Descubre la Fascinante Historia de la Hacienda Temozón Norte: Un Viaje al Pasado Inolvidablepost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Lugares como las antiguas haciendas y pueblos de Yucatán, que podemos hoy considerar conjuntos históricos según la definición de la Unesco (Unesco, 2011), sincretizan espacios y tiempos que se remontan al período prehispánico maya, pasando por el régimen colonial español, por la época independiente, por el siglo XX y los años recién transcurridos del XXI.

La investigación se basa en la necesidad de comprender el fenómeno del turismo rural y sus inevitables vínculos históricos con el nivel local y regional, con el fin de contribuir a la comprensión y solución de la situación crítica que abunda en el campo mexicano, caracterizada en los últimos años por el abandono de la actividad agrícola debido a su baja rentabilidad; lo que ha llevado a un aumento exponencial de las tierras agrícolas ociosas.

Para lograr esto, es necesario enfatizar específicamente la importancia de revivir, en el marco del turismo rural, el dinamismo económico de las antiguas haciendas, mediante la valorización de su patrimonio cultural, natural y productivo, de la riqueza que representa el entorno socioeconómico, ambiental, histórico y cultural representado por comunidades o pueblos que rodean estas preocupaciones, que según Bartra (2012) "... esos no son espacios, sino eventos, eventos ubicados. Las personas vinculadas a tal lugar participan en eventos en los que se decide el destino de la libertad, la belleza y la poesía.

El análisis se basa en dos enfoques:

  1. enfoque regional, considerando que el fenómeno turístico por su horizontalidad va más allá de los límites político-administrativos que caracterizan la planificación turística actual; y
  2. López, (2001) y Barrier, (2006) argumentaron que, el turismo rural, racionalmente planificado es una de las actividades más viables para mitigar las condiciones de pobreza y marginación de la población rural en territorios deprimidos, porque el conjunto de beneficios tangibles e intangibles que genera en los territorios.

Por esta razón, consideramos la conveniencia de analizar la importancia de la práctica del turismo rural en ex-haciendas, pensando en formas para vincularlos entre antiguos propietarios, instituciones y comunidades, ya que mantener la situación exclusiva actual, como los casos de reconversión turística de ex-haciendas en Yucatán (Temozón, Sotuta de Peón, etc.), Morelos (Cocoyoc, San Antonio de el Puente, etc.) Jalisco (Hotel hacienda Sepúlveda, hacienda el Carmen, etc.), Hidalgo (San Miguel y Santa María Regla, etc.), Tlaxcala (Soltepec, Xalostoc, etc.), y Puebla (Chautla, San Agustín, etc.), donde la relevancia de la vinculación socioeconómica, ambiental y cultural de la ex-hacienda con el entorno sociocultural representado por las comunidades se evade actualmente, una situación que ya ha producido una revolución con un acuerdo agrícola que generó desconfianza, resentimientos y conflictos, muchos de ellos aún sin resolver, por lo que este ángulo es un asunto de prioridad.

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También debemos considerar que "...la crisis que azota el medio rural es multidimensional pero unitaria, caracterizada por el cambio climático, la astringencia energética, la escasez de alimentos, la prodigalidad financiera, la recesión económica, la necrosis pandémica del tejido social, las migraciones masivas, las guerras..." (Bartra, 2012).

En cuanto a la distribución geográfica del fenómeno que tenemos en México, según Warman (2003), el 30.8% de los pobres se sientan en tres entidades: Veracruz, Chiapas y Puebla, y que para incluir a los estados de Guerrero y Oaxaca, la proporción se eleva al 46.7%.

En respuesta, han surgido propuestas que parten de la valoración y revaloración del rico patrimonio (cultural y natural), así como de los recursos y capacidades locales existentes en el medio rural, un modelo que ha demostrado su viabilidad en diversos campos.

Basado en el éxito de una propuesta para la mejora del sector rural con un enfoque en el desarrollo local, debe ser inclusivo e integral, es adecuado tomar la perspectiva de Labasse (1973), señalando que cualquier espacio de organización debe involucrar la gran transformación general del paisaje, apuntando a la utilización óptima del potencial agrícola, tal como se plantea para las ex-haciendas.

Como se ha dicho, nuestra perspectiva es importante considerar en el análisis, no solo a los pequeños agricultores como lo plantea Warman y otros autores, sino al total de los agentes, tanto individuales, institucionales, corporativos y colectivos (Boisier, 1997), que interactúan en la región, atendiendo al mismo tiempo los mecanismos de relación tanto intra como inter-regional.

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El marco de referencia donde se ha desarrollado esta investigación se basa en la convicción de que el turismo debe viajar debido a sus características de un enfoque tradicional para ser delimitado por los límites políticos administrativos a un enfoque regional, manteniéndolo con el tiempo y las necesidades actuales.

Por lo tanto, procedimos a delimitar la región de estudio, que consistió en dos municipios en la región norte de Puebla, Zacatlán y Chignahuapan, y el municipio de Tlaxco, Tlaxcala.

En relación con el turismo en la región, el vasto patrimonio cultural y natural conforman el eje actual del turismo posicionado ya a nivel nacional, desde el estatus de "Pueblo Mágico" -el programa de pueblos mágicos es promovido por la SECTUR-Federal, y busca resaltar el valor turístico de los pueblos en el interior del país.

El patrimonio natural está compuesto por un paisaje boscoso característico, lagos, lagunas, ríos, cascadas y montañas; en términos de patrimonio cultural esto se evidencia en su arquitectura religiosa (templos y ex-monasterios), arquitectura civil (edificios públicos y privados), en relación con la arquitectura productiva, destaca las ex-haciendas como un atractivo de gran valor patrimonial natural y cultural, testigos del valor histórico de su arquitectura civil (vivienda y estructura productiva) y religiosa (capillas), atributos que hacen de los espacios reales de las ex-haciendas testigos de una etapa que marcó la historia del país.

La concesión de compromisos, según Prem (1980), representó el instrumento que el conquistador en el siglo XVI facilitó la adquisición de una fuerza laboral indígena, y eventualmente apropiándose de tierras de las comunidades locales por el colonizador en los siglos XVII y XVIII subsiguientes.

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En los estados de Puebla y Tlaxcala, el auge de la hacienda tuvo lugar en el siglo XVIII, donde jugó un papel muy importante en la historia y la economía de la nueva España; especializándose en la producción ganadera, cereal, azúcar, pulquera o mixta.

Durante el Porfiriato, la hacienda alcanza su máximo esplendor, y Díaz, en la búsqueda de la tan esperada modernización del país, favorece a la clase alta, a expensas del daño a la mayoría de la población mexicana, incubando, en base a eso, el estallido del movimiento revolucionario de 1910, que se convierte en el punto de inflexión en la historia o el punto de ruptura para la reconfiguración de la hacienda, "... La OMT, indica que en relación con el turismo rural que nos ocupa, esta experiencia un crecimiento anual de aproximadamente el 6%, algunos puntos porcentuales por encima de la tasa promedio de crecimiento del turismo mundial en general.

Lo anterior ya enunciado por Barrera (2006) y López (2001), quienes argumentan que "...el turismo rural es una de las actividades más viables para mitigar las condiciones de pobreza y marginación de la población rural, porque el conjunto de beneficios tangibles e intangibles que genera en los territorios", señalan que el turismo debe ser visto como una fuente alternativa de ingresos, y no reemplaza sus fuentes primarias, es decir.

En relación con la relevancia de la investigación, actualmente no existe historia de proyectos o estudios que se hayan analizado en México, específicamente el desarrollo potencial de ex-haciendas, el turismo rural puede representar en los territorios, si esto es capaz de lograrse vinculado a procesos efectivos de desarrollo local y regional, desde el uso racional de los atributos que caracterizan el turismo, tales como:

  1. el efecto dinámico y multiplicador que el turismo tiene en la economía;
  2. la capacidad de inducir en el fortalecimiento y articulación de los diversos sectores de la vida económica, social y cultural de los territorios; y
  3. mejorar los recursos y la capacidad local, a través de la capacitación, la información y la participación asociativa, consistente con lo expresado por Freiría (2003), que dice que las actividades turísticas se consideran de gran importancia debido al efecto multiplicador que generan, por lo que permiten la promoción e integración de los diversos sectores socioeconómicos, que podrían converger en un desarrollo rural territorial.

Coincidiendo con los enfoques mencionados, adicionalmente en la investigación consideramos como imprescindible la necesidad de que una propuesta que busque solucionar los problemas rurales debe incluir necesariamente entre otras cosas:

  1. análisis y evaluación de los recursos y capacidades locales;
  2. la valorización del patrimonio cultural y natural, tanto de las ex-haciendas como de las comunidades; y
  3. una propuesta de turismo rural sostenible con un enfoque regional.

La metodología incluyó: revisión bibliográfica, delimitación y caracterización del área de estudio; fundamentación teórica, aplicación de entrevistas que permitieron en la región evaluar tanto las capacidades de los agentes locales y endógenos culturales, recursos naturales, infraestructura, atractivos y servicios turísticos.

Los instrumentos de análisis utilizados fueron sistemas de información geográfica (SIG), el análisis FODA y el sistema turístico.

En ambos ejes de la propuesta, la reconversión productiva se entiende como la adaptación física y funcional de la ex-Hacienda, con el fin de incorporarla a la actividad turística en el marco del turismo rural con un enfoque en el desarrollo local, y la diversificación turística para definir la orientación de la conversión, se entenderá como el proceso por el cual una ex-Hacienda ofrecería nuevos productos para incursionar en nuevos mercados, ya sea vía adquisiciones corporativas o invirtiendo directamente en nuevos negocios o productos.

La razón por la cual las ex-haciendas se diversificarían sería por la búsqueda de sinergias, reduciendo el riesgo general de o por cuestiones de insolvencia económica y financiera.

En cuanto al análisis del trabajo de campo, evaluamos las capacidades: organizativas, instrumentales y sistémicas, los agentes locales del turismo, según Vargas (2005), con base en la información recabada a través de entrevistas realizadas a: 3 directores de turismo; 24 líderes empresariales en la región; 2 ex-propietarios de tierras y, 3 Presidentes de Comunidad (Tepoxcuautla, La Estrella-Zacatlán, Puebla) y Xalostoc (Tlaxco, Tlaxcala).

En síntesis, la propuesta planteada debe tener un impacto en tres aspectos principales:

  1. promover la ex-hacienda y sus territorios de influencia;
  2. generar una oferta de turismo rural con identidad; y

Tres de las mayores haciendas -Temozón, Mukuyché y Uayalcéh-pertenecían a la familia Peón. El patriarca del clan, Carlos Peón Machado, era propietario de la más grande, Temozón.

Este trabajo aborda el estudio de once poblaciones históricas -antiguas haciendas y pueblos- ubicadas en los bordes de la ciudad de Mérida, seleccionadas entre las que comparten las características de ser antiguas haciendas o pueblos, de estar relativamente cercanos al anillo periférico de Mérida y que han sido clasificados como centros o subcentros básicos de población con una población entre 100 y 2 500 los primeros, y 100 y 1 000 los segundos, dentro de la estructura metropolitana oficial de 2005-2010 (Seduma, 2010, p.

Las once poblaciones se agruparon según cuatro puntos de localización:

  • Norte: San Antonio Hool, Temozón Norte, Sierra Papacal;
  • Sur: San José Tzal, Texán Cámara, Yaxnic;
  • Oriente Sitpach, Oncán;
  • Poniente: Chalmuch, Tixcacal Opichén.

Adicionalmente, de la revisión de mapas e imágenes satelitales desde 2006 a 2015, para contrastar la información documental y observar cambios de uso del suelo agrícola para identificar nuevos usos industriales y habitacionales urbanos.

A) Se registraron rasgos físicoambientales, así como la percepción de las comunidades originales frente a los cambios que les han invadido.

  1. Introducción de modelos urbanos de ordenamiento del suelo.

B) Se entrevistaron a pobladores de las localidades estudiadas con el fin de indagar sobre su percepción respecto a la conservación y el crecimiento urbano, ya sea en los linderos o dentro de los conjuntos históricos.

El primero fue para identificar la vigencia de la memoria presente entre los pobladores respecto al contexto físico, espacial e histórico y nuevo del lugar: el trazo, la lotificación y el amanzanamiento del poblado, sus edificaciones antiguas, la infraestructura, el equipamiento y los servicios.

El segundo, para identificar el arraigo o sentido de pertenencia de los habitantes, vinculándolo con su vivienda, a través de la comparación entre estas con las casas que ofrecen los crecimientos habitacionales de tipo urbano.

Entre las características estudiadas están el tamaño del terreno y de la vivienda; la calidad de los materiales constructivos; el diseño y el tipo de espacios interiores (sala, cocina, comedor, cuartos, baños, etc.) y la imagen de la fachada.

El último apartado se creó para identificar la percepción de esos habitantes acerca de la intensidad de la influencia cultural urbana que reciben.

Indagamos en su conocimiento sobre la conectividad que tiene el conjunto histórico a nivel vial y de telecomunicaciones, y los propios habitantes.

Por ello, se interrogó acerca del tipo de transporte utilizado para desplazarse a la ciudad; si cuentan con servicios de telefonía fija y móvil; y si cuentan con acceso a Internet, tanto en las viviendas como en el asentamiento en general.

En México son comunes los asentamientos -sobre todo urbanos- cuyos territorios abarcan dos tipos de suelo: uno de tradición histórica rural, el ejido, y otro el privado-urbano que se yuxtapone al primero.

Concretamente, en la ciudad de Mérida y el municipio del mismo nombre, a lo largo del siglo XX y hasta el presente han prevalecido ámbitos rurales históricos -las antiguas haciendas y los pueblos antiguos- y en el contrapunto de ellos, la ciudad, que los abarca en su crecimiento.

La definición de suelo ejidal en México está referido a dos momentos del siglo XX. El primero, en 1917, cuando la Reforma Agraria derivada de la Revolución Mexicana estableció el ejido[1] como un instrumento de redistribución de la tierra.

Aprovechamiento de áreas y predios ejidales y comunales comprendidos dentro de los límites de los centros de población que formen parte de las zonas de urbanización ejidal y de las tierras de asentamiento urbano en ejidos y comunidades, se sujetará a lo dispuesto en esta ley, en la Ley Agraria, en la legislación estatal de desarrollo urbano, en los planes o programas de desarrollo urbano aplicables, así como en las reservas, usos y destinos de áreas y predios. (Decreto de reforma, 1993, p.

En 1970, la ciudad inició otra etapa de expansión importante que ha continuado sin detenerse hasta el presente, tanto territorial como demográficamente, a través de la ocupación de suelos rurales ejidales y movimientos poblacionales.

Por una parte, los habitantes de Mérida en ese año representaban el 31.9 % del total del Estado de Yucatán.

Al término de los años ochenta ese porcentaje se incrementó hasta casi el 40 %.

Por otra parte, la expansión urbana pasó de 6 308 hectáreas en 1970, a 13 522 hectáreas en 1980.

En esos años, el amplio crecimiento urbano coincidió con la incorporación de áreas de “reserva territorial urbana”, lo cual sentó el preceden...

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