidad en la edad media se dio con la aparición de los libros auxiliares, los cuales permitían a los comerciantes registrar sus cuentas por clientes. En 1400 surgió la idea de la contabilidad por partida doble, cuando se incluyeron las cuentas patrimoniales en los libros del mercader florentino Francesco Datini.

Dos acontecimientos de gran importancia sucedidos en el siglo XV permitieron un notable avance de la actividad contable: la generalización de los números arábigos y a la aparición de la imprenta. Este último desarrollo facilitó la divulgación de los conocimientos impartidos por los monjes de la época y los mercaderes, hombres pujantes en la economía.

Fray Luca Pacioli, nacido en Borgo San Sepolcro, Toscana, hacia 1445, sin haber sido contador trabajó como catedrático en las universidades de Roma, Padua, Florencia y Asís, y redactó con gran maestría un tratado de contabilidad, en el cual sostiene que para su aplicación se requiere el conocimiento matemático.

En el año 1494 publicó su famosa obra “Summa de Arithmetica, Geometría, Proportioni et Proportionalita”, de gran contenido matemático, dedicando tan solo una parte a aspectos contables. “En el Giornale deben registrarse todas las operaciones en términos de “debito” y “crédito”, y en el cuaderno debe aparecer cada una de las cuentas. En Alemania, en el año 1518, Grammateus publicó un libro combinado de algebra y contabilidad; siete años más tarde, Tagliente escribió en Italia un tratado completo sobre contabilidad. En 1590 se imprimió el primer estudio formal de contabilidad en español, cuyo autor fue Bartolomé Salcedo de Solórzano, pionero de esta disciplina en España.

En los siglos XVII y XVIII, ante el apogeo del mercantilismo en Holanda, Francia e Inglaterra y el nacimiento de los emporios comerciales e industriales, se establecieron en estos países, especialmente en Inglaterra, la profesión contable como una actividad independiente, profesional y libre. Carlos Manuel VI, rey de Piamonte, reorganiza la profesión contable y exige que solo el contador autorizado sea la persona calificada para ejercer esta profesión.

Los cambios más profundos y de mayor repercusión presentados en la actividad contable en toda su historia, tuvieron lugar a partir del siglo XVIII. La Revolución Francesa, La Revolución Industrial en Inglaterra, la filosofía individualista de Hegel y Kant, sentaron la base para el resurgimiento del comercio en Europa, en especial en Inglaterra, y el nacimiento del liberalismo, predicado por Adam Smith y David Ricardo, la contabilidad inició su más espectacular transformación.

En Francia, donde las finanzas públicas eran exclusividad real, pasaron al dominio popular, gracias al célebre contador Count Mollier. A partir de 1895, en Estados Unidos, como consecuencia del bloqueo económico de Inglaterra, se comenzó a llevar a cabo una serie de inventos e innovaciones tecnológicas en la industria y en la agricultura. La contabilidad paralela a ese desarrollo se institucionalizó, constituyéndose en una actividad académica en la Universidad de Pensilvania en 1881 y reconocido como gremio profesional a través de la American Association of Public Accountants en 1886.

En Europa surgieron agremiaciones similares. En Edimburgo, en 1854; en Francia, 1891; en Austria, 1895; en Holanda, 1895, y en Alemania, 1896. En Italia, en 1893 comenzó a regir el Código Mercantil, regulador de la práctica contable en ese país. En Estados Unidos, como consecuencia del desarrollo industrial y el crecimiento de las empresas, empezaron a aparecer las máquinas de contabilidad, lo que facilitó el procesamiento de la información. Para estos años, el gobierno, la banca, las bolsas de valores, comenzaron a exigir los estados financieros certificados por contadores públicos independientes.

La organización American Institute of Public Accountant se encargó de reunir agrupaciones profesionales con el fin de estudiar los problemas contables, y en 1934 surgieron las primeras seis reglas de los principios contables de hoy. En los años 1936, 1941, 1948 y 1957 se publicó, verificó y adicionó, por parte de la American Accounting Association (AAA), todo lo relacionado con los principios contables.

La Escritura Cuneiforme y su Origen

La escritura cuneiforme -uno de los sistemas de escritura más antiguos y longevos de la historia- nació hace 5000 años en Mesopotamia. Empleado por personas de varias lenguas, este sistema permitió contabilizar bienes y registrar transacciones durante la Edad Antigua y marca el paso de la prehistoria a la historia.

Ahora, un estudio de la Universidad de Bolonia ha descubierto que el origen de la escritura en Mesopotamia se remonta a los diseños grabados en antiguos sellos cilíndricos en tablillas de arcilla y otros soportes. Los investigadores han descubierto varias correlaciones entre los diseños grabados en estos cilindros de hace unos seis mil años y algunos de los signos de la escritura protocuneiforme surgida en la ciudad de Uruk, situada en el actual sur de Irak, hacia el año 3000 a.C.

El estudio, publicado en la revista ‘Antiquity’, abre nuevas perspectivas para desvelar el origen de la escritura y puede ayudar a averiguar el significado de los diseños de los sellos de los cilindros e incluso a descifrar muchos signos aún desconocidos de la escritura protocuneiforme.

“El salto conceptual del simbolismo preescrito a la escritura es un avance significativo en las tecnologías cognitivas humanas”, explica Silvia Ferrara, profesora del Departamento de Filología Clásica y Estudios Italianos de la Universidad de Bolonia y principal investigadora. Para Ferrara, el estudio demuestra “cómo algunas imágenes de la prehistoria tardía se incorporaron a uno de los primeros sistemas de escritura inventados”.

Uruk, una de las primeras ciudades surgidas en Mesopotamia, fue un centro de mucha importancia en el cuarto milenio a.C. con enorme influencia sobre una extensa región que se iba del suroeste de Irán al sureste de Turquía. En esta región se crearon sellos cilíndricos, hechos normalmente de piedra y grabados con una serie de diseños, que se enrollaban en tablillas de arcilla y dejaban una impresión estampada del diseño.

A partir del año 3.500 a.C., estos sellos se utilizaron como parte de un sistema de contabilidad para controlar la producción, el almacenamiento y el transporte de bienes de consumo y productos agrícolas y textiles. Con ese mismo objetivo apareció la protocuneiforme: una forma arcaica de escritura compuesta por cientos de pictogramas (más de la mitad de los cuales aún no han sido descifrados) que, igual que los sellos cilíndricos, servían de sistema contable, aunque su uso está documentado sobre todo en el sur de Irak.

El equipo comparó los diseños de los cilindros con signos protocuneiformes en busca de correlaciones que pudieran revelar relaciones directas tanto en la forma gráfica como en el significado.

“Nos centramos en la imaginería de los sellos que se originó antes de la invención de la escritura, mientras continuaba desarrollándose en el periodo protoalfabetizado.

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