China representa un caso único en el panorama económico post-pandémico, pues es la única economía importante que ha experimentado una deflación neta desde la crisis del COVID-19. Esta particularidad ha sido un factor determinante en las presiones desinflacionarias observadas tanto en Estados Unidos como en Europa.
El momentum actual sugiere que China está transitando de ser un exportador de deflación a convertirse en una fuente potencial de presiones inflacionarias globales.
El Índice de Precios de Consumo (IPC) mide las modificaciones en el precio de los bienes y servicios en China. El IPC mide modificaciones en los precios desde la perspectiva del consumidor. Es una forma clave de medir cambios en las tendencias de consumo e inflación en China.
Los precios al consumidor en China se mantuvieron estables durante julio, según mostraron datos oficiales, lo que supone un respiro para la segunda economía más grande del mundo, que enfrenta una fuerte presión deflacionaria y una frágil demanda interna. El índice de precios al consumidor, una medida clave de la inflación, se mantuvo sin cambios anual en julio, según datos publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas de China. La lectura fue mejor que la caída de 0.1% prevista en una encuesta de economistas de Bloomberg.
Sin embargo, los precios cayeron anualmente en las zonas rurales (0.3%) y en los bienes de consumo (0.4 por ciento). Tras cuatro meses consecutivos de caída, los precios se recuperaron en junio.
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“La tendencia a la baja de los precios de los automóviles y los teléfonos mejoró, lo que contribuyó al aumento del IPC básico (…) Sin embargo, todavía no está claro si este es el fin de la deflación en China”, dijo Zhiwei Zhang, presidente y economista jefe de Pinpoint Asset Management.
“El sector inmobiliario no se ha estabilizado. La economía sigue estando más sostenida por la demanda externa que por el consumo interno”, señaló.
Si bien los consumidores pueden apreciar la deflación, esta representa una amenaza para la economía en general, ya que los hogares tienden a posponer las compras con la esperanza de obtener precios aún más bajos. Sin embargo, una crisis de larga duración en el sector inmobiliario y un elevado desempleo juvenil han estado pesando sobre la confianza del consumidor chino durante varios años. La situación ha empeorado con el aumento de la agitación provocada por la guerra comercial del presidente estadounidense Donald Trump.
Índice de Precios al Productor (IPP)
En otra señal alarmante, los precios a pie de fábrica en China volvieron a caer en julio. El índice de precios al productor (IPP) disminuyó 3.6% anual en julio, tras una caída similar en junio. Esta caída, que ya dura casi tres años, supone una reducción de los márgenes para las empresas inmersas en una feroz guerra de precios que las autoridades están tratando de frenar.
Implicaciones Globales y la Política Monetaria
Las aspiraciones de flexibilización monetaria (recorte de tasas) de la Reserva Federal, el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo están encontrando obstáculos incluso antes de materializarse completamente. El moderado optimismo respecto a la reducción de tasas podría transformarse rápidamente en una postura más “hawkish” (anti-inflación) si el crecimiento monetario en China continúa su trayectoria ascendente.
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En el caso de México, la compleja interacción entre las presiones inflacionarias globales y las dinámicas monetarias domésticas está configurando un escenario desafiante para el Banco de México (Banxico) en su política de tasas de interés. Los datos más recientes muestran que la inflación de diciembre en México se mantuvo alineada con las expectativas del mercado.
Como sea, Banxico enfrenta un duro desafío entre estimular la economía mexicana que tiene riesgos recesivos en puerta, y no recortar demasiado las tasas para evitar que las expectativas de inflación escalen.
La Situación en 2021
MADRID, 12 (EUROPA PRESS) La tasa de inflación interanual de China se situó el pasado mes de diciembre en el 1,5%, lo que representa su nivel más bajo desde el pasado mes de agosto y un alivio de ocho décimas en comparación con la subida de los precios en el mes de noviembre, según informó la Oficina Nacional de Estadística (ONE) del gigante asiático. De este modo, en el conjunto de 2021 la tasa de inflación alcanzó el 0,9% respecto del año anterior.
De su lado, el índice de precios de producción industrial (PPI) de China se relajó en diciembre hasta el 10,3%, frente a la subida interanual del 12,9% registrada en noviembre. Para el conjunto de 2021, el índice de precios industriales registró una subida promedio del 8,1% respecto del año anterior.
«Es cierto que existe el riesgo de que el empeoramiento de los brotes de virus pueda dar lugar a nuevas interrupciones en las cadenas de suministro. Pero los efectos base comenzarán a tener un gran peso en la tasa de PPI general de este trimestre», indicó Sheana Yue, analista de Capital Economics, quien apuesta por que el IPC general «se mantendrá por debajo del 2% durante la mayor parte de este año».
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Factores Adicionales
Esteban Polidura, director de Asesoría y Productos para las Américas en Julius Baer, explicó que estas economías maduras son resultado de una población muy diferente a la de México y donde el dinamismo del consumo también lleva otro ritmo. “El gobierno japonés tiene una situación de crecimiento económico muy pobre y bajo … y la forma de afrontar este ambiente es al contrario de muchas economías no subiendo tasas, al no hacerlo la moneda está muy castigada, y eso trae consigo otra serie de problemas.
El doctor en Economía agregó que China también cuenta con una moneda muy líquida y que cuenta con la capacidad de sortear, por el momento, los choques energéticos y de alimentos que puedan presentarse. “Los diferenciales de inflación se deben en parte a las diferencias en la canasta de bienes. En la eurozona, el gasto en energía y alimentos representa alrededor de 30% de la canasta, mientras que en la canasta suiza sólo supone alrededor de 20%.
Gabriela Soni agregó que la mayor parte de la divergencia se debe a la distinta evolución de los precios. “El mercado de la electricidad para clientes privados en Suiza está regulado y los precios son establecidos en septiembre por la Comisión Federal de Electricidad para el año siguiente.
